No es ningún secreto que el tiro con arco es una de mis actividades favoritas. Os lo conté el mes pasado en mi artículo sobre las pasiones de los escritores. Hoy quiero seguir compartiendo con vosotros esta afición.

Os voy a explicar cuál es su origen en la antigüedad. Para ello, viajaremos de los pueblos de la Edad de Piedra hasta los griegos en la Edad de los Metales. Os mostraré cómo el arco ha sido representado en la literatura antigua a través de sus mitos y personajes, y profundizaremos hacia un apartado más espiritual para comprender el significado simbólico del arco.

¿Listos para emprender esta aventura?

El origen y la evolución del arco

El arco es una herramienta que ha estado asociada a los grandes eventos que se han producido a lo largo de la historia, como, por ejemplo, en las iniciaciones caballerescas o en increíbles conflictos armados como la Batalla de Crécy.

De hecho, la misma iconografía del arco se puede observar en muchísimas culturas y lugares del mundo. El arco en las manos de Shiva, uno de los dioses del hinduismo, es el emblema de su poder. También, en el antiguo Egipto, el dios con cabeza de chacal, Anubis, se representa a menudo en el acto de tensar uno.

Una arma indudablemente muy antigua que atraviesa todas las sociedades, desde Oriente hasta Occidente. Podemos trazar su origen y evolución gracias a las numerosas pruebas arqueológicas que nos han dejado nuestros antepasados, y reconstruir uno de los tantos puntos de vista y versiones que se pueden crear alrededor de la posible evolución del arco.

Edad de piedra

En la antigüedad, los pueblos orientales y los egipcios eran grandes arqueros. Es a través de estas poblaciones que tenemos pruebas de la evolución que el arco ha ido teniendo a lo largo del tiempo.

Los arcos de los caldeos eran más bien pequeños, mientras que los de los egipcios eran flexibles, potentes y precisos.

Tenemos muestras de ello gracias a que los egipcios solían enterrar sus muertos con ajuares funerarios. Estos eran objetos que podrían ser necesarios tras la muerte y que acompañaban al difunto a lo largo de su camino, después de la vida. Por ejemplo, en la tumba de Tutankamón, expuesta en el Museo Nacional de El Cairo, la momia de este antiguo faraón posee arcos de típica factura egipcia que lo acompañan en su sarcófago.

Además, en las representaciones del antiguo Egipto, un gran número de personajes y faraones aparecen representados de maneras distintas, como en el acto de la caza o como guerreros, pero siempre armados con este dispositivo.

Edad de los metales

Los primeros arcos con extremos curvos fueron traídos desde Asia central en las migraciones de los escitas, jinetes nómadas y pastores que transmitieron esta eficaz innovación a los pueblos mediterráneos.

Sin embargo, a partir del Paleolítico, se pueden identificar dos tipos fundamentales de arco: el simple de madera, llamado «arco europeo», presente en Europa y África, y el compuesto, que parece ser de origen oriental. Estos datos también están confirmados por las representaciones en contextos griegos, y cretenses, a lo largo de la Edad de Bronce.

Inicialmente, estos pueblos fabricaban arcos simples de tipo europeo, aunque en el disco de Festo ya aparece, en sus jeroglíficos, una muestra de lo que parece ser el primer arco compuesto.

El arco en la literatura y cultura helénica

En Grecia, existen muchísimas referencias y figuras armadas con arcos y flechas.

Por ejemplo, el filósofo Heráclito lo menciona, diciendo:

El nombre del arco (biós) es la vida (bíos), pero su función es la muerte.

Un sutil juego de palabras típico de Heráclito, ya que sólo cambia el acento, jugando sobre los opuestos que hay en el concepto de la palabra arco.

Pero más allá de las reflexiones filosóficas, las figuras que aparecen representadas con esta arma son los dioses, los centauros y las amazonas.

Dioses armados de arcos

Hay muchísimas deidades representadas con arcos y flechas en diferentes religiones y filosofías, pero, en el contexto griego, vale la pena destacar a Apolo, Artemisa y Eros.

Seguramente conoceréis algunos de estos dioses y diosas tan presentes en el imaginario popular del mundo occidental, pero os doy alguna información más para observar mejor su relación con el arco y las flechas.

Apolo, hijo de Zeus y Leto, deidad del Sol, la música y la poesía. Sus símbolos principales son el Sol, la lira y el arco, ya que los otros dos nombres que se le atribuyen, Aphetoros y Argurotoxos, significan «dios del arco».

Artemisa es la hermana gemela de Apolo, diosa de la Luna y protectora de la caza. Por esto, se le encarna como un personaje femenino, armado, seguido por las ninfas.

Eros, dios primordial del amor, hijo de Afrodita y un hábil arquero que dispara a sus víctimas con flechas de plata para enamorarlas.

Los centauros como instructores

Estos seres primordiales, mitad hombres mitad caballos, tuvieron un importante papel como maestros de tiro.

Quirón, uno de los más conocidos por su inteligencia y buen carácter, aprendió a utilizar el arco gracias a la ayuda de su amigo Apolo, que le enseñó todo sobre este arte. Se volvió tan hábil en el tiro con arco que, sucesivamente, fue el maestro de muchos personajes de la mitología, destacando a Teseo, Enea y el gran héroe griego Aquiles.

Las amazonas, expertas guerreras

Las mujeres también desempeñaron su papel en esta técnica.

Se trata de las amazonas, lideradas por Pentesilea. Esta quedó retratada en un jarrón en el acto de defenderse del valiente Aquiles. El guerrero, armado con una jabalina, se enfrenta a la mujer, quien sostiene firmemente un arco mientras cabalga hacia atrás.

Simbología del arco

Los hombres, a lo largo de su evolución como especie, siempre han enfocado sus energías en la elaboración de elementos y objetos que fueran importantes para la propia supervivencia. Por esto, el arco tiene un valor primordial sobre muchos niveles conceptuales, así como simbolismos muy fuertes que no se pueden ignorar. Se trata de un elemento transversal, ya que se presenta en todas las culturas y supera las barreras del tiempo, para llegar hasta nosotros en el presente.

La evolución de los objetos y de los seres vivos empieza por la comprensión del pasado, pero no tan solo desde el lado puramente técnico y académico, sino, sobre todo, desde el espiritual. Los arcos y las flechas siempre han acompañado al hombre, teniendo funciones sumamente importantes a lo largo de su existencia.

Aunque es cierto que el tiro con arco tiene una función práctica y de caza, al mismo tiempo es también un ejercicio espiritual que ha sobrevivido hasta hoy. De hecho, esta arma, en su representación simbólica, tiene un significado más profundo. Representa la tensión a través de la cual fluyen nuestros deseos, que se conectan con el inconsciente, y, en muchos lugares, es un emblema de amor y luz, un objeto de poder y un atributo de tensión vital.

Como veis, el arco no es tan solo un objeto, sino que lleva en su historia una carga de significados que lo hacen extremadamente interesante.