La ortografía es una parte fundamental del lenguaje. Respetar las reglas y la manera en la cual se escriben las palabras es necesario para enviar un mensaje claro a todo aquel que nos escucha. Un ejemplo de ello son los interlocutores con los que nos comunicamos o el público que nos lee.

Si todos utilizamos las mismas normas y pautas del lenguaje podremos comprender exactamente el significado de una oración en su totalidad y evitar que se vea afectado por palabras que suenan y se escriben de forma similar.

Se trata, entonces, de un elemento clave, no tan solo para todos aquellos que trabajan con la escritura, sino de algo que sienta las bases de nuestra comunicación dentro de la misma sociedad a la que pertenecemos. Una ortografía pobre y deficiente es capaz de crear confusión y pérdida de precisión en lo que estamos intentando transmitir al lector.

En este artículo, quiero profundizar la relación que tenemos con la ortografía, analizando el diferente significado que adquiere en cada una de nuestras etapas de crecimiento.

Nuestros primeros pasos en la ortografía

Establecer la conexión entre lo verbal y lo escrito puede ser complejo. Por esta razón, aprender adecuadamente a escribir, ya sea identificando las letras a través del sistema alfabético o asociando lo escrito con lo expresado verbalmente, contribuye a que, desde niños, nos expresemos mejor. 

De pequeños, nos comunicamos con el mundo externo mediante un lenguaje corporal sencillo, con gestos y vocalizaciones. Es justamente a lo largo de este momento crucial de transición que empezamos a incorporar nuestra primera forma de comunicación escrita y damos nuestros pasos iniciales en el mundo de la ortografía. Aún no somos completamente conscientes de ello, pero, desde este momento en adelante, la ortografía jugará un rol esencial en nuestro desarrollo personal y profesional.

De hecho, en este contexto, la ortografía es clave para que empecemos el largo camino de perfeccionamiento de nuestras capacidades lingüísticas y expresivas, llevándonos progresivamente a la etapa sucesiva de crecimiento propio: el momento de ser estudiantes.

La ortografía en tiempos de estudios

Tras haber aprendido las bases de la ortografía de manera inconsciente, empezamos con lentitud a volvernos conscientes de lo que estamos aprendiendo. Durante los años escolares, descubrimos las reglas de la ortografía que aplicaremos sucesivamente, por toda nuestra vida, de manera casi automática.

La ortografía, si se cultiva de manera correcta, se vuelve casi tan imperceptible y esencial como el mismo hecho de respirar.

Por esta razón, los estudiantes de cualquier nivel deben considerar que una ortografía adecuada es la base que necesitan para obtener un desempeño óptimo. Este aprendizaje no solo los acompañará durante el tiempo que dedicarán al estudio, sino a lo largo de toda su vida adulta y profesional.

Tanto profesores como futuros jefes o patrones, tienden a dar por sentado que los alumnos, y aquellas personas en busca de trabajo, no tienen, o no deberían tener, errores de ortografía. Es necesario entender el valor de no cometer estos, pues ya sean solicitudes universitarias como curriculums plagados de errores ortográficos, ¡no llegarán muy lejos!

¿Por qué la ortografía es tan importante?

Como habréis entendido, la ortografía es nuestra compañera de aventuras desde la infancia. Lo seguirá siendo por toda nuestra vida. Entonces, ¿por qué no hacer que se vuelva nuestra amiga y no nuestra enemiga?

Considero que a todos nos viene siempre bien repasar y aprender algo nuevo sobre reglas ortográficas que habíamos olvidado o que, simplemente, no conocíamos. Pero si aún no estás convencido, aquí tienes otras razones por las cuales la ortografía va a seguir siendo importante a lo largo de tu vida adulta, aunque las palabras no sean tu trabajo principal.

Crea orden

Al momento de escribir, ya sea un simple párrafo o una novela, es necesario tener un orden mental para estructurar y organizar la información que está en nuestra mente. Si se emplea de forma adecuada la ortografía, demostramos que nuestras ideas son concretas. Otros elementos importantes, a la hora de escribir, son la cohesión y la coherencia.  La primera refiere a la conexión entre las palabras, las oraciones y los párrafos por medio del uso de conectores, sinónimos y antónimos.

La coherencia alude a la unión y sentido que debe existir entre las ideas de un texto. Estas tienen que presentar una lógica y consonancia. Ambas herramientas, junto con la ortografía, refuerzan y mejoran la escritura de cada uno, al tiempo que evita malentendidos y confusiones.

Asimismo, denota el respeto que tenemos hacia el interlocutor. Es crucial para uno mismo que el otro pueda interpretar el mensaje enviado. Una muestra auténtica de valoración y consideración hacia quién quiera que sea que esté leyéndonos. 

Nos enriquece

Una correcta ortografía es importante también porque enriquece nuestro lenguaje. También a nosotros mismos, así como a la literatura y a la etimología de las palabras. 

De hecho, a través de la misma, es posible observar la evolución en el tiempo de las lenguas y trazar el origen de las mismas, realizando un análisis de su procedencia.

Da profesionalidad

Prestar atención a nuestra ortografía refleja profesionalismo y competencia. Esto abrirá el camino a una mayor cantidad de oportunidades laborales. Dado que existen empresas que estiman y tienen en cuenta a las personas que poseen aptitudes para la escritura y la redacción, es conveniente tener estas cualidades presentes. 

Por ello, la ortografía apropiada es un ítem más que se suma a la lista de competencias valoradas a la hora de buscar trabajo y hacer más atractivo nuestro curriculum vitae, y así aumentar las oportunidades laborales. 

Crea una impronta personal

Cuando uno es hábil en la comprensión lectora y ostenta una ortografía adecuada, deja una buena impresión al resto. Combinado con la utilización de palabras sofisticadas, demostramos interés por la escritura.

A través de estos elementos, se crea nuestra impronta personal. Una vez que se domina y se conjuga la coherencia con las palabras y las ideas, podemos darnos el gusto de elevar aún más el modo de escribir y agregar nuestra marca, que nos hace diferentes a los demás. Dominar la redacción y la ortografía permite llevar la escritura a otro nivel para, de esta manera, marcar la diferencia ante el resto, poniendo nuestro sello personal a cualquier cosa que escribamos.

Y tú, ¿qué opinas de la ortografía? ¿Qué temas te dan más problemas a la hora de escribir correctamente? ¿Qué aspectos positivos aporta en tu vida una buena ortografía?