Por qué conseguir un agente editorial

Cuando en 1990 la editorial Doubleday decidió no aceptar más manuscritos que no provinieran de agentes, recibía más de 10.000 obras no solicitadas por año, es decir 27 por día. De eso hace ya 27 años.

Conseguir Agente Literario

Con Deborah Albardonedo, mi agente, y otros autores que representa: David de Jua, Francisco Narla y Olga Romay

Sabéis que siempre abogo por intentar conseguir un agente editorial si eres escritor. Pero hace un tiempo caí en la cuenta de que nunca había explicado con detalle por qué lo aconsejo. Me surgió, además, la idea de hablar sobre las distintas profesiones que pueblan el mundillo literario, y hacerlo desde una perspectiva un tanto diferente de lo que tengo acostumbrado: en base a entrevistas, -ya publicadas, por supuesto-, aunque regadas aquí y allá con algún comentario por mi parte. Lo haré así, porque ¿quién mejor que los profesionales de un campo para hablar sobre su trabajo? He decidido comenzar con el oficio de Agente Literario para explicar, precisamente, por qué deberías conseguir agente editorial que te represente.

Guillermo Schavelzon es uno de los agentes literarios más prestigiosos en lengua castellana. Fue editor y director de Alfaguara, editor en México y tiene una larguísima trayectoria en el mundo editorial. Actualmente dirige la Agencia Schavelzon, ubicada en Barcelona. Su interés por la buena salud de la literatura hizo que su agencia redactara una carta con consejos muy útiles para aquellos que querían buscar agencia o editorial para sus textos.

¿Cuál es la misión de un agente literario y por qué es necesario?

Conseguir agente editorial: Guillermo SchavelzonLa misión es conseguir para el escritor/a que representa, el mayor número de lectores posibles en todos los países y en todos los idiomas, desarrollando una estrategia que le permita profesionalizar su actividad; es decir, vivir de lo que escribe. Es necesario porque al ser las agencia literarias empresas pequeñas y personalizadas, el agente se convierte en el interlocutor más estable para el autor con el transcurso de los años. Además, solo una agencia tiene una actitud proactiva en la venta de derechos al exterior, y a otros soportes, ya que es su especialidad. Hoy el 90% de los editores prefieren que sus autores tengan un agente con quien hablar claramente las cosas que con el autor es más complejo.

El agente les garantiza a las editoriales que, si les ofrece una determinada obra, es porque ya sabe que es adecuada para su catálogo y su política editorial. En síntesis, el agente funciona como el primer comité de selección de la editorial, y a veces como el único.

Recuerdo que hace un par de años, un editor catalán me comentaba que la clave del éxito de un autor radica en tener un buen agente. Parece que Schavelzon piensa igual, puesto que indica que la misión del agente es conseguir que su representado viva de lo que escribe, el sueño de todo escritor

¿Hay editoriales que recurren a su agencia para contratar a autores?

Diría que el 95% de las editoriales de todo el mundo. Quedan pocas editoriales, manejadas por gente que se ha hecho bastante mayor, que no acude a las agencias en busca de contenidos. Es como no querer ir a la gasolinera a buscar la gasolina. Supongo que se puede, pero es complejo y trabajoso, ¿no?

Es interesante eso de que las editoriales se dirigen a las agencias para contratar autores. Ya hace tiempo que escuché que había determinadas editoriales que buscaban un libro sobre X tema y no lo encontraban. Cuando mantuve mi primera entrevista con Sandra Bruna, mi agente, me comentó que sabía de editoriales que buscaban libros de fantasía juvenil, con un determinado contenido y un determinado estilo, y que sin embargo no encontraban lo que buscaban. De ahí que no me sorprende que realmente acudan a los agentes para ver si disponen de algo parecido a lo que necesitan.

Lola Gulias fue agente en una de las más importantes agencias españolas, la de Antonia Kerrigan. Más tarde fundó su propia agencia y ahora trabaja como editora en Planeta.

¿Qué ventajas tiene un autor más o menos desconocido si trabaja con vosotros? Además de la traducción a otras lenguas, la asistencia a congresos, etc. ¿Tenéis alguna relación con editoriales extranjeras? Para el mercado español, ¿trabajáis sólo con autores españoles?

De entrada, y tal y como se está configurando el mercado, la seguridad de que alguien va a leer ese manuscrito, y que si la agente lo envía a una editorial alguien lo va a tener en cuenta. Una vez la obra ya está publicada, la búsqueda de traducciones, cosa no fácil porque los cupos dedicados a traducciones de la mayoría de editores extranjeros también son limitados y no todo se puede traducir. Asistimos a todas las ferias internacionales y tenemos asiduos contactos con la mayoría de editoriales europeas; para determinados mercados también tenemos subagentes que trabajan in situ. Trabajamos mayoritariamente con autores españoles y latinoamericanos, pero también tenemos entre nuestros representados algunos autores europeos que escriben en español.

La seguridad de que alguien va a leer el manuscrito… Aquellos que hayan seguido los Estudios de Marketing que fuimos considerando en el blog, recordaréis que en mi opinión, lo más difícil para un autor novel es que alguien valore con imparcialidad, ya no con interés, su novela. A través de un agente, esa reticencia desaparece, se estudia con interés lo que la agente le presente. ¿Por qué?

Silvia Sánchez, de la agencia Asisabla, (creo que actualmente desaparecida) respondía perfectamente a esa cuestión:

¿Por qué es necesaria la figura del agente literario? (si es que lo es)

Es necesaria por muchas razones. Básicamente ejerce de aval o garantía de la obra al ser un lector con perspectiva tanto literaria como comercial, y por otra parte, es el canal por el que debe entrar una obra a una editorial, de lo contrario las editoriales se convertirían en inmensos almacenes donde se acumularían todos los manuscritos. Además, el hecho de contar con agente supone que a la hora de negociar el contrato y conocer la industria, se esté debidamente defendido. Por otro lado, zapatero a tus zapatos. He constatado que es imposible escribir y gestionar tus obras al mismo tiempo. Primero porque es algo que desborda, y segundo porque no hay ninguna necesidad de que el autor sea escritor y al mismo tiempo abogado, contable, promotor, etc., etc. Un escritor debe leer y escribir, un agente debe leer y gestionar. Creo que es cuestión de organización.

Antonia Kerrigan y Raquel de la Concha

Según Antonia Kerrigan, agente de autores como Jorge Volpi, Mario Bellatin, Sergio Ramirez y los españoles Juan Luis Cebrián y Luis Goytisolo, -y por supuesto, de nuestra Blanca Miosi- «el agente se ocupa de asuntos vitales para el autor: lo guía en su carrera y se ocupa de colocar el libro en la editorial más idónea y donde va a tener más larga vida». Además, son un requisito imprescindible para llegar a ciertas editoriales: «La mayoría de los editores norteamericanos, y cada vez más los europeos, se niegan a recibir originales de manos de un autor; sólo aceptan los que vienen de agentes».

Raquel de la Concha, agente de Antonio Muñoz Molina y Arturo Pérez-Reverte, entre muchos otros opina lo siguiente: “El agente, en todo caso, hace que la editorial no sólo proteja a los autores que venden más, sino también a los venden menos pero enriquecen su catálogo». En verdad, los agentes sostienen que son ellos quienes impulsan la consagración de jóvenes autores desconocidos, a remolque de su cartera de grandes nombres

Como podéis observar, los argumentos para buscar y conseguir agente literario son muchos y variados. Sin embargo, cada vez es más complicado conseguir que uno nos represente. La siguiente entrada la dedicaré a estudiar qué buscan las agencias en un autor novel y qué criterios los guían a la hora de decidirse por una editorial u otra a la hora de aceptar una oferta de edición.