Historia de la novela negra: razones para matar en la literatura

«Es posible que algún día un anticuario literario, de tipo más bien especial, considere que vale la pena revisar los archivos de las revistas de detective baratas que florecieron a finales de la década del veinte y comienzos de la del treinta, para determinar cómo, cuándo y por qué medios el relato de misterio popular se despojó de sus refinados buenos modales y adquirió reciedumbre.»

Chandler, El simple acto de matar, 1950

 

Aunque ya hemos hecho alusiones al tema en entradas anteriores, creo que es necesario plantearnos por qué surge un género centrado en la criminalidad, en los submundos urbanos y en un cierto aire decadente a nivel social. Si vamos a desmenuzar el género, es necesario conocer la historia de la novela negra. Y las respuestas que necesitamos para ello están en la historia, en la sociedad de la época. Echemos un vistazo. Subamos a la máquina del tiempo.

Historia de la novela negra: el siglo XIX

La revolución industrial como parte de la novela negraAsí, debemos caminar hacia atrás hasta alcanzar el siglo XIX, puesto que entendemos, y ya lo hemos dejado dicho en alguna que otra entrada anterior, que consideramos la primera aportación al género la obra de Poe que lleva por título “Los crímenes de la calle Morgue. ¿Qué ocurre en aquel tiempo? Sobre todo, el cambio de paradigma global con el desarrollo industrial.

A raíz de la revolución industrial, iniciada a mitad del siglo XVII en Gran Bretaña y extendida hasta mediados del siglo XIX en EEUU, un nuevo modelo económico, tecnológico y desde luego social comienza a desarrollarse; el éxodo masivo de personas a las ciudades buscando una forma mejor de vivir, las más de las veces transformando sueños en pesadillas en las que jóvenes pueblerinos acaban hacinadas en los barrios bajos de grandes, cada vez más grandes, ciudades. Esa aglomeración de muchedumbre, de hambre y de pobreza, junto al desengaño y la sensación de fracaso, genera el caldo de cultivo para un aumento de la delincuencia, lo que provoca que aumenten las «razones para matar».

La aparición de la policía

Por eso destaca el surgimiento de la policía como institución social en respuesta al aumento de criminalidad. La policía se considera un invento francés, aunque se hubo tres modelos básicos de institución policial que surgieron en la época moderna; son el modelo francés, el inglés y el alemán (aquí puede consultarse más sobre la aparición de la policía y la novela negra).

La policía y la historia de la novela negraPero cualquiera de ellos lleva aparejado la introducción de lo judicial, el surgimiento de un código civil y la separación del rey respecto a decisiones propiamente judiciales. En la Inglaterra de la época de Poe aparece la Policía Metropolitana de Scotland Yard en 1829, no mucho tiempo después. Y es de todos sabido la relación entre el detective Sherlock Holmes y Scotland Yard, que representa una crítica a los métodos de investigación policiales. Holmes inicia su investigación de forma paralela a la institucional, pero siempre acaba siendo el resolutor del enigma, llevando una clara ventaja a una policía que le busca para pedirle ayuda. De esta manera, la novela negra inicia su camino como instrumento de crítica de cara al poder judicial.

La abolición de la tortura como método de confesión, que recorre casi todo el escenario europeo durante el siglo XIX, hace necesario el desarrollo de nuevas técnicas para alcanzar la verdad; la deducción como método y la aplicación del método científico cobran fuerza y eso aparece reflejado en los relatos de la época. Tal como cita el magnífico artículo de la ITAM sobre la historia de la novela negra, el propio Sherlock Holmes describe así el método que utiliza: «aquellas facultades de deducción y de síntesis lógica que han hecho mi provincia especial».

Las nuevas clases sociales

Y, por último, pero también muy importante, la aparición de nuevas clases sociales, sobre todo de la burguesía, que cuenta con capacidad económica, instaura el fenómeno del ocio (no olvidemos que el cine nace por estas fechas). Hasta este momento, casi toda la narrativa era didáctica. Pero con la necesidad de encontrar elementos que llenen el tiempo de ocio, aparece una literatura de entretenimiento, dedicada a un público que ya no es selecto. Surgen en esta época los periódicos y, con ellos, o mejor dicho, dentro de ellos, con forma de pequeñas entregas, los relatos destinados al público de masas.

Historia de la novela negra: el siglo XX

Así queda establecido el origen del relato negro, tanto en su escuela inglesa como en la francesa, porque ambas siguen el patrón iniciado por Poe en EEUU y después por Conan Doyle en Inglaterra, con detectives de clase alta, superhéroes de la deducción y de casi todo. Pero la historia continua y no es demasiado colorida, sobre todo en EEUU, dónde se origina realmente lo que conocemos como novela negra pura y dura.

El fenómeno gangster, clave en la historia de la novela negra

A principios del siglo XX americano se suceden una serie de acontecimientos que se revelaran también en la narrativa de género tras una época de esplendor, los “felices años 20”, época en la que bajo la burbuja de felicidad, prosperidad y desenfreno, se está gestando el desastre. La imagen del investigador impoluto se disuelve en el magma de la Primera Guerra Mundial, de la crisis de 1929, con el gran crack de la bolsa de New York, y el relato enigma pasa a convertirse en relato duro en los años 20 y 30.

Pero es quizá la Ley Seca lo que más influyó en el desarrollo del relato negro. Porque supone la aparición del crimen organizado, de la mafia, del fenómeno gansgter. La crítica social ahora se centra en la corrupción dentro del propio cuerpo de la policía. A nivel social, continua el éxodo rural hacia la ciudad, lo que multiplica la población. La clase obrera sigue creciendo y demanda su porción de ocio, de entretenimiento, de lectura adecuada a su forma de entender la vida.

La aparición del pulp y la historia de la novela negra

Es en este contexto en el que prolifera el pulp, la novela por entregas, con Raymond Chandler y Dashiel Hammett como principales exponentes americanos, o la serie negra en Francia, entre otros. Ahora ya no importan tanto el juego de ingenio como el retrato de una sociedad decadente, cínica, la reflexión sobre la pérdida de valores morales y la denuncia social en general. El relato negro se hace brutal, violento, sexual y crudo. Y así hasta casi nuestros días, en los que quizá lo más definitorio sea el contexto geográfico.

Pero eso ya es otra historia.