Vale, he decido que quiero escribir para niños. Y ahora, ¿cómo lo hago? ¿Por dónde empiezo? Si bien en el artículo anterior Literatura infantil y juvenil (LIJ). ¿Cómo escribir para niños?” os hablé sobre la temática, los géneros de la literatura infantil y juvenil y los rangos de edad orientativos para clasificar los cuentos infantiles, en este artículo veremos los aspectos a tener en cuenta al escribir para niños y algunas directrices generales para elaborar el texto que resulte atractivo a los niños. ¿Te animas?

Hay algunos aspectos a tener en cuenta al escribir para niños

Escribir para niños y escribir para adultos

Escribir para niños es una contienda igual que escribir para adultos. Hay quien cree que incluso es más difícil que escribir para adultos, pues el mundo imaginario de los niños supera con creces el de los adultos. Lo que los niños perciben como real o creíble, un adulto puede considerarlo imposible. Y es que este es uno de los aspectos a tener en cuenta al escribir para niños. Los infantes son capaces de pasar de la realidad a la fantasía y viceversa con facilidad, pues la infancia es una etapa llena de imaginación, ilusión y descubrimiento. Si cree en la historia, el pequeño lector se volcará en ella, entendiéndola y emocionándose; si se ve reflejado en los personajes, hará de la historia la suya propia.

Otro de los aspectos a tener en cuenta al escribir para niños es el desarrollo cognitivo de éstos a medida que van creciendo; su imaginación pasa de ser pasiva a convertirse en creativa; más adelante, llega un punto en el cual es frecuente que los objetos cotidianos y los animales, cobren vida. Es lo que conocemos como animismo. Finalmente, puede recrear personajes sobrenaturales, como amigos imaginarios o superhéroes.

Debemos tener presente que tenemos que escribir lo que los niños quieren leer. Quizás este sea, sin duda alguna, uno de los principales aspectos a tener en cuenta al escribir para niños. Y, quizás también, sea el que resulte más complicado, pues para ello es necesario ponerse en la piel de esos locos bajitos, como canta Serrat, que perciben la realidad de una forma distinta a los adultos.

Si a los adultos nos gusta leer para entretenernos, no caigamos en el error de pensar que al escribir para niños debemos instruirles. Nuestros pequeños lectores deben sentirse libres, sin excesivas moralinas escondidas entre las líneas de las historias que les brindemos.

Escribir para niños tiene su responsabilidad. Piensa que lo que escribas pasará a formar parte de ese pequeño individuo que está formándose como persona, y que esa personita está aprendiendo continuamente. El mundo que tú le ofrezcas, él lo verá como real, fijándose en cada detalle y maravillándose a medida que avance por él. No debes subestimar a los pequeños, pues son igual de exigentes que los adultos en cuanto a riqueza del lenguaje y la buena gramática.

Los beneficios de los libros infantiles

Al escribir tu cuento, poema, relato o adivinanza, pensar en los beneficios que la literatura infantil tiene sobre los pequeños lectores es otro de los aspectos a tener en cuenta al escribir para niños.

Primero, les potencia la creatividad, ya que se activa el pensamiento y se alimenta la imaginación, creando nexos con experiencias propias vividas y anticipando sucesos futuros.

Además, les enseña a solventar problemas. Los personajes suelen enfrentarse a obstáculos que deben superar para conseguir su objetivo. Los niños aprenderán mediante la lectura a buscar soluciones prácticas.

Debemos tener en cuenta que el texto debe ser ameno, dando así lugar a que el niño cree su propia imagen de los personajes y de la historia.

Y, lo más importante: si bien todo cuento acompaña al niño para trasmitirle unos valores o un mensaje, intenta crear una complicidad con él. ¿Cómo? Pues emocionándolo. Uno de los aspectos a tener en cuenta al escribir para niños es la emoción. La emoción es la clave. Si el niño se emociona, mantiene su interés. Si se emociona, quiere más, pues es curioso por naturaleza. Si se emociona. Te lo ganas.

Ahora bien, si en algún momento el niño detecta que lo estás manipulando, irá a por otro libro, a por su juguete favorito o se pondrá a jugar a los videojuegos. Lo pierdes. Los niños son pequeños pero no tontos. No les intentes engañar porque te van a pillar. Entre los aspectos a tener en cuenta al escribir para niños, el engaño no tiene cabida.

Aspectos a tener en cuenta al escribir para niños

A la caza de ideas

Seguramente ya tendrás alguna idea en la cabeza pero te preguntarás ¿cómo encontrar el texto adecuado a lo que quiero contar y que agrade a los niños? ¿Cómo puedo activar mi creatividad? Las buenas ideas es uno de los aspectos a tener en cuenta al escribir para niños. ¿Y de dónde se pueden sacar buenas ideas? Pues a continuación te propongo algunas estrategias para accionar tu imaginación:

Modificando las fábulas y cuentos clásicos

Puede que fueran verosímiles en el pasado, en la época en que fueron transmitidas de padres a hijos, pero adaptarlas a los tiempos actuales puede ser una buena base de partida para crear una historia que atraiga a los niños.

Admira los pequeños detalles que te rodean

Los niños ven el mundo con otra lupa. Intenta maravillarte con detalles como la belleza de una puesta de sol, la fuerza de las olas del mar y su sonido o la gracilidad del vuelo de una abeja alrededor de una flor. En esos instantes se fijan los niños, pues son descubridores por naturaleza. Ponte en su lugar, intenta ver lo que ellos ven e intenta sentir lo que ellos sienten.

Al escribir para niños es importante prestar atención a lo que nos rodea

Aspectos a tener en cuenta al escribir para niños: Más allá de la realidad

En un mundo bien construido, los peces pueden volar y los leopardos volar; el viento puede tener forma de elefante verde y las ranas pueden ser de color rosa fucsia. La imaginación de los niños no tiene límites. Lo importante es mantener la coherencia entre todo eso que inventemos.

“El increíble niño come libros”, de Oliver Jeffers.

Aliarnos con la poesía

A los niños les gusta la poesía. Les gusta la rima, los juegos de palabras, la sonoridad. Tanto puede ser que el texto esté íntegramente en verso como podemos introducir pequeñas estrofas dentro de nuestro cuento; será un buen recurso para captar la atención de los pequeños.

Ser claros

Debemos utilizar un lenguaje que los niños comprendan y entiendan fácilmente.

Hacer reír

El humor es un aspecto importante a tener en cuenta. A todos nos gusta reírnos y, a los niños, en especial; los juegos de palabras que normalmente no se utilizan, los nombres graciosos de los personajes, son trampolines para conectar con nuestros pequeños lectores.

Aspectos a tener en cuenta al escribir para niños: Cuando los objetos cobran vida

Un objeto puede convertirse en personaje principal, ayudante, antihéroe o incluso en el narrador de la historia.

Su función dentro de la acción debe ser clara, debemos evitar los usos tópicos y que sean objetos que formen parte del imaginario de los niños.

“El camaleón camaleónico”, de Eric Carl.

Así que, entre los aspectos a tener en cuenta al escribir para niños, debemos considerar que escribir para niños es igual de complejo o más que escribir para adultos; que los niños pasan por diferentes etapas cognitivas según van creciendo, y esto hará que prefieran temas distintos según su edad; que tenemos que buscar la manera de escribir aquello que los niños quieren leer; que las historias tienen que ser amenas y, sobretodo, emocionarlos; nunca subestimar su inteligencia; y, por último, tener buenas ideas para contar buenas historias.

Espero que os haya gustado el artículo, y si tenéis alguna aportación, duda o pregunta, sería un placer leeros. No dudéis en comentar. Y, si queréis, también podéis compartirlo.

En los siguientes artículos, os hablaré de algunas cositas más relacionadas con escribir literatura infantil y juvenil.

¡Os espero!

 

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