Escribir en primera persona: qué hacer y qué no

por | Ago 23, 2022 | Consejos para escritores

Escribir en primera persona puede ser una apuesta divertida. Podrás explorar el punto de vista de tus personajes, descubrir por dentro otras personalidades diferentes a la tuya, y adentrarte en el mundo de tu novela desde ojos diferentes.

Aunque es cierto que la creación de una narración en primera persona efectiva requiere cierta habilidad y coherencia, escribir con este tipo de narrador tiene muchos aspectos positivos y es posible evitar determinados errores a través del aprendizaje previo y así darle credibilidad a nuestra voz narradora.

Modalidades de la primera persona

La primera cosa que has de tener en cuenta sobre la escritura en primera persona es que existen hasta cuatro maneras diferentes para escribir de esta forma:

  1. Primera persona singular: el protagonista emplea el “yo” para contar la historia desde su punto de vista en primera persona y vivimos dentro de su cabeza. Todo lo que él sabe también nosotros lo sabemos, y no entramos nunca en los pensamientos de otros personajes a lo largo de la novela.
  2. Primera persona plural: en este caso, podemos hablar de personajes que, en conjunto, cuentan la historia utilizando el “nosotros“. Tiene las mismas características de la anterior, con la diferencia de que entramos en los pensamientos compartidos por un grupo y no un individuo.
  3. Primera persona periférica: en esta situación, el que nos cuenta la historia en primera persona es un narrador externo que no es el protagonista de nuestra historia, sino un personaje secundario o un personaje que no está incluido en la historia. A este último tipo se le conoce como narrador testigo.
  4. Primera persona múltiple: si decides usar esta modalidad a lo largo de tu historia, habrá varios personajes que empleen la primera persona y otros tantos puntos de vista. Cada personaje contará su historia en primera persona y el lector podrá ensimismarse con todas ellas.

Elige la modalidad más adecuada, para ti y para la historia, y empieza a darle vida a tu obra, sin olvidar que este punto de vista no es el tuyo, sino el del narrador de tu novela. Tiene su propio carácter y, a través de su perspectiva única, le cuenta al lector los eventos que observa. Comparte pensamientos, emociones, y todo lo que le va pasando por la cabeza que desees agregar a la lectura.

Así que ensimísmate y sé la voz de tu historia a través de las palabras que esos personajes. En definitiva, ¡actúa, piensa, siente como tus protagonistas!

Esta versatilidad y variedad a la hora de escribir en primera persona es solamente una de sus características positivas.

¿Por qué escribir en primera persona?

Al escribir un relato o una novela siempre tendrás la posibilidad de escoger qué punto de vista quieres darle a tu historia. Escribir en primera persona es una modalidad única, a través de la cual podrás regalarle a tu lector un asiento en primera fila.

Si decides aplicar este punto de vista a tu historia, además tendrás muchos más beneficios, ya que escribir correctamente en primera persona mejora determinados aspectos a la hora de contar algo. Por ejemplo:

  1. Das espacio a la expresividad de las opiniones de tu narrador. De hecho, la escritura en primera persona está sujeta a un único punto de vista, lo cual filtra la historia que estás contando a través de los ojos de tu personaje.
  2. Establece una sensación de familiaridad gracias al empleo del pronombre personal. De esta forma, será más fácil establecer un vínculo entre el lector y el narrador de tu historia.
  3. Le da credibilidad a la historia. Este tipo de perspectiva crea una relación con los lectores, puesto que la voz narradora comparte su historia personal directamente con ellos, permitiéndoles acceso a su parte más íntima. Esto influye sobre la familiaridad que vimos en el punto anterior, de tal manera que la historia y su narrador adquieren verosimilitud. Una vez que hayas establecido este tipo de lazo con tu lector, si lo quieres, puedes incluso empezar a romper la confianza narrativa que se ha generado para darle vida a un narrador sospechoso.
  4. Intriga a los lectores y genera cierto suspense, ya que limita la expectativa del que lee a la sola perspectiva del narrador que has elegido. Una manera más para sorprender a tus lectores cuando otros personajes toman rumbos inesperados.

Cómo escribir bien en primera persona

Ya hemos visto varias veces que, en todos los aspectos de la escritura, la práctica es la mejor modalidad para evolucionar. De hecho tenemos a nuestra disposición muchas herramientas, pero hay que aprender a utilizarlas. Este mismo concepto se aplica también a la escritura en primera persona.

Para guiar tu voz narrativa de la forma correcta existen “trucos” y modalidades que te ayudarán a escribir mejor y obtener un resultado final más efectivo:

  • Introduce la voz de tu narrador desde el principio de tu novela. Si creas un vínculo a partir de los primeros párrafos es más probable que la relación entre el narrador y el lector perdure y se haga más estable.
  • Crea un narrador con un pasado interesante. Si le das a tu narrador una historia personal que funcione de verdad, aumentarás la credibilidad del personaje ante los ojos del lector. Ten en cuenta que los eventos que el personaje vivió a lo largo de su vida lo impactaron, modificando su perspectiva, y eso será percibido por el lector. Esto es lo que implica generar un personaje fuerte y realista.
  • No dejes de lado los personajes secundarios. Más allá de que tu personaje secundario sea la voz narradora o no, no te centres únicamente en uno. Dale vida al ambiente social de tu narrador, personas que apoyen y desafíen las características de tu protagonista.
  • Nunca pierdas de vista las características de tu personaje narrador. Como decía antes, no te confundas a ti mismo con tu personaje. Al emplear el “yo”, podrías caer en este error, pero puedes evitarlo si estás atento y conoces bien a tu personaje. Mantente fiel a su voz.

Errores más comunes del narrador en primera persona

Y, por último, no hay que olvidarse de que se aprende también a través de los tropiezos. He aquí algunos errores comunes que es mejor evitar cuando se escribe en primera persona, especialmente si eres nuevo en esta estrategia y no estás tan familiarizado:

  • Evita empezar cada frase con “yo”. Podría resultar repetitivo y perjudicar la experiencia del lector, quitándole fluidez a tu escritura.
  • No uses frases que saquen al lector del pensamiento de los personajes. Palabras como “pensé”, “escuché”, “sentí”… Todo lo que escribas será una experiencia directa de tu personaje, así que no es necesario precisar estos aspectos en la escritura. Si las evitas, harás que el vínculo entre el lector y el narrador sea mucho más directo y profundo.
  • Describe a través de sus ojos lo que el personaje ve y percibe utilizando un lenguaje visual. Haz que el narrador acompañe al lector de la mano y que sea capaz de mostrarle el mundo que él mismo observa y siente.

En conclusión, aunque escribir en primera persona pueda parecerte algo sencillo, al estar acostumbrados a vivir reflexionando en primera persona, la verdad es que no es tan simple como parece. ¡Pero si te esfuerzas obtendrás muchas satisfacciones empleando este tipo de narrador!

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Hace 10 años yo era como tú, un autor más con una novela bajo el brazo que nadie quería publicar. Hoy tengo cinco novelas publicadas por editoriales internacionales en ocho países, tengo firmados los contratos de dos novelas que aún no he escrito y ¡vivo de la literatura!

4 Comentarios

  1. Dilma Aurora Carreño

    Gracias por compartir conocimiento en esta área .
    Me gustaria6 escribir tengo muchos temas!

    Responder
  2. Sandra

    Hola Teo,
    Me ha encantado tu texto.
    Una consulta: estoy intentando escribir un libro de “no ficción”, en el cual, la que escribe (yo) lo hago en primera persona y en realidad, la idea, es escribir reflexiones a partir de mis vivencias personales. Es complicado entonces no usar los “pensé”, “sentí”, etc.
    También me estoy dando cuenta que escribir basándose en la vida de uno mismo, es mucho más complicado de lo que imaginaba. En el sentido de que escribo, leo y releo y pienso que no está bien explicado, ni si lo que cuento puede ser interesante para otras personas.
    ¿Me podrías dar algún consejo sobre ello? ¿Alguna vez has escrito sobre ti mismo?
    Gracias y un abrazo, Sandra

    Responder
  3. Martha López

    Gracias por estas valiosas enseñanzas, aun que suenan obvias son como tesoros escondidos.

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  4. Manuel Fernández Castilla

    Estoy que me duermo con este bochorno que hace, el verano se ha vuelto infernal, con el agua a treinta grados no hay quien se bañe en la playa. Los mejillones de las bateas del Delta del Ebro se han muerto todos, gran catástrofe climática y económica. Con el calor tan grande que hace todo se vuelve flácido, me he tenido que poner un calzón corto, ya que antes al sentarme me los he pillado, y duelen una barbaridad. !Maldita calor!
    No sé si dormir sobre el teclado o que el teclado duerma sobre mí. Se ha agigantado una barbaridad y puedo andar sobre las teclas y escribir con los pies. Decididamente no fumo mas yerba mentolada antes de ponerme a escribir. Me he bajado del teclado, se ha largado volando. Dice que soy un tirano y no paro de golpearlo.
    Saludos grndes

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