«¡Contempla su muralla exterior, cuya cornisa es como el cobre! ¡Mira la muralla interior, que nada iguala! ¡Advierte su umbral, que de antiguo viene! Acércate a Eanna, la morada de Istar, que ni rey ni hombre futuro puede igualar. Levántate y anda por los muros de Uruk.» Estas palabras tan...