Este mes toca dar un tirón de orejas. En las últimas semanas, he tenido la ocasión de corregir escritos de diferente naturaleza (literarios, trabajos universitarios, comunicaciones, cartas), algo que me ha servido para tomar nota de una serie de errores frecuentes de ortografía y gramatica que se han extendido como una plaga entre gente de muy diversa condición, formación o profesión. Y, aunque no sea el objeto de este curso, también me meteré en algunas cuestiones de estilo muy básicas que dejan en evidencia la falta de experiencia del escritor.
¡Preparaos para la penitencia, pecadores ortográficos!

Errores frecuentes de ortografía y gramática: las comas

¡Ay, las comas, cuántos errores nos hacen cometer! Ya les dediqué algún artículo hace tiempo. Sé que a veces es complicado saber si ponerlas o no, pues en algunas situaciones obedece más a la voluntad del escritor que a una norma reglada, pero hay determinados casos en los que debemos ponerla sí o sí y casi nunca se hace. Repasemos esos errores con las comas:

Error nº1: no escribir los vocativos entre comas.

LA coma y los errores frecuentes de ortografía y gramática

Este es un error muy habitual, casi me atrevería a apostar que el error es más frecuente que el acierto. Los vocativos son aquellas palabras que nos sirven para llamar o referirnos a alguien. Pues bien, siempre van precedidas por coma; y si la oración continúa, el vocativo irá enmarcado entre comas:

Buenos días, mamá.
Hola, Pepe, me alegro de verte.

Error nº2: no poner los incisos entre comas.

Los incisos son palabras, frases o expresiones que sirven para aclarar o completar información. Pues bien, deben ir siempre entre comas para separarlos del resto de la oración:

José, que es terco como una mula, dijo que lo mejor era no hacer nada.
El hermano de Lucía, muy alto, juega de pívot.

Error nº3: omitir la coma antes de pero, mas, aunque o sino (que).

Pon coma antes de pero

Antes de estas conjunciones, hay que poner siempre coma:

No era su novio, sino un compañero
Iba a ir, pero me surgió un imprevisto.

No obstante, cuando la palabra “pero” separa dos palabras o expresiones contrapuestas que hacen referencia a cualidades o características, no se pone la coma:

Marcos es inteligente pero descuidado.
Trabajamos sin prisa pero sin pausa.

Errores frecuentes de ortografía y gramática: los dos puntos

Error nº1: escribir los dos puntos después de una preposición.

Este error me lo encuentro también con cierta frecuencia. Después de una preposición que precede a uno o más sustantivos, no debemos poner los dos puntos. Por lo tanto, en los siguientes ejemplos el uso de los dos puntos es incorrecto:

El adjudicatario deberá abonar la cantidad de: 1000 euros.
La película fue dirigida por: Antonio Fernández.

Error nº2: poner coma en vez de los dos puntos en encabezados de cartas y correos.

Bueno, esto me lo encuentro a diario, cada vez que me enviáis algún trabajo o lo que sea por correo electrónico. Veamos un ejemplo:

Buenos días Jorge,
Te envío el documento….

Aquí hay un par de errores, ¿los veis? Al final de los encabezados de cartas o correos electrónicos hay que poner dos puntos; de ese modo es como introduciremos el cuerpo del mensaje. Sin embargo, en este ejemplo hay una coma en vez de los dos puntos detrás de Jorge, algo correcto en inglés, pero no en castellano. Además, no está marcada la coma del vocativo. Por lo tanto, el encabezado correcto sería el siguiente:

Buenos días, Jorge:

Errores frecuentes de ortografía y gramática: la raya de diálogo y las acotaciones

la raya de diálogo es motivo de errores frecuentes de ortografía y gramática

—Yo creo que es inocente —dijo el inspector—. La prueba del ADN me dará la razón.
—No estoy tan seguro —replicó el sargento Gutiérrez tras tomar un sorbo de café—, sus huellas están por todas partes.
—Mire, sargento —el inspector humedeció sus labios—, he investigado muchos casos como este. El autor del asesinato será quien nos sospechas despierte.
—No pongo en duda sus conocimientos —aclaró el sargento—, pero este caso parece claro.

Ahí podéis ver la dichosa raya de diálogo, fuente inagotable de errores. No voy a explicar cómo se utiliza, pues ya le dediqué un artículo kilométrico al asunto, pero sí quiero remarcar la importancia de poner la raya correctamente. Por un lado, si os equivocáis y ponéis un guion u otro signo en vez de la raya, el corrector que revise vuestros textos tendrá que hacerlo a lo bruto, pues en este caso no se puede utilizar el recurso de Word y otros procesadores de texto de Buscar y reemplazar. Os exponéis a que el corrector se niegue a aceptar el trabajo. ¡Es un trabajazo!

Por otro lado, no abuséis de las acotaciones que van entre las rayas. No es que sea incorrecto, pero si ponéis un diálogo extenso en el que cada intervención de los personajes tiene una acotación, la lectura se hace muy pesada. Decir que el personaje X tomó un sorbo de café y el personaje Y se humedeció los labios es innecesario salvo que ese gesto realmente vaya a tener incidencia en la trama o que lo utilicéis como un recurso para situar al lector en la escena, aunque siempre de manera puntual. Pero aun en el caso de que queráis explicar algunos de esos detalles, podéis alternar el recurso de las acotaciones con poner esas explicaciones en un párrafo aparte. Además, no siempre es necesario aclarar quién está hablando en cada momento, pues a medida que avanza el diálogo el lector ya se dará cuenta. Ahí entrará vuestra habilidad como escritores. El anterior, por ejemplo, podría quedar de esta manera:

—Yo creo que es inocente —dijo el inspector—. La prueba del ADN me dará la razón.
El sargento Gutiérrez tomó un sorbo de café antes de contestar.
—No estoy tan seguro, sus huellas están por todas partes.
—Mire, sargento, he investigado muchos casos como este. El autor del asesinato será quien menos sospechas despierte.
—No pongo en duda sus conocimientos, pero este caso parece claro.

Vale, es un ejemplo cutrecillo, pero sirve para apoyar lo que quiero decir. Así es mucho más dinámico y demuestra que conocéis diferentes recursos, que sabéis lo que hacéis. La lectura será más amena para el lector.

Errores frecuentes al escribir: repeticiones constantes de palabras

Evita las repeticiones

Este error es muy frecuente en escritores noveles. Por favor, evitad poner la misma palabra veinte veces en el mismo párrafo. Algo muy habitual es abusar de «pero» o de «y». Recordad que existen sinónimos y que tienes una maravillosa herramienta como es Google para buscarlos. ¡Aprovéchala! Así, en vez de «pero» puedes poner muchas veces «aunque», «mas», «no obstante», «sin embargo»… Y en vez de «y», comas o construcciones que la eviten. Los textos ganarán muchísimo en riqueza y fluidez.

Os dejo aquí un enlace a una página muy útil para evitar este problema. En ella, tras insertar vuestros textos, aparecerá un listado con las palabras más utilizadas. Al clicar en ellas quedarán resaltadas en el documento y será mucho más fácil corregir este error. Eso sí, siempre es mejor que repitas la misma palabra un par de veces a que pongas sinónimos tan rebuscados que no los entienda nadie o que te haga parecer un pedante. Recuerda, la sencillez suele ser la mejor aliada a la hora de escribir.

En fin, esto fue todo por esta vez. El próximo mes habrá otro articulito de ortografía y gramática. Mientras tanto, espero vuestros comentarios y sugerencias, y os animo a compartir el artículo. ¡Hasta pronto!