La amistad es uno de los leitmotiv de la literatura y se encuentra en todo tipo de novelas y géneros. Tanto como elemento central, sobre el cual se construye la trama, así como constituyente secundario, para darle forma a la historia que estamos contando, o con el fin de desarrollar el carácter individual y las relaciones entre los personajes que componen nuestra trama.

La razón por la que muchos escritores literarios han tratado el tema de la amistad es que es un punto central en nuestra vida cotidiana. Los grandes autores de todas las épocas no han podido evitar tener en alta consideración este sentimiento, que es uno de los valores fundamentales del ser humano. Caracterizada por un afecto mutuo, la amistad tiene una fuerte carga emocional que marca los cimientos de la vida social.

Asimismo, antiguos filósofos que, en un principio, parecen ser sabios austeros, viviendo retirados en sus jardines y perdidos en sus pensamientos, terminan apreciando el valor de la amistad a lo largo de sus reflexiones. Un claro paradigma de esto es Epicuro. Para él, la amistad termina siendo un bien natural y necesario para el cuerpo y el alma. Tanto para la supervivencia, ya que cubre la necesidad de seguridad de cada ser humano, como para la felicidad personal, porque hace que no nos sintamos solos. Como él mismo escribe en «Las Máximas Capitales»:

De los bienes que la sabiduría procura para la felicidad de una vida entera, el mayor, con mucho, es la adquisición de la amistad.

El Día Internacional de la Amistad 

Tan importante es el concepto de amistad que la humanidad le ha dedicado una fecha especial para celebrarla. Se ha establecido una fecha a lo largo de este mes, el 30 de julio, de forma oficial, y se festeja internacionalmente por designación de la Asamblea de Naciones Unidas desde el año 2011. El énfasis de la organización se basa en fomentar la amistad entre los pueblos, las culturas y los distintos países. La idea es tender puentes entre estos, ya que nuestras diferencias no son motivo de separación, sino de entendimiento y unión.

La amistad es entendida como un conjunto de valores que vale la pena promover, como la lealtad, el respeto, la confianza y la camaradería.

Personalmente, creo que, hoy en día, se ha perdido la esencia y el valor de lo que representa una amistad verdadera. Las personas suelen confundir conocidos, con los que se tiene un buen trato, con un amigo real. Por este motivo, es crucial recordar los valores que conforman a este concepto y, sobre todo, hacer memoria acerca de esas personas que han estado allí para nosotros en los momentos difíciles, al igual que en los felices, ya que la amistad es un elemento imprescindible, tanto en la vida personal como en las novelas que escribimos y leemos.

La amistad en la literatura

Como hemos visto, ya desde la antigüedad se concebía la importancia de dicho sentimiento, ya fuera en obras de carácter filosófico o en tratados que analizaban el concepto de la amistad. En efecto, por nombrar uno, el gran retórico romano Cicerón, le dedica una obra entera, conocida como «De Amicitia«. En la misma, trata los diferentes matices de la amistad, exaltando la importancia de este sentimiento en las relaciones sociales y en la política romana.

No solo los escritores del pasado han enfocado su atención en este tipo de relación humana. De hecho, un gran número de obras contienen amistades destacadas. Entre ellas, se distinguen muchísimas novelas. Os nombro solo tres entre tantas:

  • «Reencuentro»
    En esta novela, Fred Uhlman cuenta la amistad entre Hans y Konradin. Una amistad que va más allá de la religión y las tensiones políticas de la época. El primero es un judío burgués de una familia de altos valores morales, mientras que el segundo, un aristócrata alemán que oculta a su amigo, avergonzado, el profundo odio racial que cultiva su familia. Sus afinidades alimentan una hermosa amistad que se ve afectada por el contexto que ambos viven.
  • «Harry Potter»
    La genial novela fantástica de J.K. Rowling aborda temas actuales y reales en un mundo imaginario poblado por magos, hechiceros y seres fantásticos. El hilo principal que mueve la serie de novelas es la amistad entre Harry, Ron y Hermione, tres jóvenes magos que crecerán y aprenderán nuevas cosas, enfrentándose juntos a obstáculos colosales.
  • «Sherlock Holmes»
    El famoso detective, nacido de la pluma del brillante Arthur Conan Doyle, no podría llegar a la solución de sus enigmas sin el apoyo del doctor Watson. Contrito e inadaptado, sigue siendo él mismo, pero Watson consigue humanizarlo: el doctor ve a través de su armadura y decide permanecer a su lado, incluso cuando Sherlock muestra su peor lado. Una amistad sincera, casi nunca mencionada, una nota de ternura en el rudo mundo del detective más famoso del mundo.

La amistad en mis novelas

Yo, como escritor, no he sido menos, ya que en todas mis novelas, el tema de la amistad está presente y es un importante elemento que afecta a los personajes y a la trama.

En «La boca del Diablo«, entre otras, se presenta una amistad inicial entre Juan Lobo y Fray Bernardo. Dicha relación va creciendo de manera gradual, y también se crea un vínculo del estilo discípulo y alumno. Mientras que, en «El trono de barro«, por poner otro ejemplo, la amistad juega un papel muy significativo. El personaje Francisco de Sandoval logra mantenerse como miembro de la Corte durante muchos años gracias al incondicional apoyo de varios de sus amigos. Una vez en el poder, él promete recompensarlos generosamente como forma de agradecimiento.

La amistad no se queda solo dentro de los libros, sino que tiene un fuerte impacto en la misma vida de los escritores que, a menudo, encuentran en el apoyo de sus amigos un elemento indispensable para la creación de sus obras.

La amistad a la hora de escribir

En mi experiencia personal, fue gracias a un amigo el motivo por el cual comencé a escribir novelas históricas. En ese momento, yo me encontraba escribiendo una novela de fantasía. Para ello, estudié en profundidad a la antigua Esparta. Él leyó la novela hasta el octavo capítulo y me sugirió arriesgarme a contar el relato en forma de novela histórica. Entré en razón, ya que tenía mucho sentido lo que él me había dicho. Tomé su consejo y, gracias a ello, hoy me dedico a escribir este género.

Pero, en todo el mundo literario, existieron grandes amistades que influyeron en el proceso creativo de sus autores:

J.R.R. Tolkien y C.S. Lewis no solo fueron de los más grandes escritores de literatura fantástica, sino que además eran muy buenos amigos. Se conocieron siendo jóvenes estudiantes de la universidad de Oxford y, con el tiempo, descubrieron que la pasión por la escritura no era lo único que tenían en común. Ambos autores eran miembros de una sociedad literaria secreta llamada «Inklings«, conformada por escritores británicos. Allí, su relación se habría desarrollado e intensificado. Otra amistad icónica del mundo literario es la de Mary Shelley y Lord Byron. La brillante joven creadora de Frankenstein, y uno de los poetas más célebres de Gran Bretaña, se conocieron una noche en Suiza. Rápidamente conectaron, unidos por su afinidad hacia las historias de terror y fantasmas. Hay quienes afirman que fue Lord Byron quien impulsó a Shelley a escribir Frankenstein. Una amistad llena de admiración, y también de motivación, ya que él vio en ella su potencial y talento, y así la animó a escribir esta maravillosa obra.

Como veis, la amistad es tan importante en los libros así como en nuestras vidas personales, reforzando el dicho «Quien encuentra un amigo, encuentra un tesoro«.