Este año, mis actividades en la Feria del Libro de Sevilla van a ser muchas y varias. Os dejo el calendario por si estais interesados: Viernes 3, 19.00H Firma de ejemplares en el Stand de Librerías Beta (Stand nº 26) Domingo 5, 12.00H Ponente en la mesa redonda sobre novela andalusí con: Francisco Gallardo (Premio Ateneo 2012), Sebastián Roa y Manuel Sánchez-Sevilla Domingo 5, 18.00H Moderador de la mesa redonda en torno a la novela negra con: Joe Álamo, Francisco José Jurado y Juan Ramón Biedma Domingo 5, 19.00H Firma de ejemplares en el Stand de El Gusanito Lector (Stand nº 12) Lunes 6, 18.30H. Ruta por la Sevilla árabe del S. XI (Inscripción previa solicitando los impresos en biblioforumsevilla@gmail.com o bien en persona en el Stand de Sensei Comics) Sábado 11, 12.00H Moderador de la mesa redonda en torno a la novela histórica con: Coia Valls, Nerea Riesco, Francisco Narla y Guillermo Sánchez Domingo 12, 13H Firma de ejemplares en el Stand de Sensei Comics (Stand nº 24)
2ª Edición de La Predicción del Astrólogo
Entrevista en El Cuaderno Rojo
Sebastián Roa, autor de La Loba de al-Ándalus, me entrevista para el blog El Cuaderno Rojo. Puedes leer la entrevista aquí
Entrevista en Radio9
Entrevista en Radio9 a cargo de Sergio Olcina. Puedes escucharla aquí
Día del Libro 2013
Hoy estamos de celebración. Para los escritores, y también para los lectores, el día 23 de abril es una fecha señalada en rojo en el calendario. Es nuestro día. El día en el que festejamos el mundo del libro. El Origen del día del libro se remonta a 1930. El 23 de abril de 1616 fallecían Cervantes y Shakespeare, (si bien algunos informes recientes apuntan a la posibilidad de que Shakespeare muriera unos días más tarde). También en un 23 de abril nacieron – o murieron – otros escritores eminentes como Maurice Druon, K. Laxness, Vladimir Nabokov, Josep Pla… Por este motivo, esta fecha fue la escogida por la Conferencia General de la UNESCO para rendir un homenaje mundial al libro y sus autores, y alentar a todos, en particular a los más jóvenes, a descubrir el placer de la lectura y respetar la irreemplazable contribución de los creadores al progreso social y cultural. La idea original de esta celebración partió de Cataluña, del escritor valenciano Vicente Clavel Andrés, proponiéndola a la Cámara Oficial del Libro de Barcelona. Poco después, en 1930, se instauraría definitivamente la fecha del 23 de abril como Día del Libro mundial, donde este día coincide con Sant Jordi (San Jorge), patrón de Cataluña y Aragón. En estas comunidades es tradicional que los enamorados y personas queridas se intercambien una rosa y un libro. En esta fecha es habitual que blogs, revistas especializadas, etc. recomienden algunos libros. La Predicción del Astrólogo ha entrado en algunas de esas recomendaciones. Os dejo aquí la de El Mar de Tinta
Entevista en SFC Radio
Entrevista en “Estilo Sevilla” de SFC Radio. Puedes escucharla aquí
La falacia de moda
“El libro digital no se vende porque es caro”. Estoy de acuerdo solo con la mitad de esa aseveración: el libro digital es caro. Es cierto. Es inconcebible que si un libro editado en papel, con los consiguientes gastos de impresión, distribución, almacenamiento, etc. tiene un costo de, pongamos cifras redondas, 20€, un libro en edición digital cuyo almacenamiento es muchísimo más económico, que no dispone de distribución ni de gastos de impresión no rebaje su precio hasta muy por debajo del libro de bolsillo. Tiene sus explicaciones, desde luego: la industria digital también tiene unos “libreros” digitales que tienen que sostener su parte y, además, las editoriales tienen que compensar precios puesto que el papel va perdiendo fuelle y el formato digital equilibra la balanza, etc. Es un problema complejo. Con todo, estoy de acuerdo en que el libro digital es caro. En lo que ya no estoy de acuerdo es en que los libros digitales no se venden porque sean caros. Eso es una falacia; o si lo prefieres, una mentira como la copa de un pino, que decíamos cuando yo era pequeño. ¿Por qué no se vende el libro digital? Sencillamente porque puedes conseguirlo gratis. ¿Y para qué voy a pagar por algo si puedo tenerlo gratis? Yo tengo una novela a 4.50€ publicada en formato digital con Ediciones aContracorriente. Y no es solo la novela lo que compras. También te llevas material adicional: un plano virtual de la Catedral de Sevilla, un poster tamaño A3 de la portada, una versión en PDF con derechos de impresión, un documento sobre cómo se llevó a cabo la edición del libro, y hasta buena parte de las notas y el método de trabajo que seguí para escribir esa novela. Así que no solo es un precio económico, sino que, además, el paquete incluye todo eso que los usuarios demandan: contenidos adicionales aprovechando el formato. Y, sin embargo, la novela no se vende. Es más, una semana después de que apareciera en el mercado ya se había pirateado. ¿Porque era cara? Evidentemente no. Porque, sencillamente, nos hemos instalado en la cultura de “todo lo que esté en internet debe ser gratis, porque ya pago el acceso a internet”. O “el acceso a la cultura debe ser gratis”. Hemos llegado al ridículo de no querer pagar 1€ por disfrutar todo un año de mensajes ilimitados en el teléfono móvil. Aquí es cuando los espabilados dicen: “es que yo tengo derecho a disfrutar de un libro que no puedo comprarme”. Es cierto. Tienes el derecho, pero no tienes la capacidad de hacerlo. Yo tengo derecho a disfrutar de un avión privado que no puedo comprarme, pero no por eso me voy a una empresa de fabricación de aviones y me llevo uno. Sí, tenemos el derecho a leer lo que queramos, pero no tenemos los derechos de copiar, ni de traducir, ni de imprimir un texto que es propiedad de otra persona. Eso, señores míos, tiene otro nombre. Eso se llama robar. Y no vale el concepto de “es que antes se compraba uno una cinta de audio, hacia una copia y se la regalaba a su amigo”, porque la comparación no es posible. Sí, copiabas una cinta y se la regalabas a tu amigo. Ahora copias una cinta y se la regalas a tres mil millones de personas que no conoces de nada. Si de verdad te gusta leer. Si de verdad eres seguidor de un autor, no le robes. Le estás negando la posibilidad de vivir de su trabajo tal como tú, que eres carpintero, o leñador, o médico, o comercial o profesor, vives del tuyo.
Entrevista en Diario de Córdoba
Entrevista en Radio Silenci
Entrevista en Radio Silenci. Aunque la introducción es en catalán, la entrevista se realiza en español Escúchala aquí
Wallada e Ibn Zaydun
Wallada fue uno de los personajes más carismáticos de la Península en el S. XI. Princesa por derecho propio, aunque colocada en una situación muy complicada a la muerte de su padre, el califa Muhammad III, que estuvo en el poder un año escaso debido a su pésima política, cruel y abusiva, cuando ya la Gran Fitna estaba en su momento álgido y habían comenzado a surgir los primeros reinos de Taifas. Wallada heredó a la muerte de su padre al no tener hermanos varones, vendió sus propiedades con el fin de alejarse de las numerosas intrigas palaciegas de la Córdoba de la época y formó lo que podríamos llamar una academia en la que se dedicó a enseñar poesía a las jóvenes. Tenía solo diecisiete años cuando hizo todo esto. Fue una mujer avanzada a su tiempo, que vivió según sus propias reglas, admirada y amada por los cordobeses. Su vida estuvo entrelazada a la de Ibn Zaydun, uno de los personajes más importantes de la época: poeta y político importante. Durante un tiempo fueron famosos los poemas que ambos enamorados se dedicaban mutuamente. Sin embargo, Wallada descubrió a Ibn Zaydun siéndole infiel. Quizá para él no tuviera demasiada importancia, más aún teniendo en cuenta las costumbres e ideologías de sus congéneres, pero Wallada no se lo perdonó. La princesa abandonó al visir, que durante el resto de su vida se arrepentiría de lo ocurrido. Wallada mantuvo desde entonces una relación amorosa con el principal rival de Ibn Zaydun en Córdoba, Ibn Abdus, que consigue encarcelar a Ibn Zaydun y desposeerlo de todos sus bienes. El poeta terminó sus días en Sevilla, al lado de los reyes Abaddíes de la ciudad, aconsejando en cuestiones políticas, y recordando a la mujer a la que siempre amó. Wallada vivió casi cien años. Los dedicó a viajar por los reinos de Taifas, siempre orgullosa y altanera, pero volvió una y otra vez a Córdoba, junto a Ibn Abdus, con quién terminó compartiendo su vida, aunque nunca se casó con él. Su historia ha sobrepasado al tiempo y al olvido, e incluso hay grupos de Rock que les dedican canciones.