El fin de semana ha resultado agotador. Fueron unos días muy intensos a nivel familiar que se unieron a dos días fantásticos a nivel literario. Pero tanto desgaste ha pasado factura y un maldito virus gastrointestinal ha venido a visitarme con la intención de hacer una fiesta en mi organismo, así que llevo dos días metido en la cama.

Pero bueno, he venido a contaros cómo ha ido el III Encuentro de Literatura Fantástica de Dos Hermanas. Y decir que ha sido maravilloso se queda corto. MUY CORTO.

Para empezar, se han cumplido las expectativas de asistencia. Este año ha habido un crecimiento de casi el 50% con respecto al anterior. El año pasado hubo una asistencia de unos 70 participantes. Este fin de semana se han superado los 100. Esto demuestra por un lado la calidad de los conferenciantes, pero por otro, y sin duda alguna, que el encuentro de literatura de Dos Hermanas va a más y sigue creciendo. De hecho, se va consolidando como una de las citas literarias que uno no puede perderse.

El viernes comenzó con un escritor que se está cansando de vender libros: José Carlos Somoza. Lleva catorce años publicando, pero su salto a la fama vino de la mano de LA CAVERNA DE LAS IDEAS, en el año 2000. Ese fue precisamente el título de su conferencia, y cuando alguien comienza diciendo que se define como “raro, aunque mentalmente saludable”, será mejor que nos preparemos a escuchar porque lo que diga será interesante, seguro. Y habló de literatura, y literatura fantástica: desde Hamlet al Quijote. Pidió que los lectores de fantasía salieran del “guetto” y dejaran atrás los prejuicios.

Tras su conferencia disfrutamos de un cocktail de bienvenida en el que autores y lectores estuvieron conversando durante algo más de 1 hora. Luego a cenar con los amigos y seguir hablando de literatura, como no podía ser de otro modo.

El sábado comenzó con la que, en mi opinión, resultó ser la mejor conferencia del fin de semana: Historias de los Libros. Tuve el inmenso placer de presentar al conferenciante, nada menos que Joan Manuel Gisbert. Un autor que lleva 30 años publicando y ganando todo premio que se le ponga por delante. Se ganó a la asistencia en un segundo, cuando dijo que él no creía que, en realidad, los presentes estuvieran presentes. Así, como suena… vamos, que en la sala, que tenía cerca de 90 personas un sábado a las 10 de la mañana, en realidad no había nadie… ¡y casi nos convenció! Habló acerca de posibilidades, de realidades, de cómo el hombre juega a ser Dios… ¡Ah! Que bien que tenga grabada la conferencia… ¡¡estoy deseando verla de nuevo!!

Luego llegaron dos mesas redondas. La primera compuesta por el propio Somoza y por dos amigos, uno de ellos asiduo de este blog y que acaba de escribir una novela que dará mucho que hablar: José Ángel Muriel y Javier Márquez. Se trató en esa mesa los métodos que cada autor utiliza a la hora de crear, planificar y llevar al papel una historia. Curiosamente, los tres dejaban a la inspiración una parte importante de su trabajo.

Y digo que es curioso, porque inmediatamente después, en la mesa a la que se sentaron Santiago García-Clairac (con quien tuve el gustazo de compartir comida) autor de EL EJÉRCITO NEGRO y Pepe Carrasco, otro autor sevillano que presentaba su segunda novela, descubrimos el lado contrario. Resulta que Clairac organiza de manera completamente cuadriculada su trabajo. Todos sus capítulos tienen el mismo número de hojas, la mitad de la novela transcurre durante el día y la otra mitad durante la noche. ¡¡¡¡Llega al punto, de que los personajes llegan a tener el mismo número de letras en sus nombres!!!! Es un hombre que no deja nada al azar. Si en la mesa anterior se comentaba que a veces los personajes se rebelaban a los autores y cobraban una importancia que no habían esperado, Clairac comentaba que eso a él no le sucede. Que cuando crea un personaje es con un propósito y eso, y no otra cosa, es lo que el personaje tiene que hacer en la novela. Dos estilos completamente distintos que han llevado al éxito a sus autores. Y es que, no hay un secreto para el éxito…

Como decía, comí con los miembros de la organización y los autores que todavía quedaban pro aquí (Somoza y Gisbert tenían otros compromisos y tuvieron que coger el AVE a mediodía). Y la mesa dio para mucho… entre otras cosas para poder hablar con calma con Enrique Jiménez Corominas, que llevaba desde el Viernes con nosotros impartiendo un taller de ilustración fantástica. Lo que hace este hombre con un lápiz, o un pincel, o un ratón, o lo que quiera que use, es más que impresionante. Suyas son las portadas de auténticos bombazos literarios y sin embargo, es una persona sencilla, tremendamente agradable y de sonrisa fácil. Precisamente él nos mostró durante hora y media cómo hacer una portada, mostrando lo mejor y lo peor de ese trabajo, tendencias y, curiosamente, el desprecio con que en ocasiones y de manera ocasional, alguna editorial trata algo tan importante como la portada de un libro.

Hubo también una mesa redonda sobre Manga y asociaciones juveniles. ¡Es impresionante lo que se mueve alrededor de esto!
Para terminar, Nerea Riesco nos dio una charla taller, entre otras cosas para explicar cómo se puede vencer el bloqueo creativo. ¡De lo más interesante!

En fin, que todo aquel que tenga dudas, será mejor que las vaya despejando… El Encuentro de Literatura Fantástica de Dos Hermanas se ha convertido en una cita anual ineludible.

Será mejor que vayáis reservando billetes para el año próximo.