¡Bienvenidos, pecadores ortográficos! Si en el artículo anterior hablábamos de cómo utilizar los dos puntos, hoy nos enfocaremos en algo más sutil. A ver si recuerdas esta canción: «Laura no está, Laura se fue…» ¡Cuánto suspirabais algunas (y algunos) al escuchar esta ya mítica canción! Y más cuando os sumergíais en las profundidades de ese mar azul que dormía en los ojos de Nek, el cantante italiano que volvía locas a las adolescentes y veinteañeras de finales de los noventa. Bueno, supongo que si te llamas como la prota de la canción estarás un poco hasta las narices de que te la canten, pero seguro que tú también te has preguntado alguna vez dónde está la Laura por la que llora este pobre hombre. Pues bien, Laura no está, Laura se fue para no tener que aguantar a un tío que dice cosas como «Y si te como a besos sabrás lo mucho que me duele este dolor». Y creo que ya podéis imaginar que el artículo de este mes va de redundancia o pleonasmo, de cómo identificarlos para así poder evitarlos. ¿Que no sabéis de qué estoy hablando? ¡Pues vamos allá!

 

 

 

 

 

 

Redundancia o Pleonasmo. Qué son.

La redundancia y el pleonasmo son dos conceptos que algunos autores tratan como sinónimos y otros consideran que reflejan realidades diferentes. Si consultamos el diccionario de la RAE, vemos que define la redundancia como la «repetición o uso excesivo de una palabra o concepto», mientras que el pleonasmo sería el «empleo en la oración de uno o más vocablos innecesarios para que tenga sentido completo, pero con los cuales se añade expresividad a lo dicho». Es decir, que al pleonasmo, tal y como señala la abreviatura que precede a la definición, lo considera un recurso retórico más que un error.

Redundancia Sin embargo, la consideración de las redundancias como error también está en entredicho por muchos estudiosos de la lengua. En este curso, que no pretende nada más que ser una guía para ayudar en la práctica de la escritura, no nos vamos a meter en este tipo de discusiones, nos limitaremos a comentar unos cuantos ejemplos de uso frecuente para que podáis identificarlos y, de esta manera, utilizarlos o no, pero con plena consciencia de estar haciéndolo.

Ojo, toda la información que te estoy brindando es muy útil para que puedas escribir una novela exitosa sin problemas. 

 

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Redundancia o Pleonasmo. Algunos casos comunes

Sube arriba/Baja abajo/ Sal afuera/Entra adentro. Estas frases son muy propias de madres cabreadas, ¿verdad? Pues bien, ¿se puede subir hacia abajo? Parece que es innecesario acompañar al verbo, pero algunos apuntan a que puede haber más de un «arriba»; por ejemplo, si hay varios pisos y un ático, al decir «Sube arriba» podríamos estar refiriéndonos a este último y ya no habría redundancia o pleonasmo, sino que estaríamos aclarando el destino. Sin embargo, podríamos ser más específicos y decir «Sube al ático» para evitar la duda. Sobre todo, si lo que queremos es orientar a algún expresidente del Gobierno.

reundancia o pleonasmo: subir arriba

Personas humanas.

Aunque algunas no lo parezcan, en principio todas las personas son humanas, así que si quitamos el adjetivo nos libramos de la redundancia.

Insistir reiteradamente.

El verbo «insistir» ya implica reiteración, acompañarlo del adverbio es una redundancia o pleonasmo.

Volver a repetir/reiterar.

Los verbos «repetir» y «reiterar» ya suponen volver a hacer o decir algo que ya se hizo o se dijo. Acompañarlos de la construcción «volver a» es una redundancia o pleonasmo por innecesario.

Me encanta muchísimo.

Podéis decir que algo os gusta muchísimo o que os encanta, que sería una expresión equivalente, pero si algo os «encanta muchísimo» estáis cayendo en una redundancia. Si es que ya suena mal…

Sigue vigente en la actualidad/ actualmente en vigor.

Tanto «vigente» como «en vigor» implican que algo sigue vivo, que es una realidad en el presente. Con decir que «esa normativa está vigente (o en vigor)», ya se entiende. No obstante, con estas construcciones no siempre caemos en redundancia o neoplasmo, como bien comentan en este artículo de la Fundeu.

Más mayor.

Tu hermana es «mayor» que tú, no «más mayor». En este artículo de la Fundeu os aclaran cuándo al utilizar esta expresión no caes en redundancia o neoplasmo.

Breve lapso de tiempo.

Aunque el diccionario de la RAE define lapso como «tiempo entre dos límites» y sería innecesario añadirle el complemento de tiempo, la propia RAE considera admisible el uso de esta expresión pese a ser una redundancia.

Redundancia: breve lapso de tiempo

Tengo mi opinión personal al respecto.

¿Se puede tener una opinión que no sea personal? Es una redundancia o pleonasmo.

Ver algo con mis propios ojos.

Tampoco se puede ver algo con otros ojos que los propios. Sin embargo, en la Fundeu nos absuelven si utilizamos esta expresión, que sirve para añadir énfasis a nuestras palabras.

Asentir con la cabeza.

Hace ya un tiempo vi un vídeo de un filólogo criticando sin piedad uno de los libros de Carlos Ruiz Zafón. Se reía porque ponía que un personaje “asentía con la cabeza” por considerarlo una redundancia o pleonasmo de principiante. Sin embargo, en el diccionario de la RAE se define asentir como “admitir como cierto o conveniente lo que otra persona ha afirmado o propuesto».  ¿Veis en esta definición alguna referencia a la cabeza? No, porque se puede asentir de palabra, con otros gestos, con el pulgar… Vamos, que el crítico del vídeo se pasó un poco de listo: esta expresión no es redundancia o pleonasmo.

Volar por los aires/Vuelo aéreo.

No puedes volar por mar o tierra, así que ambas expresiones serían redundantes. Sin embargo, hay autores que no consideran pecado lingüístico grave la primera frase por añadir expresividad al verbo o por dar a entender brusquedad o violencia en la acción.

Cita previa.

No se puede tener una cita con posterioridad, esta expresión sería una redundancia o pleonasmo. Sin embargo, mientras en este artículo se censura su uso, en este otro no se le da la mayor importancia a su empleo./

Accidente fortuito.

Esta expresión es una redundancia porque todo accidente es fortuito. Si planificáis un accidente para cobrar el seguro, entonces ya no es un accidente

Aterido de frío.

Según el diccionario de la Santísima Inquisición de la Lengua, aterir es «pasmar de frío». No puedes estar aterido de otra cosa, es una redundancia.

aterido de frío

Bifurcarse en dos.

Bifurcarse supone dividirse en dos, sobra aclararlo.

¡Cállate la boca!

No puedes callarte otra cosa que la boca, es una redundancia. Sin embargo, sirve para añadir expresividad.

Completa/totalmente abarrotado.

«Abarrotar» significa «llenar por completo un espacio de personas o cosas», así que decir que un sitio está total o completamente abarrotado es una redundancia o pleonasmo.

Conclusión/desenlace final.

Ambas palabras suponen un final de algo, no es necesario aclararlo.

Constelación de estrellas.

Una constelación es un conjunto de estrellas por definición, sobran aclaraciones, salvo que quieras emplear la redundancia o pleonasmo para añadir expresividad. Es muy frecuente su uso en el deporte, cuando un equipo tiene varias figuras importantes.

constelación de estrellas

Erario público.

Atendiendo a este artículo de la Fundeu, el erario ya es público y el adjetivo es innecesario. Sin embargo, la RAE considera que esta palabra, en una de sus acepciones, es sinónimo de «hacienda», palabra que puede hacer referencia a la administración pública, pero que significa también «conjunto de bienes y riquezas que alguien tiene». Por ello, a mí no me queda tan claro que sea una redundancia o pleonasmo.

Y bueno, creo que por esta vez ya es suficiente. Dejaremos más casos para siguientes artículos. Mientras tanto, os pido la opinión sobre este tema: ¿hay que evitar siempre las redundancias o depende del contexto? ¿Es un pecado grave o solo un pequeño vicio sin importancia? ¿Hizo bien Laura en dejar solito a Nek doliéndose de su dolor? Comentádmelo un poco más abajo y dejar las sugerencias que estiméis oportunas. ¡Hasta el próximo artículo!

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