Hay un tema que, por los comentarios que se han dejado en distintas entradas del Blog, llama especialmente la atención, por no decir que causa cierto rechazo, o incluso temor en los escritores. Se trata de los derechos de autor. La cuestión es que el autor debe fiarse de la buena fe del editor a la hora de cobrar sus derechos de autor, porque no hay forma humana de que pueda saber a ciencia cierta qué cantidad de sus libros se ha vendido. Todo el mundo conoce a la SGAE, (sociedad general de autores y editores) que tristemente suele aparecer en los medios de comunicación debido a presuntos abusos en lugar de por temas más beneficiosos. Lo que no todo el mundo conoce es a CEDRO. CEDRO es, digamos, la SGAE del sector literario. Copiando de la propia página de CEDRO, es la asociación sin ánimo de lucro de autores y editores de libros, revistas y otras publicaciones, editadas en cualquier medio y soporte, que se encarga de defender y gestionar de forma colectiva sus derechos de propiedad intelectual de tipo patrimonial (reproducción, transformación, comunicación pública y distribución). Es decir, CEDRO está ahí para proteger los derechos de los autores y los editores. Lo que ocurre, es que el autor parece estar desatendido en su derecho de conocer cuántos ejemplares de su obra se han vendido. No estoy descubriendo América ni mucho menos… es algo que viene de largo y hay mucha gente que se está rebelando contra la situación actual. De hecho, viene de tan largo como la propia Ley que regula actualmente el tema, que data de 1986. Vamos, que tiene 22 años. 22 años sin que se regule el tema editorial. Es curioso, pero todos los años (o casi) se regulan los convenios de cada sector. Pues el editorial lleva 22 años sin regularse en ningún sentido. No quiero decir con esto que las editoriales “hagan trampas” en este tema… No, no quiero decir eso. Pero si hay editoriales que rozan la ilegalidad con el asunto de las coediciones y autoediciones como veíamos en entradas anteriores, ¿quién asegura que no haya editoriales que también aprovechen esa zona umbría para sacar tajada? Hay autores que ya se han puesto en marcha para intentar cambiar el sistema. Lo que solicitan es que, ya que prácticamente todas las librerías están informatizadas, lo ideal sería desarrollar un sistema similar al que se utiliza en las salas de cine: cuando alguien compra una entrada en taquilla, automáticamente genera una entrada en un sistema informático, que computa cuantas entradas se han vendido en la sala. ¿No parece nada complicado, no? Se acabaría de un plumazo con las sospechas, e incluso con ese escritor que culpa a la editorial de escamotearle los ingresos por los derechos de autor cuando su libro no se vende. Todo el mundo sale beneficiado. Total, que un grupo de escritores, que va en aumento día tras día, se ha unido para hacer presión ante CEDRO y ponerle solución al asunto. Piden, de entrada, que CEDRO adquiera los informes NIELSEN. Estos informes son de una auditoría externa y muy bien considerada. No es fiable al cien por cien, pero sí cubre las grandes superficies, cadenas de librerías, centros comerciales, etc… Al menos aseguraría que una buena parte de las ventas sí estaría controlada a corto plazo. El impulsor de ese movimiento es el escritor Juan Gómez-Jurado. Hoy mismo han publicado una entrevista que le hacen en ABC (http://www.abc.es/). El tema no es poca cosa, porque además, en el horizonte ya se va planteando seriamente el asunto del libro digital, con todo lo que eso puede conllevar, y que dará para mil ríos de tinta. Y si no, al tiempo. De modo que Juan Gómez-Jurado puso en marcha una página web (http://www.escritoresunidos.com/) para que los autores publicados puedan unirse a la iniciativa de solicitar mayor transparencia en el pago de los derechos y que se gestione de forma correcta el tema de los libros digitales. Y tenéis que ver los nombres que aparecen en la lista… Para empezar, durante la reunión de CEDRO que tendrá lugar para el día 23 de Junio tienen previsto ya iniciar sus reivindicaciones. Se ha puesto en marcha una lista de correo para mantener informado a quien le interese y también hay un foro en funcionamiento. La idea es de lo más interesante, incluso de gran importancia, diría. Están pidiendo la unión de todos los autores PUBLICADOS (no tendría sentido que un autor NO publicado se “rebelara” por el tema de unos derechos de autor a los que no tiene acceso…). Me da la impresión de que la cosa va a cambiar. Creo que estamos en un punto de lo más interesante para el futuro de los escritores…
Presentación: Crónicas del Ángel Perdido
Las cosas surgen de improviso y cuando menos te lo esperas. Hace unos días, aparecía por este blog una escritora llamada Laura Grau. La misma escritora que el pasado jueves día 4 presentaba su libro en La Casa del Libro de Sevilla. Unos días más tarde, yo mantenía una reunión para presentar un proyecto en el Ateneo Andaluz. No voy a dar datos, si la cosa sale, ya os contaré con detalle. La cuestión es que en esa reunión, me enteré de que una vez al mes, una asociación multidisciplinar de artistas lleva a cabo una muestra de su arte. En ella se reúnen pintores, actores, músicos, poetas… Y en esa reunión, me comentaron si existiría la posibilidad de preparar la presentación de un libro para la próxima muestra de la asociación. Sólo había un problema: la reunión la manteníamos el pasado martes, 2 de Junio, y la muestra de la asociación de artistas es mañana, día 7. Teníamos cinco días para buscar un autor que estuviera dispuesto a presentar su libro y organizarlo todo, o más bien, lo poco que pudiéramos organizar en tan corto espacio de tiempo. Entonces surgió el nombre de Laura Grau, a la que acababa de conocer por el blog y de quien sabía que estaba a punto de sacar su primer libro. Conseguí sus datos, nos pusimos en contacto, y mañana día 7, a las 13 h., presentará su libro en Dos Hermanas. Me hace especial ilusión, porque será además la primera vez que participe activamente en la presentación de un libro. Es una responsabilidad, claro, pero creo que lo disfrutaré mucho. Podría parecer una locura haberse embarcado en algo así con tan poco tiempo de preparación, pero las oportunidades surgen cuando surgen, y no cuando uno las busca. Cierto es que no se trata de una oportunidad para mí personalmente, pero sí es una oportunidad para la cultura, y una oportunidad para una autora novel, que ha luchado por sacar adelante su libro. Y eso se merece todo el apoyo que se le pueda dar, aunque sea poco. Aunque esté seguro de que con mayor tiempo para organizarlo la presentación podría resultar mucho mejor. Porque ha sido todo muy precipitado, pero la buena disposición de Laura ha sido ejemplar y definitiva para que podamos llevar a cabo el acto, que se realizará en el Parque del Palmarillo, en Dos Hermanas. Y ahora, pues me encuentro leyendo el libro de Laura a toda prisa, tomando notas mentales para hacer una presentación decente mañana. Así que invitados quedáis, aquellos que podáis desplazaros hasta aquí.
Un Café Con…
Blanca Miosi nació en Perú y reside en Caracas, Venezuela, desde hace veintisiete años. Estudió dibujo en la Escuela de Nacional de Bellas Artes del Perú y actualmente compagina el trabajo de diseñadora de moda con el de escritora. Publicó su primera novela El pacto en 2004 y en 2005, otra obra suya, El cóndor de la pluma dorada, quedó finalista en el concurso Yo escribo. Su última obra, La búsqueda (Roca Editorial 2008), un relato basado en la vida de su esposo, prisionero superviviente del campo de concentración de Auschwitz, tuvo una gran acogida. PREGUNTA: Dime, Blanca, si esta entrevista la estuviéramos haciendo físicamente juntos, ¿dónde te gustaría que la estuviéramos realizando? ¿En qué lugar quisieras que se llevara a cabo? RESPUESTA: Me gustaría que conversáramos en algún café de los que hay en Madrid, o en Barcelona, no sé en qué ciudad estás, cualquier lugar que escojas estaría bien para mí. Me encanta el capuchino y los cafés al aire libre con toldos y verdor. P: Yo vivo en Sevilla, no sé si la conocerás. Me ha sorprendido que prefieras una entrevista en España antes que en algún lugar conocido, que te transmita seguridad o confianza. ¿Has estado anteriormente en España? ¿Conoces Madrid o Barcelona? R: Ja, ja, es que soy muy aventurera, me siento muy bien fuera de mi entorno, no conozco España, pero es un motivo para que me cuentes cómo es tu lugar favorito. ¿Estás en Sevilla? ¡Entonces voy a Sevilla! P: Sevilla es una buena ciudad para visitar, te gustaría… Podría llevarte a algunos sitios más que interesantes. Hablas de ser aventurera. ¿Crees que un escritor debe ser aventurero para escribir? ¿Es una cualidad necesaria para ser escritor? R: No sé si es válido para todos los escritores, pero creo que la única forma de plasmar por escrito situaciones con visos de realidad es si se han vivido experiencias similares. Difícilmente podrías describir lo que siente un personaje enamorado si nunca lo has estado. O relatar un pasaje de terror si jamás has sentido el peligro o el miedo. Y hablando de aventuras, cierta vez, regresaba de Suiza y antes de llegar a Venezuela, el avión hizo escala en Guadalupe, una isla en las Antillas, donde debía quedarme una noche. Pero lo que no sabía era que la gente agolpada en el aeropuerto por salir, estaba huyendo de la probable erupción del volcán La Soufriere. No había cupo al día siguiente, ¡y sólo tenía 50 dólares! Me uní a un grupo de periodistas que se alojaban en la misma pensión y haciéndome pasar por una de ellos pude divisar en helicóptero la cima del volcán y sus alrededores. Una semana inolvidable. Creo que la suma de las experiencias a lo largo de la vida, enriquecen la obra de un escritor. P: Eso es lo que deben llamar “armas de mujer”… cuéntanos quién crees tú que es Blanca Miosi R: ¿Armas de mujer?, ja, ja, no… Creo que es la solidaridad humana en momentos de peligro. Yo creo que soy una persona bastante normal. Dentro de lo normal que soy, acostumbro ser muy organizada, de otra manera no podría hacer tantas cosas en lapsos relativamente cortos de tiempo. Por ejemplo: ahora mismo que contesto tu entrevista, estoy haciendo una a José Manuel García Marín, el autor de La escalera del agua. También estoy en constante contacto con mi agente y la editorial Viceversa. También atiendo mi taller, que es mi trabajo, donde debo diseñar, trazar, atender clientas, hacer presupuestos, aparte por supuesto, de intervenir en los foros, estar al día con mi blog y por último, por las noches, ya en casa, proseguir con la corrección de mi novela “La última señal”. P: Hablas de tu trabajo y de la falta de horas para llevarlo todo a cabo. Eres una mujer de éxito en tu profesión, ¿por qué querría alguien abonarse a una carrera loca e incierta como la de escribir libros, plagada de obstáculos y que si no sale bien puede terminar en una merma importante de la autoestima? R: El motivo principal es porque me apasiona escribir. Y no lo sabía hasta que empecé a hacerlo hace unos ocho años. Siempre he tomado la escritura como un placer más que como un trabajo, aunque cuando se empieza a publicar se adquieren responsabilidades y deja de ser un pasatiempo para convertirse en una tarea. No creo que este camino como dices, plagado de obstáculos, me amilane, no porque sea una persona con una alta autoestima, por el contrario, la publicación de mis libros la ha afianzado. P: Comentas un detalle realmente curioso en los tiempos que corren. La mayoría de la gente hoy día comienza a escribir muy pronto. Laura Gallego, por ejemplo, ganó su primer gran premio literario con 21 años. Suele suceder que el que se dedica a escribir lo hace desde bastante joven. Tú eres una excepción a esa norma. ¿Qué hizo que no empezaras a escribir en firme hasta ser una mujer madura? O dicho de otro modo, ¿qué cambió en tu vida para que decidieras empezar a escribir? E incluso más allá: ¿cómo es el salto de escribir para ti a intentar publicar lo que escribes? R: Cierto, parece que fuese una excepción a la norma. Lo cierto es que empecé a escribir inducida por mi madre, después que ella falleció. Dejó una autobiografía y me fascinó su estilo al contar su vida. Entonces me pregunté: ¿podría yo, al igual que ella, relatar con tales detalles y emociones? Hice la prueba y escribí las primeras cuatro páginas de mi primera novela: El pacto. Supe desde ese momento que jamás dejaría de escribir. Lo hice sin detenerme a pensar si publicaría o no. Simplemente escribía. Sin embargo esa primera novela impactó tanto a mi esposo que pensó que debería publicarla, y como yo no sabía absolutamente nada del mundo editorial, creía que había que pagar. Él me regaló la autoedición. Yo seguí escribiendo hasta completar ocho novelas más y
Calentando Motores
En estas fechas hace un año y nueve meses exactamente yo estaba sordo y ciego. No tenía ni idea de cómo funcionaba el sistema editorial. Tampoco es que ahora sepa mucho, pero al menos tengo algunas cosas claras. Lo que sí tenía era una novela de fantasía épica recién terminada. Lo que no sabía muy bien era qué hacer con ella, aparte de enviarla al premio Minotauro. Tarea baldía, por supuesto… Al cabo de unos meses, y de pura casualidad, me enteré de que en Dos Hermanas se celebrara un congreso sobre literatura fantástica. ¡Literatura Fantástica! ¡Y al lado de mi casa! Huelga decir que me inscribí en lo que fue el II Encuentro de Literatura Fantástica de Dos Hermanas. Ese fue un punto de inflexión para mí en sentido literario. Allí conocí a varios autores noveles sevillanos con los que formaría una especie de taller que funcionó durante varios meses. Allí conocí también los foros literarios que tanto me ayudarían en los meses siguientes. Curiosamente, un año después me invitaban a formar parte del comité que organiza los Encuentros de Literatura Fantástica de Dos Hermanas, que este año se celebrarán por cuarto año. Y esta entrada es para daros un avance de lo que se está preparando, que ya os digo que es de alta categoría. Para empezar, contaremos con la asistencia de Care Santos. Para quien no conozca a Care Santos, diré que cursó estudios de Derecho y Filología y ha trabajado en periódicos como ABC, Diari de Barcelona o El Mundo. Tiene un buen puñado de novelas en su haber y ha obtenido diversos premios, como el Ateneo Joven de Sevilla, el Gran Angular, y recientemente conquistó el premio Barco de Vapor 2009. Su obra se ha traducido a varios idiomas. Es decir, Care Santos es una de las plumas más destacadas de la literatura infantil y juvenil en lengua castellana. Y ya ha confirmado su asistencia con nosotros. También nos visitará Felix J. Palma, cuya obra, El Mapa del Tiempo, obtuvo el Premio Ateneo de Sevilla y se está convirtiendo en una de las novelas con más éxito de los últimos meses. Tanto es así que hace poco se anunció que la novela sería traducida y publicada en: Estados Unidos, Noruega, Australia, Canadá, Nueva Zelanda, Dinamarca, Holanda, Portugal y se está negociando la publicación en el Reino Unido. Algunos ya la comparan con La Sombra del Viento, de Ruíz-Zafón. David Lozano es otro de los autores que vendrá al IV encuentro. Ganó el Gran Angular en 2006 y su trilogía titulada La Puerta Oscura está obteniendo buenos índices de venta. Este año vamos a tener una visita de lo más interesante. Se trata de Eloy Martos. Es catedrático e ¡imparte clase sobre literatura fantástica ni más ni menos! Sin duda, su conferencia será de lo más interesante. Pero no todos van a ser autores de prestigio. En nuestro Encuentro se apuesta muy fuerte por autores noveles. Sin embargo, no significa que tengan menos calidad. Uno de los ponentes que es desconocido, por ahora, para el público es Leonardo Ropero. Leonardo es doble finalista del Premio Minotauro, en sus ediciones de 2007 y 2008. Dentro de unos meses será publicada su primera novela, La Estrella Oscura, que esperamos tener ya para su presentación en Dos Hermanas. David Prieto, Alejandro Guardiola y Raúl Gonzálvez ya han confirmado también su presencia en el IV Encuentro. Su cometido será llevar a cabo una mesa redonda sobre literatura fantástica. David Prieto es autor de Urnas de Jade, que cosechó unas críticas impecables, y Mentiras, la segunda parte, recién lanzada al mercado. Alejandro Guardiola es el autor de Sombras de una Vieja Raza, que próximamente verá la luz al fin. Esta obra fue finalista del premio Minotauro en 2006. Por su parte, Raúl Gonzálvez es editor de Grupo Ajec, una editorial granadina que apuesta enormemente por autores nacionales, aunque sean noveles, siempre y cuando su calidad sea la adecuada. Su editorial anunció hace poco el lanzamiento de una nueva línea, denominada Excalibur, que está centrada en la fantasía épica. Pero todavía no estamos del todo contentos con todo esto, de modo que seguimos trabajando en algunos otros asuntos, como la preparación de una mesa redonda sobre cine fantástico que puedo deciros que está casi cerrada. Y claro, teníamos que buscar un sitio apropiado para semejante elenco. Para este año, el marco en el que se celebrará el programa va a ser espectacular. Se trata de una casa palacio, uno de los ejemplos mejor conservados del neoregionalismo sevillano. Y como sé que os cuesta creer lo que os digo, aquí os traigo un par de imágenes del edificio. El salón en el que se celebrarán las conferencias y mesas redondas tiene capacidad para unas 80 personas sentadas cómodamente y está climatizado. Puede parecer una tontería, pero os aseguro que por esas fechas en Sevilla sigue haciendo calor… De modo que, os hago una recomendación: id reservando billetes de avión o de tren, vacaciones, hotel, hostal, o llamar a algún amigo para que os preste su casa, pero ni se os ocurra perderos este año el IV Encuentro de Literatura Fantástica de Dos Hermanas, un evento que va ganando solera e importancia conforme pasa el tiempo. Lo mejor que tiene, sin lugar a dudas, este evento, es el increíble ambiente que se vive, de amistad y cercanía, entre los autores y el público. En mi primera asistencia, me encontré tomando café ni más ni menos que con Juan Miguel Aguilera, Rafael Marín y Javier Negrete sin conocerlos absolutamente de nada previamente. ¿Alguien da más? La fecha para este año será la del sábado 26 y el domingo 27 de Septiembre. ¿Te lo vas a perder?
El Agente, el Autor, la Obra y la Editorial
Guillermo Schavelzon dijo durante una conferencia: “cuando una editorial reduce el número anual de nuevos títulos, la lógica de la rentabilidad lleva de manera automática a optar por aquellos más seguros, de éxito más probable y de menor riesgo comercial. Este criterio de selección suele estar reñido con la calidad literaria, la innovación y el aporte cultural. Vemos entonces como, en las grandes empresas editoras, las decisiones de contratación han pasado del área editorial al departamento comercial, algo que sucede en todos los países. El mercado señala, el mercado pauta, el mercado impone. Ya casi no existen esos editores que, hasta hace diez o veinte años, editaban para señalar tendencias, enriquecer y aportar. ¿Para qué correr riesgos con libros de éxito dudoso, si se puede editar libros de éxito garantizado?” Es decir, que el mercado tiene una tendencia, unos gustos que varían con facilidad de un año a otro. Hasta ahora, por ejemplo, la novela histórica gozaba de una salud de hierro. Sin embargo, comienza a haber indicadores que advierten de que eso está cambiando. Puesto que las editoriales son, como no me canso de repetir, un negocio, buscan conseguir la máxima rentabilidad, y eso se consigue a base de dos aspectos: 1) La obra de un autor reconocido y con éxito de público 2) A través de un libro que siga las tendencias del mercado. Lo que sucede es que el autor, y más aún el autor novel, desconoce los términos en los que se mueve el mercado. Es un nuevo aspecto por el que se impone la figura del agente literario, pues podrá guiarnos en cuanto a qué puede funcionar y qué no (lo digo por experiencia). Aún con eso, en el artículo que dedicábamos hace unas semanas a la importancia de conseguir un agente, se comentaba el hecho de que cada vez es más difícil lograr la representación de uno de ellos, aunque me alegra saber (es una alegría enorme, de hecho), que algunos de los asiduos a este blog ya han conseguido agente que los represente. ¿Por qué es tan difícil conseguir la representación de un agente literario? Guillermo Shavelzon nos contesta. ¿Cuántos manuscritos reciben al mes y a qué tipo de género literario pertenecen? De los autores de la agencia recibo tres o cuatro al mes, narrativa y no ficción, de escritores que piden representación recibo cinco o seis cada día. Es decir, que les llegan, mensualmente, entre 100 y 150 autores con su respectivo original en busca de representación. Por eso es tan difícil conseguir agente, porque están saturados. Sucede exactamente igual que con las editoriales. Y llegados a ese punto, el nivel de excelencia, en cuanto a calidad, o de popularidad, en cuanto a términos de mercado, de la obra en cuestión se sitúa en la estratosfera. Lola Gulias, de Kerrigan, habla de este tema: Si tuviésemos que hablar de porcentajes, ¿qué porcentaje de manuscritos supera la primera criba? ¿Cuántos manuscritos recibís, por término medio, en un mes? Recibimos una media de 40 manuscritos mensuales. Nos quedamos con 2 con mucha suerte…. ¿Qué criterios marcan entonces la elección de un autor y su obra por parte de la agencia? De nuevo responde Guillermo Shavelzon ¿Qué se busca en la obra de un autor novel para decidir representarla? Originalidad, innovación, calidad literaria, algo que sea realmente excepcional. Lola Gulias coincide: Buscamos originalidad argumental, técnica impecable, algo que destaque aquel manuscrito, aquel autor de todos los demás (muchas veces no conseguiremos publicar esa primera novela pero intentas percibir ese algo que lo va diferenciar). Puede ser la misma historia de siempre pero contada desde una perspectiva, con un matiz que la hace sobresalir. Y también Silvia Sánchez, de la agencia Asisabla ¿Qué buscáis en un autor novel? Ante todo excelente calidad y novedad. Resumiendo: que resulte imprescindible. Pero claro, una cosa es decir que se busca originalidad e innovación y otra cosa muy distinta saber cómo conseguirla… Porque la calidad se puede lograr con facilidad, o al menos, con cierta facilidad. Se pueden efectuar cursos literarios, cuidar al máximo el vocabulario, el léxico la gramática… eso, en cierto modo, es sencillo. Pero, ¿cómo ser originales cuando el rey Salomón ya dijo hace unos dos mil años que “no hay nada nuevo bajo el sol”? Pues se puede conseguir. Se trata de ofrecer, si no ya historias nuevas, porque toda historia será de amor, o de odio, o de venganza, o … Sí se puede ofrecer desde un punto de vista distinto. Por ejemplo, El Perfume resultó un éxito de ventas porque contaba una historia desde un punto de vista completamente innovador: el del sentido del olfato. Quien escribe novela histórica puede presentar su novela presentando un aspecto poco conocido de determinada cultura o personaje. De hecho, los historiadores no se ponen de acuerdo sobre la mayoría de las cosas. ¿Por qué no aprovechar ese filón? Hay mil opciones para ser original. Pero, ¿si no conseguimos la originalidad? Pues siempre podremos intentar seguir las tendencias del mercado. Es cuestión de ser flexible. Y eso no significa venderse al mejor postor, porque al fin y al cabo escribiremos la historia que nos guste, que queramos contar… aunque dentro de determinados parámetros que nos permitan obtener cierto éxito. Por último, hay un aspecto fundamental por el que conseguir agente literario: el hecho de que el agente podrá hacer llegar nuestra obra a distintas editoriales, siempre teniendo en cuenta cuál de ellas será el lugar más adecuado para nuestra novela. ¿Por qué? Porque el agente tiene una visión mucho más global y especializada del mundo literario que nosotros. Y porque le interesa colocar la novela en la editorial que mejor pueda cuidarla, presentarla, distribuirla y hacerle publicidad. Al fin y al cabo, también se trata de su negocio. ¿Y cómo elige un agente la editorial adecuada? A Guillermo Shavlezon le preguntaron en una ocasión: ¿Cuál es el criterio para elegir una editorial sobre otra? En mi forma de pensar esta actividad, la mejor editorial no es “la que
Los Peligros de la co-edición
Estos son malos tiempos. Los hijos desobedecen a los padres y todo el mundo escribe libros. Marco Tulio Cicerón. El hombre busca su bien a costa del mundo entero. Robert Browning . Es posible que Robert Browning nunca llegara a conocer la cita de Cicerón. Cicerón, desde luego, nunca conoció la cita de Robert Browning. Sin embargo, se complementan, ¡y de qué manera! cuando hablamos de los peligros del mundo de la co-edición. Quien sigue este blog desde hace tiempo ya sabe que creo que, en determinados casos, muy concretos y específicos, la co-edición no tiene por qué ser necesariamente mala. También sabe que ya he comentado que existen algunos aspectos negativos que afectan a la co-edición y la auto-edición. Pero tenía pendiente un último tema sobre este asunto. Uno mucho más delicado y peligroso. Uno que se basa, concretamente, en las dos citas que abren esta entrada: el hecho de que todo el mundo escribe, y el hecho de que el hombre busque su bien a costa del mundo entero. Porque, desgraciadamente, en algunos casos esto último se cumple por completo, sin medias tintas, sin medianías. De vez en cuando, surge una persona que no le importa el daño que pueda causar siempre y cuando ella pueda obtener algún tipo de beneficio. Y el mercado editorial no iba a ser menos que cualquier otro mercado. Digo desde ya, que esta va a ser una entrada excepcionalmente larga. Sí, más de lo habitual. Y también digo desde ya que no toda editorial de co-edición sea “mala”, o peligrosa o ilegal. Ni mucho menos. Las hay muy correctas, que cumplen la letra de sus contratos hasta la última coma. También hay gente buena por el mundo, afortunadamente. Pero de esas no vamos a hablar hoy, porque el mensaje de hoy no es el de buscar editoriales de co-edición de las que fiarse. El mensaje de hoy es para alertar de que “no todo el monte es orégano”, ya que hoy estamos de dichos y citas populares o famosas. Y no se puede fiar uno de todas las editoriales de co-edición porque ya hay más de un caso en el que una de estas editoriales ha quedado retratada. No es nada raro, puesto que el terreno está abonado para que los más “espabilados” puedan hacer su agosto aunque estén en febrero. No voy a dar nombres, que tampoco se trata de eso, igual que no los he dado en entradas anteriores. Basta hacer una simple búsqueda en internet usando los términos apropiados para encontrar lo que se busca. Pero sí voy a explicar detalles, actitudes, ilegalidades si queréis. Para empezar, decir que algunas comunidades autónomas (desconozco si lo hacen todas), en un intento, en mi opinión pobre y baldío de fomentar la cultura y favorecer el hecho de que se publiquen libros, hacen cosas como comprar unos 100 libros de aquellas tiradas que lo soliciten. No sé exactamente cómo funciona, pero ese es en definitiva el hecho: que la comunidad compra a la editorial unos 100 libros. Es una especie de subvención encubierta, por llamarlo de alguna forma y para que podamos entendernos. Hagamos un cálculo rápido, tal como hicimos hace varias semanas con este asunto. Si le compran cada libro por los 19€ que sugería aquella editorial de co-edición con la que estuvimos haciendo números, la venta de los 100 ejemplares le reporta a la editorial un total de 1900€. Un dinero que reciben así, sin más. Pero no es ese el único dinero que recibe la editorial, no… a eso hay que añadirle el dinero que ha pagado el autor. ¿Recordáis cuánto era? 4077€ por una tirada de 500 ejemplares, 6084€ por una tirada de 800. Total, que la editorial se embolsa, sin necesidad de que se lleve a cabo venta alguna, la friolera de 8000€. Así, por las buenas. ¿Cuánto cobraría una editorial tradicional en el mismo caso? Pues si tenemos en cuenta que el porcentaje que se queda la editorial es de aproximadamente un 30% de la venta de un libro, si el libro cuesta 19€, la editorial tradicional cobraría 570€ por la venta de los mismos 100 ejemplares. Y de esa cantidad, la editorial tradicional sí tiene que pagar gastos. De imprenta, de corrección, de portada… La verdad, cuando me he dado cuenta de esto, he tenido que parar, respirar, meditar y comentarlo con quien tenía al lado. La diferencia entre una empresa y otra, es que la primera, publicando 100 libros, obtiene una facturación de 8000€. Para que la editorial tradicional pueda obtener esa misma facturación, debe vender 1400 libros. 14 veces más. Se queda uno sin palabras. Pero, cuando las recupera, es para descubrir que el negocio es tremendo, absoluto. Sin arriesgar nada, una editorial se embolsa más de 6000€ —por aquello de descontar posibles gastos de personal, oficinas, etc…— por una tirada bajísima. Y como el negocio es total, atrae hacia ellos gente de todas las calañas. Gente a la que no le importa joder al mundo entero con tal de obtener beneficio. Y esa gente, con el bolsillo lleno de sus flamantes 8000€ ganados a costa de la ilusión y el trabajo de los demás, en especial la ilusión, olvidan que detrás de esas letras escritas y rubricadas en las que se ha comprometido a promover el libro por el que otro ha pagado, hay una persona con sueños y anhelos que está destruyendo, quemándolos como quemará su parte de lo obtenido con tan brillante negocio. Sin importarle absolutamente nada de lo que suceda con el autor. Y mucho menos con su libro, claro. A finales del año pasado se vivió un caso especialmente sangrante con una editorial catalana. El tema tuvo tal notoriedad que apareció en la televisión de Cataluña, TV3, así como en prensa escrita. Se formó una plataforma en la que diversos autores denunciaron en conjunto. Porque el tema no es simplemente perder el dinero. El dinero, con todo, es lo de menos. Lo peor es que ni siquiera
Es tan bonito soñar…
Reconozco que soy por completo incapaz de imaginarlo, pero que no puede uno dejar de soñar con que le suceda. Además, parece que el mundo del best-seller se mueve últimamente en ese tipo de mega-lanzamientos en los últimos tiempos. Todos sabemos el tema de Carlos Ruíz-Zafón y lo sucedido con El Juego del Ángel. O al menos, sabemos una parte. Me explico… todos sabemos que Planeta lanzó nada más y nada menos que un millón de ejemplares en la primera edición de esa novela, inundando el mercado por completo. Se podía encontrar hasta en el kiosco de la esquina. Y eso sólo en español. A esa tirada gigantesca hay que sumarle las tiradas en francés, inglés, portugués… y sobre todo, en alemán. Y esto es lo que tal vez no todos sepamos. Sí, porque el mercado alemán es, junto al estadounidense, el más fuerte del mundo. No en vano la Feria del libro de Frankfurt es la más importante del mundo. Así las cosas, cuando fue a salir el último libro de Zafón, en Alemania se efectuó una puja —literalmente, es decir, la traducción del libro se la llevaría aquel que más dinero pusiera como anticipo encima de la mesa—que se saldó con una cifra escalofriante: un millón y medio de euros, según algunas fuentes. ¡Un millón y medio de euros de anticipo sólo por la traducción al alemán! A eso hay que sumarle el anticipo que se llevaría de Planeta, etc, etc… Es verdad que a Zafón le ha costado lo suyo pegar el bombazo literario. Tenía ya publicados un buen número de títulos cuando sonó la flauta con La Sombra del Viento. Hay otros a los que la cosa les funciona bastante mejor desde el principio. Uno de ellos es el señor Falconès. Ildefonso Falconés realizó un curso de escritura en el Ateneo de Barcelona. Allí se gestó La Catedral del Mar. Y allí comenzó la gran senda del triunfo de este abogado catalán. De su primera obra se han vendido unos cuatro millones de ejemplares, entre su edición castellana y las traducciones a varias lenguas. Ahora, se anuncia su nuevo libro, La Mano de Fátima, en la que al parecer va a novelar cómo fue la expulsión de los moriscos en 1609. Lo importante no es si la novela será buena o mala, que eso sólo se podrá saber cuando esté en librerías y la gente empiece a consumirla a mansalva. Porque a mansalva se consumirá, indefectiblemente. ¿Por qué? Pues porque editorial Grijalbo, perteneciente al grupo Random House Mondadori, el gigante más gigante de entre todos los gigantes mundiales de la literatura, va a lanzar nada más y nada menos que medio millón de ejemplares en su versión en español dentro de unos días. Otro bombazo editorial. Otro hartón de vender libros. Otra inyección de dinero para el bolsillo del señor Falconès, bendita sea su estampa, que diría un castizo. Y no queda ahí la cosa, porque este año se prepara un nuevo tirón en torno a un libro. En este caso, del señor que revolucionó el mercado editorial. Sí, hablamos de Dan Brown. No se conforma con haber vendido ¡¡¡¡80 millones!!!! De copias del Codigo Davinci, haber sacado un buen pellizco de la versión cinematográfica y vender, a remolque, otro puñado de millones de diferentes títulos, por mala que fuera la crítica. Dentro de unos meses, parece que al comienzo del otoño, se editará su nuevo libro, titulado El Símbolo Perdido. No se conoce el argumento. De hecho, en España por ejemplo ya se ha anunciado que el envío de los originales a los medios se efectuará lo más tarde posible, en un intento por mantener la intriga y el interés en torno al libro. Lo que sí se sabe es cuál va a ser la cantidad de ejemplares que tendrá la primera edición… Y agarraos, porque os vais a quedar de piedra. Random House Mondadori lanzará 6,5 millones de ejemplares para el mercado en Estados Unidos, Canadá e Inglaterra. La mayor tirada de la historia. ¿Alguien da más? ¿Alguien duda en que el libro se venderá como rosquillas? ¡Si casi van a tener que abrir librerías en las que el único título sea ese! Pero claro… el sector editorial está en crisis. Y mientras tanto, uno no puede dejar de soñar con que algo así llegara a sucederle. Hace unos días, Blas me preguntaba qué pasaba con aquello que había anunciado de que en torno al día del libro podría tener noticias. Pues lo que ha pasado es que sigo sin noticias, la verdad. Todo está igual que hace unos meses. Claro, que todo está igual para mí, no para vosotros. Porque hay un dato que no he comentado aquí por no levantar la liebre… Como sabéis, me representa la agencia de Sandra Bruna. Como también muchos sabréis, durante la pasada semana se llevaba a cabo la Feria del Libro de Londres. Es una feria exclusivamente para los “trabajadores del ramo”, es decir, libreros, editoriales, agentes, etc… A ella acudía Sandra Bruna. Llevaba en cartera un buen paquete de títulos con la intención de abrir mercado con ellos en otros países. Entre esos títulos se encontraba HIJOS DE HERACLES. La verdad, cuando me lo dijeron en la agencia, hace ya unos meses, me emocioné. Me emocioné porque demuestra por una parte el grado de implicación del agente en representar a sus autores, y por otro, lo que más me tocó la fibra, por el interés que dejaba claro por mi novela. No todos los autores tienen la suerte de que alguien respetado en el sector represente tu obra. Yo soy uno de esos pocos privilegiados. ¿Qué ha sucedido en Londres? Pues todavía no tengo ni idea. La feria ya ha concluido, pero todavía no me he puesto en contacto con la agencia para ver cómo ha ido la cosa. Esperaré unos días para que Sandra vuelva, respire un poco y vuelva a tomarle el pulso a su empresa, que tras las vacaciones de Semana
Por qué conseguir un Agente Editorial
Por qué conseguir un agente editorial Cuando en 1990 la editorial Doubleday decidió no aceptar más manuscritos que no provinieran de agentes, recibía más de 10.000 obras no solicitadas por año, es decir 27 por día. De eso hace ya 27 años. Sabéis que siempre abogo por intentar conseguir un agente editorial si eres escritor. Pero hace un tiempo caí en la cuenta de que nunca había explicado con detalle por qué lo aconsejo. Me surgió, además, la idea de hablar sobre las distintas profesiones que pueblan el mundillo literario, y hacerlo desde una perspectiva un tanto diferente de lo que tengo acostumbrado: en base a entrevistas, -ya publicadas, por supuesto-, aunque regadas aquí y allá con algún comentario por mi parte. Lo haré así, porque ¿quién mejor que los profesionales de un campo para hablar sobre su trabajo? He decidido comenzar con el oficio de Agente Literario para explicar, precisamente, por qué deberías conseguir agente editorial que te represente. Guillermo Schavelzon es uno de los agentes literarios más prestigiosos en lengua castellana. Fue editor y director de Alfaguara, editor en México y tiene una larguísima trayectoria en el mundo editorial. Actualmente dirige la Agencia Schavelzon, ubicada en Barcelona. Su interés por la buena salud de la literatura hizo que su agencia redactara una carta con consejos muy útiles para aquellos que querían buscar agencia o editorial para sus textos. ¿Cuál es la misión de un agente literario y por qué es necesario? La misión es conseguir para el escritor/a que representa, el mayor número de lectores posibles en todos los países y en todos los idiomas, desarrollando una estrategia que le permita profesionalizar su actividad; es decir, vivir de lo que escribe. Es necesario porque al ser las agencia literarias empresas pequeñas y personalizadas, el agente se convierte en el interlocutor más estable para el autor con el transcurso de los años. Además, solo una agencia tiene una actitud proactiva en la venta de derechos al exterior, y a otros soportes, ya que es su especialidad. Hoy el 90% de los editores prefieren que sus autores tengan un agente con quien hablar claramente las cosas que con el autor es más complejo. El agente les garantiza a las editoriales que, si les ofrece una determinada obra, es porque ya sabe que es adecuada para su catálogo y su política editorial. En síntesis, el agente funciona como el primer comité de selección de la editorial, y a veces como el único. Recuerdo que hace un par de años, un editor catalán me comentaba que la clave del éxito de un autor radica en tener un buen agente. Parece que Schavelzon piensa igual, puesto que indica que la misión del agente es conseguir que su representado viva de lo que escribe, el sueño de todo escritor ¿Hay editoriales que recurren a su agencia para contratar a autores? Diría que el 95% de las editoriales de todo el mundo. Quedan pocas editoriales, manejadas por gente que se ha hecho bastante mayor, que no acude a las agencias en busca de contenidos. Es como no querer ir a la gasolinera a buscar la gasolina. Supongo que se puede, pero es complejo y trabajoso, ¿no? Es interesante eso de que las editoriales se dirigen a las agencias para contratar autores. Ya hace tiempo que escuché que había determinadas editoriales que buscaban un libro sobre X tema y no lo encontraban. Cuando mantuve mi primera entrevista con Sandra Bruna, mi agente, me comentó que sabía de editoriales que buscaban libros de fantasía juvenil, con un determinado contenido y un determinado estilo, y que sin embargo no encontraban lo que buscaban. De ahí que no me sorprende que realmente acudan a los agentes para ver si disponen de algo parecido a lo que necesitan. Lola Gulias fue agente en una de las más importantes agencias españolas, la de Antonia Kerrigan. Más tarde fundó su propia agencia y ahora trabaja como editora en Planeta. ¿Qué ventajas tiene un autor más o menos desconocido si trabaja con vosotros? Además de la traducción a otras lenguas, la asistencia a congresos, etc. ¿Tenéis alguna relación con editoriales extranjeras? Para el mercado español, ¿trabajáis sólo con autores españoles? De entrada, y tal y como se está configurando el mercado, la seguridad de que alguien va a leer ese manuscrito, y que si la agente lo envía a una editorial alguien lo va a tener en cuenta. Una vez la obra ya está publicada, la búsqueda de traducciones, cosa no fácil porque los cupos dedicados a traducciones de la mayoría de editores extranjeros también son limitados y no todo se puede traducir. Asistimos a todas las ferias internacionales y tenemos asiduos contactos con la mayoría de editoriales europeas; para determinados mercados también tenemos subagentes que trabajan in situ. Trabajamos mayoritariamente con autores españoles y latinoamericanos, pero también tenemos entre nuestros representados algunos autores europeos que escriben en español. La seguridad de que alguien va a leer el manuscrito… Aquellos que hayan seguido los Estudios de Marketing que fuimos considerando en el blog, recordaréis que en mi opinión, lo más difícil para un autor novel es que alguien valore con imparcialidad, ya no con interés, su novela. A través de un agente, esa reticencia desaparece, se estudia con interés lo que la agente le presente. ¿Por qué? Silvia Sánchez, de la agencia Asisabla, (creo que actualmente desaparecida) respondía perfectamente a esa cuestión: ¿Por qué es necesaria la figura del agente literario? (si es que lo es) Es necesaria por muchas razones. Básicamente ejerce de aval o garantía de la obra al ser un lector con perspectiva tanto literaria como comercial, y por otra parte, es el canal por el que debe entrar una obra a una editorial, de lo contrario las editoriales se convertirían en inmensos almacenes donde se acumularían todos los manuscritos. Además, el hecho de contar con agente supone que a la hora de negociar el contrato y conocer la industria, se esté debidamente defendido. Por otro lado, zapatero a
Entonces… ¿En serio hay crisis?
Fue hace seis meses cuando hablé por primera vez de la crisis del mercado editorial, y aunque tal vez a alguno de vosotros no os guste demasiado el tema, la verdad es que no voy a pedir perdón por tratarlo una vez más. Durante la semana pasada estuve leyendo un par de informes muy interesantes. Uno de esos documentos es el de los datos que hace disponibles la Federación del Gremio de Editores de España. Otro es el Anuario de Literatura Infantil y Juvenil de 2009, que todos los años presenta la editorial SM, una de las grandes de este país. Los dos informes me hicieron pensar, una vez más, en el tema de la crisis editorial. Porque no hace falta tener los ojos muy abiertos para percibir que en el sector hay crisis. O al menos, eso parece. ¿Qué por qué lo parece? Pues porque se respira en el ambiente. ¿No lo habéis notado? Un dato para ilustrarlo: el premio MINOTAURO de novela de fantasía está considerado el mayor premio de literatura fantástica del mundo. Bueno, o al menos, estaba considerado así. Ahora, ya no lo sé. Hace dos años, el premio tenía una dotación de 18000 €. En la última edición, se rebajó la dote del premio a 10000€. Un recorte del 45,5% nada menos. Y es sólo un ejemplo. A poco que uno lea un poco o hable con alguien del mundillo, percibe que la crisis está en el ambiente… Las editoriales están retrasando lanzamientos ya anunciados, otras rebajan el número de libros que sacarán durante el año. Y todas se muestran tremendamente cautas a la hora de adquirir los derechos de publicación de una obra. Por supuesto, una obra de un escritor poco conocido, que la crisis afecta más a unos que a otros, como es lógico. Y sin embargo, como decía, he leído esos informes y no me terminan de cuadrar (de hecho, ni siquiera me empiezan a cuadrar) los datos que se ofrecen con el panorama que se presenta. El primer dato del Anuario SM (recuerdo que es un anuario con datos EXCLUSIVOS de literatura infantil y juvenil) es demoledor para quien defienda el ambiente “criseril”: la facturación durante el año anterior fue de 330 millones de €. Casi 56000 millones de las antiguas pesetas. ¿Cuánto se facturó en el ejercicio anterior? No he encontrado el dato, pero sí el del anterior, ejercicio 2006. Ese año, se facturaron 323,5 millones de €. En 4 años, la Literatura Infantil y Juvenil ha tenido un crecimiento del 21%. El doble que el conjunto del sector, según el anuario. ¿Y el año pasado? Pues también creció. En concreto, el 13,9, una vez más, el doble que el conjunto del sector. Y acabo de repetir una palabra en éste párrafo sobre la que volveré un poco más abajo. Pero ahora, sigo con el estudio. De este informe se desprende por tanto un dato claro: la literatura infantil y juvenil está en auge, y parece que seguirá creciendo. Lo digo, porque el 74,1% de los niños comprendidos entre los 10 y los 13 años confiesan que leen a diario. A diario. Señores… preparen máquinas que se beben los libros. De esos niños, el 82,5% confiesan que les gusta lo que leen. El campo es, por tanto, enorme, y no es de extrañar que ese anuario concluya diciendo que el sector de la literatura infantil y juvenil NO está en crisis. Pero, ¿y el resto del mundo editorial? ¿Está o no está en crisis? Bueno, pues vamos otra vez con algunos datos. Estos no son tan recientes, pero al final daremos con un dato clave. Las cifras que presento a continuación corresponden a los años 2002 a 2007: ISBN concedidos 69.893 77.950 77.367 76.265 77.330 82.559Títulos editados en edición de bolsillo 3.610 4.486 5.031 5.378 5.232 6.392Ejemplares editados 275.635.400 278.066.196 310.583.181 321.469.155 338.086.000 357.560.000Ejemplares vendidos 226.619.558 232.153.661 237.067.206 230.626.086 228.220.878 250.860.500 En 5 años, el número de los ISBN concedidos creció en 12666, es decir, el 18,1%Los títulos de las ediciones de bolsillo prácticamente se duplicó.Los ejemplares editados crecieron en 81924600, el 29,7%El crecimiento en los ejemplares que se vendieron fue de 24240942, lo que, multiplicado por la media de venta de los libros (11,80€ en el 2002 y 11,75€ en el 2007), hace un total de aumento de la facturación de 284 831 068,5€. Una pasta. ¿O no? Pero claro, dirá alguno, eso fue en el 2007… cuando aún no había crisis mundial, nacional, territorial ni sectorial. Sí, sí. Pero como decía antes, había repetido una palabra en un párrafo… Esa palabra es “DOBLE”. Decía que el sector de la literatura infantil y juvenil creció, tanto en los últimos 4 años, como en el último año (y esto es lo más interesante de todo), el DOBLE que el resto del sector. Es decir, que el resto del sector, también creció. En concreto, en torno al 10% en los últimos cuatro años y alrededor del 7% durante el último ejercicio. De modo que si el sector crece año tras año, por favor, ¿puede alguien explicarme dónde está la crisis del sector? ¿Alguien me explica el por qué de tanto miedo? ¿De tanto pesimismo? Aunque, si queréis, ya os doy yo una explicación. Fijaos otra vez en los datos que os mostraba antes. En 2002 se editaron 275.635.400 libros. En 2007, se editaron 357.560.000. Se supone que las ventas deberían haber crecido al mismo ritmo, es decir, que si se publicó un 129,7% más, las ventas tendrían que haber seguido la misma tendencia. Se tendrían que haber vendido, al menos 290 millones de libros. Pero no fue así. En 2002 se vendieron 226.619.558 ejemplares. En 2007, se vendieron 250.860.500. Mientras en 2002 se vendió el 82% de lo que se publicó, en 2007 se vendió sólo el 70%. Un descenso de nada menos que 12 puntos. Mientras el número de ediciones subía en más de 80 millones, el número de ventas “sólo” creció en 24 millones. ¿Qué pasó con el
Esta vez no tenéis excusa
Dicen que la fama le precede a uno. Pues no sé si será verdad o no, pero lo cierto es que en ocasiones hay cuanto menos algunas coincidencias curiosas, y no quiero yo decir con eso que sea famoso ni nada de eso, dios me libre… Pero bueno, estoy empezando por el final y vosotros no sabéis de qué estoy hablando. Hace un par de meses, a mediados de febrero, me llegó un mensaje de correo de un desconocido. Se trataba de uno de los organizadores de las VI Jornadas de Rol y Estrategia de Sevilla que prepara la Asociación Dirigible. Debo decir que de Rol sé más bien poco, tres o cuatro partidas con algún amigo, siempre al Señor de los Anillos, siempre como Master, pero nada más. Y de eso hace ya un buen montón de años (más de los que me gustaría, desde luego). Precisamente por eso me sorprendió que se pusieran en contacto conmigo. Pero resulta que la Asociación Dirigible, por lo visto, lleva un buen puñado de años ya trabajando y organizando eventos, colaborando incluso con la Feria del Libro de Sevilla, nada más y nada menos. De eso y de otras cosas me enteré leyendo su mensaje. La cuestión es que para las jornadas que han preparado este año, han ideado una serie de charlas multiculturales, entre las que se incluye una mesa redonda literaria. Y el motivo de su e-mail era la de invitarme como ponente en esa mesa. Desde entonces hemos ido perfilando poco a poco el tema a tratar. En un principio se barajaba la idea de ofrecer una charla sobre la literatura de fantasía, que evidentemente nutre de forma directa al universo del Rol. Sin embargo, poco a poco la cosa fue derivando, y puedo prometeros que yo no tuve nada que ver con ello, hasta que finalmente se decidió por parte de los organizadores que la charla versara sobre qué camino seguir para publicar un libro. Ahí queda eso… Algo de lo que no me gusta hablar, como ya sabéis… Además, nuevamente estaré bien acompañado por el amigo Javier Márquez, que espero sepa hacerme callar a tiempo, que con estos temas yo me embalo, ya sabéis. Y para colmo, los que no vivís en Sevilla en esta ocasión ya no vais a tener excusa. La charla se llevará a cabo el próximo Viernes día 17 de Abril a las 19.00, en unas carpas que se van a colocar para la ocasión en pleno centro de Sevilla, en la Alameda de Hércules. Sabemos incluso el sitio perfecto para tapear justo cuando termine la conferencia. Allí al lado. Y también justo el sitio donde NO tapear… Lo que resulta mucho más importante, creedme, algunos de los que se dejan caer por aquí lo hemos experimentado. Esta es la mejor época además para visitar Sevilla, con el mejor tiempo de todo el año, los naranjos en flor, el olor a azahar… vamos, la excusa perfecta para pasar un buen fin de semana por aquí, tomar unas tapitas y un poco de “pescaito” frito. Pues eso, que ya no valen las excusas. P.D. Estamos un poquito mejor, aunque con los cuellos tiesos los dos. Muchas gracias por las muestras de cariño de todos vosotros.