¡Bienvenidos, pecadores ortográficos! En este artículo retomaremos la senda de la penitencia y nos adentraremos en el aterrador submundo de la puntuación para intentar aclarar cómo utilizar los dos puntos.

Sí, es un tema que nos genera algún quebradero de cabeza cuando nos sentamos a machacar las teclas. Porque, ¿se pueden poner los dos puntos detrás de una preposición? ¿Pueden aparecer los dos puntos más de una vez en la misma oración? Y la palabra que los sigue, ¿va en mayúscula o minúscula?

No temáis, con la Biblia del Correcto Castellano en nuestras manos y la bendición de la Santísima Inquisición de la Lengua, podremos salir airosos de esta odisea en el Averno.  ¡Vamos a por los dos puntos!

CÓMO UTILIZAR LOS DOS PUNTOS. UNA PRIMERA APROXIMACIÓN

Aquí los tenéis «:». La RAE los define como un «signo de puntuación que representa una pausa mayor que la de la coma y menor que la del punto» y añade que «detienen el discurso para llamar la atención sobre lo que sigue, que siempre está en estrecha relación con el texto precedente». Además, recuerda que hay que escribirlos pegados a la palabra anterior y separados por un espacio de la palabra o signo que los sigue.

Cómo utilizar los dos puntos, una explicación

Como regla general, la palabra que escribamos después de los dos puntos debe ir en minúsculas salvo que el signo introduzca una cita o en determinados casos propios de textos epistolares.

Por último, desde la Academia nos recuerdan que no debemos escribir dos puntos más de una vez en el mismo enunciado. Por lo tanto, el siguiente ejemplo sería incorrecto y tendríamos que probar con otro signo o bien redactar el texto de otra manera:

Puede escoger entre estos regalos: una mochila, unas gafas de sol o una bolsa de deportes en cualquiera de los siguientes colores: rojo, azul o negro. 

Sin embargo, no sería incorrecto repetir los dos puntos cuando introducimos en el texto las palabras textuales de otra persona, que irían entre comillas. Veamos un ejemplo:

El médico me dijo lo siguiente: «Tiene dos alternativas: o toma correctamente la medicación o lo ingresamos en un psiquiátrico».

En el texto anterior, el uso de los dos puntos es correcto porque la parte sin comillas y la entrecomillada se consideran enunciados diferentes.

CÓMO UTILIZAR LOS DOS PUNTOS. ENUMERACIONES

Los dos puntos se emplean para abrir una enumeración que explique o aclare un enunciado:

Compré varias frutas: peras, manzanas y naranjas.

Igualmente, cuando lo que hacemos es escribir antes los elementos de la enumeración, con los dos puntos podemos cerrarla e introducir el enunciado o concepto al que se refieren:

Rápido, técnico y con carácter: así debe ser nuestro nuevo delantero.

EL USO DE LOS DOS PUNTOS EN LAS CITAS TEXTUALES

Ya hemos visto en el primer apartado que los dos puntos sirven para introducir las palabras textuales de otra persona, que deben ir escritas entre comillas y con la primera palabra en mayúscula. Os invito a que echéis un vistazo a nuestros artículos sobre el uso de las mayúsculas.

Como dijo Sócrates: «Yo solo sé que no sé nada».

Puede que os estéis preguntando por qué no utilicé los dos puntos en el primer apartado, cuando os comentaba entre comillas la definición que hacía la RAE sobre este signo. Pues bien, el motivo es que me limité a poner algunas frases textuales dentro de un texto construido en estilo indirecto, es decir, un texto en el que reproducía la idea de la fuente pero no todas sus palabras exactas.

Este recurso es correcto siempre que se utilice el mismo sujeto en el texto y la cita. Por ejemplo, en la frase La jefa dijo que «yo no voy a firmar ese contrato» estaríamos utilizándolo mal, pues «la jefa dijo» está en tercera persona y la cita textual va en primera. Tendría que ser o La jefa dijo que no iba a firmar ese contrato o bien La jefa dijo: «Yo no voy a firmar ese contrato».

CÓMO UTILIZAR  LOS DOS PUNTOS. ENCABEZAMIENTO DE CARTAS, CORREOS ELECTRÓNICOS Y DOCUMENTOS SIMILARES

En este tipo de documentos, utilizaremos los dos puntos tras el saludo y para introducir el cuerpo del texto:

Estimado señor: / Querida María:

A este respecto, hay un error muy común que ya os explicamos en un artículo anterior.

CÓMO UTILIZAR CORRECTAMENTE LOS DOS PUNTOS. INTRODUCCIÓN DE EJEMPLOS

Los dos puntos también se emplean para introducir algún ejemplo que aclare el contenido de un enunciado:

Fue un director muy prolífico: dirigió más de cien películas.

La verdad es que llevamos todo el artículo introduciendo ejemplos con los dos puntos.

LOS DOS PUNTOS EN TEXTOS JURÍDICOS Y ADMINISTRATIVOS

Cómo utilizar los dos puntos en textos legales

Nos referimos a textos como decretos, sentencias, certificados o notificaciones. Suele ser habitual que haya un verbo escrito con todas sus palabras en mayúsculas que introduce al texto principal del documento. Detrás de ese verbo hay que poner los dos puntos y el texto principal debe ir en un párrafo aparte y con su primera palabra en mayúsculas:

CERTIFICA: / INFORMA: / NOTIFICA:

Que D. José María Pérez Pérez, residente en la calle…

Además, la RAE nos recuerda que solo en este caso la conjunción que es compatible con los dos puntos.

CÓMO UTILIZAR LOS DOS PUNTOS. PAUSA ENFÁTICA

Los dos puntos se utilizan para indicar que hay que hacer una pausa enfática después de fórmulas introductorias como ahora bien, esto es, en otras palabras, es decir, en definitiva, y otras similares. También podríamos recurrir a la coma en estos casos, pero ese énfasis se perdería y, con ello, el suspense o las expectativas que deseamos generar en nuestros lectores.

María siempre ha sido muy sincera. En otras palabras: es una borde.

El jefe puede ser muy exigente. Ahora bien: también sabe ser justo.

LOS CONECTORES DE ORACIONES Y LOS DOS PUNTOS

Este signo sirve para ligar oraciones cuando tienen algunas de las relaciones siguientes:

  1. Causa-efecto. Una oración expone una realidad y la otra las consecuencias: Lo han pillado metiendo la mano en la caja: no podrá presentarse a las elecciones.
  2. La segunda oración funciona como conclusión o resumen de la primera: La planificación dejó mucho que desear y el personal no era el adecuado: al final el trabajo quedó inacabado.
  3. La segunda oración explica la oración anterior, que suele ser más general: El pimiento rojo es muy nutritivo: tiene licopeno y vitaminas B6, B9 y C.
  4. La segunda oración presenta una oposición a la primera: Laura no es mi novia: es mi hermana.

La utilización del punto y coma también sería correcto en estos casos.

CÓMO UTILIZAR LOS DOS PUNTOS. EN TÍTULOS Y EPÍGRAFES

Los dos puntos se emplean también en títulos y epígrafes para separar la parte general del mismo de la particular o específica: Historia del arte: el Renacimiento.

También los utilizaremos en los epígrafes internos de un libro siempre que vayan en la misma línea que el enunciado principal. En este caso, además, la primera palabra tras los dos puntos tiene que escribirse con mayúscula inicial. No obstante, también podríamos utilizar un punto seguido de una raya en lugar de los dos puntos: La Generación del 27: Con este término nos referimos a un grupo de escritores…

OTROS USOS DE LOS DOS PUNTOS

Los dos puntos sirven para separar las horas y los minutos cuando escribimos la hora. No hay que dejar espacio entre los dos puntos y las cifras que los rodean: 20:30 h. Como veis, entre la cifra y el símbolo de hora (h) sí se deja un espacio.

También son uno de los símbolos que se emplean en matemáticas para expresar divisiones, junto a la barra (/) y al símbolo (÷). En este caso, sea cual sea el símbolo que elijamos, tenemos que dejar un espacio antes y después del mismo: 4 : 2 = 2. El símbolo = también está separado por espacios de las cifras.

LOS DOS PUNTOS DESPUÉS DE PREPOSICIONES

La Rae nos explica que no se pueden poner los dos puntos entre las preposiciones y los sustantivos a que se refieren. El uso de los dos puntos sería incorrecto en los siguientes ejemplos:

Trabajo dirigido por: Manuel Pérez

Hicimos un pedido de: peras, manzanas y limones.

Y con esto ponemos fin a nuestra travesía por este círculo del Infierno. Creo que los demonios eran bastante flojitos en esta ocasión, pero seguro que en próximos artículos nos adentraremos en submundos custodiados con un mayor celo. Mientras tanto, podéis dejar vuestros comentarios y sugerencias un poco más abajo. ¡Hasta la siguiente aventura lingüística!

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