Sé bienvenido a un nuevo artículo de la guía de autopublicación. ¡Ya tenemos libro! Si todo ha marchado bien con la imprenta, deberíamos tener en nuestras manos el resultado de todo el trabajo que hemos realizado. Ahora ha llegado el momento de ponerse manos a la obra y ver cómo vender un libro autopublicado, pero antes, echemos un vistazo a todo lo que hemos recorrido hasta este momento:

A partir de este momento voy a contarte cómo hice para poder vender mi libro.
Ojo, porque no soy experto en marketing ni nada por el estilo. Pero antes de comenzar por la venta, trataremos un poco el asunto de los autónomos. Además, al final dejo un pequeño hueco para hablar un poco sobre las presentaciones.

Te aviso de que este artículo quizá pueda darte un poco de bajón. Te aseguro que no es mi intención. Simplemente, como he hecho hasta ahora, hablo de las cosas que pueden sucederte y algunas de las que me sucedieron a mí. Y por la razón que sea, en algunos aspectos de los que vamos a hablar, no me fue demasiado bien del todo. En cambio,
en otros, marchó como la seda. Vamos con todos ellos.

Vender un libro autopublicado

¿TENGO QUE HACERME AUTÓNOMO PARA VENDER UN LIBRO AUTOPUBLICADO?

Si pudiera contar las horas que pasé buscando información sobre este tema, sería imposible contarlas. Indagando encontrarás que el autónomo «es aquella persona que realiza una actividad de forma habitual, personal y directa una actividad económica a título lucrativo». Entonces, ¿aun ganando poco, debo hacerme autónomo? ¿Cómo lo pagaré si ingreso muy poco? Aquí está el meollo de la cuestión.

Hay rumores que hablan de que, si no llegas a ganar el salario mínimo interprofesional, no necesitas hacerte autónomo. Pero ojo, porque esto está basado en sentencias que se han luchado en los tribunales, no de leyes. A día de hoy, los escritores no tenemos una ley que regule esta anomalía. ¿Cómo voy a pagar 300 € de autónomos si he vendido cinco libros este mes? Pues eso.

Personalmente, me di de alta como autónomo y como autor/editor en Hacienda.
Aproveché una tarifa plana de 50 €/mes, por tener menos de 30 años por entonces.
Cada seis meses la mensualidad ascendía un poco más hasta alcanzar la cifra original.
Así estuve casi un año, y no es malo, porque son impuestos que nos benefician a todos pero, ¿gané algo con la venta de mi libro?

Pues no. Si bien es cierto que la dificultad de vender un libro no deriva solamente del pago de autónomos, es algo que no ayuda mucho, que puede echar para atrás y que, incluso, es algo que no se ajusta a la realidad. Jamás te diré lo que tienes que hacer en ningún ámbito, y menos en este. Solo que lo medites, consultes, y si te parece bien, adelante, pero únicamente cuando tengas tus dudas resueltas.

Más información sobre fiscalidad del autor en el blog del escritor Javier Pellicer.

Más información sobre el alta como autónomo en la web de la Seguridad Social.

Presta atención a los aspectos legales antes de vender un libro autopublicado

YO NO SOY DE NÚMEROS

Recuerdo que una vez me pasé unas horas del pago mensual de 50 €, y al día siguiente ya tenía un mensaje avisándome de que debía abonar en tres días la totalidad de la mensualidad. Toma ya. Casi trescientos euros por unas horas. La cara que se te queda daría para una camiseta.

Pero es que este galimatías incluye algo más. No sé tú, pero yo de números controlo lo justo y necesario. Si eres capaz de sobrevivir al pago de autónomos para vender unos cuantos libros, prepárate para gestionar tus facturas con las librerías o cualquier lugar donde vayas a vender tu libro. ¿IVA? ¿Porcentajes? ¿Retenciones? Si sabes de qué va esto, desde aquí todo mi cariño y una ovación cerrada.

Y si eres como yo, entonces tendrás que sopesar otra decisión muy importante: la de contratar a una gestoría. Si a estas alturas no teníamos suficientes quebraderos de cabeza con lo primero, ahora tenemos que encontrar a alguien que nos lleve nuestros números porque, cada trimestre, hay que declarar a Hacienda.

Pagaba cerca de los 70 € para que una gestoría me controlara todo. Yo me encargaba de hacer las facturas y después se las enviaba a ellos. Fácil, ¿verdad? Resumiendo: supongamos que tenemos la tarifa plana de antes durante 6 meses y le sumamos los gastos de gestoría. ¿Te cuadran los números? Yo estuve un tiempo en que no me salían ni con un bolígrafo de punta gorda, la verdad.

Si peco, que sea de pesado. Como te dije antes, pase lo que pase, antes de tomar una decisión final sobre este asunto tan importante, debes informarte al máximo. Acude a los estamentos y expertos necesarios para que no te queden dudas ante un paso tan crucial como este.

VENDER UN LIBRO AUTOPUBLICADO I

Bueno, supongamos que ya somos autónomos y sabemos cómo vamos a llevar
nuestros números. Por fin podemos dedicarnos a localizar librerías donde intentar vender nuestro libro autopublicado. La primera vez que entras en una, para tratar de vender tu obra, es como acceder al Halcón Milenario: todo lo que ves mola, te resulta familiar, pero temes que Han Solo te niegue el formar parte de su tripulación y disfrutar de grandes aventuras en una galaxia muy lejana.

Como es lógico, lo primero que haremos será realizar una búsqueda. Al principio de todo siempre te recomendaré que sean las librerías más próximas a tu domicilio. Comercios de barrio, de cercanía, donde puedes decir que eres un autor local y, de alguna manera, estarás allanando el camino. Puedes intentar también llevar tu libro a las grandes cadenas o centros comerciales. Eso sí, ten muy en cuenta el elevado número de libros que hay a la venta. Por intentarlo que no quede, pero piensa en que es probable que la respuesta en estos lugares sea negativa. Insisto, no tiene por qué ser así, pero debemos mentalizarnos por si acaso.

Una vez dentro, le explicas al librero que has escrito un libro, que a ver si puedes tener hueco allí, que les puedes dejar un ejemplar para que le echen un vistazo… Además, si todo marcha bien, debes preguntar cuál será el porcentaje de beneficio para la librería, que normalmente suele rondar el 20-30 %.

Por mi parte, además de diseñar una factura, también realicé unos papeles para dejar en cada librería a modo de recibo. De esta manera, ambas partes sabíamos el número de libros en depósito, el porcentaje de la librería, el precio del libro, la fecha, datos de contacto, etc.

Vender un libro autopublicado

VENDER UN LIBRO AUTOPUBLICADO II

¿Recuerdas el código de barras? Pues si le gustamos al librero y nos permite vender nuestro libro autopublicado en su librería, nos escaneará ese código y entraremos a formar parte de la red de librerías Cegal. La web de referencia será Todostuslibros.com, además del catálogo propio de la librería. Y no te preocupes si tu libro aparece en webs de venta online que no te suenan de nada, porque esto suele suceder de forma automática (o al menos sucedía así hace unos años), por lo que no debes asustarte.

Normalmente se dejan uno o varios ejemplares en depósito, así que no te los pagan
al momento. Bueno, a mí me sucedió una vez, pero no suele ser lo habitual. Debes estar pendiente de acudir cada cierto tiempo a ver las ventas de tu libro o, al menos, estar en contacto para consultar. Hazlo en un tiempo prudencial, quizá mensualmente, porque tampoco es cuestión de cansar a nadie.

Habrá que aceptar también que, en algunas librerías, decidan no quedarse el libro.
No te lo tomes a mal. Quizá no sean propietarios del lugar, tengan demasiados libros ya o no tengas cabida en su catálogo. En fin, hay muchas variables por las que tu libro no se quede allí, y es algo a tener en cuenta.

Y no olvidemos mencionar la publicidad que debemos hacer en redes sociales.
Quizá te resulte un poco aburrido o complejo, pero es necesario. Eso sí, con cabeza para no acabar haciendo spam a todo el mundo. Te recomiendo, a poder ser, que tengas un buen colchón de seguidores o de personas que sepan lo que haces y te sigan de alguna forma.
Y no te desanimes si no obtienes el resultado que deseabas. Este suele ser un camino lento y de ir poco a poco.

NO SOBRAN LAS PRESENTACIONES

Por último, tal y como te decía al principio, reservo un pequeño hueco para algo que disfruté muchísimo: las presentaciones. Una vez hemos entrado en el alma de una librería, para poder vender nuestro libro autopublicado, normalmente se suele llevar a cabo una presentación, algo que ambas partes vais a agradecer muchísimo.

En mi caso, al ser de un álbum ilustrado, quizá más enfocado hacia el público infantil, estas se desarrollaban de diferente manera a una convencional. Mi hermana y yo llevábamos a cabo un cuentacuentos. A continuación, reuníamos a los niños que asistían para pintar dibujos relacionados con el libro. Recuerdo que íbamos con una caja hasta arriba con botes de pegamento, papel cebolla de colores, tijeras, pinturas, rotuladores… Era una maravilla. Además de los diferentes sitios donde las realizamos: en un colegio, una tienda de chucherías, incluso en el interior de un museo.

Para esto, como con todo, no hay receta mágica. Simplemente es algo que surgirá, pero atención a este aspecto, porque para realizar una presentación no hace falta que tengas el paraguas de una librería. Como has podido leer, también puedes apoyarte en un estamento, como una casa de la cultura, un ayuntamiento, etc. Sea donde sea, te aseguro que, aunque solo hagas una, es algo que nunca vas a olvidar.

Apóyate en estamentos culturales para realizar presentaciones de tu novela

EL CAMINO SIGUE…

Como te dije al principio, este artículo quizá te haya dado algo de bajón, ya sea por el asunto económico o por cómo vender nuestro libro autopublicado. Después de currarte todo un proceso, ahora voy y te digo que a partir de ahora la cosa se complica todavía un poco más. Pero esto no tiene que ser cierto del todo. Es lo que me pasó a mí, y es algo que no tiene por qué pasarte a ti. De hecho, a día de hoy puedes intentarlo por otros caminos.

El próximo será el último artículo de esta serie. En él te contaré qué es lo que aprendí de todo el proceso que llevé a cabo con mi libro, aquello que no volvería a hacer o aquello por lo que repetiría. De alternativas, de algunas anécdotas en el proceso. En definitiva, de toda una experiencia que me ayudó a aprender, descubrir y evolucionaR, tanto de las cosas buenas como de las no tan buenas. ¿Nos vemos en la traca final?

Compártelo si te gustó, y mil gracias por tu paciencia y por el seguimiento. Hasta entonces, buena escritura.

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