El año 1926, un reputado arqueólogo británico llamado Sir Leonard Woolley y su equipo, se encontraban excavando la zona del complejo de Gipar (en la antigua ciudad sumeria de Ur, Mesopotamia), cuando desenterraron un disco de piedra de unos 25 cm. de diámetro y 7 cm. de espesor  en el que aparecían unos relieves vinculados al dios Nanna (dios de la luna en la mitología Mesopotámica). ¿Imagináis lo que sintieron ante aquel hallazgo? La pieza que encontraron es conocida como “El Disco de Ur”. Estaba rota, pero al recomponer los fragmentos y estudiarlos, vieron que en ella aparecían representados diversos personajes; uno es la sacerdotisa Enheduanna, la protagonista del presente artículo. En una inscripción del disco, puede leerse: “Enheduanna, sacerdotisa-zirru, esposa del dios Nanna, hija de Sargón, rey del mundo, en el templo de la diosa Inanna”. Pero ¿Quién era aquella misteriosa mujer?

Quién fue Enheduanna

Enheduanna vivió entre el 2285 y el 2250 a.C, y fue poetisa, escritora, princesa y gran sacerdotisa. Los eruditos la consideran como la autora más antigua cuyo nombre se conoce en la historia de la literatura. Para hacernos una idea, pensemos que existió unos 1600 años antes que Homero, y unos 1700 antes que la poetisa Safo de Lesbos (sobre ella aconsejo la lectura del artículo escrito por Rosa García-Gasco).

No sabemos cuál era el nombre real de la escritora, pero la etimología de “Enheduanna” comprende una combinación de palabras como: “En”, que en sumerio significa “sacerdotisa”, “hedu”, que significa “adorno” y “ann”, que es el cielo. La traducción literal es: “Suma Sacerdotisa, Ornamento del dios del Cielo”.

En el conjunto excavado por sir Leonard, que era donde moraba Enheduanna, se halló “el disco de Ur”, pero además en el cementerio real de Ur se encontraron dos sellos con su nombre.  Por tanto, existen documentos históricos que prueban su existencia e indican que era hija del rey Sargón I de Acad.

Si observamos los relieves del disco, vemos que ella está detrás de un sacerdote que hace libaciones en un altar en honor al dios de la luna, Nanna; la siguen un sirviente y un escriba. Enheduanna luce un vestido con volantes y un tocado ceremonial. La dimensión de la figura femenina es mayor que la de las demás. Este recurso utilizado en el arte mesopotámico, se usaba para mostrar así el poder y rango social elevado que ostentaba. Las figuras elevando la mano hasta la altura de la nariz representan el saludo al dios.

Disco de Enheduanna

“Disco de Enheduanna en el Museo Penn”. Museo de la Universidad de Pennsylvania.

Notas biográficas sobre Enheduanna

Enheduanna era poeta, escritora y sacerdotisa. Vivió en la ciudad de Ur, en Mesopotamia, y fue considerada la primera mujer en la historia que ostentó el título de “Sacerdotisa En”; es decir, de “Suma Sacerdotisa”, en el templo del dios Nannar (el dios de la luna sumerio). Era hija de la reina Tashlultum y del rey Sargón I de Acad (que fundó el imperio acadio). Él fue quien la designó como “suma sacerdotisa”.

Los enemigos de Enheduanna

Por aquel entonces, ciudades como Sumeria o Babilonia estaban gobernadas por reyes, pero sabemos bien el peso que tenían los sacerdotes en temas religiosos o políticos. El cargo de Enheduanna no debió sentar muy bien a los de su época, ya que tenemos constancia de que intentaron destrozar algunos de sus escritos y hundirla. ¿Por qué tanto desprecio? Pues porque su cargo como sacerdotisa le otorgaba el poder suficiente para nombrar a cualquiera de los mandatarios de la ciudad, y no veían con buenos ojos que una mujer tuviera tanto influjo.

Enheduanna era la más pequeña de cuatro hermanos: Man-Ishtushu, Ibarum, Abaish-Takal y Rimush. Sin buscarlo, se vio implicada en una gran revuelta cuando era joven, en la que tuvo que hacer frente al usurpador Lugal-Ane, al que ella rechazó como pretendiente. Lugal-Ane la desprestigió, calificándola de “simple hechicera” y además la expulsó de su cargo en Ur, forzándola al exilio. Posteriormente, Rimush sofocó la insurrección, y fue restituida de nuevo como sacerdotisa en el gipar de Ur.

En una de sus composiciones, “Exaltación de Innana”, Enheduanna detalla dicha expulsión:

Soy Enheduanna,

La que una vez se sentó gloriosa y triunfante en tu templo,

Pero él (Lugar-ane), me expulsó de mi santuario,

me hizo escapar como una golondrina

que sale volando por la ventana

y mi vida se consume.

Me arrancó la tiara de suma sacerdotisa,

dándome una daga me dijo: “Este es ahora tu ornamento”

La radiante suma sacerdotisa de Nanna soy,

Mi reina, amada por An,

¿será tu corazón propicio a tu sierva?

Firma de Enheduanna

Firma de Enheduanna

La Enheduanna sacerdotisa

Estamos hablando de una mujer que ocupaba el cargo de sacerdotisa en el templo del dios Nanna (dios de la luna mesopotámico). Os preguntaréis qué hacía en aquella época una sacerdotisa, porque en la actualidad suena un poco raro un cargo como aquel ¿no?

Una sacerdotisa ejercía diversas tareas.  Enheduanna velaba en el templo para que los rituales y ceremonias de culto se  realizaran del modo correcto. Tenemos constancia de que en el templo dedicado a Nanna, se celebraron ritos vinculados con la fertilidad, otros consagrados a la diosa-madre, al nacimiento, a la prosperidad, e incluso podían celebrarse ceremonias vinculadas con la muerte. A diario se presentaban ofrendas a los dioses y se realizaban ritos como la purificación del agua. Otras tareas de las que se encargaba era organizar la recogida de las cosechas, de contabilizarlas, del mantenimiento de los “graneros” o salas donde se guardaba, y de la fabricación de cerveza, entre otras cosas.

Su obra literaria

Enheduanna no escribió en acadio, (la lengua del imperio de su progenitor), sino en antiguo sumerio, utilizando el sistema de escritura cuneiforme. La poetisa redactó una serie de himnos escritos en primera persona, que están dedicados al dios Nannar y a su templo de Ur, y otros ensalzando a Inanna (Inanna era hija de Nannar y Ningal. En la mitología sumeria era la diosa del amor, la fertilidad y la guerra, además la  protectora de la dinastía de Uruk.

Una de sus composiciones más conocida es Nin-me-sara  o “La exhaltación de Innana”, que es un himno dedicado a la diosa que consta de 153 versos. La obra fue editada y traducida por Hallo y van Dijk en 1968 y por Annette Zgol en alemán el año 1997. Los primeros sesenta y cinco versos están dedicados a la diosa y se la compara con An, el dios supremo del panteón. En otra parte, la poeta expresa su tristeza por haber sido exiliada de su templo y de su tierra. También pide ayuda al dios Ann y la intercesión de Nanna, para poder solucionar el problema.

Otra de sus obras destacadas fue “Innanna. Señora de corazón grande” (In-nin sa-gur-ra).  Se trata de una obra incompleta que consta de 274 versos, que fue editada por Sjoberg el año 1976, a partir del uso de 29 fragmentos.

Los himnos de los templos (E-u-nir), es otra de sus composiciones. Consta de 42 himnos de longitud variada, similares en forma y estilo, referidos a los templos de Sumer y Acad. En ellos se describen mediante el uso de epítetos las actividades que se realizaban en los santuarios, su estructura o los objetos que contenían, entre otros muchos aspectos. Al final de cada uno, menciona la ciudad en la que está ubicado y el dios al que está dedicado. La obra fue editada por Sjoberg y Bergmann el año 1969.

Otras son “Innanna y Ebith” (In-nin me-hus-a), que tradujo Limet en 1969, y el “Himno a Inanna” editado por Westenholz.

La diosa Innanna

La diosa Innanna

Poesía religiosa

Las composiciones creadas por Enheduanna funcionaban como conjuros y estaban concebidas para ser recitadas o cantadas en voz alta; tal vez las utilizara mientras ejercía su función como sacerdotisa en el templo en la celebración de rituales y ceremonias vinculados a la divinidad. Sus escritos reflejaban aspectos políticos, personales, rituales, teológicos e históricos del momento. Además, de ellos se deduce que la sacerdotisa había recibido una buena formación en materias como la matemática, música, astronomía etc…

Podemos afirmar que los textos de Enheduanna están cargados de un sentimiento emotivo, devocional (ello se refleja bien en el uso de la primera persona). Además transmiten la personalidad de una mujer luchadora, muy segura de sí misma, que compuso himnos para honrar a las divinidades, pedir protección para los suyos, y que tuvo la osadía de denunciar en ellos el hecho de que la obligaran a exiliarse de su hogar.

Enheduanna fue la primera mujer que firmó su obra y  ha sido considerada la primera autora de la historia. Se hicieron numerosas copias de sus himnos y muchos fueron recitados después de su muerte.

La mayor parte de la obra de Enheduanna está incluida en el  Electronic Text Corpus of Sumerian Literature («Cuerpo de texto electrónico de literatura sumeria»). También ha sido traducida y compilada por el erudito Samuel Noah Kramer y la poetisa Diane Wolkstein. (La versión está publicada bajo el título Inanna, Queen of Heaven and Earth: Her Stories and Hymns from Sumer, y editada por Harper Perennial en 1983). A continuación dejo algunas obras y links:

Bibliografía sobre Enheduanna

BINKLEY, R. (1998) Biography of Enherduanna, Priestess of Inanna.University of Pennsylvania Museum.

DEL CERRO LINARES, C. (2014), “Diplomacia y relaciones internacionales en la épica mesopotámica: ¿cuestión de hombres o de dioses? Inanna, Enmerkar y la tierrra de Aratta”, en del Cerro Linares, C. et al. (eds), Economías, comercio y relaciones internacionales en el Mundo Antiguo, Fullcolor Printcolor.

KLIMCZAK, N. Los cantos a los dioses de la poetisa sumeria Enheduanna: la primera escritora de la historia. Consultado en: http://www.ancient-origins.es

POSTADGE, J. N. (1999): La Mesopotamia arcaica: Sociedad y economía en el amanecer de la hitoria. Akal.

VAZQUEZ-HOYS, A.M. (2006) Historia de las Religiones Antiguas. Próximo Oriente. Tomo I. Madrid. Ed. Sanz y Torres.

Links

BINKLEY, R. (1998). Biography of Enheduanna, Priestess of Inanna 

CERVERA, P. (2013). Enheduanna, la primera escritora de la historia.

CRUZ, L. (2018). Enheduanna, mujer, primera autor en la historia.

FACULTY OF ORIENTAL STUDIES, University of Oxford (2016). The Electronic Text Corpus of Sumerian Literature.

HAFFORD, B. (2012). Ur Digitization project: item of the month, june 2012.

HART, M. (2012) High Priestess Enheduanna: First Named Author in History (5 parts).

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