Mucho os he hablado de los elementos que por nada del mundo deben faltar en una novela, en un artículo os hablé específicamente sobre cuáles son los elementos de la novela: los 6 pilares básicos. Sin embargo, hay otro elemento que es mucho más personal e íntimo y que no se nos puede pasar por alto: el estilo.

Y obvio que no me estoy refiriendo al look, a la apariencia, al atractivo o al buen rollo del escritor durante el proceso de escritura (aunque la palabra da para jugar con esa acepción) sino a la personalidad o impronta que cada autor deja inevitablemente en su escrito y que muchas veces determina la experiencia del lector.

Esta cuestión casi inasible, tan difícil de dilucidar y de controlar, es tanto o más importante incluso que otros elementos de la novela porque está directamente relacionada con la experiencia y facilidad de lectura. Seguramente has leído alguna novela que está muy bien elaborada y que, sin embargo, no te resulta nada placentera.

Así como un pintor logra encontrar su propio estilo y un violinista encuentra su propia musicalidad, cada escritor tiene un estilo único o una voz narrativa que lo diferencia sutil o drásticamente del resto. Y aunque depende mucho de gustos y afinidades, existen algunos consensos para lograr la voz narrativa adecuada.

Entonces, cuando os dé cinco consejos para escribir una novela con estilo, os estaré hablando de escribir una novela con el mejor estilo posible.

¿Qué es el estilo del escritor?

Escribir una novela con estilo

«Estilo es plagiarse a uno mismo» dijo una vez el mítico cineasta Alfred Hichtcock; y con absoluta razón, porque el estilo es la voz o forma personalísima que cada escritor o artista en general imprime voluntaria o involuntariamente en su obra, encauzándola como un río hacia el mar personal, distinto, único e interior.

¿Cuántos estilos de escritura existen? Tantos como escritores, porque estamos hablando de la huella dactilar o de la identidad verbal del escritor. El estilo no es lo que se escribe sino la forma como se escribe, el modo en que se transmiten las ideas, la forma de expresión y articulación con la que se siente más cómodo el autor.

En la antigüedad grecorromana el estilo se dividía en sencillo o espontáneo, medio o elegante y sublime o dramático y se adaptaba al tema del que se hablaba porque a cada cosa le correspondían determinadas palabras. Por ejemplo, el poeta latino Virgilio utilizaba el estilo sencillo cuando hablaba de los pastores con sus ovejas y empleaba el estilo sublime para referirse a héroes famosos.

En el siglo XVII empezó a abrirse la noción de estilo porque se entendió que las cosas no son iguales para todos y que se presentan de manera distinta a cada uno según el carácter, el estado de ánimo, la ecuanimidad, la euforia, el entusiasmo y las disposiciones del sujeto. El estilo es el hombre.

Y ahora sabemos que cada escritor tiene este sello personal y que no es estático ni mucho menos. Se crea, se consigue, se trabaja, se refina leyendo y escribiendo mucho.

¿Cómo crear tu estilo como escritor?

Escribir una novela con estilo

Si estás empezando a escribir una novela seguramente tendrás muchas dudas sobre cómo escribir la historia que tienes en mente, es normal que en los primeros años de escritura no te convenza del todo tu manera de comunicar cada idea y te sorprendería saber cuántos escritores consagrados necesitan o han necesitado apoyo de un profesional o corrector de estilo para pulir sus obras en ese sentido.

Son muchas las consideraciones que atañen al estilo y es importante ser muy cuidadoso con cada frase y párrafo que construyas si quieres tener un estilo depurado, definido, propio, que te permita jugar con las frases a tu antojo. Son los años de estudio, práctica, lectura y escritura los que te permitirán irle dando forma a un estilo efectivo y eficiente que te identificará a lo largo de toda tu carrera literaria.

El uso de adjetivos o verbos, la creación de un ritmo lento o ágil y la combinación de frases cortas con frases largas son algunos de los factores que te permitirán diferenciarte y comunicarte mejor. Un buen estilo, además de ser único, facilita la comunicación. «No es suficiente que el escritor sea dueño de su estilo. Es importante que el estilo sea dueño de las cosas» dijo una vez el filósofo y poeta Giacomo Leopardi.

5 consejos para escribir una novela con estilo

Ahora sí, llegó el momento de hablar de hábitos o prácticas que nos pueden ayudar a escribir una novela con estilo (con el mejor estilo posible).

Estudia el estilo de múltiples escritores y nútrete con ellos

Toma referencias de tus autores favoritos y lee autores que no hayas leído antes para ver cómo desarrollan sus ideas de forma diferente, empápate de diversidad.

Abre tu mente al cambio e intenta aplicar el estilo de otros autores a modo de ejercicio

Aplica lo que aprendes en tus propios escritos y combina tu estilo con el estilo de otros autores como una forma de practicar, comparar e identificar los detalles identificativos mejor logrados.

Exprésate de distintas formas, juega, explora

Dile adiós a las estructuras fijas y lineales y a la monotonía, es momento de cambiar la longitud y de probar distintas formas de expresar lo que quieres contar.

Mezcla frases cortas y frases largas y prioriza la claridad 

Las frases cortas te ayudan a generar tensión y ritmo, las frases largas te ayudan a darle paz y contraste al lector y un estilo sencillo y claro será más fácil de identificar y de mantener.

Encuentra tu mejor versión y evita la imitación

Una cosa es tomar referencias y amoldarlas a tu escritura, otra muy distinta es copiar o plagiar. Aprende de los otros para encontrar la mejor versión de ti mismo.

Eso ayudará a que la historia que tienes en mente, el argumento, los personajes, el conflicto, los obstáculos y el clímax de tu novela tengan justo en impacto que esperas lograr en el lector. 

Este cierre me falla un poco. Fíjate en los estupendos cierres del resto de los artículos: aquí le falta un call to action, una llamada al lector a participar.

¡Descarga gratis mi nuevo ebook!