Una de las tareas más arduas a la hora de escribir una novela de ciencia-ficción es el crear el universo en el que se va a desarrollar, lo que en ingles llaman worldbuilding. Para ello debemos tener muchos factores en consideración, y en contraposición también debemos saber evitar que el proceso nos engulla y nos absorba, anulando por completo nuestro objetivo inicial: construir una base para nuestra historia. Hoy quiero hablaros de cómo crear un universo de ciencia ficción usando un ejemplo clásico.

En la literatura de ciencia-ficción y en la fantasía podemos hallar cientos de universos imaginarios que libro tras libro se han ido expandiendo y ampliando incluso tras la muerte de sus creadores. Como es el caso de: Oz, el Mundo Disco o el universo de Dune, por mencionar solo unos pocos.

Y aquí es donde metemos nuestras narices en la mayor saga de ciencia-ficción jamás creada. Es una obra tan compleja y llena de detalles que es imposible desgranarla en un solo artículo.

Dune o cómo crear un universo

Sembrando los antecedentes para crear un universo de ciencia ficción

Frank Herbert nos introduce en su universo poco a poco, mostrando detalles escuetos que capítulo a capítulo nos irá desgranando y detallando. Es evidente al leer el primer libro que el autor ha desarrollado en líneas generales lo que es la historia previa a los acontecimientos narrados en el libro. Como ejemplo, podemos hablar de los mentat, de los que ya nos habla al inicio del primer libro. El mentat es una consecuencia de ese pasado histórico que nos irá desvelando, es un ser humano adiestrado para realizar complejos cálculos matemáticos, cuya función es la de sustituir las computadoras. ¿Por qué sustituye a las computadoras? Por qué estás fueron prohibidas durante la Yihad Butleriana, una revolución que liberó a la humanidad de la tiranía de las máquinas pensantes. Un dato que nos revelará a lo largo de la novela.

Frank Herbert

Fran Herbert

Como ves, la presencia de un tipo de personaje, ya que cada casa noble cuenta con un mentat a su servicio, viene justificado por todo un bagaje histórico del que se nos irán dando algunos detalles a medida que avancemos en la historia.

Diseña antecedentes históricos para crear un universo de ciencia ficción creíble

Una de la fuerzas manipuladoras presente desde el inicio son las Bene Gesserit, una secta que va moviendo hilos en la sombra para su propio beneficio. En la presentación de esta especie de monjas o sacerdotisas ya vemos que su forma habitual de obrar es ocultando información y tergiversando la realidad según sus planes. Aquí vemos como Herbert usa a una de las Bene Gesserit para insinuar un detalle sobre la línea sanguínea de Paul Atreides que será revelado hacía el final de la primera parte del libro. Un hecho que choca directamente con un dato que nos da sin tapujos desde el principio: la rivalidad entre la Casa Atreides y la Casa Harkonnen.

Fotograma de Dune, de Frank Herbert

Fotograma de la versión de David Lynch

Sin duda, Frank Herbert elaboró todo un entramado bastante detallado sobre esos antecedentes históricos, puesto que las anotaciones sirvieron de base para que Brian Herbert, su hijo, y Kevin J. Anderson hayan elaborado una serie de novelas que ahondan en ese periodo previo y del que hasta ahora han publicado seis novelas.

¿Cuándo hay que parar de imaginar y extender el nuevo universo?

Si bien es cierto que algunos detalles debes tenerlos claros, tampoco es necesario conocerlos al milímetro. Es decir, en el caso que nos ocupa, desde el principio sabemos que existe un odio extremo entre la Casa Harkonnen y la Casa Atreides. Está claro que Herbert ya sabía el motivo de esa rivalidad, originada en una batalla durante la revuelta contra las máquinas. Y que posiblemente fue detallando con más precisión lo ocurrido a medida que iba escribiendo la novela, y aunque tenía esa información no la reveló al lector, aunque sí la usó para crear las motivaciones que movían a sus personajes. Aunque no reveles esos motivos desde el inicio, tienes que tenerlos claros, aunque no hace falta conocer todos los detalles, para así darle fuerza a lo que impulsa a tus personajes a actuar.

Recuerda que crear un universo de ciencia ficción no significa conocer todos los detalles.

Nueva versión de Dune

Dennis Villeneuve prepara una nueva versión

¿Hay que crear todo el universo de ciencia ficción antes de empezar a escribir?

Lo mejor es crear los rasgos generales y ahondar en los detalles a medida que lo necesites. Así, ladrillo a ladrillo podrás crear un universo de ciencia ficción complejo y rico en historias, que a lo mejor no las incluirás en tu novela, pero que te sirven para crear una cohesión en los acontecimientos narrados y en tus personajes.

Como punto de partida, y en eso el propio autor reconoce haber recurrido a la cultura árabe para tomar de ella conceptos, nombres, etc. para crear parte de ese universo, podemos acudir a lo ya existente en el mundo real y desde ahí forjar un universo completamente nuevo.

Una herramienta muy útil para trabajar en la construcción, o recreación si hablásemos de novela histórica, de un universo, es crear una línea temporal con los acontecimientos más importantes. Es casi seguro que Frank Herbert creó la suya, en la que destacaban como puntos importantes los antecedentes históricos de la primera novela: La Yihad Butleriana, la Rebelión contra las máquinas y la Batalla de Corrin, entre otros muchos más. Con lo cual, queda claro que, para manejar todos esos datos, lo mejor es crear una línea temporal y tenerla a la vista como guía. En internet se puede hallar una reconstrucción de la línea temporal de Dune, recreada por los fans de la saga.

Como ejercicio de ejemplo podemos recrear el momento en que Frank Herbert empezó a planificar una de las tramas de la primera novela de la saga: La enemistad entre la Casa Atreides y la Casa Harkonnen. En el libro, ya desde un inicio se hacen referencias directas sobre esta enemistad. Pero nunca entra en detalles sobre su origen, y como excusa para ello afirma que la rivalidad entre ambas casas se ha prologando durante siglos y ya nadie recuerda cual fue el desencadenante, y, por tanto, es más bien el punto de apoyo para los acontecimientos que sucederán a lo largo de la novela. Empezando por la maniobra del emperador de arrebatar el control de Arrakis a los Harkonnen y entregarlo a los Atreides, donde estos últimos hallaran muchas trampas dejadas por su antiguos explotadores. No hay un origen definido, pero provocará que la historia avance con la fuerza necesaria para mantener atrapado al lector.

Aquí debo hacer un inciso para retomar el tema de la pistola de Chejov. Herbert planta una en el inicio de la primera novela, un dato que cuando se sepa, provocará una serie de sucesos que serán cruciales para el devenir de la historia. Esta pistola de Chejov se planta en los pensamientos de la Bene Gesserit que va a poner a prueba a Paul Atreides, al repasar la línea genética del muchacho, habla de su abuelo materno, y usa la definición: aquel que no se debe nombrar. Con esto, Herbert ya no adelanta las maquinaciones de la secta y que mantienen oculta una información muy importante. Crucial para el futuro de los Atreides.

Como vemos ese universo tan complejo surgió paso a paso, hasta alcanzar la complejidad que muestra en las novelas.

ENLACES DE INTERES:

Línea temporal universo Dune

Primer libro de la saga

Versión DVD de la película de David Lynch