Sé bienvenido una vez más a nuestra guía de autopublicación. Nos encontramos en el cuarto paso, donde vamos a ver cómo conseguir el ISBN para autopublicar nuestra novela.  Antes de nada, hagamos memoria de lo que hemos visto hasta el momento:
El primer paso para autopublicar nuestra novela: la corrección del texto.
Cómo buscar ilustradores para autopublicar nuestra novela.
Cómo registrar nuestra novela en la propiedad intelectual.

Cómo conseguir el ISBN

Vamos ahora a conseguir el ISBN. Como recordarás, el registro de nuestro manuscrito no era un paso obligatorio, aunque sí recomendable. En esta ocasión, será imperativo llevar a cabo la gestión del ISBN, aunque en el siguiente apartado podrás ver en qué casos es así. ¿Comenzamos?

Preguntas y respuestas para conseguir el ISBN

De acuerdo, pero ¿y qué es eso del ISBN? Seguramente hayas escuchado estas siglas en multitud de ocasiones. Y estoy convencido de que las has visto un millón de veces, aunque es posible que hayan pasado desapercibidas. Para esta y otras cuestiones, vamos a intentar dar algunas claves acerca del ISBN.

•¿Qué es el IBSN y para qué sirve?

ISBN hace referencia a International Standard Book Number. Es un número de trece cifras que identifica a todas las publicaciones que se van a vender en el mercado editorial. ¿Sabes ese número que acompaña a los códigos de barras de los libros? Pues ese es el IBSN. Digamos que es como el DNI de cada libro. De esta manera, será identificado por cualquiera de las librerías con solo pasarlo por su escáner.

¿Todos los libros lo deben tener?

No. Si bien es cierto que es obligatorio si deseas vender tu libro en librerías y que esté en el circuito comercial, para ciertas publicaciones no es obligatorio. Algunos ejemplos serían las revistas, los calendarios o publicaciones periódicas. Eso sí, si tienes pensado autopublicar tu novela, pero no venderla, (por ejemplo hacer solo unas copias para regalar a la familia) entonces no tienes necesidad de conseguir un código ISBN.

¿Qué debo solicitar para conseguir el ISBN?

Hay que tener en cuenta que, en nuestro caso, al ser autopublicación, deberemos solicitar un ISBN de autor/editor. Según la web de la Agencia del ISBN, que es el estamento que los gestiona en España, este IBSN lo podemos solicitar «sin el concurso de una editorial profesional». Dicho de otra forma, que si lo que queremos es gestionar nosotros nuestra novela y todo lo que eso conlleva, debemos pedir este tipo de ISBN: el de autor/editor.

Y aquí radica uno de los temas más sensibles de la guía; un punto al que todavía no hemos llegado, pero que se mantiene escondido entre los arbustos económicos y burocráticos. Sí, me refiero a los autónomos. Se ha hablado largo y tendido sobre este tema tan espinoso. Hablaremos de ellos cuando llegue su turno, pero en este momento sale a colación porque, si queremos conseguir el ISBN autor/editor, deberemos estar dados de alta en la Agencia Tributaria como editores de libros (epígrafe de edición de libros). Como digo, este tema lo trataremos más adelante, pero recuerda que es algo que deberás pensar seriamente. Ya te contaré mi experiencia con este asunto, porque no es nada sencillo.

Si vendieras con Amazon, esto sería de otra forma, ya que ellos emitirían la factura al lector que comprase tu libro. Yo no conozco mucho de Amazon y la venta de libros online, así que no podría facilitarte datos sobre ello.

Cuanto cuesta un ISBN

¿Cuánto cuesta el ISBN?

La solicitud para conseguir el ISBN cuesta 45 €. Este precio no ha cambiado desde que yo lo hice, hace ya algunos años.

El ISBN dispone de algo llamado ‘datos ricos’, que por 35 € más tienes la posibilidad de añadir a tu libro muchos más metadatos sobre sus características, además de los datos bibliográficos básicos que describen tu libro. Esto incluiría una portada, resumen, índice, e incluso, un fragmento del mismo.

A día de hoy sigo manteniendo mi libro en DILVE, que es la plataforma que se encarga de estos datos ricos. Echando un vistazo, pude añadir cosas como la materia con la que está relacionado mi libro, la temática, la fecha de edición, la página web, el público objetivo, los ilustradores que han participado. Hay multitud de datos que puedes añadir para que sea más fácilmente identificable y reseñable llegado el momento.

¿Cómo puedo conseguir el ISBN?

Muy sencillo. Debes entrar en el formulario de solicitud y realizar el pago correspondiente. Cuando vayas a rellenarlo, recuerda tener a mano una copia de tu DNI y la tarjeta de crédito, en caso de no tener Paypal.

Cuando hayas hecho todo esto, te enviarán una confirmación para que accedas a la plataforma ISBN y puedas cumplimentar el formulario de los datos de tu obra. Si todo está en orden, en poco tiempo tendrás tu registro y tu número de IBSN.

En el enlace de la solicitud tienes información más completa sobre los procedimientos, por si necesitaras saber más.

Te dejo algunos enlaces donde puedes recabar más información del ISBN, tanto de la Agencia del ISBN como de DILVE.

Agencia del ISBN.

DILVE.

¿Qué hago con el ISBN?

Tengo mi ISBN, ¿qué hago ahora?

Una vez hemos conseguido nuestro ISBN, ¿qué hacemos con él? Pues bien, sabiendo que es el número que acompaña a nuestro código de barras, lo que tendremos que hacer es convertirlo en eso precisamente: un maravilloso código de barras. Si buscas por la red encontrarás multitud de páginas donde, con tu ISBN, generarás un código de barras descargable. O sea, un sencillo archivo de imagen para poder situar en tu libro.

¿Dónde lo situamos? Bien, si eres tú quien va a maquetar el libro, te recomiendo situar el código de barras en la contraportada. Debido a las características de mi libro, yo decidí poner el código en la parte superior izquierda. Ojo, mucho cuidado con ponerlo muy cerca del borde, aunque esto supongo que te lo avisarán cuando lo lleves a la imprenta o podrás consultarlo, llegado el momento. Ya alcanzaremos ese punto también.

¿Dónde coloco el código?

Hay quien dice que es mejor situarlo dentro, en la página que lleva el título, la imprenta, etc. No opino lo mismo, y es algo que me advirtieron, entre otras cosas por visibilidad y comodidad. La forma más rápida, para que el escáner de una librería lea el código de barras, es tenerlo en la contraportada. De esta manera, el librero no tiene que estar abriendo el libro para buscarlo. No solo hacemos que no pierda su tiempo con esta búsqueda, sino que puedes encontrarte con alguien que, solo con ver que el código está dentro, decida no admitir tu libro en su librería. Sí, parece una tontería, pero hay gente para todo, créeme.

Para mi libro añadí el código de barras sobre un fondo blanco. Esto dependerá mucho de los colores de tu contraportada, por si hiciera falta destacarlo más. ¿De qué tamaño pongo ese fondo? El suficiente para que sirva de base, tanto las barras como los números, y dejando un pequeño margen por los cuatro lados. Así no nos pillamos los dedos.

Y, por supuesto, procura que sea un código legible, tanto por sus barras como por sus números. Que no sea una locura de grande, pero que tampoco haya que usar una lupa para verlo. Para un formato de libro cerrado de 24,5 x 22,5 cm, decidí crear un código de 3,7 x 2,7 cm., además de un mínimo borde de color rojo, tal y como aparece en la imagen. Lo bueno es que hay miles de ejemplos donde poder fijarse para tener una idea aproximada.

Dónde colocar el ISBN

El camino sigue…

Terminamos el artículo dedicado a cómo conseguir el ISBN para autopublicar nuestra novela. Las pautas que hemos visto son solo unas cuantas de un tema muy extenso.
He intentado darte los consejos que yo tuve, y algo de información que me hubiera gustado recibir.

Ya sabes que puedes realizar cualquier comentario, preguntarme tus dudas, sugerencias… En el próximo artículo hablaremos sobre el depósito legal, que como hemos comentado con anterioridad, será un paso dividido en dos. Una parte la haremos antes de ir a imprenta, y la otra, justo después de tener nuestro libro impreso. Sí, ese momento se está acercando. ¿Te apuntas?

Si te ha parecido interesante el artículo y no te importa compartirlo, te lo agradeceré enormemente. Muchas gracias por tu paciencia y tu lectura. Hasta entonces, buena escritura.