Bueno, parece que se hace la luz al final del túnel. Lo digo porque me han confirmado que el próximo lunes me devolverán mi ordenador, y podré volver a mi “rutina” bloguera, o más o menos… De todos modos, puesto que el verano es como es, y la mitad de la gente está fuera y no le hace caso a sus pantallas, tampoco es que la pérdida haya sido excesiva.

Durante estas semanas lo que estoy haciendo es desarrollar el temario del curso, el mismo que os dejaba en la anterior entrada. Hasta ahora llevo desarrollado aproximadamente 1/3 del total y ando por unas 100 páginas.

Está resultando una tarea bastante ardua. De entrada, he leído cuatro libros de teoría literaria y talleres de narrativa y estoy leyendo otro sobre técnicas para implicar a los alumnos.

De entre todos esos libros voy entresacando aquí y allá lo que será mi propio libro de texto. Pero claro, eso no es suficiente. Además de eso, tengo que buscar mil y un ejemplos para ilustrar lo que dice la teoría, y eso pasa por romperse la cabeza y releer novelas a fin de dar con el párrafo que de un poco de luz a lo que explicamos en la clase.

Pero tampoco eso es suficiente, y entonces tengo que ponerme a preparar las actividades para que los que asisten al curso practique lo que hemos estado viendo en el apartado teórico. Total, un montón de trabajo… ¡Y aún me queda más de la mitad! Tendré que armarme de paciencia.

Eso sí, me está sirviendo a nivel personal, comienzo a vislumbrar procesos y elementos de los que hasta ahora no era consciente. Creo que voy a ser el principal beneficiado del tema…

Durante estos días ha vuelto a salir la revista Prosofagia, de la que ya hemos hablado en alguna otra ocasión. Éste número, el 3º, contiene un artículo mío en el que hablo sobre algunos de los desafíos a los que se enfrenta el autor novel. Por cierto, que el próximo número de la revista, estará dedicado, casi en exclusiva, a ofrecer ideas y experiencias sobre cómo llegar a publicar, modos de acercarse a las editoriales, y todos esos temas que a los autores noveles tanto nos interesan.

Por cierto, sigue en pie el hecho de juntarnos en Barcelona para comer el día 17 de septiembre. Jesús ya ha hecho una propuesta en firme, así que todavía estáis a tiempo de apuntaros. Si queréis saber mas… aquí