En los últimos días estoy empezando a comprobar cómo la maquinaria de Internet se está poniendo en marcha en lo que tiene que ver con la publicidad y el marketing sobre Hijos de Heracles. El domingo descubrí que la novela ya puede ser reservada en tiendas on-line como Cyberdark. Que yo sepa, la primera tienda en poner la novela a la venta. Pero estos días empiezan a llegarme noticias de otros portales que empiezan a hacerse eco del lanzamiento de la novela. Por ejemplo, en novelahistorica.com aparezco nada menos que como autor destacado… ¡destacado! Increíble. Junto a fotos de grandes autores, como Carmen Posadas, por citar sólo a una. Lecturalia también se hace eco del lanzamiento de la novela, e incluso ha preparado una ficha mía. Y hay otros portales, como esliteratura.com, e incluso blogs, como el caso de distritolibros. Todo esto puede sonar a autobombo, pero, en realidad, lo que intento es mostrar mi perplejidad. Cuando uno empieza a ver su nombre pulular por ahí (e incluso alguna foto poco agraciada) sin haber tenido nada que ver con ello, es una sensación de lo más extraña. Por otro lado, en estos días aparece en la revista digital prosofagia, en la que he tenido la ocasión de colaborar alguna vez y de la que ya hemos hablado en otras ocasiones, la primera entrevista que me han hecho. La firma una gran escritora, maravillosa entrevistadora y mejor amiga: Blanca Miosi. Es muy cortita, pero ha sido una experiencia nueva y, por tanto, de lo más interesante. Además, me han comentado en la editorial que la novela está a punto de salir de imprenta. Hace un par de días recibí la prueba de maquetación de la cubierta, con la portada y demás, y debo decir que el resultado es muy bueno. El libro saldrá con un precio final de 19€+iva, y en algunas de las páginas delas que o hablaba anteriormente se menciona que estara a la venta a partir del día 20 de enero. Justo para la fecha que ya se había previsto. También me enviaron desde la editorial su postal navideña para este año. La verdad es que es de lo más inteligente y divertida. Y para terminar, aquí os dejo un regalito: el enlace a la página web de la novela www.hijosdeheracles.com Espero que disfrutéis la visita. EDITO Acabo de ver que en la web de Edhasa ya está la ficha técnica del libro y se puede reservar. El precio final, con IVA incluido, es de 19€
Un regalo
Cuando comencé a impartir el curso de creación literaria sabía que me aportaría grandes cosas, pero no me esperaba algo así: A NUESTRO TALLER LITERARIO Esta mañana hemos ido otra vez a clase Y allí se encontraba esperándonos Teo, nuestro profesor… Todos muy educados hemos entrado, y a nuestro profe hemos saludado “Buenos días”, “Buenos días”, nos ha contestado. Después de los saludos comienza por fin la clase y con su oratoria nos deja otra vez embobados. Porque esto de escribir, señores, parecía ser más fácil hasta que hemos empezado, pero ahora que ya es tarde, descubro que no es así. El primer día, con la presentación, nos habló del Narrador Omnisciente, y todos nos miramos pensando “¿eso qué es?” Después de una cuantas clases, también del Equisciente y el Deficiente, pero tuvo que repetirlo para que nos enteremos bien. Empezamos a coger apuntes a toda prisa, sin perder siquiera una palabra. que como perdamos una, ya no podemos seguir… Y se escucha a cada momento: ¡Por favor, Teo!¿Puedes repetir? Y Teo, con toda la paciencia del mundo, empieza de nuevo a hablar pero ese no es el problema, ¡es que ahora no parará! Y otra vez escribo lo mismo, qué barbaridad. Nos habla de la Novela con verdadera pasión, nos habla de sus personajes, del argumento y del narrador y ahora resulta que hay tres o cuatro, y yo que pensaba antes que sólo había dos. Entonces, el que escribe y el que lee, ¿quienes son? Qué mareo… qué follón. La verdad es que con él mucho aprendemos, y nos tiene entretenidos. Lo peor es cuando nos dice: “vamos a ver los deberes que hemos hecho en los últimos días, chicos”. Entonces viene lo difícil, pues nadie lo quiere hacer, y eso que realmente nos gusta, pero quién se atreve a leer ahora ni siquiera un cuento, si ahora hay que hacerlo con estudios y con talento. Lo malo es cuando leemos, y él se empieza a sonreír, pues otra vez no lo hemos entendido, y el pobre ya no sabe cómo hacerlo para poderlo conseguir. Nos explica que el escritor se convierte en autor cuando comienza la novela y que el narrador es el que nos la cuenta, y que no debe faltar la historia, el argumento, el conflicto, los personajes y el obstáculo. Que antes de empezar hay que hacer la estructura y planificar, por su puesto, manteniendo el clímax hasta el final… ¿Quién quiere leer hoy?, nos pregunta muy contento, y ya nadie se atreve a contestar. qué miedo de repente nos ha entrado, con lo que nos gustaba escribir y hablar… ¡Ay, Teo, hijo!, qué lío nos has “montado” peguntándonos si en la novela el conflicto es fácil de distinguir, ¡Si el conflicto ahora es el nuestro por ponernos a escribir! Pero ahora fuera de bromas, y ya hablando muy formal. en este pedazo de curso, se aprende cantidad. Así que animo al que le gusta la escritura y la lectura, a que, rápido y sin pensar, se apunte a éste taller literario, que acaba de nacer; verá como con Teo, aprende muuuuuuuuuucho, y se lo pasará muy bien. Rosa María Martos Guillén.
Compás de Espera
La tercera semana de enero. Esa es la fecha fijada para que Hijos de Heracles comience a verse por las librerías. No quiere ese decir que el día 21 vaya a poder encontrarse en cualquier librería, no. El tema de la distribución de los libros es un proceso paulatino, que poco a poco va llegando a todas partes. No me preocupo en absoluto por la distribución del libro; Edhasa tiene una red de distribución estupenda y el libro estará en todos lados antes de que me de cuenta. En estos momentos está ya en imprenta, así que supongo que para finales de mes, o tal vez a principios de año, me lleguen mis ejemplares. Un regalo estupendo para comenzar el 2011. Mientras tanto, procuro ir haciendo cosas para soportar mejor la espera. Como ya dije, estaba remodelando por completo mi página web. La creé a principios de 2007, justo cuando empezaba a escribir, y desde entonces no la había tocado para nada. Así que le he dado un aire mucho más actual y, en mi opinión, bastante elegante. Precisamente el cambio en la imagen del blog se debe a integrarlo con el aspecto general de la web. Aún quedan algunos detalles por retocar, pero básicamente está terminada. Si queréis podéis visitarla en www.teopalacios.com Por otro lado, he estado trabajando en la página web de la novela. Ya está prácticamente finiquitada. La pondré en marcha a finales de mes o principios de enero, un poco antes de que el libro llegue al mercado. Y también he preparado un trailerbook para darle publicidad. También está listo, pero lo voy a retener durante unos días más, por aquello de ir generando expectativas… Creo que el resultado no defraudará a nadie. Y mientras tanto, a tragarse los nervios, cosa que se lleva especialmente bien con un buen turrón. Aunque mucho me temo que mi cintura sufrirá los devastadores efectos de este compás de espera…
Vale más que mil palabras
Caliente, caliente
Esto está casi listo para sentencia. Me refiero a la publicación de Hijos de Heracles. Algunos habéis preguntado en el blog en las últimas semanas cómo estaba avanzando el tema, así que aquí vengo a contároslo. Durante el mes de octubre llevamos a cabo la corrección de estilo. Al fin pude saber qué era eso, cómo se hacía… Por si os interesa, es básicamente la mejora lingüística del texto. Desde la editorial te proponen una serie de cambios en el texto en base a diferentes cuestiones idiomáticas: redundancias, imprecisiones léxicas, etc… Fue un proceso muy intenso, sinceramente. La verdad es que, aunque el trabajo fue agotador, sobre todo por el hecho de tener que volver a leer dos veces las 300 páginas del texto en menos de 15 días, y no sólo leerlas, sino, además, estudiar las propuestas, buscar otras posibilidades y decidirse por una de ellas, digo que, aunque fue agotador todo eso, estoy muy satisfecho con el resultado. Es cierto que el texto ha mejorado sensiblemente. Estoy muy agradecido al jefe de corrección de Edhasa. Su experiencia, su insistencia en algunos asuntos, su paciencia para explicarme algunos conceptos que no terminaba de entender, no tienen precio. Ha sido fantástico poder trabajar con él. Otra cuestión que tuve que trabajar fue la de las notas a pie de página. En el texto original había nada menos que 57 notas a pie de página. Y eran demasiadas, había que aligerarlas. Así que tuve trabajo especial haciendo lo posible por colocar esas explicaciones en el mismo texto de la narración. Al final han quedado unas 20 más o menos. Ahora se está llevando a cabo la corrección ortotipográfica. Hace unos días me enviaron la primera prueba de maquetación. La verdad es que el texto ha quedado estupendo: letra amplia, grandes márgenes, una tipografía elegante… No puedo pedir nada más. Hace un par de días me enviaron un regalo impresionante: la portada. Decir que es espectacular es quedarse corto. ¡Pero muy corto! Es muy impactante, muy seria, muy sobria, terriblemente austera, muy espartana e incluso misteriosa. Tanto en la editorial como en la agencia han quedado maravillados con el resultado del diseñador. Hay quien ha dicho que es una portada para Best-Seller. ¡Dios le oiga! No puedo mostrarla aún, porque hay todavía algunos detalles por retocar. Tan pronto como pueda os la traigo. ¿Qué queda por hacer? Pues ya no demasiado, la verdad. De entrada, concluir la corrección ortotipográfica y la maquetación. Según me dijeron, está casi, casi lista. Me enviarán nuevamente el texto para que lo revise una vez más (y ya van…). Tienen que terminar la ilustración de la cubierta. La que me mostraron fue solo la portada, falta el lomo y la contracubierta, aunque evidentemente es un trabajo que no he de hacer yo, si bien es cierto que estoy deseando verlo terminado (en serio, la portada es impresionante). También habrá que preparar la sinopsis y los textos de las solapas, si es que se va a poner texto ahí, que aún no lo sé. Todo esto habrá que hacerlo en las próximas semanas, supongo que hasta principios de diciembre, pues la programación sigue siendo que sale en el mes de enero (¡ya sólo quedan dos meses!, aunque todavía no hay una fecha exacta. Y no quiero dejar de agradecer en público los esfuerzos que está realizando Edhasa para que este libro esté al más alto nivel. Jamás pensé que mi primera novela pudiera ser publicada con la tremenda calidad que me están ofreciendo. Es un sueño. Pronto veréis que no exagero. Y mientras, ¿yo que estoy haciendo? Pues, de entrada, remodelar de arriba abajo mi página web, que la tengo abandonada (literalmente) desde hace 3 años. La he cambiado por completo: diseño, gama de colores, tipo de navegación, información, etc… Todavía no la he terminado, estoy a falta de algunos detalles. Y también estoy preparando una web para la novela. Esta está bastante más verde, pero ya en un estado avanzado. Y leyendo novelas que presentaré en unos días, preparando nuevas entrevistas, algunos artículos para revistas… Y, por supuesto, empezando a trabajar en un nuevo proyecto de novela histórica, del que todavía no voy a contar nada. Ya veis, cada vez un poco más liado en este mundo de las letras.
Un Mes de Curso
Un mes. Ese es el tiempo que llevamos con el Curso-taller de literatura creativa en marcha. Y la verdad, estoy más que satisfecho de cómo está avanzando la cosa. Los alumnos, alumnas casi todas, eso es muy curioso, son bastante participativos durante la parte teórica. A veces me hace gracia, porque en el aula reina un silencio sepulcral y, mientras hablo, los observo y están completamente enfrascados en tomar notas. Para mí está resultando una experiencia de lo más enriquecedora. En otras ocasiones he sido responsable de la enseñanza de determinados conocimientos en empresas en las que he trabajado, pero no hay nada que se pueda comparar a la sensación de transmitir ideas y nociones de algo que te apasiona, a otras personas igualmente apasionadas por lo que están aprendiendo. Es una sensación única, en serio. Tengo que reconocer que para mí era un reto iniciar este curso. Jamás había emprendido una actividad parecida. Algo que me preocupaba era el tiempo que tendría que dedicar a cada uno de los temas tratados. Cuando terminé el temario, lo dividí para tratarlo en partes más o menos iguales teniendo en cuenta el número de clases que tendríamos a lo largo del curso lectivo y pensaba que me había quedado muy corto, creía que, en febrero, habría terminado todo el temario… nada más lejos de la realidad. De hecho, si quisiera, podríamos alargar el curso durante uno o dos meses más, teniendo en cuenta el temario que vamos a tratar. Luego, claro, surgen los retos. Estaba seguro de que algunos conceptos no se iban a entender con absoluta claridad. La teoría literaria es algo compleja y un tanto extraña, porque suelen ser cuestiones, como sucede prácticamente con todas las teorías, con las que no lidiamos a diario. De momento, estamos capeando bastante bien todos los asuntos, pero hay uno que se les ha atragantado. Se trata del CONFLICTO. Y es muy extraño, porque lo que es el concepto, la idea, la tienen clarísima. Un conflicto literario es, ni más ni menos, la lucha que se produce cuando dos fuerzas enfrentadas quieren conseguir una misma cosa, sea esta un objeto, una persona, etc… Pusimos en su momento varios ejemplos: en Drácula, el conflicto se genera cuando el vampiro y Jonathan Harker luchan por Mina Murray. En El Señor de los Anillos, el conflicto se genera en torno al control y posesión del Anillo de Poder, etc. En todas las novelas existe el conflicto como tal, y normalmente es parte fundamental en el argumento de la obra. Y no tiene por qué haber un solo conflicto, pueden coexistir más de uno en la misma obra. Como digo, todo esto, el concepto, está claro… lo que ya no está tan claro es cuando tienen que ponerlo en práctica en los ejercicios. Al parecer, les cuesta dar forma a un argumento que dé lugar a un conflicto. Es posible, desde luego, que se deba a que disponemos de poco tiempo para escribir los textos en el aula y que se requiera más tiempo para madurar la idea. Así que tal vez hagamos algún cambio en el modo de desarrollar las clases. Hasta ahora, hemos terminado el primer tema: Introducción a la novela. Hemos visto cómo se estructura en base al Relato, cuáles son los elementos de éste, modos de planificar el trabajo, dónde encontrar inspiración y cómo desarrollar las ideas y distintos métodos para conseguir que la novela sea creíble. A partir de esta semana comenzaremos a entrar en el meollo del asunto, tratando temas como la acción narrativa, el uso de diferentes tipos de narradores y el uso del tiempo en la historia. Uno de los temas más interesantes, aunque también más complejos, de todo el curso. Lo mejor de todo, como digo, la implicación de los alumnos, aunque en ocasiones les dé reparo preguntar. El último día hicimos valoración de este primer mes. Me interesaba saber su opinión: si vamos muy rápidos o muy lentos, si esperaban más conocimientos o menos, si se están cumpliendo sus expectativas o no. La verdad es que sus comentarios fueron de lo más positivos. Algunos pensaban que el curso iba a ser por completo diferente, pero reconocían que se habían enganchado, que las dos horas de clase se les hacían cortas e incluso hubo quien comentó que le gustaría que las clases fueran de cinco horas, en lugar de dos. Como veis, imposible no sentirse halagado y orgulloso del trabajo que uno hace y de los alumnos que le han tocado en suerte. Pronto empezaremos a disfrutar de las visitas de alguno autores, lo que ha hecho especial ilusión, porque no todos los días tienes a un escritor en exclusiva y durante un par de horas para machacarlo a preguntas y aprender de sus experiencias. Y dentro de unos días, el próximo viernes, comenzaré a impartir otro curso, en esta ocasión en el Ateneo Andaluz. Ya tengo 5 alumnos confirmados, lo que no está nada mal. Deseando estoy empezarlo. Espero que aquí las cosas salgan, al menos, igual de bien.
El Triángulo Mágico
La Fiesta de Orfeo. Ese es el título que Javier Márquez eligió para su primera novela. No sé muy bien cómo catalogarla: terror, detectivesca, aventuras… lo que sí sé es que cuando me dejó el original para que le pegara un vistazo, hace justo un año, leí el texto con voracidad. La Fiesta de Orfeo tiene la capacidad, desgraciadamente no tan común en muchas de las novelas de hoy en día, aunque ese es uno de los aspectos que más se deberían cuidar por parte de los autores, de transportar al lector de inmediato al lugar en el que suceden los hechos, la Inglaterra de mediados del siglo XX. Es muy curioso, pero la cuidada ambientación no se logra a base de descripciones del Londres de la época, ni del vestuario de los personajes… De todo eso, en el texto no se van dejando caer más que alguna que otra pincelada: el nombre de la pipa que fuma un personaje, el modo de tomar un sombrero o atusarse un bigote “perfectamente situado a media distancia entre la nariz y los labios”. Cosas así. El autor consigue ese clima de autenticidad, de ubicación geográfica y temporal, gracias a las actitudes de los protagonistas, gracias a su forma de hablar. Y no me refiero a que utilice un lenguaje en cierto modo anticuado, sino a una ingenuidad, una candidez, que nos hace recordar con una sonrisa tiempos pasados. La trama absorbe tanto o más que la propia ambientación. Cuando la novela comienza con un simple cartero recordando en su furgoneta los anodinos acontecimientos de la noche anterior, que llega a un pueblo del norte de Inglaterra, uno puede pensar: “uy… esto no funciona…” Nada más lejos de la realidad, porque el descubrimiento que está a punto de hacer ese buen hombre, el terrible crimen que va a descubrir, sacudirá al lector con una fuerza tremenda. A partir de ese momento, quien tenga entre las manos la novela va a ser incapaz de dejarla hasta que concluya su lectura. Y ese momento sucede, exactamente, en la página 5 del libro. Nada de esperas infructuosas. Nada de largas presentaciones de uno u otro personaje. Nada de divagaciones… La Fiesta de Orfeo va directamente a clavar una estaca en el corazón del lector desde el principio: la de la curiosidad, la del querer saber, la de acompañar en su búsqueda a los personajes para comprender qué ha podido pasar en ese pueblo del norte de Inglaterra. Porque los personajes son la tercera y última arista del triángulo mágico sobre el que se alza esta magnífica novela. Un inspector, irónico, irrespetuoso, tan sagaz en ocasiones como el propio Sherlock, y su compañero, que le sirve de apoyo constante. Un actor, el famoso Peter Cushing, al inicio de su carrera cinematográfica, intentando preparar el papel que le abriría las puertas del éxito. Y la búsqueda de estos dos protagonistas, inspector y actor, de un objeto maldito del Hollywood de los años 20. En torno a ese dúo gira toda la trama. En La Fiesta de Orfeo asistiremos a los inicios de la productora Hammer, que reinventaría el cine de terror, atisbaremos el modo de vida de lugares y épocas pasadas. Pero también encontraremos alocadas persecuciones en coche, o a través de un cementerio, ritos ancestrales, asesinatos rituales y en masa, locura generalizada y dosis de amor y ternura. Todo, con una sencillez extrema, una calidez y una infinidad de guiños a películas como Indiana Jones o El Exorcista, por ejemplo. Todo, con un sentido del terror acusado, y una ironía y un sentido del humor más acusado todavía. Porque, lo que ha conseguido Javier Márquez con esta novela, es utilizar a la perfección el triángulo mágico de la literatura: ambientación, personajes y trama. Si queréis saber más, mañana, 28 de octubre, a las 20.00 el autor presenta su novela en Fnac Sevilla. Un acontecimiento que no deberías perderte. Una lectura, que no puedes perderte.
Una entrevista con sabor a clásico
Hoy traigo una extensa entrevista, la más extensa que he realizado hasta la fecha. Es una entrevista en cierto modo especial, porque, si bien todas las que he llevado a cabo han sido a amigos, éstos se encontraban todos en la lejanía de internet. No es el caso de la que os presento hoy. Entrevisto a un buen amigo, una persona a la que tengo un gran cariño y afecto. Además, esta entrevista abre la puerta para un nuevo paso en mi camino desde que empecé a escribir, y es que con ella comienzo a colaborar con algunas revistas de tirada nacional. Espero que disfrutéis ella. Veréis que no tiene desperdicio. Javier Márquez Sánchez nació en Sevilla, en 1978. Es periodista y escritor, y ha trabajado en Madrid, San Sebastián y Sevilla para diversos medios de comunicación de prensa y radio. Actualmente es subdirector de la revista Cambio16, además de colaborar habitualmente con otras publicaciones como Cuadernos para el Diálogo, Interfilms o Efe Eme. Ha participado en la elaboración de la enciclopedia musical Canciones de Oro (Planeta, 2004), y es autor de una veintena de relatos. Su primer libro, en el año 2004, llegó de la mano de la editorial Milenio y de su dúo musical favorito: Paul Simon & Art Garfunkel. Negociaciones y canciones de amor, al que siguieron unas guías biográficas para la revista Efe Eme: Bruce Springsteen. El espíritu del rock (2005) Neil Young. El rockero indómito (2005) y Paul Simon. El maestro artesano (2006). En el año 2006, un peculiar combinado de música, historia, política y crónica social dio como resultado Rat Pack. Viviendo a su manera, publicado con notable éxito de público y crítica por la editorial Almuzara, y traducido a varios idiomas. Al año siguiente se publicó Elvis. Corazón solitario (2007, Almuzara). La misma editorial ha apostado ahora por publicar su primera novela, La fiesta de Orfeo (2009). P: Es usted periodista, biógrafo, y ahora, además, se atreve con la narrativa. ¿Qué tiene el mundo de las letras para que lo haya subyugado de ese modo? R: No creo que sea tanto el mundo de las letras lo que me fascina como el deseo de contar historias. El cine y la literatura me han apasionado desde niño, y siendo algo mayor descubrí también la capacidad narrativa de una canción. Pero hacer una película o grabar un disco, además del talento evidente, exige mucho más elementos, al contrario que la literatura, donde solo necesitas papel, lápiz y una buena idea. En ese sentido, no aspiro a ser un gran literato, pero sí desearía que mis historias hiciesen pasar a los lectores tan buenos ratos como suelo experimentar yo con muchos libros o películas. Prefiero que me digan que se han divertido con mi libro a que alaben las posibles cualidades técnicas de éste. Sólo aspiro a contar historias que emocionen y entretengan. P: Sus anteriores trabajos, todos ellos de divulgación, estaban dedicados a grandes personajes del espectáculo: Frank Sinatra, Elvis Presley… En su primera novela también utiliza como personaje principal a un actor de gran fama, Peter Cushing. ¿Es usted tan mitómano como parece, o el hecho de usar a este tipo de personas para sus trabajos se debe a otro tipo de consideraciones? R: Mitómano cien por cien. De hecho, el germen de la novela reside precisamente en el deseo de reproducir esa agradable sensación de diversión, de misterio e inquietud que desprenden las películas de Cushing y de la factoría Hammer, con ese cierto toque de ingenuidad atribuido por el paso de los años a este cine. Y qué mejor protagonista que el propio Cushing en el marco del rodaje de la película que dio origen a todo este fenómeno. Me parecía una idea fascinante que se me ocurrió, como siempre, por casualidad, mientras buscaba otra manera de dar salida a una trama policiaca con tintes esotéricos de la que poco quedó en la historia definitiva. Hammer films era un estudio británico de medio pelo que acabó marcando la pauta del cine de terror en todo el mundo durante más de una década. ¿Por qué? ¿Qué ocurrió? En los libros de historia del cine está la explicación, claro, pero me resultó excitante ir más allá e inventar toda una trama rocambolesca que explicase qué pudo ocurrir para que un actor afable, y algo apocado, se convirtiera en el rey del terror en la gran pantalla. P: Tras leer «La Fiesta de Orfeo», puedo decir que podemos catalogar la novela de muchas cosas, pero en absoluto de ser ingenua. Es más, me pareció una trama muy trabajada, con un ritmo trepidante y un desarrollo que atrapa al lector desde el comienzo. ¿Le resultó muy difícil darle forma a una historia que conjuga el misterio, la novela de detectives y ese aire del Londres de los años 50? R: Cuando hablaba de ingenuidad me refería a ese encanto que tiene el cine de hace varias décadas, cuando el mundo era muy diferente y, en cierto sentido, menos hipócrita. Los buenos eran buenos y los malos, malos. Los personajes soltaban frases lapidarias y nadie decía que no fuera realista. Pensemos en frases famosas de la historia del cine. Cojamos veinte o treinta. ¿Cuántas son de películas rodadas después de 1980? Muy pocas. Ése es el toque que buscaba, con el inspector que hace rabiar a su superior, el profesor universitario con la botella de coñac oculta tras un libro o el malvado que suelta un discurso antes de ejecutar a alguien. Crear una trama de misterio con este tono y en aquella época… fue algo laborioso, pero no difícil. El momento de la documentación es uno de mis preferidos. Soy muy detallista. No dedico varias páginas a describir un paisaje o un personaje, pero sí me gusta dar datos de marcas, direcciones o cuestiones similares, porque, como lector, me ayudan a creerme más la historia. Un personaje puede beberse un trago de whisky o servirse un Johnny Walker etiqueta
Fiestas Literarias (II)
Calentando motores el viernes, durante la cena Como en toda novela que se precie, el mes de septiembre había ido teniendo momentos de mucha tensión y momentos de relajación en los que no paraba de trabajar. Y, como no podía ser de otra forma, septiembre iba a terminar en un clímax apoteósico, una fiesta de la que ya he disfrutado en 3 ocasiones, y las que me quedan… Os hablo, claro, del IV Encuentro de literatura Fantástica de Dos Hermanas. La misma semana del Encuentro fue casi de locos, y el día antes, el viernes 25, la locura se desbordó. El Encuentro de este año ha superado todas las expectativas de asistencia. Nunca habíamos tenido tantos participantes. El año anterior, la noche antes de que comenzara el Encuentro, había unas 35 personas inscritas. Este año, diez días antes, el número de inscritos era de más de 80. Desde la organización fue necesario no aceptar más inscripciones, pues la sala del Palacio de Alpériz en la que se celebraría el evento, no admitía a más de 80 personas. Los arquitectos fueron muy claros en ese sentido: más de 80 personas suponía un riesgo para la estructura. Sin embargo, la gente seguía llamando, seguía queriendo venir a las diferentes ponencias. La única posibilidad pasaba por apuntarse a una lista de espera, por si acaso los inscritos iban fallando. Pero esa lista no dejaba de crecer. La gente llamaba desde Galicia, Cataluña, Valencia, Madrid… De modo que, un día antes de la inauguración, el viernes 25, se tomó la decisión de cambiar la sede del Encuentro y hacerlo en el mismo escenario del año anterior, que, milagrosamente, había terminado unos días antes las obras en las que estaba inmerso. Fue una locura, un día de llamadas interminables de teléfono para avisar a todos los asistentes. Pero se logró. Al concluir el encuentro, el número de participantes rozaba las 130 personas. Imagen del auditorio Desde que empecé a asistir a este encuentro, hace ya 3 años, he podido ver cómo crece. El primer año que asistí hubo unos 60 inscritos, el año pasado algo más de 70. Y este año, ya veis los números. Pero ¿qué tiene éste Encuentro para que crezca de ese modo? ¿No parece irreal, que durante un fin de semana completo, un centenar de personas pase horas sentadas en una sala escuchando lo que otros dicen de ¡literatura!? Yo creo que el éxito de este evento es, sin duda, el ambiente. Los asistentes tienen la posibilidad de hablar durante horas, con autores reconocidos. Este año nos visitaba, por ejemplo, Care Santos, reciente ganadora del Barco de Vapor, uno de los más prestigiosos de la literatura juvenil en España, o Félix J. Palma, que está arrasando con su novela El Mapa del Tiempo, que será traducido próximamente a una veintena de países. Comida de convivencia del sábado Otro de los grandes alicientes de este Encuentro es la posibilidad de encontrarse con decenas de autores que se encuentran en el mismo punto que tú: los primeros pasos de su carrera literaria. ¿Cómo solucionar tal o cuál problema? ¿Cómo creas un personaje? ¿Cómo surge la inspiración? ¿De qué modo hacer interesante tu novela? Todas estas cuestiones, y muchas más: consejos para corregir, métodos de documentación, etc., son ampliamente comentadas y discutidas durante casi 40 horas a lo largo de dos días. Porque, aunque las jornadas de discursos, mesas y ponencias vienen a realizarse en tres sesiones de unas 3 o 4 horas, en el Encuentro de Dos Hermanas los participantes continúan las actividades por su cuenta: durante la comida, durante la cena, en el desayuno del día siguiente… A veces la cosa se alarga hasta la 1 o las 2 de la mañana, aunque al día siguiente haya que madrugar. Tapeando el sábado por la noche ¿Cuál es el resultado? Algo de lo que ya he hablado bastante a lo largo de este blog: el autor deja de sentirse solo. Descubre todo un mundo alrededor que tiene el mismo pulso que él, que anda al mismo ritmo, con los mismos intereses e intenciones que él. Y el sentimiento de satisfacción, de valoración personal, de ver que lo que tiene que contar les interesa a otras personas… te hace crecer de un modo increíble. Te otorga una visión de ti mismo que antes no tenías. Siempre digo que el Encuentro de Literatura Fantástica de Dos Hermanas es diferente a cualquier otro a los que he asistido. Lo que lo hace diferente es la participación del público, la hermandad que reina antes o después de los discursos. Este año, por ejemplo, se presentaba el libro de una autora novel, Bárbara G. Rivero, titulado Laila Winter. Lleva varios meses en el mercado y está funcionando muy bien. Bárbara decidió escribir un libro sobre hadas. Pero había un problema: Bárbara tiene un resentimiento personal tremendo contra las hadas, pues en su niñez, durante una fiesta de reyes, recibió un disfraz de hada y la varita mágica era falsa, no era capaz de hacer ningún truco de magia. Así que decidió abrir el mundo de las hadas y mostrar hadas completamente distintas de las que estamos acostumbrados. El resultado es un libro maravilloso (que estoy a falta de 50 pág. de terminar de leer) que está revolucionando a los jóvenes españoles. Bien, pues cuando Bárbara nos presentaba su libro, hubo un participante que, tal vez espoleado al ver el tremendo nerviosismo de Bárbara al encontrarse por primera vez ante 100 personas hablando de su libro, realizó una intervención de lo más desafortunada, indicando que si la autora quería crear unas hadas diferentes no las llamara hadas, sino de cualquier otro modo, que se documentara mejor sobre todos esos fenómenos antes de escribir y, en un alarde de osadía brutal, pedir a los editores que poblaban la sala que subieran los listones de calidad literaria antes de publicar libros tan absurdos como el de Bárbara G. Rivero. Durante la intervención de este personaje, se podía palpar la
Fiestas Literarias (I)
Poco a poco voy recobrando el resuello, y es que todavía arrastro cansancio después del mes loco que he tenido. Pero siento que no terminaré de cerrarlo hasta que os cuente cómo fueron las fiestas a las que he asistido durante las últimas semanas, separadas por más de 1000Km. de distancia en apenas unos días. La primera fue en Barcelona. Me refiero, claro al evento que organizó la agencia de Sandra Bruna. De entrada, venía yo contento y feliz tras mi encuentro con la editorial. Pero además, la felicidad se multiplicaba porque, al fin, tras dos años de mantener contacto vía e-mail, iba a poder darle un abrazo a una buena amiga, Montse de Paz, Elisabet para el mundo virtual. Mi relación con Montse comenzó en un foro del que ya he hablado otras veces. Un día, recién llegado yo a aquel foro, le comenté un texto, ofreciéndole algunas sugerencias. Lo hice con muchas reservas, porque nunca sabes cómo se va a tomar la gente este tipo de cosas, pero su respuesta fue formidable: “¡Esto es lo que yo quiero que hagan con mis textos!”, respondió. Desde entonces, sacó su raqueta, yo desempolvé la mía, y cada texto que nos hemos mostrado ha sido un emocionante partido-aprendizaje. No voy a hablar de las bondades como persona de Montse, ya lo hice en su momento, hace una buena cantidad de tiempo. Pero sí me saqué la espina clavada: al fin nos dimos un abrazo. Nos fuimos a tomar una coca-cola, que no todos los escritores somos alcohólicos, (aunque empiezo a entender por qué muchos lo son…). Poco después, aparecía Lola Marinè, y de este modo se organizó la primera reunión formal y real de brunescos (autores representados por Sandra Bruna). Hablamos de nuestros proyectos, de nuestros temores, de nuestras alegrías. Hablamos de anhelos, de amistades virtuales, de cosas que nos ayudan a crecer en este mundo literario que a veces es tan obsesivo, oscuro y extraño. Junto a Montse de Paz, de blanco, y Lola Marinè Y luego, pues nos dirigimos al lugar donde se celebraba el evento de la agencia, situado a escasos 300 mts. del hotel en el que me alojaba. El lugar era estupendo, disfrutábamos una temperatura ideal, y aquello estaba lleno de gente. Debíamos ser más de 60 personas. De entre todas ellas, tuve la oportunidad de conocer a alguien de quien había escuchado hablar mucho: Montserrat Rico. Se trata de una autora de novela histórica, que lleva ya unos años trabajando muy duro, y comienza a cosechar éxitos más que importantes. Sus últimas novelas ya se están traduciendo a otros países, y Portugal o Rusia están siendo los primeros en apreciar su valía como escritora. A mí, lo que me sorprendió gratamente fue su extrema sencillez, su humildad, su hablar tranquilo y sus ganas de ayudar a los que venimos detrás. Fue todo un descubrimiento. No me extraña que Montse la tenga en tan alta estima. Apenas pude hablar con Sandra, no más allá de unas pocas palabra. No la culpo, desde luego. Estaba de lo más ocupada y tenía a mucha gente que atender. Ahora andan todos de cabeza, con la feria de Frankfurt aquí mismo, así que la dejaré respirar hasta la vuelta y entonces hablaremos de mis últimos trabajos. De izquierda a derecha, Montse de Paz, Sandra Bruna, Montserrat Rico, Joan Bruna y Lola Marinè, conmigo en el centro. Cuando ya me estaba despidiendo de los presentes para regresar al hotel, tuve el gusto de conocer a Jordi Cantavella. Es un tío genial, con el que conecté de inmediato: simpático, alegre… no me extraña que se dedique al género del humor, genero que por cierto, en mi opinión, es el más difícil de trabajar en la literatura. Igual es que soy una persona muy seria… La cuestión es que resultó que Jordi había sido uno de los lectores de HIJOS DE HERACLES para la agencia. Y claro… no podía dejar pasar la oportunidad. Me invitó a tomar una copa y me llevó a su bar, porque tiene un bar muy cuidado, todo hay que decirlo. Me presentó allí a su socio y pasamos un buen rato de charla. Los tres hablamos de literatura, cine, historia… En fin, el broche perfecto a un día estupendo. Regresé pronto a mi habitación, estaba muy cansado, y me acosté de inmediato. El viaje de vuelta fue plácido, pero, contrariamente a lo que creía, no me dormí en el avión. Regresé con un cansancio tremendo, pero contento por cómo había ido el viaje. Era la primera cima importante del mes de septiembre, pero ya en el horizonte se alzaba la siguiente: el Encuentro de Literatura Fantástica de Dos Hermanas. En unos días os lo cuento.