Créeme cuando te digo que entiendo perfectamente que no te sientas a gusto con la idea de ser una marca: la mayoría de los escritores y artistas en general no queremos sentir que somos vendedores o —peor aún— simples productos comerciales. Pero ¿sabes la cantidad abismal de novedades editoriales con las que estás compitiendo? Por eso es importante asegurarte de que marcas la diferencia.

No se trata de convertirte en una valla publicitaria, de repetir como un loro lo que otros dicen, de construir una marca comercial a la medida del mercado, de venderle tu alma a Jeff Bezos o a Mark Zuckerberg. Se trata de conocerte a ti mismo y de conocer a tu lector ideal para poder comunicarte de manera auténtica y efectiva, solo así puedes dejar una marca en los demás y construir comunidad.

El marketing del que vamos a hablar es el marketing de ser transparentes, genuinos y cercanos con el fin de poder diferenciarnos y  conectar con nuestra comunidad de lectores. El marketing de ser nosotros mismos.

Vamos a hablar específicamente, y en palabras sencillas, sobre los 5 elementos básicos de tu marca personal como escritor.

 

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¿Qué es una marca personal como escritor?

Más que un nombre de marca o un producto, una marca es una serie de cualidades que dejan una impresión determinada en los demás. Lo que no todo el mundo sabes es que todas las personas tenemos también esta capacidad de dejar una impresión o una huella en los otros. Por eso no se trata simplemente de lo que somos o de lo que decimos ser, sino de lo que los demás perciben, de nuestra capacidad de transmitir nuestra esencia.

Así que la mala noticia es que, quieras o no, siempre somos una marca, porque siempre que necesitamos ser vistos o elegidos cuidamos un poco más la impresión  que tienen los demás de nosotros. Identificar las características, las cualidades, los valores, las aptitudes, las actitudes y las particularidades que nos hacen relevantes es clave para las relaciones afectivas y para el desarrollo profesional.

Por esa razón, Seth Godin define la marca personal como la suma de «expectativas, recuerdos, historias y relaciones que, en conjunto, representan la decisión de un consumidor al elegir un producto o servicio sobre otro».

Tu marca personal como escritor es la historia más importante que escribirás a lo largo de tu vida, la que hará que otros confíen en ti.

Marca personal como escritor

Los 5 elementos básicos de tu marca personal como escritor

Es cierto que lo más importante para posicionarte como un escritor es, precisamente, ser escritor, y para serlo tienes que escribir mucho, escribir bien, escribir buenas historias. Pero a los lectores también les importa saber quién está detrás de una novela, les importa conectarse con ese ser humano y con los distintos elementos que lo caracterizan.

1.- Lo que haces, lo que sabes…

El primer concepto o elemento que define tu marca personal como escritor es tu obra literaria, el conjunto de obras que has escrito, junto con la suma de experiencias que has vivido y que se han convertido en aprendizaje. No tienes que ser un experto ni un autor publicado para poder comenzar a compartir tus ejercicios literarios, tus formaciones, tus apreciaciones y otros contenidos de valor.

Conoce tus fuertes y tus intereses, define tu género y los temas que más te seducen y transparenta buena parte de lo que haces y de lo que aprendes en este sentido para potenciar tu creación literaria.

2.- Lo que eres, lo que te diferencia…

Al tener claro qué es lo que haces y, en ese sentido, cuál es tu lugar en el mundo, es importante descubrir también cuál es el valor o el aporte que te diferenciará de los demás. Aunque al momento de escribir todos tenemos estilos diferentes, tenemos que buscar un toque aún más personal para poder ofrecer algo distinto, concreto, que nos haga sobresalir dentro y fuera de nuestra obra.

¿Qué te hace diferente al resto de escritores? ¿Qué es lo que te apasiona realmente? ¿Cuáles son tus valores? ¿Qué otras personas son tus referencias? ¿Qué le vas a ofrecer al mercado? ¿Cuál es tu historia?

Marca personal como escritor

3.- Lo que quieres, lo que te motiva…

Al tener claro qué es lo que te diferencia y, en ese sentido, cuál es el valor que aportarás, es importante encontrar también las motivaciones que te permitirán seguir adelante y no claudicar en tu misión. ¿Por qué quieres vender tus novelas? ¿Qué te motiva a escribir novela histórica o terror? ¿Por qué te gusta escribir? ¿Es simplemente una forma de demostración, de venganza, de desahogo?

Después de las fases de definición y diferenciación empieza una fase de estrategia y objetivos en la que te preguntas por qué quieres desarrollar tu marca personal, dónde quieres estar de aquí a unos años…

4.- Lo que comunicas, lo que transmites…

Al tener claro para quién será tu marca personal, cuáles son los objetivos que persigues, cuál será el mensaje y el tono y otros aspectos importantes que deberás tener en cuenta, tienes que decidir cómo piensas dirigirte a tu lector ideal y qué mensaje e imagen quieres dar. No crees un personaje ni intentes forzar o impostar tu propia voz porque debe estar alineada contigo siempre, tú tienes que estar cómodo para que tus lectores lo estén también.

Alinea tu apariencia, tu mensaje y tu voz de forma auténtica y coherente para que siempre te diferencia tu autenticidad.

5.- Lo que otros ven

Al tener claro cuáles son las herramientas que vas a utilizar, qué canales usarás, cuáles serán los colores que te definirán y otros aspectos de un plan de acción y visibilidad, debes preguntarte cómo quieres ser percibido y estar atento a las señales y al feedback que te dan. La quinta característica de tu marca personal tiene que ver precisamente con tu reputación de marca y la percepción de la gente.

Tus estrategias, acciones, palabras, imágenes e ideas han hecho el noventa por ciento del trabajo y los lectores decidirán si se conectan positivamente o no con tu propuesta de valor. Pero tu trabajo es seguir creyendo en ti y seguir trabajando duro para poder brindar siempre una experiencia satisfactoria a tus lectores a través de tu obra, de tu página web y de tu presencia en redes sociales y otras plataformas.

Si quieres seguir profundizando sobre este tema puedes leer Estudios de marketing (I) donde hablo sobre la importancia de aguzar el ingenio y ponernos nuestras mejores ropas lingüísticas para llamar la atención de editores y lectores.