Si alguna vez prestáis un libro y no os lo devuelven, puede ser por varios motivos: El primero porque no le da la gana al que os lo pidió, y el segundo porque no recuerda quién se lo dejó (aunque existen otros). “Libro prestado, libro perdido” dice un antiguo refrán, y yo digo que con un exlibris es mucho más fácil que la persona que pidió el libro te lo devuelva al ver tu marca o exlibris estampado en él. En el presente artículo hablaremos del exlibris.

Etimología y significado

La palabra exlibris proviene de una locución latina que significa «de entre los libros». El exlibris es una marca de propiedad que puede ser un grabado, un sello, etiqueta o similar, que se coloca en la cara interior de las cubiertas de los libros o en las hojas de guarda. Esta marca contiene a veces el nombre o iniciales de su propietario, y suele ser una imagen con la que se siente identificado/a., que puede ir precedida de la expresión latina ex libris o ex bibliotheca o ex-libris, o “este libro es propiedad de…” o “soy de…” u otras variantes similares que indican pertenencia.

Un exlibris indica que el libro es de alguien; que de algún modo “forma parte” de esa persona y de su colección. El propietario puede ser un individuo o una biblioteca. En el primer caso, un exlibris crea un vínculo entre el libro y su poseedor, ya que generalmente quedará estampado en alguna obra que ha leído (excepto que tenga el libro, no lo haya leído y tan solo lo coleccione), pero normalmente ese alguien se ha puesto en la piel del protagonista de la obra, se ha emocionado con él, ha vivido sus aventuras, ha llorado y ha reído al imaginar los sucesos que les acontecen a los personajes.  El exlibris, esa marca singular del propietario, denota en ocasiones el amor que siente hacia el libro que forma parte de su colección.

Si vinculamos el exlibris a su contexto original, debemos remontarnos al momento en que los libros eran elevados a la categoría de obras de arte (hoy día mucha gente no valora el trabajo que suponía antaño la creación de un volumen, ni de un exlibris; y a ello podemos añadir que tampoco se valora como debería el oficio de escritor. Sobre esto último, os recomiendo que leáis este artículo escrito por Teo Palacios.

Pero volviendo al tema de los exlibris… Antes, la creación de un libro requería de un esmerado trabajo tanto artístico (artesanal) como intelectual. Se necesitaba un esfuerzo de las personas que transcribían de forma manual el texto, y de las imágenes (miniaturas) que contenía. El exlibris venía a considerarse una pequeña obra de arte. No quiero decir con ello que en la actualidad no sea valorado, pero el diseño o impresión por ordenador o el uso de técnicas fotográficas actuales se suman al proceso de creación, y en parte se ha perdido ese halo casi mágico que envolvía la compleja tarea de su elaboración en tiempos pasados.

Exlibris de Jack London

Exlibris de Jack London

EXLIBRIS: FORMA Y TÉCNICA

A lo largo de la historia, las técnicas utilizadas en la elaboración de los exlibris son muchas y han ido evolucionando. No queremos extendernos sobre este tema ya que no es objeto del presente artículo, pero sí quisiera comentar algunos aspectos importantes:

Las formas del exlibris pueden presentar una gran variedad. Sus elementos pueden estar en relieve (tipografía), en hueco (calcografía) o planos (planografía). La superficie del exlibris puede ser plana (tipografía, litografía), cilíndrica (huecograbado) o semicilíndrica (impresión en rotativa). En cuanto a los materiales empleados pueden ser muy diversos. Citaremos aquí el caso de la madera (xilografía), de aleación metálica (tipografía) o la plancha metálica (offset, litografía), entre otros.

Los tipos de impresión  más comunes son:

La tipografía, que es la técnica basada en el uso de la piedra en la que va eliminándose por tallado todo lo que no va a quedar impreso. Lo que queda en relieve después, recibe la tinta que luego por impresión imprime el dibujo en papel.

El grabado, que es una técnica de impresión consistente en dibujar una imagen sobre una superficie rígida (conocida como “matriz”), dejando una huella que luego alojará la tinta y será transferida por presión al papel. La matriz suele ser de metal (una plancha de cobre o aluminio, pero también pueden usarse madera, piedra u otros materiales). Sobre ella se realiza un dibujo/diseño a gusto del propietario a base de líneas realizadas encima de la superficie con instrumentos punzantes, cortantes o usando procesos químicos.

Exlibris de Ernest Hemingway

Exlibris de Ernest Hemingway

UN POCO DE HISTORIA

Pensemos que antes de la invención de la imprenta los exlibris consistían en anotaciones manuscritas, pero desde su aparición comenzaron a utilizarse técnicas de grabado o estampación como la calcografía, xilografía u otras posteriormente como el fotograbado, la litografía, serigrafía etc… A ellos se sumó después la reproducción fotográfica o la impresión por ordenador. Ahora os propongo que demos un salto en el tiempo; retrocedamos para conocer su evolución en la historia.

Como primer antecedente de los exlibris suele mencionarse una placa de barro cocido esmaltada en color azul con inscripciones jeroglíficas, conservada en el Museo Británico, que perteneció al faraón Amenofis III (s. XV a. C.) y que habría sido utilizada como su “marca” de propiedad en los estuches de los rollos de papiro de su biblioteca.

Placa de Amenofis

Placa de Amenofis III. Barro cocido. Museo Británico. Londres

 

El exlibris en la Edad Media

En España, el primer exlibris del que se tiene noticia es el del rey Fruela I (756-768), en el reino de Asturias, documentado en un santoral ovetense.

En la Edad Media  encontramos ejemplos de marcas de anotaciones manuscritas en códices, que podemos ver como un precedente lejano del exlibris.

Los primeros exlibris impresos, tal como los conocemos hoy, aparecieron con el nacimiento de la imprenta y a partir del uso de las técnicas de grabado e impresión. Parece ser que fueron originarios de Alemania. Se cree que el primer exlibris documentado fue el del clérigo bávaro Knabensberg (Hans Igler) y data de 1470. Representa a un puercoespín comiéndose unas flores coronado por una filacteria gótica en la que se lee “Hans Igler das dich ein igel kuss” (“Hans Igler te da un beso de erizo”).

Otro de los más antiguos data del año 1480 y es el del monje Hildebrand Brandenburg de Bilberach, religioso de la Cartuja de Buxheim, a la cual donó su biblioteca. Cada libro tiene un exlibris coloreado que representa un ángel sosteniendo un escudo de armas.

Marca de Hildebrando Brandenburg

Exlibris de Hildebrando Brandenburg de Bilberach

La destacada escuela de grabadores alemanes de fines del siglo XV e inicios del XVI contó  con artistas como Alberto Durero, Hans Holbein, Jost Amman o Lucas Cranach entre otros, que elaboraron exlibris.

Evolución del exlibris

Hay que distinguir varias etapas en la concepción del exlibris:

Una primera o “período clásico”, que va del s. XVI al XVIII, en la que predominaron los exlibris tipográficos, donde aparece una fórmula de posesión seguida del nombre del propietario y rodeado de una orla decorativa, y los de tipo heráldico (muy usados por nobles y eclesiásticos, ya que eran los únicos poseedores de bibliotecas o colecciones).

Hasta el último cuarto del siglo XIX, continuó el predominio del exlibris heráldico pero es más ornamentado. Desde el último cuarto del siglo XIX hasta mediados del siglo XX transcurre el período “Moderno”. En el s. XIX se da un auge en la creación de exlibris ya que la burguesía presume de bibliotecas y comienzan a coleccionar libros. Durante los siglos XIX y XX aparecieron los primeros tratados especializados, coleccionistas, asociaciones, comenzaron a celebrarse congresos, concursos y aparecieron publicaciones relacionadas con el tema.

En España

En España el pionero del estudio de los ex libris (1875) fue Mariano Pardo de Figueroa , conocido por el sobrenombre de “Doctor Thebussem”, que publicó en Octubre del año 1875 el primer artículo sobre los exlibris en la revista “La Ilustración Española y Americana”.

Mariano fue un hombre inquieto. Perteneció a una familia asidonense con alto poder económico. Estudió Derecho en Sevilla y Granada, y se doctoró en Madrid el año1854. Escribió sobre temas muy diversos: filatelia, gastronomía, derecho, teatro… En 1880 fue nombrado Primer Cartero Honorario por Correos de España por su labor de divulgación de la filatelia. Mariano fue académico de la Real Academia de Historia, de la Real Academia de Buenas Letras de Sevilla, fue miembro del Instituto Arqueológico del Imperio alemán y del de Roma, de la Sociedad Histórica de Utrecht, Gran Cruz de Alfonso XII (1904), presidente de la Sociedad del Arte Culinario de Madrid y miembro de la sociedad gastronómica y de cocineros de Londres.

Por otro lado,no queremos acabar este artículo sin mencionar la escuela catalana de artistas representada por Alexandre de Riquer, Joaquim Renart, Ramón Casals i Veris y Josep Triado, junto con el bibliófilo  Ramón Miquel i Planas, (fundador de la Revista Ibérica de Ex libris (1903-1906). Con ellos se dio un florecimiento del arte del exlibris y un auge del coleccionismo.

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También quisiera mencionar que la Biblioteca Nacional, en 1968 y 1969 adquirió las colecciones de los señores Porter y Concepción Montsalvatje de Barcelona y Sáenz Fernández Casariego de Madrid, además de la de Concepció Careaga en 1977. Entre todas ellas figuran exlibris de excelentes artistas españoles y extranjeros del siglo XIX y principios del XX. En 1989 se publicó el Catálogo de los Exlibris de Bibliotecas Españolas en la Biblioteca Nacional (os dejo el link al final del artículo).

De la colección de exlibris de la Biblioteca Nacional destacan por su interés histórico los pertenecientes a la Casa Real de España, entre otros muchos. Una pieza relevante es el exlibris grabado por Francisco de Goya para Jovellanos, que fue ejecutado entre los años 1780 y 1798.

Exlibris realizado por Goya para Jovellanos. Biblioteca Nacional.

Exlibris realizado por Goya para Jovellanos. Biblioteca Nacional.

El coleccionismo de exlibris

El coleccionismo de exlibris empezó hacia finales del s. XIX, y a su auge se sumó la publicación de obras especializadas en el tema, la celebración de jornadas y congresos, las exposiciones (como la Exposición Universal de París de 1898 compuesta por más de 10.000 ejemplares), etc… Desde Europa, el coleccionismo se extendió a Asia y a América. Algunos museos y bibliotecas conservan grandes colecciones de exlibris. En 1966 se creó la FISAE (International Federation of Ex-libris Societies), que tiene por objeto apoyar el coleccionismo de exlibris, fomentar su creación, difundir el arte y organizar congresos internacionales.

Hoy día la importancia del exlibris continúa muy vigente. Se organizan concursos para artistas especializados, existen sociedades de coleccionistas como la Bookplate Society en Inglaterra, Deutsche Ex-libris Gesellschaft en Alemania, American Society of Bookplate Collectors and Designers en los Estados Unidos, Istanbul Exlibris Society de Turquía, Association of Collectors and Friends of exlibris en la Republica Checa o The new Australian Bookplate Society.

Y para terminar, si tenéis ganas de haceros un exlibris, os dejo algunos enlaces interesantes:

https://tuexlibris.com/

https://www.exlibrisygrabados.com/

https://www.exlibrispersonal.com/

BIBLIOGRAFIA

BOUZA, Antonio L.: El exlibris: tratado general: Su historia en la Corona Española. Ed. Patrimonio Nacional. Servicio de Publicaciones, 1990.

DELGADO CASADO, Juan. Los ex libris españoles. Vicente García editores, 1996.

DOMÈNECH, Rafael: El renacimiento del exlibris en España (Riquer y Triadó) R.I.E., vol III 1905

MONNER SANS, R.: El doctor Thebuseen. Notas biográficas y apuntes críticos. Imp. Mercatali. Buenos Aires, 1918.

ORDUÑA VIGUERA, Emilio: Revista Ibérica de Exlibris, “Decoración del Exlibris”, Vol. II. Vilanova i la Geltrú, 1904.

LINKS

DÍAZ, Carlos (2018): Exlibris. Ese codiciado objeto de coleccionismo. http://visual.gi/ex-libris-ese-codiciado-objeto-coleccionismo/

PÉREZ RODRÍGUEZ, Manuel (2011). Este libro es mío o Historia mínima del ex libris. http://blog.bne.es/blog/post-75/

ORENS I NAVARRO, Francesc (2004). «El ex libris: un diseño hecho a medida». En Memoria, comunicación, economía y diseño, nº 21. (https://www.raco.cat)

ROIG SANTOS, Carmen (2011). El arte del grabado en miniatura: la donación de ex libris de Dª Gloria Rokiski. (https://webs.ucm.es/BUCM/blogs//Foliocomplutense/3256.php)

WEBS

www.realbiblioteca.es (Posee una importante colección de exlibris propios de la Biblioteca, de bibliófilos, reyes y miembros de la Casa Real).

Biblioteca Nacional de España colección de exlibris: http://www.bne.es/es/Colecciones/ExLibris/

www.fisae.org
Organismo internacional creado en Hamburgo en 1966 para la promoción de la cultura del exlibris. Organizan exposiciones, reuniones, concursos, publicaciones…

www.musea.sint-niklaas.be/exlibris

El Museo Municipal de Sint-Niklaas (Bélgica) posee una importante colección internacional de exlibris compuesta además por gráficos, ilustraciones, bocetos y planchas de impresión.

www.frederikshavnkunsmuseum.dk

El museu Frederikshavn de Dinamarca posee la mayor colección de exlibris del mundo y la biblioteca especializada más grande del norte de Europa sobre exlibris.