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ToggleCómo utilizar bien el gerundio II parte
Si en el artículo anterior explicábamos las normas generales para una correcta utilización del gerundio, en esta ocasión continuaremos con nuestro curso de escritura dedicado a la ortografía y la gramática analizando varios casos concretos que la RAE en la Nueva gramática de la lengua española (NGLE) considera correctos a pesar de que algunos parecen contradecir esas normas. ¿Quieres saber cómo utilizar bien el gerundio? ¡Pues atento a esta nueva entrada de nuestro taller de escritura!
El gerundio puede modificar el complemento directo
El gerundio puede ir adjunto al complemento directo que acompañe verbos como los siguientes:
De percepción sensible.
Como contemplar, distinguir, escuchar, mirar, notar, observar, oír, sentir, ver.
Ejemplos:
Escuché al perro ladrando como un loco.
Sentí sus dedos acariciando mi piel.
En estos ejemplos, “el perro” y “sus dedos” son los complementos directos y los verbos en gerundio los modifican.
De percepción mental o intelectiva.
Como figurarse, imaginar, recordar.
Recuerdo a la abuela cantando mientras planchaba.
“La abuela” es el complemento directo y también quien canta.
De representación.
Describir, dibujar, filmar, fotografiar, grabar, mostrar, pintar, representar.
El artista pintó a la niña deshojando una margarita.
“La niña” es el complemento directo y la que destroza la pobre margarita.
De hallazgo o descubrimiento.
Por ejemplo, descubrir, encontrar, hallar o sorprender.
Sorprendimos al ladrón forzando la cerradura.
De existencia, presencia o manifestación.
Haber, tener, dejar y llevar.
Hay muchos jóvenes intentando encontrar trabajo.
Además, de verdad.
En todos los ejemplos anteriores vemos cómo usar bien el gerundio porque también cumplen con dos requisitos:
1º. Expresan una acción o actitud puntual, no un estado permanente o una transformación lenta y casi imperceptible. La frase Contemplamos la planta floreciendo no cumple esta condición y se considera incorrecta.
2º. No son ambiguas. ¿Recordáis el ejemplo del artículo anterior? Era Nos encontramos a María paseando con la vecina. En este caso hay un verbo de hallazgo y un complemento directo, pero decíamos que era incorrecta por ser ambigua, porque no sabíamos quién paseaba con la vecina, si María o nosotros. En ninguno de los ejemplos anteriores se da esta situación, salvo que penséis que el que ladraba no era el perro, sino el/la fulano/a que lo escuchaba, o que éramos nosotros los que forzábamos la cerradura cuando sorprendimos al ladrón. Pero eso ya son ganas de tocar las narices.
El gerundio puede ir en construcciones sin verbo
En aquellas encabezadas por las conjunciones con o sin
La NGLE admite construcciones como las siguientes:
Recibieron al presidente con una orquesta tocando el himno de su país.
Sería más feliz sin esa pesada llamándome cada dos por tres.
Sin embargo, hay autores que dicen que es incorrecto utilizar el gerundio si acompaña a un sustantivo que hace de complemento indirecto o circunstancial (como en estos ejemplos; la parte subrayada contesta a la pregunta «¿Cómo?»), y otros especifican todavía más y dicen que el gerundio no puede tener un sujeto precedido por una preposición salvo que esté adjunto a un complemento directo y siempre si se utilizan verbos como los del apartado anterior «El gerundio puede modificar el complemento directo». Ante este lío, quizás lo mejor sea intentar prescindir del gerundio en estos casos:
Recibieron al presidente con una orquesta que tocaba el himno de su país.
Sería más feliz sin esa pesada que me llama cada dos por tres.
En el interior de un grupo nominal
Un grupo nominal es un conjunto de palabras que tienen como núcleo un sustantivo. La RAE en la NGLE (apdo. 27.2.2b) dice que algunos de estos sustantivos pueden recibir un gerundio. Vamos a ver cuáles son:
Nombres de representación.
Como foto, cuadro, grabado, retrato o imagen.
Eché una ojeada a su habitación: retratos mostrando la belleza de su hija…
Nombres que expresan sonidos.
Eco, ruido, rumor, sonido, voz, grito…
Ese rumor creciendo a mis espaldas y yo sin saber nada.
Nombres de percepciones olfativas.
Olor, perfume, aroma.
Un fuerte olor invadiendo la zona y una llamada de socorro me pusieron en alerta.
Y aunque se consideran construcciones menos «elegantes» (apdo. 27.2.2c), también se admite en los siguientes casos:
Nombres de información o comunicación.
Cartas, comunicados, correo, decreto, nota, mensajes, telegramas…
El telegrama pidiéndole dinero nunca llegó a sus manos.
Nombres de surgimiento o presencia de algo.
Aparición, irrupción, llegada, presencia.
La llegada del payaso haciendo volteretas entusiasmó a los niños.
Nombres que se refieren a un modo de actuar.
Como actitud, actuación, comportamiento, conducta, reacción…
El comportamiento del chico haciéndose el sordo indignó a su madre.
Puede que estéis pensando que en algunos de estos ejemplos se contradice lo dicho en el artículo anterior sobre el gerundio con valor de adjetivo. Para juzgar si es correcto o no su empleo en estos casos, lo primero es ver si el sustantivo al que acompaña pertenece a alguna de estas categorías; de no ser así, lo mejor será evitarlo. Pero si todavía tenemos dudas, aun cuando el sustantivo pertenezca a una de esas categorías, siempre podremos sustituir el gerundio por la fórmula «que + verbo»:
Retratos que mostraban la belleza de su hija.
Un fuerte olor que invadía la zona.
Aprovecho para recordar aquello de «ante la duda, abstenerse». Y más en esos casos poco «elegantes».

En pies de fotos o gráficos y títulos
Seguro que todos hemos visto pies de fotos como Hombres trabajando y conocemos títulos de películas, libros y similares como Bailando con lobos o Paseando a Miss Daisy.
Aprovecho este apartado para atender peticiones (más bien quejas y amenazas) y pongo una imagen de un Pitufo pitufando que da gusto. Que no se diga.
En estructuras bimembres
Pueden ser de varios tipos:
Interrogativas.
¿Ana moviéndose? Es un milagro.
¡Ana trabajando! Desde luego, es un milagro.
Imperativas.
Ana, ahora quédate callada y escuchando.
Descriptivas.
Yo explicando la lección, Ana intentando no quedarse dormida.
¡Pobre Ana! Me recuerda a alguien…
En algunas preguntas y respuestas
Preguntas encabezadas por “de nuevo”, “otra vez” o “conque”. La NGLE dice que se suelen interpretar como «reconvenciones». Es decir, una corrección o amonestación.
¿Otra vez haciendo pellas, Carlitos?
Conque fumando a escondidas, ¿eh?
Respuestas a saludos corteses
-Hola, ¿qué tal estás?
-Bueno, tirando. Podría ser peor.
En construcciones parecidas a interjecciones
El gerundio puede utilizarse como fórmula directiva o exhortativa o bien para expresar asombro por algo. Se puede utilizar en frases exclamativas o interrogativas:
¡Venga, andando! ¡Apurando!
¿Bailando yo? En la vida…
¡Una vaca volando!
El gerundio puede indicar ubicación o dirección
En este caso nos indica la situación de un lugar. Puede ser sustituido por adverbios de lugar como aquí, allí, ahí, delante, detrás, arriba, abajo,…
Encontrará esa calle girando a la izquierda en el siguiente cruce (>allí).
¿Dónde está su despacho? Subiendo y a la derecha (>arriba).
Y con esto ya tenemos bastante, ¿no?
Sí, creo que ya le hemos dado un buen repaso a este tema y ahora ya sabemos cómo utilizar bien el gerundio. Algún día os hablaré de las perífrasis verbales y entonces volveremos a encontrarnos con el gerundio. Así que me despediré de él hasta entonces, y de vosotros hasta el próximo artículo de nuestro curso de escritura dedicado a la ortografía y la gramática.