Al fin, y desgraciadamente, termina el mes de septiembre. Desgraciadamente, porque este mes ha traído muchas cosas buenas e interesantes. Al fin, porque estoy agotado, exhausto, sin energías. Últimamente estoy tan cansado que ni siquiera puedo dormir. Os debo contaros muchas cosas, y lo justo es que lo haga en orden. La presentación de Gran Torino estuvo muy bien. Pasé un rato en maravillosa compañía y hablando de una gran película. La jefa de prensa de Warner Brs. nos acompañó y alguna emisora de radio hizo un corte de lo más interesante. Si os pica la curiosidad, aquí podéis descargarlo. Para los que no me conozcáis, decir que mi voz es la que suena en primer lugar tras la del locutor. A quien acompaño, la otra voz, es a mi buen amigo Javier Márquez. Al día siguiente viajé a Barcelona. Definitivamente me gusta viajar en avión, mi momento favorito es el del despegue, con ese despliegue de potencia tremenda del aparato. El hotel fue todo un acierto, muy bien comunicado, céntrico, muy limpio, cómodo y de habitaciones amplias y confortables. Creo que ya tengo alojamiento en Barcelona durante bastante tiempo… Al menos, hasta que venda cientos de miles de ejemplares de mis novelas (entiéndase, por supuesto, como una ironía). Lo primero en la agenda era la comida con mis editoras. Visité las oficinas y me llevaron a comer a un restaurante cercano. Durante la comida estuvimos comentando diferentes aspectos del mundillo literario y, por supuesto, de mi libro. En cuanto a la portada, pues ya deben estar trabajando en ella. Les presenté, tal como me pidieron, una portada alternativa, que veis sobre estas líneas. Sigue la idea original, pero las tonalidades, la maquetación, los tonos (fríos en lugar de los cálidos de la portada que os presenté anteriormente), son completamente diferentes. ¿Cuál me gusta más? Pues, en mi opinión, creo que la línea de la primera está mucho más en consonancia con el espíritu de la novela, es más sobria, más espartana. Ahora bien, ¿por qué se inclinará la editorial? Pues la verdad, no lo sé. ¡Y estoy deseando verlo! Más tarde me reuní con el jefe de redacción de Edhasa, con el que estuve hablando cosa de una hora, más o menos. Me enseñó mi original corregido. Y allí fue donde cogí la depresión del mes. ¡Está completamente marcado! ¡No se salva ni una sola página! Me estuvo explicando los errores más frecuentes que había cometido, y también me comentó, en un vano intento de tranquilizarme, que prácticamente todos los manuscritos terminan igual de coloreados. Me explicó también que muchas de las anotaciones no eran otra cosa que sugerencias, que podía aceptar o no. Llevo unos días trabajando en la corrección del texto, y ahora, con cierta perspectiva, puedo decir que no era para tanto, y que la mayoría de las anotaciones eran, efectivamente, sugerencias: sinónimos, cambios en la construcción de alguna frase… cosas así. Sin embargo, es terriblemente instructivo, porque te das cuenta de que las cosas son mucho más sencillas de lo que en ocasiones nos empeñamos. Puedo decir que estoy avanzando a buen ritmo en la corrección. Espero que en una segunda lectura no me den muchos más palos. He de decir que, durante la comida, estuvimos hablando sobre proyectos de futuro. Les comenté que tenía dos ideas, (para una de ellas ya he leído un par de libros y tenía incluso la trama principal más o menos clara). Se las expuse muy por encima, pero no tuvieron la más mínima duda: una de ellas les parece un tema sugerente, poco tratado y que además toca una época que suele despertar bastante interés. De modo que ya tengo futuro proyecto, aunque tardaré al menos uno o dos meses en embarcarme en él. Antes hay otros temas que hacer. Esa noche vendría la fiesta de Sandra, pero de ella, de lo que vino antes y lo que llegó después, hablaré otro día. Y este fin de semana, el magnífico, motivador, estupendo, increíble, animador, maravilloso, impresionante Encuentro de Literatura Fantástica de Dos Hermanas. Han sido dos días plenos, plenos de amigos, de experiencias, de amistad, de conocimiento… Os hablaré de ello con calma en unos días, aunque me consta que alguno de los que asistieron ya han dejado constancia en sus blogs. Sí, ya termina septiembre… el próximo lunes comienzo las clases en la Universidad Popular, y esta misma mañana he dado por terminado definitivamente el temario. Eso ha sido, tal vez, lo que más estrés me ha causado durante estas semanas: ver que se acercaba la fecha y seguía teniendo el temario incompleto. Pero ya no más. Ahora, toca relajarse, disfrutar de la corrección de HIJOS DE HERACLES, que, por cierto, en principio se confirma su lanzamiento para el mes de enero, y poder mirar con relajación a los próximos eventos y proyectos, que ya se perfilan en el horizonte.
Presentación de Gran Torino
Da comienzo la recta final de septiembre, los quince días vallas, la ascensión del Tourmalet. Y lo hace, como no podía ser de otro modo, a lo grande. El cine es algo que me apasiona. El buen cine, claro. Me gusta mucho el cine de terror. Pero mucho, mucho. Y tengo un gusto variado: igual me gusta Rebeca, del maestro Hitchcock, que Tigre y Dragón, con su maravillosa fotografía. No importa el género. Si la historia es buena y está bien contada, disfruto muchísimo. Por eso cuando vi Gran Torino me encandiló, me emocionó. Gran Torino es una de esas películas que uno se encuentra muy de vez en cuando y por sorpresa. Hoy por hoy, decir Clint Eastwood es decir cine de muchos kilates. Quién no lo crea, que vaya a ver Million dollar Baby, Space cowboys o alguna otra de este buen hombre. Tanto disfruté viendo Gran Torino, que mi primera intención nada más terminar la película fue verla de nuevo, volver a ponerme a la cola del cine. Desde entonces, he vuelto a ver la película un par de veces más, en cines de verano y cosas así. Y siempre me deja ese gusto de una historia bien contada, una delicia de personaje, (Walt Kowalski es impresionantemente interpretado por el propio Clint) y un poso de esperanza. Por eso, cuando me dijeron que si quería participar en la presentación del DVD, fue una enorme satisfacción, y además, una gran responsabilidad: no todos los días presenta uno una película, aunque sea en DVD, del que probablemente sea el mejor director vivo, un genio como Clint Eastwood. No todos los días, una superempresa como Warner brs. Cuenta contigo para semejante actividad. La presentación la realizaremos mañana miércoles, 16/9, a las 20.00 en Fnac Sevilla. Acompañaré a mi buen amigo Javier Márquez, del que ya he hablado otras veces en el blog pero del que volveré a hablar dentro de muy poco, con motivo del lanzamiento de su primera novela, a finales del próximo mes. Pero mañana… mañana hablaremos de Clint Eastwood, de CINE con mayúsculas, de Gran Torino.
Intensidad
El mes de septiembre está resultando ser de una intensidad agotadora. Y lo que queda por venir todavía es peor. Pero en cuanto a intensidad me refiero, que por lo demás, los próximos quince días prometen ser de lo más positivos e interesantes. Durante el último mes y medio he leído 5 o 6 libros de teoría literaria. Amén de buscar cientos de páginas en internet. Todo ello, como sabéis, para el temario del curso. Lo tengo casi listo, digamos a un 80%. Todo lo que es teoría ya está. Ahora, lo que queda es ir haciendo los resúmenes de cada punto, añadiendo ejemplos y buscar las actividades y ejercicios. Ya estoy en los 200 folios, y calculo que todavía subirá unos 20 más aproximadamente. Y tengo que tenerlo listo en 15 días, pero es que, los quince días que restan del mes de septiembre, van a ser de órdago. Para empezar, el miércoles próximo participo en un evento del que ya os hablaré con más detalle. Tengo que ver una peli (me pongo en cuanto termine de redactar la entrada) y analizarla con detalle, así como leer un montón de información sobre el director, etc… hoy dedicaré el día a este asunto en exclusiva. Y el jueves, como sabéis, viajo a Barcelona. Deseando estoy verme con mis editoras, y el evento de la agencia, por supuesto. Tengo muchas ganas de ver a Sandra, pues me imagino que allí podremos hablar de los informes de lectura de Pecado Capital y 2012. Estoy deseando que llegue el momento del viaje, sinceramente. Además, el cambio de rutina creo que me vendrá bien. Ya os contaré con detalle cómo ha ido. Estos días estoy terminando una entrevista que publicaré en el blog en una o dos semanas como mucho, a un autor novel que se estrena con una novela de fantasía épica. Creo que está quedando de lo más interesante, pero no adelanto nada más. Pero además, tan pronto como vuelva del viaje a Barcelona voy a realizar otra entrevista. Aquí la cosa se complica, porque queremos grabarla en video, en diferentes localizaciones de Sevilla. Además, casi con toda seguridad saldrá publicada en uno o varios medios de prensa escrita, así que hay que preparar la entrevista con atención y cuidado. Intentaré hacerlo durante el viaje a Barcelona, aprovechando los vuelos de ida y vuelta y los ratos perdidos en el hotel, si es que los tengo. Y para terminar el mes, el Encuentro de Literatura Fantástica de Dos Hermanas. La expectación que se ha creado este año en torno al evento es espectacular. La organización ha recibido infinidad de mensajes dando la enhorabuena por el programa. El miércoles mantuvimos la última reunión, para asignar los moderadores y presentadores de los distintos discursos y mesas. Yo me encargaré de moderar la mesa titulada: Escribir y Publicar Fantasía Épica, que tendrá lugar el sábado a las 16.30h. Esto supone más preparación, claro. El miércoles había un total de 35 personas inscritas, un número muy superior al de años anteriores en estas fechas, ya que suele ocurrir que la gente deja la inscripción para los últimos días. Sin embargo, ayer recibía un mensaje en el que se decía que la inscripción había crecido enormemente, y empezábamos a acercarnos al número máximo de 100 plazas. De modo que si alguien tiene intención de asistir y aún no se ha inscrito, más le vale que se dé prisa. Todo esto es lo que se me presenta para los próximos 15 días… y a todo ello he de sumarle el hecho de terminar el temario, como decía al principio. Y eso sin contar las horas de trabajo, claro. Voy a tener que sacar el tiempo de debajo de las piedras, porque de lo contrario no sé cómo voy a llegar a todo. Al menos, hoy me han dado una buena noticia. En el curso de creación literaria de la universidad popular ya hay 19 inscritos. Igual hasta tenemos que montar dos grupos… ¡Quién lo iba a decir!
Adivina, adivinanza
Esta mañana, he visitado a la directora de la Universidad Popular en la que vamos a impartir el curso de creación literaria. Me ha confirmado que la gente se está interesando y se están produciendo inscripciones, aunque todavía es pronto y hasta mediados o finales de la próxima semana no sepamos muy bien cómo va a quedar la cosa. Pero bueno, ya está en marcha. Yo sigo desarrollando el temario (andaré por el 60% más o menos) y ya van 177 folios. Estoy disfrutando, la verdad. De modo que me ha parecido interesante traeros por aquí uno de los temas que ya tengo cerrado en su desarrollo. Os mando un reto: ¿Quién adivina el punto del temario tratado? Es muy fácil… Muchos escritores pasan por alto este detalle a la hora de dar vida a sus textos. Es posible que conozcamos a alguna persona que, en un momento dado de su vida, vivió una experiencia traumática, que lo marcara de algún modo, y más tarde la escribiera. La escribe tal y como sucedió, o al menos, tal y como él la vivió. Sin embargo, cuando se la deja a otras personas y la leen, le dicen que está muy bien escrita, pero que no se lo creería nadie. ¿Por qué pasa esto? Porque la verdad absoluta no siempre es igual a la verdad literaria. En literatura, la Verdad es un mito y hay que desconfiar de ella. Un texto literario en sí mismo, una novela, es una MENTIRA. El escritor tiene ante sí el reto de que parezca real. Cuando leemos, estamos dispuestos a creer todo lo que el escritor nos cuente, entramos en ese juego pactado entre autor y lector. No importa que la historia gire en torno a la resurrección, como en Frankenstein, a la inmortalidad, como en Drácula, los viajes en el tiempo, como en la Máquina del tiempo, o en un mundo por completo distinto al nuestro, como en las Crónicas de Narnia. Entramos en el luego, aceptamos la partida. Y lo único que le pedimos al autor es que nos lo haga creer. A tal punto llega esa necesidad, que si en algún momento descubrimos el engaño, dejaremos la lectura: ¡esto no hay quien se lo crea! ¡Esto es infumable! ¿Cómo hacer que un texto sea creíble? Hay muchos modos, pero algo que hay que tener siempre presente es la necesidad de ser detallista. Cuando describimos al detalle una acción por completo increíble, podemos darle la vuelta a la situación y hacerla creíble. ¿Por qué? Pues en primer lugar porque el lector está prestando su atención a los detalles y no en lo increíble de lo que estamos contando. Y por otro lado, porque si hay tanto nivel de detalle, quien escribe ese hecho debió verlo para luego poder describir la escena con tanta meticulosidad. ¡Y si lo vio tuvo que suceder! Otro modo de hacer que un texto sea creíble es mediante el narrador, de quién hablaremos en profundidad en las próximas semanas. Si lo que estamos leyendo nos lo hace llegar el protagonista de la historia en forma de cartas, de diarios, o por medio de noticias periodísticas, el asunto gana credibilidad. Y hay aún otro modo de aportar realidad a una novela que cuente historias increíbles: rodearla de cosas que sabemos que son ciertas y demostrables. La realidad es todo aquello que podemos percibir por medio de los sentidos del oído, vista, olfato, tacto y gusto. Es el mundo objetivo que nos rodea: las ciudades, las demás personas, la naturaleza. Todo eso está demostrado por la ciencia. Por el contrario, la fantasía no se puede demostrar, es algo increíble. Escapa a los límites de lo que puede ser probado, escapa a la compresión de la persona. Hay un libro de fantasía que se escribió hacia 1950 y no tardó en convertirse en un libro de culto. Para cuando Peter Jackson se encargó de hacer una de las trilogías más famosas del cine, ya era un fenómeno de masas: El Señor de los Anillos. En su libro, John Ronald Reuel Tolkien nos cuenta una historia de fantasía épica. Todo lo que sucede allí es prácticamente increíble, la esencia misma de la historia escapa a toda lógica: se centra en un anillo que tiene el poder suficiente como para destruir el mundo y esclavizar a todos sus habitantes. Tolkien hace vivir a sus personajes en un mundo lleno de extraños seres: arañas gigantes, pulpos asesinos, engendros como los orcos o los trasgos, árboles que caminan y hablan, águilas gigantescas que pueden llevar a su lomo a una persona grandes distancias, espíritus de reyes muertos siglos atrás que caminan por el mundo, semidioses viviendo entre personas, y un largo etcétera de otras cosas fantásticas. Y sin embargo, su historia es totalmente creíble, hasta el punto que uno se plantea si en realidad es una fantasía, o pudo llegar a suceder en un tiempo remoto cuando el mundo que vivimos era mucho más joven. ¿Cómo lo consigue? Impregnando de realidad su relato. Creando ciudades con descripciones tan detalladas que se han podido recrear en ordenador, inventando idiomas tan reales que la gente puede aprender a hablar, o incluso hacer sus tesis de facultad con ellos, siendo detallista en las descripciones de la naturaleza, en los árboles, en las rocas… Tan exhaustivo fue en su relato, que incluso se han llegado a publicar atlas sobre la Tierra Media, que es el mundo en el que sucede la acción. En el atlas se habla de qué tipo de roca formaba tal o cual montaña, cosa que puede saberse debido a la descripción que de ellas hace el narrador. Se pueden saber las distancias a las que estaban situados los distintos lugares haciendo cálculos de desplazamiento… Hay tal nivel de detalle, el mundo recreado es tan sumamente rico, ¡que es imposible que no existiera! En Shogun, hay multitud de ejemplos de cómo hacer creíble una historia. En cierto momento, Toda Hiro-matsu va a visitar a Toranaga, su señor
Volviendo a la normalidad
Me parece mentira, pero ayer, al fin y tras dos meses de espera, me devolvieron el ordenador. Llevo bastante retraso con algunos asuntos, así que me toca ponerme las pilas, dejar un poco de lado otros temas y dedicarle tiempo, especialmente, al desarrollo del temario del curso. Está sufriendo algunos pequeños cambios, más que nada porque algunos de los temas que iba a tratar por separado he visto en su desarrollo que eran mucho más cómodos, e incluso fáciles de entender, uniéndolos a algún otro. Tengo una buena noticia con respecto al tema de los cursos literarios. Como ya he comentado en otras entradas, a partir de octubre comenzaré a impartir el curso de creación literaria en la Universidad Popular de Dos Hermanas. Pues bien, también impartiré el curso en el Ateneo Andaluz de la misma ciudad. Es una buena noticia porque, si los cursos en la Universidad Popular se impartirán por la mañana, el curso en el Ateneo se impartirá los viernes por la tarde, de 19 – 21 h. Así que si alguien está interesado en el curso y no puede hacerlo por la mañana, se le abre una nueva posibilidad. Por otro lado, el tema de la comida en Barcelona vamos a tener que dejarlo para otra ocasión. He estado hablando con mis editoras para ver si podíamos vernos el día 17, de modo que me han invitado a comer con la intención de poder hablar con tranquilidad y tiempo de la publicación de Hijos de Heracles y de posibles proyectos futuros. Sé que entenderéis que tenga que dejar de lado la comida. Lo que sí podíamos hacer, es quedar para tomarnos un café, a eso de las 17 o 17.30 más o menos. Pero claro, ya no sé si os resultará interesante desplazaros a Barcelona sólo para un rato, porque sobre las 18.30, como muy tarde, he de irme al hotel para darme una ducha y prepararme para el evento de la agencia. En fin, que como vosotros veáis. Lo que sí intentaré es regresar, a partir de la semana que viene, con las entradas habituales del blog.
Impasse de espera y mucho trabajo
Bueno, parece que se hace la luz al final del túnel. Lo digo porque me han confirmado que el próximo lunes me devolverán mi ordenador, y podré volver a mi “rutina” bloguera, o más o menos… De todos modos, puesto que el verano es como es, y la mitad de la gente está fuera y no le hace caso a sus pantallas, tampoco es que la pérdida haya sido excesiva. Durante estas semanas lo que estoy haciendo es desarrollar el temario del curso, el mismo que os dejaba en la anterior entrada. Hasta ahora llevo desarrollado aproximadamente 1/3 del total y ando por unas 100 páginas. Está resultando una tarea bastante ardua. De entrada, he leído cuatro libros de teoría literaria y talleres de narrativa y estoy leyendo otro sobre técnicas para implicar a los alumnos. De entre todos esos libros voy entresacando aquí y allá lo que será mi propio libro de texto. Pero claro, eso no es suficiente. Además de eso, tengo que buscar mil y un ejemplos para ilustrar lo que dice la teoría, y eso pasa por romperse la cabeza y releer novelas a fin de dar con el párrafo que de un poco de luz a lo que explicamos en la clase. Pero tampoco eso es suficiente, y entonces tengo que ponerme a preparar las actividades para que los que asisten al curso practique lo que hemos estado viendo en el apartado teórico. Total, un montón de trabajo… ¡Y aún me queda más de la mitad! Tendré que armarme de paciencia. Eso sí, me está sirviendo a nivel personal, comienzo a vislumbrar procesos y elementos de los que hasta ahora no era consciente. Creo que voy a ser el principal beneficiado del tema… Durante estos días ha vuelto a salir la revista Prosofagia, de la que ya hemos hablado en alguna otra ocasión. Éste número, el 3º, contiene un artículo mío en el que hablo sobre algunos de los desafíos a los que se enfrenta el autor novel. Por cierto, que el próximo número de la revista, estará dedicado, casi en exclusiva, a ofrecer ideas y experiencias sobre cómo llegar a publicar, modos de acercarse a las editoriales, y todos esos temas que a los autores noveles tanto nos interesan. Por cierto, sigue en pie el hecho de juntarnos en Barcelona para comer el día 17 de septiembre. Jesús ya ha hecho una propuesta en firme, así que todavía estáis a tiempo de apuntaros.
Curso de Creación Literaria
Hace un tiempo que tengo el blog casi abandonado. No es que me haya quedado sin temas ni por falta de tiempo, aunque tengo poco tiempo, la verdad. El problema es que sigo sin ordenador, y no dispondré de él hasta final de agosto, como muy pronto y teniendo mucha suerte. En mi ordenador tengo un listado de temas a tratar en el blog, así como enlaces y artículos para conseguir la información que uso para las entradas. Por eso, últimamente tengo las entradas sobre temas referentes al mundo editorial aparcadas. Como además, en época de vacaciones tampoco surgen novedades sobre las novelas que tienen en la agencia ni hay noticias frescas con el tema de Edhasa, pues hay poco que contar. Si a todo esto le sumamos que terminé mi última novela, y que voy a pasar varios meses antes de empezar a escribir la nueva (aunque estoy leyendo y viendo documentales y películas para ir consiguiendo documentación, ambientándome y calentando motores) y por tanto las entradas sobre proyectos también están vacías, pues tenemos el cuadro completo. Por todos estos motivos es que las entradas del blog han bajado considerablemente. Estas semanas, en lo que estoy trabajando es en desarrollar el temario para las clases de creación literaria que comenzaré a impartir a primeros de octubre, como ya sabéis. Os había prometido que os traería los temas que quiero tocar a lo largo del curso. Y aquí os lo traigo. Esta es la idea original, aunque es posible que conforme vaya avanzando efectúe algunos cambios. 1. Introducción a la novela 1.1. Qué es una novela 1.2. Estructura de la novela 1.3. Inspiración y desarrollo de la historia 1.4. Desarrollando el Tiempo y el Espacio 1.5. Planificación de la obra 2. Estructura Narrativa 2.1. Introducción: Historia y Discurso Narrativo 2.2. La Acción Narrativa 2.3. Elementos de la Narración: 2.3.1. Autor 2.3.2. Narrador: voces 2.3.2.1. Efecto de las distintas voces 2.3.2.2. Elección de la voz 2.3.2.3. polifonía 2.3.3. Narrador: punto de vista 2.3.3.1. Omnisciente 2.3.3.2. Testigo 2.3.3.3. Protagonista 2.3.4. Narratario 2.3.5. Lector 2.4. Tiempo de la Historia/Tiempo del Discurso 2.5. Causas, Sucesos y Acontecimientos 3. El Espacio 3.1. Introducción 3.2. Tipos de Espacio 3.3. Construyendo Espacios 3.3.1. El espacio utilitario 3.3.2. El espacio simbólico 3.3.3. El espacio irónico 3.4. La Relación entre el Espacio y el Personaje 4. El Personaje 4.1. Introducción 4.2. Función del Personaje 4.3. Clasificación de Personajes 4.4. Creando el personaje 4.4.1. Antecedentes 4.4.2. Personalidad 4.4.3. Caracterización 4.5. Distribución discursiva: pasado y presente del personaje 4.6. Voces del Personaje 4.6.1. Estilo directo 4.6.2. Estilo indirecto 4.6.3. Monólogo 4.7. Presentando información sobre el Personaje 5. La Descripción 5.1. Introducción 5.2. Descripciones técnicas, literarias y expositivas 5.3. Describiendo personajes 5.3.1. Etopeya 5.3.2. Prosopografía 5.4. Descripción de Animales 6. El Dialogo 6.1. La necesidad del Dialogo como proceso de comunicación 6.2. Diálogos equilibrados 6.3. Tipos de Diálogos 6.4. El Diálogo en el Teatro 7. Retórica 7.1. Introducción 7.2. Argumentación 7.3. Géneros del Discurso 7.4. Partes del Discurso 8. Recursos Estilísticos 8.1. Introducción 8.2. Progymnasmata 9. Figuras Literarias 9.1. Figuras de Dicción 9.1.1. Figuras de Metaplasmo 9.1.2. Figuras de Repetición 9.1.3. Figuras de Omisión 9.1.4. Figuras de Posición 9.2. Figuras de Pensamiento 9.2.1. Figuras de Amplificación 9.2.2. Figuras de Acumulación 9.2.3. Figuras Lógicas 9.2.4. Figuras de Definición 9.2.5. Figuras Oblicuas 9.2.6. Figuras de Diálogo o Patéticas 9.2.7. Figuras Dialécticas 9.2.8. Figuras de Ficción 10. El Bloqueo Creativo 10.1. La Página en Blanco 10.2. Pereza contra Inspiración 10.3. La Palabra Clave 10.4. En Dos Palabras 10.5. 31 opciones 10.6. La Lectura como hábito 10.7. Con los ojos abiertos Espero que los temas rresulten interesantes…
Una Aclaración
Hace unos días recibí un comentario en la entrada titulada El Editor (II) en la que se me reprochaba el hecho de copiar y pegar directamente un artículo publicado en El Mundo para la entrada del blog. Puesto que en absoluto es mi intención atribuirme el trabajo de otros, dejo aquí el enlace al artículo en cuestión. Quiero insistir en lo que ya dije en su día: los artículos relacionados con las distintas profesiones que pueblan el mundo editorial están basados en artículos y entrevistas ya realizadas por otras personas y publicadas en su momento. De cualquier modo, para evitar estas situaciones, bastante desagradables, por cierto, y siempre que sea posible, seré más exhaustivo a la hora de añadir los enlaces a las fuentes originales.
Trabajando con Edhasa
Desde hace unas semanas, los martes han adquirido para mí una importancia editorial sin precedentes. Como os vengo diciendo en los últimos días, desde la editorial iban a empezar a trabajar ya en la portada de HIJOS DE HERACLES. Ayer me llamó mi editora y estuvimos hablando durante más de media hora sobre diversos aspectos de la publicación del libro. Me comentó que la novela estaba muy en la línea de la editorial, uniendo historia y aventura, y que creía que tendría una buena acogida. Desde la sección de corrección no le ha llegado ningún comentario, lo que, según sus palabras, es una buena noticia. Estuvimos comentando algunos puntos sobre la promoción, aunque es un tema que queda para mucho más adelante, cuando se acerque la fecha de publicación. En este sentido, quiero decir que, aunque la publicación de la novela está prevista para los próximos meses, NO será durante el año 2009, es decir, no llegará para la campaña de navidad. Lo digo porque algunos lo habéis preguntado específicamente. Es probable que salga para el primer trimestre del año próximo, pero por ahora no hay fecha segura. Hablamos bastante rato sobre la portada. Hace un tiempo que les envié mi propuesta, que es la que veis a la izquierda. La idea les ha gustado. Estuvimos comentando la línea en la que les gustaría diseñarla, que es precisamente la línea que yo quería sugerirles. Hablamos sobre tonalidades y colores a tener en cuenta. Para que podáis haceros una idea, estas son algunas portadas de libros publicados en la colección Narrativas Históricas: Comentamos otras posibilidades, desde luego, pero personalmente me gustaría que siguiera la línea comentada. Hubo bastantes más cosas durante la conversación, pero de eso ya os hablaré otro día. Sólo adelantaros que incluso tratamos posibilidades de futuro… ¿alguien da más?
Un montón de gracias, y un poco de nostalgia
Iba a daros las gracias por los comentarios que me habéis dedicado debido a la entrada en las que os anunciaba que Hijos de Heracles sería publicada por EDHASA, y de hecho, ya estaba escribiendo el comentario en respuesta a los vuestros. Pero entonces me he dado cuenta de que quería decir algunas cosas más que un simple gracias, así que os doy las gracias, pero en forma de entrada en el blog. Sé que muchos esperabais el anuncio de la editorial que publicaría la novela, en especial los que más tiempo lleváis por aquí. Es lógico, se forjan vínculos entre los que perseguimos los mismos sueños, aunque sean vínculos virtuales, y desde diciembre, que anuncie que sería publicada, hasta ahora, ha pasado mucho tiempo. Imagino que muchos pensaríais que la cosa había quedado en nada. Algunos otros ya os imaginabais que la editorial era EDHASA, (Blas, por ejemplo, lo dijo desde el primer día). No voy a engañaros, no ha sido nada fácil, y aún así, me considero afortunado, porque las cosas, en sentido literario, me están saliendo mucho mejor de lo que podría haber soñado. Empecé a escribir a principios de 2007, y como sabéis, mi primera novela fue de fantasía épica. Contra todo pronóstico, la agencia de Sandra Bruna creyó en mí y en mi trabajo y firmaba contrato con ellos en el mes de mayo del año pasado, 2008. En ese plazo de tiempo, año y medio, escribí varios relatos (pocos) y mi segunda novela, HIJOS DE HERACLES. Hijos de Heracles nació como una novela de fantasía, continuación de la anterior, pero pronto nos dimos cuenta (el primero en hacerlo fue Leonardo Ropero), que aquello no podía seguir así y había que mutarla en novela histórica, que era en realidad lo que estaba escribiendo. Tal vez fuera por el terror que me causaba aceptarlo que la estaba camuflando en otro género. La cuestión es que, para cuando fui a Barcelona a firmar con Sandra, le llevé el original de la novela. Me había llevado casi 10 meses de investigación y escritura. Fue un desafío, con mayúsculas. Trato una época muy remota, casi 3000 años nos separan de los hechos relatados, y apenas hay documentación sobre lo ocurrido. Pero pude darle un aire novedoso y jugar con determinados elementos poco claros históricamente hablando. Y conté con mucha ayuda, de amigos que la leyeron, de casi 40 títulos que componen la bibliografía que usé para escribir y de un par de profesores universitarios, de Sevilla y Alcalá de Henares, sin cuya ayuda hubiera sido imposible sacar adelante el proyecto. Sandra leyó la novela durante el mes de agosto, y al regresar me envió un informe francamente maravilloso. Su entusiasmo con la novela era total y se decidió a enviarla a varias grandes editoriales de novela histórica. Sin embargo, desde el principio Edhasa era mi apuesta. Afortunadamente, la novela les pareció interesante y a primeros de noviembre, como ya he contado otras veces, nos hacían llegar su interés por publicarla. Al principio la cosa fue muy rápida. Recibí varias llamadas y hubo varios cruces de e-mails con mi editora, la responsable de llevar el proyecto a buen término. Y desde el principio me di cuenta de que las cosas en la editorial se hacían a un nivel que no podía ni imaginarme. El simple hecho de que en mes y medio 5 personas lean un original y efectúen un informe al respecto ya dice mucho al respecto. Y no sólo eso, sino la profundidad y sagacidad de los comentarios… Allí nadie se tira a la piscina, como solemos decir. Luego, sin embargo, la cosa prácticamente se detuvo. Durante meses. Y claro, los nervios, la inseguridad, el no saber cómo funcionan estas cosas… Sinceramente, estaba un poco deprimido, parecía que no iba a salir nunca. Han sido, con diferencia, los peores meses desde que comencé a escribir. No hay nada que se pueda comparar al hecho de la espera a que la editorial comience a trabajar contigo en el texto. Y quiero subrayar el CONTIGO. No se puede comparar a eso la espera por saber si alguien quiere publicarla, ni tampoco si una agencia aceptará representarte o no. Eso de saber que una editorial la quiere, pero no saber cuándo, ni cómo… Tenerlo tan cerca y a la vez tan lejos, es terrible. Ahora, con cierta perspectiva, creo que las cosas no han ido tan lentas, en realidad. Me explico, el hecho de que yo no estuviera trabajando en el texto de la novela, en su corrección y demás, no significa que en la editorial no estuvieran haciendo nada al respecto. Sé, ahora lo sé, que durante este tiempo en la editorial han vuelto a estudiar el texto final con los cambios (ligerísimos y sin la mayor importancia en cuanto a trama y argumento) que me sugirieron y que acepté por ser de lo más acertados. El problema es que el autor novel no sabe de esas cosas, de ahí los nervios. Y aún queda mucho trabajo por delante. Para empezar, como os dije hace unos días, será a la vuelta de las vacaciones cuando comencemos con las galeradas y la corrección del texto. Tengo muchísima curiosidad por experimentar cómo se trabaja en esos aspectos, en especial, en la corrección de estilo: ¿qué demonios es una corrección de estilo? Y aunque más o menos podamos entenderlo… ¿¡Cómo demonios se hace eso!!!!??? Sí, tengo mucho interés y curiosidad y creo que disfrutaré mucho de esa fase de la publicación. Y ya vamos a empezar a trabajar en la portada. Hace unos meses les envié mi propuesta para la cubierta del libro. La idea les ha parecido sugerente, en palabras de mi editora, “les puede servir de inspiración”, lo que ya es todo un logro. Mi intención es iros contando detalles de todos esos procesos, de cómo se viven, de cómo se llevan a cabo. Al menos, hasta donde pueda contar, claro. No, no ha sido fácil. Y sin embargo, lo