Estructura de la novela

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 Introducción a la novela

 Qué es una novela

Este curso está enfocado a la creación de novelas, pero también se puede aplicar a los cuentos.

¿Qué es una novela? Pues ni más ni menos que una historia contada por escrito. Puede ser real o puede ser inventada, PERO, el verdadero novelista intentará que su obra sea tan creíble como pueda.

Vamos a ver entonces las diferencias entre cuento y novela.

Cuento: es una narración breve, en las que el tiempo y el espacio son mucho más reducidos que en la novela. Suele tener pocos personajes, la temática es sencilla y suele tener un ritmo muy alto y un final sorprendente. Normalmente, la sensación que deja un cuento es de gran excitación y lo consigue mediante un efecto impactante.

Si lo que queremos es emocionar al lector, sacudir sus emociones, el cuento se nos queda corto. Precisamente porque es un relato breve, y para hacer efecto en las emociones se requiere tiempo.

La novela tiene un ritmo más lento que el cuento. Si con el final del cuento impresionamos al lector, con el final de la novela le estamos dando un consejo, una moraleja.

Estructura de la novela

La novela tiene un principio, una mitad y un final.  Muchos autores principiantes han fracasado precisamente por no tener en cuenta esta simple verdad. A estas tres partes de la novela se le suele llamar planteamiento, nudo y desenlace.

El mensaje de tu nove ano llegarían al lector si no captamos su atención por medio de contar una historia atractiva.

Lo que vamos a estar desarrollando a lo largo de todo el curso es precisamente cómo organizar y desarrollar la historia que queremos contar para que resulte atractiva.

Bien, pues empecemos por el principio:

Lo primero es conocer el término RELATO. El Relato es la organización de los distintos elementos que tiene la novela.

La historia no es más que una sucesión de hechos, contados uno detrás de otro.

El argumento es el motivo por el que se producen esos hechos.

La historia nos cuenta qué sucede, mientras que el argumento nos explica por qué sucede. El argumento hace que una historia sea interesante.

El personaje es el que le da vida a la ficción, a la historia.

Así que tenemos la historia, (relación de lo que sucede), un argumento que explique lo que sucede y personajes que la viven.

Lo que pretendemos en la novela es entonces contar un hecho que le sucede a una persona.

Debemos poner obstáculos que hagan que al personaje no le resulte fácil conseguir su objetivo

El conflicto da comienzo cuando chocan dos fuerzas opuestas. No tiene por qué ser una lucha física. Le da fuerza e importancia a la historia que cuenta y permite captar el interés del lector.

Hay que ser cuidadoso a la hora de plantear el conflicto, porque las dos fuerzas rivales tienen que tener posibilidades de salir victoriosas y deben enfrentarse con pasión pese a las consecuencias que eso pueda acarrear.

El conflicto plantea la verdadera cuestión a resolver en la novela.

Los conflictos en las que ambas partes tienen razón, o donde ninguna de las dos partes la tenga, hacen la historia mucho más realista y creíble.

El escritor tiene que ser capaz de poner al lector en un aprieto, manejar sus emociones, manipular su moral.

Todo conflicto necesita momentos de relajación, es imposible mantener un tono de tensión permanente a lo largo de toda la novela. Pero llega un momento en el que la tensión ya no puede subir más, se llega al punto más alto y sólo hay una opción: solucionar el conflicto. Ese momento se conoce como clímax.

Es el momento en el que ambos bandos se enfrentan en una batalla final en la que se decidirá el destino de los personajes, la historia dará un giro final y uno de los dos bandos claudicará para llegar a la paz final.

A partir de ese instante, el lector debe sentir la desesperación por conocer el final. Quiere conocer el final porque va a definir lo que sucederá con los personajes con los que se ha identificado a lo largo de la lectura. Es lo que suele llamarse “escena obligatoria”. Es el desenlace de la historia.

No tiene por qué significar el final de los problemas del personaje. Podemos dejar en el aire lo que le sucederá. A esto se le llama, final abierto.

Y no podemos dejar pasar el hecho de que a lo largo de la historia, el protagonista debe descubrir un cambio en su personalidad, algo que cambie su destino. Hasta ese instante, su vida era de una manera, pero a partir de entonces será de otra distinta. Es el crecimiento del personaje.

EJERCICIO

Escribamos un relato que contenga un conflicto claro, por ejemplo, problemas económicos en una pareja. Debemos dejar un final abierto.

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