La obra protagonista del artículo del mes pasado fue, si recordáis, Las mil y una noches. Descubrimos entonces cuál fue su origen, cómo eran recibidos los cuentos por los lectores u oyentes de la época, cómo llegaron las traducciones al mundo occidental, cómo fueron censuradas, modificadas y ampliadas al gusto del consumidor del siglo XVIII y cómo ha llegado hasta nosotros la versión de esta enorme obra patrimonio de la literatura universal. Conviene añadir, además, que existe un creciente interés actualmente por publicar nuevas traducciones de Las mil y una noches que se ajusten lo máximo posible a lo que fue el texto original sin censura ni aportaciones posteriores. Obviamente no se eliminan los cuentos que conocemos gracias a las traducciones francesas o inglesas, pero sí que se presta una especial atención en los prólogos e incluso en los títulos que aparecen en portada, a explicar el proceso de elaboración de la obra y a qué se debe que el producto final sea el que es. Volveremos a ello más tarde, cuando lleguemos al final de nuestro viaje por los traductores de Las mil y una noches.

Joseph-Charles Mardrus, provocador y excéntrico

Las traducciones de las mil y una noches

JOSEPH-CHARLES MARDRUS

Joseph Charles Mardrus nació en El Cairo en 1868 y murió en París en 1949. Fue médico y poeta, viajó por todo el mundo árabe recopilando cultura popular de tradición oral y disfrutó de la vida parisina bohemia y artística con la clara intención de convertirse en el gran provocador del momento. Para muestra su boda con la famosa poeta francesa Lucie Delarue, quien no se quedaba atrás en lo que a excentricidades se refiere. Se casaron a los diez días de conocerse, la novia iba vestida de ciclista y consiguieron lo que querían antes de que su matrimonio se fuera al garete: que todo el mundo hablara de ellos en los ambientes artísticos. ¿Por qué es importante Mardrus en los que se refiere a las traducciones de Las mil y una noches? Pues porque criticó la anterior traducción de Antoine Galland (de nuevo os remito al artículo del mes pasado) diciendo que era propia de un cortesano lleno de prejuicios puritanos y que en su traducción los lectores iban a encontrar todo el lujo  erótico que les había negado Galland en su edición censurada.

Mardrus estaba convencido de que los textos árabes que él manejaba eran los más adecuados para llevar a cabo su obra, carnal y detallista en todo lo que tenía que ver con los hechos amatorios. Y aunque sí que es cierto que su traducción, publicada entre 1898 y 1904, se ajustaba más a la idea original que la de su predecesor, parece ser que se equivocó con las copias árabes que manejaba. O por lo menos eso defiende el sirio René Khawam, traductor al francés de Las mil y una noches en 1986 y publicada en español por Edhasa en 2007. Khawan explica que la versión árabe que utilizó nuestro alocado Mardrus eran copias egipcias de los siglos XVIII y XIX.  Y aunque él estaba convencido de la ideoneidad de los textos parece ser que ya entonces estaban filtradas por el integrismo religioso de las universidades islámicas que procuraron en sus versiones no dar una imagen demasiado mundana o escabrosa de los visires y los califas. Era importante mantener el estatus social de la nobleza y se priorizaron las historias con moraleja edificante por delante de las sexuales que era lo que iba buscando Mardrus en su nueva traducción. En cualquier caso  murió convencido de que había dejado a Galland a la altura del betún moralista y que su traducción reunía todos los requisitos para convertirse en un gran escándalo de los que a él le gustaban. Si queréis leer su versión francesa aquí tenéis acceso libre a ella.

Vicente Blasco IBáñez y su traducción española de Las mil y una noches

La traducción de las mil y una noches de Vicente Blasco IbáñezEl valenciano Vicente Blasco Ibáñez (1867-1928) quizás sea más conocido como escritor que como traductor. Fue un hombre de vida intensa desde el punto de vista creativo, político y personal, pero queremos destacar que tradujo al español Las mil y una noches    en 1899 a partir de la traducción francesa de Mardrus y que durante muchos años la traducción española que corría entra el público casi de manera exclusiva fue la suya. En 2008 la obra de Blasco Ibáñez pasó a ser de dominio público ya que habían pasado 80 años desde su muerte de manera que si tenéis curiosidad por echarle un vistazo a su traducción la podéis consultar gracias a la Biblioteca Valenciana que tiene a disposición del público los 23 volúmenes que ocupó la traducción digitalizada.

Richard Burton, el rebelde aventurero

Las traducciones de las mil y una noches

Richard Burton

Dejemos descansar a los traductores franceses y centrémonos en el que quizás haya sido uno de los mayores aventureros de la historia del siglo XIX. Sin duda alguna, la vida y obra del inglés Richard Burton nos ofrecería material para llenar varias estanterías. Su traducción de Las mil y una noches siempre fue la favorita de gran Jorge Luis Borges quien seguramente supo valorar también el tipo de persona y personaje que fue Burton. Explorador, militar, filólogo, llegó a hablar 29 lenguas y se hizo expulsar de la Universidad de Oxford a los 21 años a pesar de que allí lo consideraban un genio. Fue allí, en Oxford, antes de ser expulsado donde comenzó su interés por el arabismo gracias a un español. El profesor Greenhill le presentó a Pascual de Gayangos, importante arabista español, también de intensa e interesante vida decimonónica. Parece ser que hicieron muy buenas migas y que el español influyó positivamente en el joven Burton quien inició de esta manera sus estudios de árabe. Como curiosidad, hay una calle en Sevilla relativamente céntrica que lleva el nombre de Pascual de Gayangos.Las traducciones de las mil y una noches

Quizás os preguntéis cómo consiguió Burton ser expulsado de Oxford, donde se sentía bastante fuera de lugar a pesar de que todo el mundo le consideraba un alumno sobresaliente. Pues participó en una carrera de caballos campo a través y propuso a las autoridades de la universidad que los estudiantes pudieran participar libremente en ellas. Esto se consideraba propio de clases sociales bajas y una provocación en toda regla así que le expulsaron y Burton se dedicó a lo que más le gustaba: correr aventuras por el mundo.

Pero dejaremos sus viajes por Oriente Medio y África para otra ocasión, como diría nuestra Sherezade, y concentremos en las traducciones de Las mil y una noches.

La traducción de las mil y una noches de Richard Burton

Entre 1885 y 1888 publicó los 16 volúmenes que ocupó su traducción. La llamó Arabian Nights y resultó ser una magnífica traducción de gran calidad literaria donde por fin se podían leer los fragmentos anteriormente censurados por sus antecesores puritanos. Además añadió unos estudios posteriores donde trataba temas como la homosexualidad o la educación sexual de las mujeres. De hecho su traducción le sirvió también para difundir los escritos que había ido recopilando sobre costumbres sexuales en los diferentes países que había recorrido. Recordad que nos encontramos en plena época victoriana cuando todo esto sucede y quizás lo que más escandalizó a sus coetaneos era la certeza de que todo lo que explicaba sobre sexo en sus ensayos lo conocía por experiencia propia y empírica. Como os podéis imaginar era un hombre muy famoso pero muy mal considerado por la sociedad del momento. Sus muchos triunfos en el mundo de la exploración antropológica no era suficientes para que se le perdonara un comportamiento inaceptable en aquel momento. Aunque curiosamente resultaba mucho más molesto para el público en general que para la propia reina Victoria quien le nombró caballero por los servicios prestados a la corona británica en 1886 para escándalo de todos lo que le criticaban.

Las traducciones de las mil y una nochesSi os apetece leer la traducción inglesa de Burton con sus ensayos añadidos aquí se puede acceder libremente a su obra.

Nos habíamos referido más arriba a Borges porque la traducción inglesa de Burton de Las mil y una noches era su favorita. En su libro Prólogos de la biblioteca de Babel (1997) se incluyen los bellísimos y poéticos prólogos que Borges dedica a las traducciones de Galland y de Burton.

Y sobre los cuentos…

Después de un par de artículos hablando sobre las traducciones de Las mil y una noches quizás tengáis ganas de saber qué se explica realmente es este libro extraordinario que tanta controversia ha provocado a lo largo de la historia de la literatura. ¿Cuál es su estructura? ¿Qué tiene de interesante? ¿De qué van los cuentos? ¿Son realmente tan provocadoras las partes censuradas? ¿Qué pasa entoces con los cuentos más conocidos si realmente no pertenecen a la versión original? ¿Y que hay de las traducciones del siglo XXI? ¿Censuran, adaptan, reelaboran?

De nuevo debemos dejar que el espíritu de la cuentista Sherezade nos invada para, llegados a este punto, invitaros a volver el mes que viene si queréis conocer cómo continua la historia.