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Cómo preparar un buen conflicto narrativo en cinco pasos

Os hablé hace algunas semanas del conflicto narrativo cuando os mostraba los elementos que no pueden faltar en tu novela de ninguna manera. Pues hoy vamos a continuar nuestro curso de escritura online dedicándonos a uno de ellos. Probablemente el conflicto es uno de los más complejos de trabajar de entre aquellos seis elementos porque se trata del motor de la historia, lo que hará que todo avance hacia una resolución final. Hoy quiero hablaros de como preparar un buen conflicto narrativo trabajando solo en cinco puntos cruciales.

Haciendo un breve resumen: el conflicto narrativo da comienzo cuando chocan dos fuerzas opuestas. No tiene por qué ser un enfrentamiento físico, puede ser el combate de dos ideas que luchan por superar a la otra. Es el conflicto lo que le da vida al relato, lo que lo hace real. Le da fuerza e importancia a la historia que cuenta y permite captar el interés del lector. ¿Preparado para continuar con nuestro taller literario? ¡Vamos allá!

Equilibrio de fuerzas

Cuando les explico este tema a mis alumnos en los cursos de escritura, insisto mucho en que hay que ser cuidadoso a la hora de plantear el conflicto narrativo, porque las dos fuerzas rivales tienen que tener posibilidades de salir victoriosas y deben enfrentarse con pasión pese a las consecuencias que eso pueda acarrear. De no ser así, si una de las fuerzas envueltas es muy superior a la otra, la historia terminaría rápidamente. Os pongo un ejemplo para que lo entendáis:

En el conflicto narrativo las fuerzas han de estar equilibradasDrácula: La historia de Drácula nos muestra a un ser con poderes sobrenaturales que quiere apoderarse del amor y el alma de Mina Murray. Por ella lucha también Jonathan Harker, que es solo un simple hombre, un pasante en una firma de abogados. Drácula podría desembarazarse de él con facilidad, y de hecho, al principio de la historia lo consigue. ¿Cómo se compensan las fuerzas? Reuniendo en torno a Jonathan un grupo de personajes que, por diferentes motivos, lo ayudarán en su lucha contra el vampiro: Un cazador experimentado, un rico que pondrá todo el dinero y los recursos necesarios y un estudioso que conoce las debilidades de vampiro.

De este modo, la lucha sí está equilibrada. Ahora, aunque con muchas dificultades, Jonathan Harker puede enfrentarse a Drácula para proteger a la mujer a la que ama.

El corazón de la novela

Desarrollo del conflicto narrativoEl conflicto narrativo muestra la verdadera cuestión a resolver en la novela y es el que provoca el planteamiento básico y clásico de toda obra literaria: Presentación, Nudo y Desenlace. Es el corazón de toda novela

Presentación:

La presentación de la novela tiene que plantear el conflicto que va a tirar del argumento principal, mostrárselo al lector, a ser posible a través de un inicio impactante. Has de mostrar el marco de circunstancias en el que se desarrollará la obra, los personajes que estarán envueltos. Esto es crucial para enganchar al lector.

Nudo:

En el nudo, el conflicto suele enmarañarse, complicarse de muy mala manera… Es aquí cuando los personajes deben vencer sus obstáculos y enfrentar a los problemas que se les planteen. Es aquí también cuando el personaje debe “crecer”, desarrollar facetas que en principio no había mostrado. ya hablaremos largo y tendido del personaje, tranquilos.

Desenlace:

Es el momento de inflexión, la escena en la que el conflicto llega a su resolución final, quedando vencedora una de las partes involucradas. Es decir, que el antagonista, el «malo», puede ganar. Ten esto muy en cuenta.

Si quieres plantear un buen conflicto narrativo responde estas cinco cuestiones

Cuál es el objetivo principal de tu protagonista en el conflicto narrativo¿Cuál es el objetivo principal del protagonista?

Es necesario que antes de empezar tengas muy claro qué quiere conseguir el protagonista de tu historia, por qué va a estar peleando. Debe ser algo importante y que desee con todas sus fuerzas, de lo contrario, lo normal sería que abandonara ante las primeras dificultades. Piensa: ¿pelearías contra el el criminal más peligroso de tu provincia por un paquete de chicles, o lo harías por evitar el secuestro de tu pareja? (Y ten cuidado con lo que respondes, no te vaya a escuchar tu pareja 😉 😉 ) Piensa, por ejemplo, en John McClaine. En Jungla de Cristal, la original, su objetivo principal es salvar a su mujer.

¿Qué obstáculos le impiden lograrlo?

Aunque el obstáculo es un elemento distinto al conflicto del que nos ocuparemos en otro momento, harás bien en pararte aquí un segundo y dedicarle algo de tiempo a pensar en esto. Piensa en las dificultades que se va a encontrar el protagonista en su camino y cómo va a superarlas. De lo contrario puedes verte en un grave problema al colocarlo ante un obstáculo que le resulte imposible solventar, con lo que te habrás cargado la novela.

¿Quién es el antagonista?

Sin él no hay conflicto. Es la otra parte de la historia, aquella que plantea la lucha. Tu antagonista debe tener un buen motivo para iniciar esa lucha. Ten en cuenta que no tiene por qué ser malvado: Piensa por ejemplo en dos padres que necesiten la única cura que existe para salvar a su hijo. Establece hasta qué punto está dispuesto a llegar para conseguir lo que quiere. Prepárale alguna debilidad, por favor… No lo hagas un ser invencible. Este artículo puede darte algunas buenas ideas. Aunque está pensado para personajes de ROL, te servirá estupendamente.

En el conflicto narrativo, asegúrate de que tu personaje sufra¿Qué riesgo corre el protagonista?

No lo dudes ni por un momento: tu protagonista debe sufrir. Debe estar en riesgo. No permanentemente, claro, dale un respiro o sufrirá un infartó y se te acabará la novela. Pero tienes que ponerlo en dificultades muy serias, resultar herido a ser posible, y a pesar de todo continuar adelante con más fuerza aún si cabe. Recuerda a John McClain.

¿Debe sacrificar algo importante para él?

¿Qué va a perder por el camino? No puede ganarlo todo. Hay cosas que deben quedarle atrás, deberá tener que renunciar a ellas. ¿Que por qué? Pues porque lo contrario no es realista. La vida es sacrificio, tenemos que renunciar a unas cosas para tener otras. ¿Quieres vivir con tu pareja? Debes dejar a tu familia. ¿Quieres aprobar esos exámenes (de forma legal y no con pinganillo, se entiende…)? Tienes que estudiar, y para eso debes dejar de salir con los colegas. Y así con todo. Tu protagonista DEBE renunciar a cosas para conseguir lo que quiere. Cuanto mayor sea su pérdida, más claro dejarás su compromiso con el conflicto.

Así lograrás construir un buen conflicto en solo cinco pasos. Si las respuestas a esas preguntas no están claras tendrás que volver a repasar los puntos básicos de tu historia.

¿Ya tienes claro cuál va a ser el conflicto de tu próxima novela? ¿Necesitas ayuda para montarlo? Pues déjame un comentario en la entrada, que estaré encantado de ayudarte. ¡Y no te pierdas la próxima entrega de nuestro curso de escritura online!