Seleccionar página

Desde hace mucho tiempo suelo dividir a la gente que quiere escribir en dos grupos: los que quieren ser escritores y los que quieren escribir bien. Normalmente, los que quieren ser escritores se diferencian en seguida de los otros, porque quieren publicar la primera novela que escriben mientras que los segundos son conscientes de que para lograr objetivos antes han de aprender a escribir una novela con garantías.

¿Por qué ocurre esto? ¿Por qué hay gente que cree que puede publicar la primera novela y tener éxito; ya; inmediato?

Bueno, antes de contestar eso, permite que explique otra cosa:

¿A qué me refiero con lo de tener éxito con la primera novela?

publicar la primera novela que escribes no siempre es buena idea

Todos queremos tener éxito con lo que hacemos. Pero si te precipitas para conseguirlo nunca lo obtendrás

Todos queremos tener éxito con lo que hacemos, faltaría más. Eso no es malo. Es más, creo que es necesario ser ambicioso para cumplir metas. Si te quedas pensando que con lo que tienes ya estás bien, nunca mejorarás en la vida.

Tal vez tu no pienses en vender decenas de miles de libros con tu primera novela. Quizá hayas leído que es necesario hacerse un nombre, que esto es un camino difícil, y demás cuestiones en las que no vamos a meternos ahora.

A lo que me refiero con lo de “tener éxito con la primera novela” es a escribir una primera novela que tenga la calidad suficiente como para ser publicada. O si has decidido autopublicarte, que pienses que tu primera novela tiene la calidad suficiente como para que guste a los lectores y se posicione en los primeros puestos de venta en Amazon.

La creencia de que has escrito algo de calidad

Escribir 300 páginas, o 500, o las que sean; ver que comienzas un proyecto tan intenso como una novela y que lo llevas hasta el final, tiene algo de mágico.

Para empezar, porque para lograrlo se necesita ser constante. No voy a meterme en ello porque no es el propósito de este artículo, pero si quieres ver cómo la constancia, mejor dicho la falta de constancia, nos afecta, este artículo te resultará de lo más interesante.

De modo que has tenido un gran logro: conseguir la constancia suficiente como para terminar un proyecto. Y eso te hace sentir bien.

Otro motivo por el que piensas que la primera novela que escribes es de calidad es el hecho de que muy probablemente a tu alrededor nadie escribe. No tienes amigos (de los de irte a tomar una cerveza cada fin de semana, no de los que ves en Facebook cada día) que escriban, y de hecho, cuando se enteraron de que estabas escribiendo se asombraron y te dijeron que era muy difícil hacer algo así. Y llevaban razón, claro.

Pero como lo acabaste, más aún, como alguno de esos amigos, o algún familiar, leyó el libro terminado y te dijo que estaba muy bien… se reforzó tu idea de que habías escrito un buen libro.

Por qué no debes fiarte de las opiniones de tu círculo sobre tu novela

Tus amigos no serán objetivos sobre publicar la primera novela que escribes

Tus amigos pretenden apoyarte. No esperes que sean objetivos

Seguro que al ver este subtítulo has pensado aquello de “ya me va a decir que no me puedo fiar de lo que diga mi madre porque como me quiere no puede ser objetiva”. Bueno, te sorprenderías de lo objetivas que pueden ser algunas madres… Pero como es algo que tú ya tienes en mente, no voy a ir por ahí, sino que te voy a dar un motivo de un peso aplastante para que no te fíes de lo que piensen en tu círculo cercano sobre la posibilidad de publicar tu primera novela.

En España, casi la mitad de la población no lee nunca. Sé sincero: ¿cuántas veces hablas con tus amigos de los libros que estáis leyendo? A lo mejor tratáis el tema de un libro que se pone de moda, no sé… 50 sombras de Grey. Pero, más allá de eso, ¿cuántas veces hablas con tus amigos de los libros que leéis? Apuesto a que muy pocas.

Esto ocurre por algo muy simple: como mínimo, la mitad de tus amigos no lee nunca. Por tanto, es un tema que no sale a colación. Y si tus amigos, tu círculo cercano, no lee. ¿Cómo te vas a fiar de su opinión con respecto a si deberías publicar la primera novela que has escrito?

Pero yo tengo un amigo que sí lee mucho

Me vas a decir, porque te conozco, que tienes un amigo que sí lee mucho. Y que de él puedes fiarte porque es un gran lector.

Pues no, tampoco puedes fiarte de él. Y no puedes porque puede leer muchos libros, pero probablemente no sean del género en el que tú has escrito el tuyo, y por tanto no sabe si estás copiando o cayendo en clichés.

Ten en cuenta, además, que tu amigo es lector, pero no es analizador de libros. Puede decirte si el libro le ha gustado o no, pero no es capaz de hacer un análisis de qué cosas funcionan y qué cosas no, qué cosas deberías cambiar en tu novela para que funcionara mejor.

Y por último, no puedes fiarte de tu amigo que lee mucho porque, ¡joder, es tu amigo! Y seguramente querrá seguir siéndolo. No te va a hundir en la miseria diciéndote que tu libro no está a la altura.

Por qué la no es valida para publicar la primera novela que escribes

En la vida no se puede ser absolutista. Siempre hay excepciones a la regla. Ahora bien, pensar que uno es la excepción a la regla normalmente conduce al desastre más absoluto…

Deja que te cuente algo. No te voy a poner enlaces sobre esos autores que han sido rechazados una y otra vez, seguro que ya has leído más de uno y más de dos artículos de ese tipo. A cambio, sí quiero dejarte este artículo que mi amigo y compañero de agencia, Rodrigo Palacios, escribió para Zenda.

Debes leer el artículo completo, por favor. Es una maravilla porque te habla con claridad de por qué nuestras primeras novelas no están listas para ser publicadas. De cualquier modo, quiero dejar aquí un par de párrafos de ese artículo que me parecen sublimes:

“A aquella novela le faltaba algo. Un toque de atrevimiento. Tenía una estructura aceptable, una construcción de personajes decente y el tema era interesante, pero seguía siendo demasiado correcta. Le faltaba locura; le faltaba esa sensación de estarse exponiendo demasiado. El miedo de lo que fueran a pensar de mí.

Le faltaba una derrota.”

¿Seguro que estás listo para publicar la primera novela?

No puedes publicar la primera novela que escribes porque no estás listo. Igual que no está listo el cirujano para operar a corazón abierto cuando acaba de terminar la carrera de medicina, o no está listo el carpintero para crear un mueble de primer nivel recién terminada su formación, o no está listo el arquitecto para diseñar un gran edificio cuando acaba de salir de la universidad.

No estás listo para publicar la primera novela que has escrito porque te falta experiencia, y te falta conocimiento sobre lo que necesitas incluir en tu obra.

Evita la frustración de publicar la primera novela que escribes

Evita la frustración que puede causarte intentar publicar la primera novela que escribes

Evita la frustración que causará que te precipites al publicar la primera novela que escribes

Hace muchos años que imparto cursos de escritura, de pago y gratuitos, y suelo hacer hincapié en algo que creo importante: dar un paso precipitado, tener prisa por publicar, puede llevarte al desastre más absoluto.

Ten en cuenta que cuando hagas pública tu primera novela ya no habrá marcha atrás. Habrás dado el paso, estarás expuesto. Tu novela ya no será tuya. Será de quien la lea… Y precisamente porque no estás listo para publicar, lo normal será que se lea poco.

Y entonces vendrá la frustración. Porque lo que tú querías era lograr cierto éxito con tu primera novela. Porque tu amigo, el lector empedernido, te había dicho que era buena. Porque habías metido mucha pasión. Porque le habías dedicado una parte importante de tu vida. Porque habías contado en ella, a modo de catarsis, una parte importante de tu existencia que necesitabas exorcizar.

Pero no estabas listo.

Por favor, no quieras ser escritor. Es mucho más importante que quieras escribir bien. Céntrate en eso, pon tu foco en eso. Dedícale recursos: tiempo, dinero, lo que haga falta, a descubrir cómo escribir bien.

Y entonces ya no hará falta que expliques que eres escritor. Porque entonces, estarás listo para publicar. Y echarás la vista atrás, encontrarás la primera novela que escribiste, la mirarás con una sonrisa en la cara y pensarás: «Qué bien hice en no publicarte”.