El alma de las imágenes

Ya tienes la historia y la estructura de tu álbum ilustrado. Pasaste horas bocetando y pensando qué composiciones funcionarían mejor para enriquecer tu texto. Podrías pensar que la parte más difícil ya está hecha, la planificación, aunque, sin ir más lejos, ahora viene la mejor y quizás una un tanto exigente: poner un poquito de tu sentir en cada dibujo. Seguramente replanteaste, redibujaste e incluso descartaste algunas imágenes. Y, ahora, una vez ya tomaste la decisión de cuáles son las elegidas, queda darles alma. Y dotar de alma no es tarea fácil. Y, sí, digo alma, porque toda imagen la tiene. Todo la conforma, dándole identidad propia: los trazos, los colores, el encuadre, el punto de vista, las pinceladas, los tonos… Todos sus componentes nos producen diferentes sensaciones y emociones, irradiadas directamente desde esa esencia tan única. Elegir con qué medio y con qué técnica de ilustración vamos a expresarnos es un paso importante; tanto, que determinará la personalidad de nuestro álbum. Si sientes ese “je ne sais quoi” al mirar una de tus ilustraciones finales, significa que lo has logrado, que está ahí; vive. Hoy quiero hablarte de cómo conseguirlo con las técnicas secas de ilustración.

Los medios

Al hablar de medios me refiero a las técnicas de ilustración que usarás para realizar tus ilustraciones, pinturas o imágenes gráficas. Según el estilo que elijas, el mensaje se transmitirá de una forma u otra.

Los hay más cálidos, suaves y amigables, como la acuarela; los hay más fuertes, seguros y relajados, como el óleo; o incluso limpios, como los lápices de colores. Otros van a caballo entre unos y otros, como los pasteles y el gouache. Y después están los modernos: los sprays y los rotuladores de tinta. Sin olvidarnos de los tradicionales: la tinta china y el grabado.

Yo os hablaré de los que más conozco y los que suelo utilizar, que son el carboncillo, el grafito, los acrílicos, el gouache, los lápices de colores, la acuarela, el collage y el digital.

Comenzaré por las técnicas secas de ilustración y en posteriores artículos hablaremos de técnicas húmedas y técnicas mixtas.

Técnicas secas de ilustración

El carboncillo

Técnicas secas de ilustración: el carboncilloQuizás sea la técnica seca de ilustración más antigua que conozcamos, pues ya en la prehistoria los humanos utilizaban palitos y trozos de madera quemada para realizar pinturas decorativas sobre roca.

Los carboncillos son barritas de carbón vegetal, normalmente proveniente de la madera del bonetero o evónimo, aunque a veces también proviene de otras maderas como el sauce o el nogal. En contacto con la superficie del papel, sueltan pequeñas partículas que se adhieren más o menos según la rugosidad del papel utilizado: cuanto más grano, más adherencia.

Las barras de carboncillo son fáciles de usar y nos permiten obtener una gran variedad de valores tonales de grises y negros. Podemos conseguir las diferentes tonalidades por dos medios: según la presión que ejerzamos al realizar el trazo y según el número de capas que superpongamos. A más presión y a más cantidad de capas superpuestas, conseguiremos un tono más oscuro.

Esta técnica seca de ilustración suele utilizarse en dibujo académico.  Su naturaleza blanda lo hace fácil de difuminar utilizando un difumino, un trapo o la yema de nuestros dedos, permitiendo crear sombras,  iluminaciones  y reflejos muy detallados.

Para resaltar los brillos, puede usarse una goma de pan blanda que retira el pigmento de la zona deseada y deja salir el color del papel. Debemos ser cautos en el uso de la goma ya que es un poco grasienta y si después volvemos a aplicar carboncillo donde hemos utilizado la goma previamente, el resultado puede no ser el deseado.

Si queremos evitar usar la goma, podemos utilizar tiza o creta blanca y colocar los trazos en el lugar donde queramos realzar un brillo o reflejo.

El grafito

Técnicas secas de ilustración: la dureza del lápiz

Rueda con la dureza de los lápices

Es el material que contienen los lápices, recubierto de madera. Suele ser el modo más limpio y más cómodo de usarlo, así como en minas. La característica más importante a tener en cuenta al elegir esta técnica seca de ilustración es la dureza de la mina. Dependiendo de la dureza del grafito, obtendremos un valor tonal u otro. La gradación de los valores y la dureza se regularizan mediante letras y números, siendo el 9B el más blando, que proporciona un tono más oscuro, y el 9H el más duro, ofreciendo un tono más claro. Jugando con diferentes tonos podemos conseguir los contrastes de sombras y luces que dan relieve y profundidad a nuestros dibujos.

La H viene de “hard” en inglés, y cuánto más elevado es el número, significa que más duro es, y menos trazo en el papel deja. Son ideales para bocetar y después pintar encima, ya que a penas se perciben.

La B viene de “black”, y hace referencia al tono que se obtiene al usarlo. Cuánto más elevado el número, más blando, y nos proporciona un tono más oscuro, más negro.

La F viene de firme, y es un medio entre duro y blando tirando a duro.

Técnicas secas de ilustración: el lápizLa HB seria un medio entre “hard” y “black”, tirando a blando.

Si usamos en un mismo dibujo diferentes durezas, debemos ser cautos, ya que cada mina tiene un brillo diferente y eso podría quedar raro. Pero podéis experimentar y comprobarlo vosotros mismos.

El grafito también podemos encontrarlo en formato de minas para portaminas, y sin recubrimiento, en barras. Estas últimas son bastante frágiles y se utilizan principalmente para dibujo artístico, aunque personalmente me encanta utilizarlas para sombrear y bocetar rápidamente.

Los lápices de colores

Técnica seca de ilustración de acabados suaves. Las minas se obtienen de mezclar diferentes pigmentos con tiza, talco o caolín, y una sustancia aglutinante como la goma de celulosa.

Técnicas secas de ilustración: los lápices de coloresLos lápices de colores permiten crear veladuras, dando lugar a combinaciones de colores muy llamativas.

En mi caso los utilizo mucho, aparte de para realizar ilustraciones enteramente con esta técnica seca de ilustración, para dar pequeños acabados a las ilustraciones realizadas con gouache o acuarela.

Se pueden obtener resultados delicados o potentes dependiendo de la presión que ejerzamos al utilizarlos.

Existe una gran variedad de tipologías en el mercado, y deberemos elegir según nuestra finalidad. Los hay más duros, como los polychromos, y más blandos, como los prismacolor. Comparando unos y otros, vemos que los prismacolor, al ser más blandos, permiten realizar un degradado más fácilmente. Mientras que los polychromos, al ser más duros, permiten una mejor cobertura y mayor finura en los detalles.

Uno de mis referentes utilizando esta técnica es, sin duda, Marco Mazzoni, artista italiano que expone sus obras en varios lugares del mundo.

Técnicas secas de ilustración

“Insecurity”, de Marco Mazzoni

Los pasteles

Los pasteles son pigmentos en polvo mezclados con un aglutinante como la goma traganto. Se considera una técnica seca de ilustración debido a que se aplica directamente sobre el papel, sin necesidad de disolverlo en agua. Cuanto menos aglutinante contengan, más blandos y frágiles serán, y se desharán con mayor facilidad.

Técnicas secas de ilustración: los pastelesLos pasteles blandos nos permiten crear difuminados suaves. Para realizar difuminados podemos utilizar los colores directamente, aplicando uno sobre otro, teniendo en cuenta que el color más claro debe ir sobre el más oscuro. Podemos también utilizar un algodón, cuando la superficie a difuminar sea grande o, si se trata de una superficie pequeña, un bastoncillo de algodón. Aunque, lo más común, es utilizar la yema de los dedos.

Los pasteles suelen deshacerse fácilmente y se suele desprenden bastante polvo alrededor. Es recomendable utilizar un soporte que nos permita tener en posición un poco vertical el papel. Lo recomendable es utilizar un caballete.

En cuanto al papel, lo mejor es utilizar uno de color neutro, como blanco roto, y bastante granulado, porque así el pigmento se adherirá mejor.

Técnica sanguina

La sanguina recibe su nombre de su tonalidad similar a la sangre. Se forma mediante una mezcla de óxido de hierro y goma arábiga, y se presenta en formato de barras, lápices o minas.

Es una técnica seca de ilustración utilizada mayoritariamente para estudio y para tomar apuntes al natural del claroscuro y el volumen.

Técnicas secas de ilustración: la sanguina

Estudio de Miguel Ángel para la creación de Adán

Al hablar de sanguina nos referimos a las barras o lápices que van del rojo anaranjado a un marrón chocolate, aunque actualmente el término se ha extendido y se utiliza para nombrar también a las cretas y pasteles duros, que también suelen presentarse en formatos de barra, lápices o minas, de tonalidades marrones y grises.

Algunas son aglutinadas con pequeñas cantidades de arcilla o piedra pómez pulverizada, dependiendo de qué variedad se trate.

Las sepias son las barritas de una tonalidad marrón chocolate y reciben este nombre debido a que antiguamente se extraía el pigmento de la tinta de esta especie de cefalópodo.

Las tonalidades más comunes de las cretas van desde los grises al blanco, aunque actualmente las hay de colores, también conocidas como pasteles duros.

Estudio de Miguel Ángel para la creación de Adán.

La utilización de estas diferentes tonalidades ofrece unos resultados espectaculares y hace que esta técnica seca de ilustración sea ideal para retratos y desnudos.

Se extendió su uso durante el Renacimiento, siendo Miguel Ángel uno de los grandes maestros que empleaban esta técnica, y ha seguido vigente hasta la actualidad.

Espero que os haya gustado el artículo, y si tenéis alguna aportación, duda o pregunta, sería un placer leeros. No dudéis en comentar. Y, si queréis, también podéis compartirlo con esa personas que tiene pendiente decidir qué medio utilizar para sus ilustraciones.

En los siguientes artículos, os hablaré de otras técnicas de ilustración.

¡Os espero!