Cómo usar bien las mayúsculas (II Parte)

por | Dic 13, 2017 | Ortografía & Gramática

Seguimos con nuestro apasionante estudio en el que estamos viendo cómo usar bien las mayúsculas. En esta ocasión, vamos a darle un repaso a lo que nos dice la Ortografía de la lengua española (OLE) de la RAE sobre su uso en nombres propios, seudónimos y otros sustantivos aplicables a las personas.

Antes, una aclaración: cuando en este artículo diga que algo va siempre en minúscula, quiero decir que será así mientras una norma ortográfica general no diga lo contrario. Es decir, que si la palabra en cuestión es la primera de un escrito o va después de un punto, obviamente irá con mayúscula inicial.

Cómo usar bien las mayúsculas en los nombres de pila y similares

Si el nombre es Jorge o María José, creo que nadie tiene duda de que se escriben con mayúscula inicial, igual que ocurre con los hipocorísticos, esas variantes del nombre original como Pepe, Paco o Vero. Pero cuando el nombre incluye artículos o preposiciones, estos van siempre en minúsculas, como en María de los Dolores. La misma norma se aplicará en la traducción de nombres de otras culturas, como Aroma de Azúcar (un jefe indio).

La mayúscula inicial en los nombres propios se conserva incluso cuando los utilizamos en plural: Parece que hoy celebramos una reunión de Marías.

A veces, para destacar una actitud o rasgo de personalidad de alguien, utilizamos el nombre propio de una persona o personaje célebre que se considera modelo de dicha actitud o rasgo. Pues bien, en esos casos, el nombre irá siempre con minúscula inicial: Esa mujer es una venus; Me encanta hacer de celestina. Pero si está generalizado el uso de un nombre en estos casos, se mantendrá la mayúscula inicial: El niño les salió un Einstein. ¿Cómo saber si debe ir en minúscula o mayúscula? Los casos generalizados que deben ir en minúscula los encontraremos en el diccionario de la RAE.

Lo mismo sucede si los nombres tienen varias palabras, solo que si el uso está generalizado se suele escribir en una sola palabra: Es un donjuán, a saber cuántos hijos tiene. Y si no lo está, se mantiene la grafía original y en mayúscula: Tampoco veo ningún Brad Pitt por aquí.

Por último, los sustantivos y adjetivos derivados de nombres propios se escriben en minúscula: picassiano, goyesco, sandinista

Fulano, zutano, mengano, perengano y perencejo

Cuando utilizamos algunos de estos sustantivos para referirnos a gente que no sabemos cómo se llama o no queremos nombrar, por lo general irán en minúscula. Hoy ha pasado por la tienda el fulano ese del abrigo azul.

Sin embargo, si lo utilizamos como nombre propio, por ejemplo en una obra de ficción, irá en mayúsculas respetando las mismas reglas que un nombre de pila. Mengano de Tal, el marido de la peluquera, era el asesino.

La norma general es de sobra conocida. López o Pérez se escriben con mayúscula inicial. Pero hay algunos casos singulares:

  1. Si el apellido comienza por una preposición o una preposición y un artículo, estos deberán ir en minúscula: Paula de la Iglesia, Javier de Olmos.

Excepción: si se omite el nombre de pila, la preposición irá en mayúsculas: Señora De la Iglesia, señor De Olmos.

  1. Si el apellido comienza con un artículo, este va siempre en mayúscula, se omita o no el nombre: José La Salvia, señor La Salvia.
  2. En viejas costumbres ya en desuso, como utilizar el apellido del hombre para referirse a la esposa o al matrimonio, la preposición irá en minúscula: señora de Rivera. No obstante, si el apellido del hombre tiene también preposición, esta irá en mayúscula: señores de De la Iglesia.

Igual que en el caso de los nombres propios, el apellido empleado en plural conserva la mayúscula: Los Fernández vamos mañana de excursión.

Familias y dinastías

Se escriben con mayúscula inicial los nombres propios de dinastías o familias cuando van precedidos de un artículo  (los Borbones, los Rockefeller) o de los términos familia o dinastía (la familia Bush, la dinastía Severa). Sin embargo, si se emplean como adjetivos, irán en minúscula: los monarcas capetos.

Si las dinastías se designan con un patronímico, es decir, un nombre derivado del patriarca o fundador, se escribirán siempre en minúscula: los carolingios (dinastía iniciada por Carlos Martel), el califa abasí (cualquier califa que descienda de Abul-Abbas). Sí, es un lío.

Apodos, alias, sobrenombres y seudónimos

Los apodos y alias son denominaciones descriptivas. Pueden acompañar al nombre o sustituirlo e irán siempre en mayúscula. El artículo que los preceda, si es el caso, se escribirá en minúscula: Juan Martín Díez, el Empecinado; la Pasionaria; Ramón Pérez, alias el Cocas. No es necesario enmarcarlo entre comillas o resaltarlo con cursiva excepto cuando va entre el nombre de pila y el apellido: Ernesto «Che» Guevara; Julio  Tigre Rodríguez.

¡Ah! Si el artículo viene acompañado de las preposiciones a o de, utilizaremos las contracciones al o del: Voy a ver al Cojo.

Los sobrenombres, en cambio, deben ir siempre acompañados del nombre propio. Igual que en el caso anterior, irán en mayúscula y precedidos por artículo en minúscula: Fernando III el Santo, Juana la Loca.

En cuanto a los seudónimos y nombres artísticos, que son denominaciones utilizadas por artistas y escritores en lugar del nombre propio, también van siempre en mayúscula inicial. Si un artículo los precede, irá en minúscula como en los casos anteriores: Fernán Caballero, el Greco, Cantinflas.

Tratamientos. Títulos y cargos. Profesiones

Tratamientos. A pesar de que en algunos documentos oficiales y administrativos todavía se pueden ven en mayúscula, la OLE recomienda escribirlos en minúscula inicial, tanto en aquellos que anteceden al nombre, como don, sor, fray, san como aquellos que pueden sustituirlo: usted, señor, excelencia, doctor.

Cuando se utilizan como fórmulas honoríficas referidas altos cargos o personalidades, pueden ir en mayúscula si sustituyen al nombre propio (Hoy tengo una recepción con Su Majestad), pero se escribirán en minúscula si acompañan al nombre (He sido invitado a un acto presidido por su santidad Francisco).

Solo van con mayúscula inicial sus abreviaturas: D., Excmo., Lic., Ud.,…

En cuanto a los nombres de títulos nobiliarios, dignidades y cargos, siempre irán en minúscula, tanto si se usa de manera genérica como si hace referencia a una persona concreta: Un rey sería el jefe de Estado ideal en su opinión; El arzobispo de Santiago ofrecerá una rueda de prensa esta tarde. Aunque en textos jurídicos o administrativos a veces se emplea la mayúscula, no es recomendable.

Pero como la cosa no era suficientemente complicada, la OLE nos dice que si el nombre del cargo y el de la institución coinciden, el primero irá en minúscula y el segundo en mayúscula.: El defensor del pueblo ha declarado que…; El Gobierno se plantea reformar la figura del Defensor del Pueblo.

Los nombres de las profesiones también van siempre en minúscula: soldado, ingeniero de caminos, doctor, barrendero

Los gentilicios expresan la nacionalidad o procedencia de una persona o conjunto de personas. Igual que los nombres de pueblos o etnias, irán siempre en minúscula: coruñés, cultura maya, apaches, los esquimales

Y hasta aquí el artículo de este mes sobre cómo utilizar bien las mayúsculas. Volveremos a citarnos con las mayúsculas más adelante. ¡Hasta pronto!

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