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Características principales de la novela negra

Ya vimos en nuestra entrega anterior  de este curso de escritura qué era eso que llamábamos novela negra. Descubrimos que es muy complejo y que no tiene una definición tan clara, así que no nos va a resultar tarea sencilla analizar sus características más importantes. No obstante, haremos el esfuerzo; nos detendremos a pensar en aquellos aspectos que tienen en común este tipo de relatos y los estudiaremos para definir las características principales de la novela negra. En eso centraremos esta segunda entrega de nuestro curso de escritura dedicado a la novela negra.

Características principales de la novela negraPara no volvernos locos con eso de los subgéneros, o de si hablamos de relato policial, enigma o negro, etc, vamos a asumir,  aunque nos lluevan algunas críticas por parte de los puristas del género, que todos se parecen y, por si acaso queda demasiado amplio el abanico de posibilidades, nos delimitaremos a aquello que tienen en común las novelas que encajan en la literatura posterior a la segunda guerra mundial en Estados Unidos y del tipo que fue publicado en Francia como “Serie noir”. Posiblemente no todo esté ahí y nos dejemos cosas, pero nos servirá para una primera aproximación. Ya sabemos que no es fácil. Más adelante hablaremos del contexto geográfico de la novela negra y veremos que también es un tema muy interesante.

El lenguaje utilizado

Pero vayamos a lo nuestro. Para empezar esta parte del curso de escritura de novela negra, nos centraremos en el lenguaje. Como ya anotábamos en nuestro artículo anterior, la novela negra pretende ser realista. Esto se traduce de forma inmediata en una de las características principales de la novela negra: un estilo de lenguaje  propio, una nueva forma de hablar: popular, dura, de la calle. No es sólo que los personajes de las novelas de género tengan nociones de las armas que utilizan o de las técnicas forenses que practican y con las que, cada vez más, resuelven sus casos; se trata de una jerga particular. ¿Qué quiere decir esto? Pues que el tipo de lenguaje es concreto, con verbos de movimiento, frases breves y diálogos ágiles, que muestran a los personajes. Esto hace que las novelas de este tipo suelan ser muy gráficas. O quizá esto sea su centro, tal como dice Marcel Duhamel, que lo que constituye la característica más importante de la novela negra es justo la temática: violencia, crimen, ambientes amorales y sordidez; todo esto, descrito con mucha rudeza, en crudo.

Los personajes en la novela negra

Un aspecto crucial en cualquier taller de escritura son los personajes. Hablando de ellos, veremos que es muy habitual que se muestren siempre por pares, es decir, que aparecen personajes opuestos. El héroe (el policía) frente al villano (el criminal), el uno rompiendo un orden que el otro deberá restaurar; esto conforma la esencia del género. No son buenos puros o grandes malos, sino que la dicotomía entre el bien y el mal se mostrará las más de las veces confusa, con matices en gris que utilizarán los autores para dar fe de una realidad convulsa y ambivalente.

Precisamente por esto,  nuestro personaje principal, que será un detective, ya no será como antaño un hombre de salón, sino uno con moral laxa, decadente, de dudosa reputación y que se gana la vida a duras penas resolviendo crímenes. Y aquí veremos un toque romántico, posiblemente heredado de la novela gótica, y es el enorme interés que el protagonista pondrá en el caso, que le llevará a extremos que van mucho más lejos de lo estrictamente profesional, todo regado de una psicología  solitaria o excéntrica,  que no duda en hacer uso de drogas para huir de un universo personal alienante. Pero lo que es aún más importante: es un personaje que siempre busca la verdad. Un aspecto inquietante es el hecho de que es un personaje que se expone, que a veces resulta herido y arriesga su vida, que es evidentemente vulnerable (como pasa claramente en las novelas de Hammett y de Chandler, sin ir más lejos).

El narrador, trama, tiempo y espacio

Otra de las características principales de la novela negra que no podemos pasar por alto en nuestro curso de escritura es que, menudo, aunque no siempre, el texto se escribe con un narrador en primera persona (o una tercera persona que es muy cercana al protagonista) que probablemente sea el policía/detective protagonista, lo que contribuye a darle un realismo aún mayor.

Aunque la trama de la novela consista en la resolución de un misterio, un crimen que será generalmente un asesinato –porque es el acto criminal por excelencia–, veremos que se mueve algo más importante, que subyace siempre a la trama principal. Esto es, el motivo por el que el mal hace su intrusión en el mundo. Hablamos de buscar los por qué.

Podemos también poner en la palestra algún detalle más que aparece como propio dentro del género, como es el tiempo y el espacio. El relato negro suele ser lineal y suele mostrar hechos pasados, con detalles del delito que llegan al lector con cuentagotas, normalmente al mismo tiempo que son conocidos por el detective/policía, para lograr una mayor identificación con el personaje. Y respecto al espacio, suele ser siempre un paisaje urbano. Esto no significa que no haya un noir rural (quizá dediquemos tiempo a hablar del noir que se desarrolla en entornos no urbanos), pero si tenemos en cuenta el momento histórico en el que surge y que las ciudades son más proclives a tener bajos fondos, barrios marginales y problemas sociales más acentuados que en el entorno rural, entenderemos que sea la ciudad el paisaje más utilizado. No debemos olvidar que el género que nos atañe pretende hacer siempre una crítica social.

Las ocho normas de Van Dine para la novela policial

Las 8 características principales de la novela negra según Van DinePara terminar con las características principales de la novela negra y poner fin a esta nueva entrega de nuestro taller literario, añadimos una serie de normas dadas por Van Dine acerca de lo que es y lo que no es una novela policial. El número de normas originalmente son veinte, pero algunas son redundantes, así que las resumiremos de la mano de Todorov en ocho. Evidentemente, están cuestionadas sobre todo por su rigidez, pero han supuesto la guía de muchos autores desde que fueron escritas en 1928 y merece la pena tenerlas en cuenta. No son las únicas, Knox también puso su listado de normas, pero de alguna forma se parecen, así que a modo de muestra dejaremos las de Van Dine en palabras de Todorov:

  1. La novela debe tener como máximo un detective y un culpable, y como mínimo una víctima (un cadáver).
  2. El culpable no debe ser un criminal profesional; no debe ser el detective; debe matar por razones personales.
  3. El amor no tiene lugar en las novelas policiales.
  4. El culpable debe gozar de cierta importancia: en la vida: no ser un valet o una mucarna; en el libro: ser uno de los personajes principales.
  5. Todo debe explicarse de un modo racional; lo fantástico no está admitido.
  6. No hay lugar para las descripciones ni para los análisis psicológicos.
  7. Hay que adecuarse a la homología siguiente, en cuanto a la información sobre la historia: «autor: lector = culpable: detective».
  8. Hay que evitar las situaciones y soluciones banales (Van Dine enumera diez)