Así es como la llama mi buena amiga Sempiterna, “la E con el arbolito”. Me lo dijo a finales del mes de noviembre del año pasado, cuando le conté cuál era la editorial que se había interesado en publicar HIJOS DE HERACLES.

Como ya os conté, a finales de diciembre firmé el contrato con una editorial, importante, os dije en su día. Y os comenté que en un par de meses os podría contar detalles: qué editorial era, en qué colección sería lanzada, probable fecha de publicación, etc…

Pero desde entonces he tenido que mantener el silencio administrativo. Y no me ha resultado fácil, ¿eh?, que llevo todos estos meses mordiéndome las uñas para no contar nada. Pero, por motivos extraños que ni yo mismo comprendo por completo, lo cierto es que el anuncio he tenido que ir postergándolo mes tras mes.

Pero ya no más. Hoy empezaré a contaros cosas sobre mi editorial. ¿Por qué hoy sí y hasta ayer no? Pues porque ya me han dicho desde la agencia que me representa que me han enviado hoy mismo las copias del contrato firmadas por la editorial. Puesto que hasta hoy no tenía la confirmación de la firma del contrato, prefería ser prudente, que nunca se sabe cómo pueden acabar estas cosas.

Si os acordáis, os dije en su momento que era un privilegio que una editorial de semejante importancia quisiera publicar mi novela, la novela de un autor novel. No es habitual, desde luego. Os explicaré motivos para que entendáis mi sentimiento al respecto.

La editorial en cuestión lleva funcionando desde el año 1946, y desde entonces se ha distinguido por mantener un catálogo impresionante, no sólo por el número de ediciones, sino especialmente por su tremenda calidad. El catálogo dispone, en la actualidad, de más de 500 títulos, lo que ya habla de su importancia. Pero no contentos con ello, la editorial cuenta entre los autores que ha publicado nada menos que a 15 premios nobel:
Bertrand Russel, Ernest Hemingway, Albert Camus, John Steinbeck, Jean-Paul Sartre, William Golding, Mahfuz Naguib…

Eso habla, por sí solo, de la terrible calidad que atesoran los libros publicados por este sello. Y eso me lleva a pensar que no acepta cualquier libro para publicarlo. Tiene un status, una imagen, una reputación, y por tanto no se van a arriesgar a publicar la obra de un autor novel si no creyeran que dispone de la calidad que suelen ofrecer a sus clientes.

 

 

Pero no sólo eso: Leí hace poco que la editorial había adquirido la mayor parte del capital de la editorial madrileña CASTALIA. El acuerdo la convierte en una de las editorial independientes, es decir, que no pertenece a ningún holding editorial, más grandes del país, compitiendo directamente con Anagrama, Salamandra o Tusquets. A raíz del acuerdo, ambas editoriales pasarán a facturar una cantidad neta de, aproximadamente, 7 millones de € anualmente.

¿Quién es “la E con el arbolito”?

Si no conocéis el anagrama de la empresa, no os mantendré por más tiempo en la incógnita. La editorial es EDHASA.

Edhasa está reconocida como el sello líder en lo que a narrativa histórica y novela de aventuras se refiere en el mercado hispanoamericano. Sus libros se cuidan al máximo detalle, y es habitual encontrarlos plastificados por completo en el punto de venta, evitando de ese modo que se deterioren. Una muestra más de su deseo por ofrecer la máxima calidad de producto a sus lectores.

Daniel Fernández, director general del sello, explica con claridad cuáles son sus señas de identidad: “No creemos en el marketing viral ni en los pelotazos. Lo nuestro es la literatura de calidad, las ediciones cuidadas”.

El mayor exponente de Edhasa, su “buque insignia” es, sin duda, la colección Narrativas Históricas. En ella han publicado autores de la talla de José Luís Corral o León Arsenal. O, si preferís autores extranjeros, Bernard Cornwell, Robert Graves, Simon Scarrow, Alejandro Dumas, Gisbert Haefs, Lindsay Davies, Mary Renault… y lo dejo aquí, que esto es un no parar…

Bien, pues en esa colección, Narrativas Históricas, será publicada HIJOS DE HERACLES, junto a todos esos autores de renombre.

Por supuesto, esto no quiere decir que mi libro tenga la calidad de la de todos esos genios de la literatura. Ni quiere decir que vaya a ganar, antes o después, el premio nobel. Pero sí significa una cosa: que tiene la calidad suficiente como para no desmerecer a su lado.

Entenderéis ahora mi emoción, y mi orgullo, al publicar con semejante editorial. Si el sueño de todo escritor es publicar su libro, cuando se estrena con semejante calidad y experiencia apoyándolo, la sensación es tremenda.

En unos días estaremos empezando a trabajar en asuntos como la portada, y a la vuelta de vacaciones empezaremos con las galeradas. Porque, tenéis que saber, que su publicación ya está programada para dentro de unos meses. Pero de eso os hablo otro día.

Y ahora que lo pienso… antes de que me dé cuenta, ¡el libro está en la calle!