Espero que hayáis asimilado bien lo que explicamos en el anterior artículo sobre la concordancia gramatical en general y también los primeros casos de la concordancia nominal. En este artículo veremos los últimos casos de concordancia nominal recogidos por la RAE. Como siempre intentamos en este curso de ortografía y gramática, intentaremos que este coñazo de tema sea un poco menos coñazo. Y es que, tal y como cantaba Mary Poppins, con un poco de azúcar esta píldora pasará mejor.

¡Al grano!

La concordancia gramatical nominal cuando tenemos varios ordinales coordinados referidos a un mismo sustantivo

Primero, recordáis qué es un ordinal, ¿verdad? Pues los ordinales son términos como primero, segundo, duodécimo… Es decir, palabras que sirven para establecer un orden o una sucesión.

La concordancia nominal en los ordinalesEn lo que se refiere a su concordancia con los sustantivos, en los ejemplos veremos que, aunque modifiquen a un solo sustantivo, este hace referencia a varias cosas u objetos. La concordancia nominal dependerá de si los ordinales van antes o después del sustantivo.

  • Si los ordinales van después que el sustantivo, lo más conveniente será que este vaya en plural:

El incendio se extendió entre los pisos tercero, cuarto y quinto.

  • Si los ordinales van antes que el sustantivo, este puede ir en plural o singular, aunque esta última opción es la más aconsejable:

Impartirá su taller el primer y segundo día del congreso (mejor que «días»).

Como podéis ver, en los ejemplos anteriores hay un solo sustantivo que se refiere a cosas diferentes, tres pisos distintos en el primer caso y dos días en el segundo.

La concordancia nominal cuando utilizamos un cardinal como si fuera ordinal

Los cardinales son las palabras que designan a los números en sí, como uno, dos o trescientos, y a veces podemos utilizarlos como si fueran ordinales. Con algunos como dos o tres no vamos a tener problema, porque sirven para acompañar sustantivos de ambos géneros, pero sí podemos dudar con otros como uno/a o doscientos/as cuando van después de un sustantivo femenino. En estos casos, podemos poner el cardinal en masculino, si consideramos que está modificando a la palabra número, que no aparecería (elipsis).

La concordancia nominal y los cardinales

He dejado el libro en la página (número) trenta y uno.

O podemos utilizar el cardinal en femenino como si estuviera modificando directamente al sustantivo.

He dejado el libro en la página treinta y una.

A mí me gusta más la última opción, pero podéis elegir la que prefiráis.

La concordancia nominal en las construcciones partitivas

Esto de las construcciones partitivas no es más que una frase en la que aparece un primer elemento con valor de cantidad, después la preposición de y, por último, un pronombre o un sustantivo precedido por un determinante. Calma, que lo vamos a traducir todo con unos ejemplos: una de vosotras, la mayoría de los alumnos, un tercio de los asistentes, varios de ellos, etc. Creo que así se ve bastante claro, ¿verdad?  En estas estructuras, hay un primer elemento que hace mención a una parte y otro que habla de un todo. Pues bien, cuando utilicemos en el elemento de la parte una palabra que pueda tener forma masculina o femenina (como uno/a, varios/as o muchos/as), siempre tendremos que utilizar ese mismo género en el segundo elemento, el del todo.

La concordancia nominal en las construcciones partititvas            Cuando acabó la función, uno de ellos pidió que le devolvieran el dinero.

Varias de las asistentes se encontraron indispuestas.

            Durante la reunión, muchas de las presentes decidieron irse en protesta.

En los ejemplos anteriores, podríamos pensar en utilizar el masculino para señalar que también había hombres asistentes o presentes, pero no sería correcto. Siempre tienen que coincidir en género la parte y el todo. Varias de los presentes o muchas de los presentes serían construcciones incorrectas.

La concordancia gramatical nominal en los sustantivos epicenos

Los epicenos son sustantivos que solo pueden tener un género, independientemente del sexo de la persona o animal que designen: una rata (que puede ser macho o hembra), un ratón (ídem), la gente, una persona.

Es cierto que uno puede ser un rata, pero eso es otra cosa.

La concordancia gramatical nominal en palabras de respeto como alteza, majestad, señoría, ilustrísima, etc.

La concordancia nominal en tratamientos de respeto

Como este tipo de palabras están en femenino, los adjetivos y determinantes que las acompañen irán también femenino: Su Graciosa Majestad, La Divina Providencia. Sin embargo, los adjetivos o pronombres que no aparezcan junto a esas palabras, irán con el género que corresponda al sexo de la persona a la que haga referencia:

Su alteza estaba sentado en el trono del rey.

En este ejemplo, el príncipe es un varón y la palabra sentado no aparece junto a alteza. Por lo tanto, va en masculino.

La concordancia gramatical nominal en las expresiones «de tipo» y «de carácter» seguidas de un adjetivo

En este caso, el adjetivo tiene que ir siempre en masculino y singular, porque la concordancia nominal se tiene que dar con las palabras tipo y carácter, no con el sustantivo que aparece antes de la expresión:

Él participa en todas las tertulias de tipo filosófico.

            La fundación es famosa por sus iniciativas de carácter solidario.

La concordancia nominal en la estructura «lo + adjetivo + que«

En este tipo de estructuras, el adjetivo debe tener el mismo género y número que el sustantivo al que hace referencia:

Nos llamó la atención lo altas que son las chicas del pueblo.

            No podía suponer lo espeso que era el bosque.

La concordancia gramatical nominal en expresiones con los indefinidos «uno« y «otro«

Concordancia nominal en expresiones con indefinidosCuando tenemos expresiones que contienen ambos indefinidos, a veces precedidos por un artículo y separados por una preposición (a, con, de…), podemos encontrarnos con varios casos:

  •  Que hacen referencia a individuos del mismo sexo, ambos indefinidos irán en ese mismo género:

Me gustan esos colores. Cuando combinas uno con el otro, es espectacular.

Las chicas de la clase se apoyan las unas a las otras.

  •  Que hacen referencia a individuos de diferente sexo. Lo más recomendable es que ambos vayan en masculino:

            David y su hermana se pelean mucho, pero no pueden vivir el uno sin el otro.

Aun así, en este último caso veréis autores que diferencian el sexo (el uno sin la otra, en el ejemplo anterior). La RAE no lo aconseja, pero tampoco lo condena con demasiado fervor.

En fin, que lo conseguimos. Llegamos al final de nuestro estudio de la concordancia gramatical nominal. Ya solo nos queda estudiar la gramática verbal, que dejaremos para el siguiente artículo. Mientras tanto, ya sabéis que agradecemos comentarios y preguntas.

Y sin más, nos despedimos hasta la próxima.