El monasterio de San Jerónimo en “El trono de barro”

por | Nov 20, 2021 | Notas autobiográficas, Novela histórica

En mi novela “El trono de barro”, os presento la historia de Francisco de Sandoval, un hombre noble que la única fortuna que poseía era su apellido. Su familia había quedado en bancarrota y solo el matrimonio era la respuesta para su crisis financiera. Y no cualquier matrimonio podría salvarlo, sino uno en específico, con una mujer adinerada que le otorgaría riqueza, mientras que él la desposaría con su aristocrático apellido.

Los casamientos por conveniencia eran muy comunes en esas épocas, y más aún entre los nobles. Su familia le había sugerido casarse con Catalina de la Cerda.  Este casamiento le supuso un ascenso social rápido y notorio, ya que se transformó, nada más ni nada menos, que en el Duque de Lerma. Sin embargo, casarse sin amor siempre es un problema. A él le acecha el que siente hacia otra mujer, y la familia de su actual esposa sospecha que pudiera tener un amante.

Monasterio de San Jerónimo en “El trono de barro

La obra se desarrolla en Granada, en el siglo XVI, y tiene como protagonistas varios lugares emblemáticos de esta ciudad. El monasterio de San Jerónimo es uno de ellos, un sitio fundamental para Granada y con un importante contexto histórico.

Fue el primer monasterio que se construyó después de la conquista por parte de los cristianos. Fundado con el apoyo de los Reyes Católicos, se convirtió en el primer monasterio cristiano. Se edificó en honor a Jerónimo de Estridón, el santo patrono de Granada. Para su construcción, se utilizó piedra de la muralla árabe, y los Reyes prometieron a los jerónimos que se convertiría en la nueva sede de su orden. Esta decisión fue tomada debido a la gran labor del monje Jerónimo Fray Hernando de Talavera, el primer arzobispo de Granada. También tuvo un papel fundamental en la evangelización del cristianismo en esa ciudad.

Debido a que se construyó entre los años 1513 y 1590, presenta muchas innovaciones arquitectónicas que se sucedieron a lo largo de los años en lo que fueron acondicionando distintos artistas españoles. Se constituye tanto como Monasterio y como Iglesia, y, en la actualidad, sigue siendo hogar de las órdenes jerónimas. 

En “El Trono de Barro“, uno de los personajes, Lorenzo Ferrer, habita el monasterio. Es un joven curioso, al cual la vida de monje no le convence demasiado y decide escapar de allí. Ansioso por conocer el mundo, toma esta drástica decisión, ya que en el monasterio siempre era reprendido, y los castigos implicaban privarlo de alimento y darle azotes. Definitivamente, su destino no esta en ese lugar. Antes de abandonar sus aposentos, meditaba día y noche acerca de lo que quería hacer con su vida. En el monasterio no esta la respuesta, pero, entonces, ¿dónde la hallará? 

Historia y arquitectura del Monasterio

El lugar en el que hoy se ubica el monasterio era, originalmente, el Pago de Dar Ibn, una mezquita que existió mucho antes. En el Archivo Real de Granada hay documentación del monasterio escrita en árabe y español. Los primeros pertenecen al reino nazarí de Granada, el último estado musulmán de la península ibérica conocida como la antigua Al-Ándalus. 

La Iglesia de San Jerónimo representa al renacimiento español, fuertemente influenciado por artistas italianos que residían en España. Se han importado obras y difundido diseños del renacimiento. De este modo, se extendió este estilo por todo el país. Posee una planta de cruz latina, la cual representa a la orden jerónima. 

En la actualidad, la iglesia está organizada por dos claustros, pertenecientes al monasterio. En el claustro mayor, se encuentran dos arcos centrales decorados con objetos pertenecientes a Fray Hernando de Talavera y a los Reyes Católicos, entre ellos armas, escudos, emblemas e iniciales. 

El momento fatal de esta obra arquitectónica sucedió durante la invasión napoleónica, donde las tropas saquearon la iglesia y profanaron tumbas. La invasión francesa no solo supuso la destrucción de obras y el saqueo de tesoros, sino también la expulsión de la Orden de los Jerónimos, lo que implicó su exclaustración. El edificio donde vivían los monjes fue usurpado para convertirse en un cuartel de artillería. 

Afortunadamente, en el año 1916, el Estado español la consideró Bien de Interés Cultural y decidió restaurarla. Para ello, contó con el aclamado arquitecto Fernando Whilelmi. En la actualidad, no es posible visitar el segundo claustro y no forma parte del recorrido turístico, ya que en él habita la comunidad de monjes jerónimos. 

Características de la Orden

La Orden, en el siglo XIV, sigue el espíritu y las enseñanzas de San Jerónimo, quien, la mayor parte de su vida, fue un ermitaño y se dedicó a la vida cenobítica. Es decir, una vida de aislamiento en el claustro. La orden fue aprobada por el Papa Gregorio XI, en el año 1373. Es exclusivamente hispánica, ya que tuvo lugar únicamente en España y Portugal.

Cada orden católica sigue el ejemplo de vida del santo al que honran. En este caso, los monjes jerónimos optan por una vida en silencio y de soledad, ya que creen que, de esta manera, estarán más unidos a Dios. Son muy trabajadores y su estilo de vida consta en la alternancia entre el trabajo y la oración, tareas realizadas en silencio y paz.

No es nada fácil recluirse y llevar a cabo este tipo de vida. Esto nos otorga una pista de por qué Lorenzo Ferrer no soporta estar allí y elige escaparse. Se le hace difícil trabajar tantas horas y apenas poder exhalar palabras de su boca. 

Tiene como objetivo el desarrollo de una personalidad armónica, como cristiano y como monje. Son una orden de tipo contemplativa: se dedican a la práctica de la oración, la meditación y el trabajo, en soledad y silencio. Su manera de expresar la caridad se muestra en la hospitalidad hacia cualquier persona que desee compartir, aunque sea por unos días, la vida monástica

Por este motivo, es posible hospedarse en uno de los claustros, siguiendo las normas, ya que quienes vayan deben respetarlas a rajatabla. La estadía mínima consta de tres días, y la máxima, de siete. Es menester respetar el clima de silencio y soledad, por ello, no están permitidas las salidas fuera del claustro. La estancia es solo para hombres. Además, deben vestirse acorde a lo que implica estar en un lugar sagrado (prohibido utilizar pantalones cortos). Las comidas se dan en comunidad y es posible presenciar los actos litúrgicos. 

Recreando escenarios de “El trono de barro”

Cuando uno lee un libro y este utiliza una ubicación real, le facilita al lector poder imaginarlo. Las menciones al monasterio, a los castillos y distintas iglesias que se encuentran dentro del libro funcionan para que podamos imaginar de qué manera transcurre la historia, teniendo en mente esa ambientación. 

Para quienes han visitado uno o alguno de los lugares señalados, resulta fortuito leer una historia que ha transcurrido allí y a la cual pueden acceder fácilmente a través del registro de ese día en su memoria. Por otro lado, las personas que no han visitado ninguno de esos lugares, tan solo basta con una rápida búsqueda en internet para poder recrear la historia de “El trono de barro”, utilizando ese mismo escenario. 

Imaginar paisajes y escenarios otorga claridad y nitidez al panorama de la historia, y es por ello que disfruto al describir estos espacios que pueden encontrarse en nuestra realidad y contemporaneidad.

¿Quieres ser escritor?

Te presento el Método Pen, un programa formativo online para llegar a ser escritor profesional.

Últimos artículos del Blog

El detonante: reconócelo gracias a los superhéroes

El detonante: reconócelo gracias a los superhéroes

No es la primera vez que hablamos de uno de los elementos más importantes en toda novela, el detonante. Ya sabéis, es ese punto de la historia en que el mundo del personaje salta por los aires y da comienzo al conflicto que nuestro protagonista tendrá que superar (o...

Servio Tulio, el rey esclavo de Roma

Servio Tulio, el rey esclavo de Roma

Cuando pensamos en los protagonistas de Roma siempre nos vienen a la mente sus grandes emperadores. Julio César, Adriano, Tiberio o Marco Aurelio aparecen en infinidad de novelas históricas, de hecho Nerón fue el emperador del Imperio Romano en la época en que se...

Personajes arquetipos: ¿Hay que huir de ellos?

Personajes arquetipos: ¿Hay que huir de ellos?

Aunque la literatura es un arte complejo y lleno de matices, todos ellos igual de importantes, estaréis de acuerdo conmigo en que los tres elementos más importantes a la hora de crear una novela son el argumento, el escenario (en el espacio pero también en el tiempo)...

Sobre mí

Conoce a Teo Palacios y su método PEN

Hace 10 años yo era como tú, un autor más con una novela bajo el brazo que nadie quería publicar. Hoy tengo cinco novelas publicadas por editoriales internacionales en ocho países, tengo firmados los contratos de dos novelas que aún no he escrito y ¡vivo de la literatura!

0 comentarios

Enviar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *