“Los personajes tienen que ser únicos y reconocibles”. Seguro que has escuchado esta frase, o alguna con un mensaje parecido, más de una vez (y más de dos también). Es estupendo saber que tienes que lograr que tus personajes sean únicos. Pero claro, la dificultad está en conseguirlo. Normalmente, eso se logra en la caracterización de los personajes. Sin embargo, no puedes dejar de lado la importancia de la descripción a la hora de hacer a tus personajes identificables. Por eso hoy quiero hablarte de cómo hacer la descripción de un personaje.

Para empezar, has de saber que tienes tres opciones a la hora de describir. Puedes utilizar la etopeya, la prosopografía, o el retrato. En este artículo te hablaré de la etopeya y dejaremos las otras fórmulas para el siguiente de esta serie dedicada a la descripción. Dicho así parecen cosas complicadas, pero en realidad no lo es. Así que vamos a meternos en harina y ver qué podemos hacer para lograr la descripción de un personaje verdaderamente único.


Cómo describir un personaje usando la etopeya

Para empezar, has de saber que la etopeya no es más que una figura retórica que se encarga de describir los aspectos internos de los personajes, los rasgos morales o psicológicos de la persona: costumbres, virtudes, talentos, defectos, cualidades morales, vicios, carácter, estado de ánimo… Todo lo relativo a su “yo” interno. Como puedes imaginar, es una palabra de origen griego compuesta por “ethos”, (costumbre, moral, carácter) y “poeia” (describir). En un principio se utilizaba para mostrar los rasgos éticos y morales, pero con el paso del tiempo el concepto se desarrolló y ahora se usa también para mostrar el carácter de la persona, las diferentes actividades que realiza, las actitudes, los sentimientos, y todo lo que nos parezca o llame la atención de un personaje.

Cuando realizamos la descripción de un personaje utilizando la etopeya, lo que buscamos es mostrar su mundo interior, su forma de ser, de pensar, de comportarse. Su manera de ver el mundo y moverse en él.

Qué se hace en una etopeya

Por tanto, se puede hacer la descripción de un personaje tanto desde el exterior (de lo que hablaremos a continuación) como del interior. Podemos hablar de su físico o de su personalidad. En la etopeya nos atrevemos a describirlo desde el punto de vista psicológico, destacando sus virtudes o poniendo énfasis en sus defectos y tal vez sus vicios. Cuando el énfasis de una descripción está puesto en los rasgos, tales como los sentimientos, las creencias, las virtudes o los defectos y en fin todo aquello que conforma la personalidad de un individuo, estamos describiendo su personalidad, y esto es lo que hace creíble a un personaje. Lo que permite que el lector se pueda identificar con él.

Evidentemente, la etopeya es una descripción que se da a lo largo de todo el relato de una novela, en la que el personaje va mostrando vez tras vez su forma de ser. Puede que el personaje no sufra cambios de personalidad a lo largo de la historia, aunque también puede mostrar que “crece”.

Ejemplo de etopeya

Descripción de un personaje en el principitoVoy a ponerte dos ejemplo para que entiendas a qué me refiero. Tú puedes hacer la descripción de un personaje utilizando una etopeya directamente a través del narrador, que sea él quien defina el interior del personaje. Esto se da por ejemplo en El principito cuando se dice que “era muy ingenuo, imaginativo, feliz y muchas veces distraído”. Hay muchas descripciones de este tipo en la literatura. Puedes ver algún ejemplo más aquí si quieres.

Pero a nadie nos gusta que nos digan cómo es una persona, ¿verdad? Preferimos conocerla por nosotros mismos, porque quien a ti te puede parecer estupendo, yo puedo creer que es un estúpido o un creído, por decir algo. Y para conocer a los personas la mejor manera es ver cómo actúan. Esa es la mejor forma de realizar una etopeya: desarrollando a lo largo del relato de tu novela las acciones, las formas de pensar, de hablar, las motivaciones, los vicios, las costumbres, etc. de tus personajes.

El ejemplo de William en Los pilares de la tierra

William, conde de Shiring, es un buen ejemplo de cómo describir un personaje usando la etopeya

Los Hamleigh en la miniserie de «Los pilares de la tierra», con William a la derecha.

Vamos a usar como ejemplo de esto a William, el conde de Shiring de Los Pilares de la Tierra. Ya desde muy joven se nos muestra como un personaje violento, sin valores morales, sediento de sangre, capaz de hacer cualquier cosa por conseguir lo que quiere. No se nos explica que es así, sino que son múltiples los casos en los que se nos muestran esos rasgos de su personalidad a través de sus actos. Por ejemplo, cuando después de ser rechazado por Lady Aliena unos meses antes va a verla con intención de convencerla, y mientras ella le está abriendo su corazón para explicarle la importancia de elegir bien un marido, él está pendiente de lo que ocurre en el salón y no le presta atención. Muestra egoísmo y falta de interés en ella.

Más tarde, cuando William hereda, se encuentra con que está casi arruinado. Sus rentas han caído. Tiene las mejores tierras de cultivo, casas y campos arrendados, se han aumentado los impuestos. Y es el peor momento posible, porque se avecina una guerra y tiene que ofrecer un ejército al rey. Y en lugar de analizar qué puede estar pasando para ponerle una solución, cree que la gente de sus tierras lo está engañando, le está robando, y se decide a darles a todos una lección que no olvidarán.

Más tarde aún, sigue con problemas económicos. Llega a la conclusión de que necesita un mercado en sus dominios, pero se encuentra con que el mercado de Kingsbridge lleva tiempo floreciendo. ¿Y qué hace? Organizar una partida de hombres y atacarlo, quemándolo todo y asesinando a la gente.

Y son solo algunos ejemplos. A lo largo de toda la novela se nos muestra cómo es el personaje en base a sus pensamientos y acciones. Y así el lector puede decidir quién le gusta y quien no.

La utilidad de usar la etopeya en la descripción de un personaje

La etopeya entra dentro del mundo de la imaginación. Nos metemos en un personaje, y damos rienda suelta a las palabras que pronunciará en una situación dada, a la forma en la que actuará. La etopeya es un paso más allá de la descripción física, de la que te hablaré en el próximo artículo de esta serie dedicada a la descripción.

Por lo tanto, si quieres realizar una buena descripción de un personaje utilizando la etopeya, es necesario que conozcas las circunstancias que rodean a ese personaje, y eso pasa por hacer un trabajo previo a la escritura de la novela. Tendrás que pensar en cómo es, cómo piensa, dotarlo de valores, de ideas, de puntos de vista sobre este asunto y sobre aquél otro que vas a tratar en tu novela.

Os dejo el trailer de la miniserie de Los pilares de la tierra por si os interesa verla, aunque ya os digo que es mucho mejor el libro y la serie me decepcionó bastante.

Es un trabajo que te llevará algún tiempo hacerlo con todos tus personajes, o al menos con todos tus personajes principales, pero puedes estar seguro de que los resultados valdrán la pena.

Y es muy posible que pienses que no sabes ni por dónde empezar… para eso, lo mejor que puedes hacer es buscar un mentor que te allane el camino. ¿Quieres que te ayude?[/vc_row]