Hace un par de años, José Carlos Somoza, un autor más que consagrado, creador de varios éxitos internacionales, comentaba en un discurso que un escritor necesita rutina. Que si la perdía, dejaba de escribir y se le iba el santo al cielo, se desorientaba y tenía que volver a buscar una rutina nueva para empezar de cero.

 

 

Bueno, pues así ando yo: con la rutina perdida. Los últimos meses de mi vida están siendo totalmente caóticos. No tengo ni horarios, ni tranquilidad, ni respiro. Eso sí, a cambio dispongo de toneladas de stress y preocupaciones varias. Y claro, a raíz de ahí, todo se resiente.

 

 

El primero, el blog. Echo de menos aquello de cada lunes por la tarde-noche dedicar un par de horas a preparar la entrada semanal. Me servía de relajación, me servía de meditación, de aprendizaje y, por supuesto, de contacto con todos los que pasáis por aquí a menudo. Por cierto, que ya rozamos el centenar de seguidores, ¡quién lo iba a decir!

 

 

También se resiente mi futuro proyecto novelístico. Tengo una idea sólida y madurada en parte que en principio será mi próxima novela. Una idea por la que algún editor ya se ha mostrado interesado, y sólo está la idea. He consultado ya alguna bibliografía, porque vuelve a ser una novela histórica, ambientada en el S. XI, y tengo bastantes notas, la cronología de los hechos más importantes de la época, así como una idea general de lo que va a pasar a lo largo de la novela. Pero soy incapaz de ponerme en serio con el tema… No encuentro el momento, ni la inspiración, ni las ganas de hacerlo.

 

 

Para estropear más aún el asunto, se ha colado una idea nueva. Bueno, digamos que es una idea que barajé en su momento, pero que descarté por su dificultad, pero ha habido algunos acontecimientos que me animan a meterme con ello. Y claro, me atrae muchísimo… De modo que no tengo muy claro qué hacer, con qué ponerme primero.

 

 

Supongo que será cuestión de paciencia, de centrar algunos asuntos y volver a ir recolocando huecos para dedicar a la investigación y creación de historias.

 

 

Por fortuna, no todo es malo. Desde la editorial van llegando noticias estupendas. Hijos de Heracles parece estar funcionando muy bien. Según me han contado hoy mismo, ha tenido una gran acogida entre libreros y público, constatando así los pocos datos que uno va hilando de aquí y de allá. En la editorial están muy contentos con el resultado obtenido hasta ahora, y yo, por supuesto, estoy encantado. Tardaremos aún algún tiempo en tener datos fiables y reales de venta, pero la cosa pinta muy bien.

 

 

Ya hemos cerrado los próximos eventos relacionados con la novela: estaré con seguridad tanto en la feria del libro de Sevilla como en la de Córdoba firmando ejemplares. Ya tengo las fechas, aunque no los horarios. Tan pronto como disponga de la información lo anunciaré.

 

 

Mientras tanto, voy a ver si sigo algunos consejos para relajarme. Me han dicho que lo primero que tengo que hacer es

 

 

Inspirar…

 

Espirar…

 

 

RSS
Instagram