Este mes vamos a conocer un poco más a un autor con una trayectoria literaria muy personal que terminó abriendo nuevos caminos en la poesía que servirían de guía a poetas posteriores, además fue el creador de una de las obras en prosa poética más entrañables de nuestra literatura actual. Este mes vamos a hablar de Juan Ramón Jiménez.

Juan Ramón JiménezBiografía de Juan Ramón Jiménez

Juan Ramón Jiménez Mantecón nace en diciembre de 1881 en Moguer (Huelva) en el seno de una familia dedicada a la comercialización de vinos con muy buen éxito.

En 1899 termina sus estudios de bachillerato en el colegio de San Luis Gonzaga en el Puerto de Santa María (Cádiz) obteniendo el bachiller en Artes.

Por imposición de su padre se matricula en la Universidad de Sevilla con el fin de estudiar derecho, pero Juan Ramón Jiménez decide abandonar el mismo año de inicio de la misma. Un año más tarde, 1900, fallecerá su padre y la familia cae en bancarrota tras el embargo y pérdida de todo el patrimonio familiar  ante el Banco de Bilbao. Toda esta situación le generará una gran depresión que dará como resultado su ingreso en el sanatorio mental de Burdeos primero y en el Sanatorio del Rosario en Madrid después.

Juan Ramón Jiménez y Zenobia

Juan Ramón Jiménez y Zenobia

En 1905 regresará a su pueblo natal. Gracias a sus amistades terminará siendo nombrado en 1914 director de las Ediciones de la Residencia de Estudiantes (centro fundado como complemento educativo de la universidad donde se forman fundamentalmente los hijos de las clases dirigentes liberales) casándose dos años más tarde con Zenobia, escritora y lingüista española, quien le ayudará en la traducción de las veintidós obras del poeta y nobel indio Tagore.

Aquí tenéis un enlace donde podréis ver y oír un interesante documental detallado sobre su vida.

Juan Ramón Jiménez: Guerra Civil, exilio y muerte.

En 1936 estalla la Guerra Civil y Juan Ramón Jiménez se decanta hacia el lado de la República acogiendo a varios huérfanos republicanos. Tras la publicación en el diario socialista de Madrid Claridad de una campaña contra los intelectuales decide abandonar Madrid con la ayuda de Manuel Azaña, consiguiendo que se le nombre agregado cultural en la ciudad de Washington.

Una vez terminada la guerra, Juan Ramón decide no volver a España. En 1940, viviendo en Miami, sufre de nuevo una crisis depresiva que le obliga a recluirse en el hospital de la ciudad. Viajan a Argentina y residen en Puerto Rico, donde se le comunica la concesión del Premio Nobel en 1956. Tres días después fallece Zenobia, su mujer, hecho del que no se recuperará hasta su muerte dos años después, en 1958 y en el mismo hospital donde lo hace su mujer.

Aquí, en este enlace  podéis ver una ficción de la supuesta entrevista que se le hizo en Puerto Rico unos días después del anuncio de su Premio Nobel, estando ya ingresada en el hospital su mujer, interpretada por el gran Agustín González.

Platero y yo, de Juan Ramón JiménezLa obra de Juan Ramón Jiménez

Juan Ramón Jiménez se traslada en 1896 a Sevilla con la intención de dedicarse a la pintura. Sus visitas a la biblioteca del Ateneo le llevan a escribir sus primeros trabajos en prosa y en verso, colaborando también con diversas revistas y periódicos.  En 1900 se traslada a Madrid, donde publica sus dos primeros libros: Ninfeas y Almas de violeta, y colabora en la creación de la revista literaria Helios.

Dicen que tras su ingreso en el Sanatorio del Rosario de Madrid Juan Ramón Jiménez se convertirá en todo un Don Juan. Blanca Hernández Pinzón será su primer amor, “la novia blanca” de sus versos, escribiendo sus Libros de amor entre 1911 y 1912, donde aparecen historias con mujeres solteras, casadas e incluso con la esposa del psiquiatra que atendió su depresión tras la muerte de su padre.

Él mismo habla de tres etapas en su poesía que clasifica como sensitiva, intelectual y etapa suficiente o verdadera.

La primera etapa, o sensitiva, transcurre entre 1898 y 1915, y en ella nuestro autor manifiesta un modernismo simbolista e intimista, trabajando una poesía sensorial y melancólica. Es en esta etapa donde escribirá su obra más conocida: “Platero y yo” (1914).

Su segunda etapa, la intelectual, transcurre entre 1916 y 1936. En esta su poesía sufre un giro. Se intelectualiza. Él la define como “desnuda”, sin adornos innecesarios. Es en este periodo cuando se casa con Zenobia, incluyendo en su obra prosas poéticas y otra serie de innovaciones que demuestran su estrecha relación con el movimiento Novecentista.

En la última etapa, conocida como suficiente o verdadera, que transcurre entre 1937 y 1958, se encuentra toda la obra escrita durante su exilio. Lo que comienza en su etapa anterior, en esta Juan Ramón Jiménez la llevará a su plenitud. La espiritualidad y la estética en sus obras culminan en El otro costado y Dios deseado y deseante, donde aparece un dios que identifica con la naturaleza, la belleza y con el propio poeta

Lo cierto es que él siempre consideró su obra como un corpus vivo en constante evolución. Era un perfeccionista que se obligaba a revisar su obra una y otra vez, reescribiéndola continuamente.

En su estilo podemos ver musicalidad y ritmo, cualidad que cuidaba incluso en el verso libre y en la prosa poética, convirtiendo a su obra como algo fundamental por sí misma, constituyendo un elemento clave para entender la literatura en estos años, especialmente la del 27.

 

En fin, hasta aquí estas líneas para conocer un poco más a un autor admirado en su tiempo y polémico al mismo tiempo. Un personaje retraído, solitario y orgulloso que se jactaba de permanecer al margen de la vida literaria rechazando diversos honores, como pertenecer a la RAE. Un poeta prototipo apartado del mundo y entregado a un proceso de creación intenso.