Si quieres saber cómo escribir un libro es muy probable que ya leyeras estos dos artículos sobre los tipos de conflicto y cómo construir un conflicto narrativo potente. Si aún no lo hiciste, deberías parar aquí y tomarte tu tiempo para hacerlo, porque forman parte de los elementos de una novela que no pueden faltar en tu obra. Pero en esos artículos aún no te había hablado de cómo plantear ese conflicto y quiero acabar con eso. Así que prepárate, porque te voy hablar de cómo usar un detonante para tu novela de manera que enganche desde el primer instante.

Qué es el detonante de una novela

Noah Gordon sabe cómo utilizar un detonante

En tan solo 17 páginas, Noah Gordon destruye el mundo de su protagonista.

Mira, estos días he vuelto a empezar a leer El Médico, una novela que me fascinó en su momento, uno de los grandes éxitos de la novela histórica de los últimos 30 años. La he leído diez por lo menos, y de vez en cuando vuelvo a ella. Deja que te escriba la primera frase que aparece en el libro: “Aunque en su ignorancia Rob J. consideraba un inconveniente verse obligado a permanecer junto a la casa paterna en compañía de sus hermanos y su hermana, ésos serían sus últimos instantes seguros de bienaventurada inocencia”. Lo primero que te dice Noah Gordon es que ese niño llamado Rob J. va a empezar a pasarlas putas… Y cumple con lo que promete, porque en solo diecisiete páginas mata a la madre en un parto, mata al padre en un accidente de trabajo, reparte a sus cuatro hermanos entre los vecinos próximos y lo deja completamente solo en el mundo.

Ahora, piensa en esto: Te decía que quería hablarte del detonante del conflicto narrativo. Por definición, un detonante es algo que produce una explosión. Bien, pues en El Médico, Noah Gordon utiliza un detonante tan poderoso que es capaz de destruir por completo el mundo de un niño de nueve años y dejarlo completamente solo. Le destroza la vida y a partir de ahí tendrá que pelear para salir adelante. ¿A que captas la idea? Es evidente que Noah Gordon sabe cómo utilizar un detonante en una novela.

Qué has de conseguir con el detonante de tu novela

Una vez sabemos lo que es el detonante del conflicto narrativo, es necesario entender otra cuestión: qué debe conseguir.

[bctt tweet=»Cuanto antes pongas al personaje ante una crisis más engancharás al lector» username=»teopalacioscom»]

Hay una máxima en narrativa que nunca jamás repetiré lo suficiente: no puedes introducir elementos superfluos o insustanciales en tu obra. Eso el lector no te lo va a perdonar. Absolutamente todo lo que incluyas en tu novela debe servir para cumplir con un propósito. Debe tener un motivo de ser. ¿Cuál es el propósito del detonante?

Cómo usar el detonante de tu novela

Si colocas a un personaje ante una crisis le darás la oportunidad de demostrar de lo que es capaz

El detonante de tu novela tiene, en realidad, dos ramificaciones. Por un lado, debe poner de manifiesto el conflicto. Es decir, debe plasmar cuáles van a ser las dos fuerzas en disputa a lo largo de la obra y el objetivo de cada una de ellas. La otra función del detonante es colocar al personaje en una situación de crisis. Y hay diferentes fases de crisis por las que el personaje debe avanzar. La que acabamos de ver en el caso de Rob J. es la crisis inicial, también llamada crisis existencial. No voy a alargarme demasiado en este tema porque no es el objetivo de este artículo, pero si te interesa, Alfredo Caminos, profesor universitario de guion y narración televisiva escribió hace años este maravilloso artículo sobre las crisis del personaje.

Así que debes pensar en cómo puedes cumplir esos dos propósitos lo más pronto posible: plantear el conflicto principal y colocar a tus personajes en un momento de crisis.

[bctt tweet=»Para escribir una novela solo debes contestar preguntas.» username=»teopalacioscom»]

Cómo crear los momentos de conflicto, crisis y resolución

Los términos “conflicto” y “crisis” no tienen por qué significar que los personajes se van a enfrentar a un asunto de vida o muerte (aunque si lo hacen, mejor que mejor). Suelo decir que para escribir una novela, mejor dicho, para planificar una novela y no dedicarle meses de trabajo a un proyecto que al final acabaremos abandonando por no saber dónde nos lleva, lo mejor que podemos hacer, el mejor método posible es contestar preguntas. Justo en estos dos conceptos, la planificación y la resolución de cuestiones relacionadas con la narrativa, es en lo que se basa el método PEN, que es el sistema que yo utilizo para escribir mis novelas y el que enseño en mis cursos.[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row][vc_row css=».vc_custom_1507620191071{background-color: #003366 !important;}»][vc_column][vc_cta h2=»¿Quieres ver tus libros publicados por editoriales nacionales?» add_button=»bottom» btn_title=»¡Quiero hacer el curso!» btn_color=»primary»]En mis años de experiencia como escritor y asesor editorial he comprobado que la mayoría de las novelas que se envían a las editoriales no se publican porque los autores no han sabido enfrentarse al mejor modo de desarrollar los elementos de su novela. Precisamente por eso creé el Método PEN, un sistema con el que irás escribiendo tu novela simplemente contestando a las preguntas adecuadas. Con el Método PEN conseguirás:

  1. Evitar el bloqueo creativo
  2. Dotar de lógica a tus escritos
  3. Planificar tu novela para evitar errores de trama
  4. Crear personajes potentes y carismáticos
  5. Desarrollar historias que interesen a editores y lectores
  6. Poner sobre la mesa argumentos poderoso que mantengan enganchado al lector
  7. Construir obstáculos que generen tensión narrativa
  8. Preparar conflictos narrativos potentes que impulsen las tramas
  9. Escribir finales a la altura de tu historia
  10. Dejarás de abandonar proyectos por no saber cómo continuarlos
  11. Escribirás por fin la novela que tienes en la cabeza
  12. Tendrás opciones reales de publicación

[/vc_cta][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column][vc_column_text]Para ayudarnos a determinar los momentos de conflicto, crisis y resolución debemos tener en cuenta los siguientes aspectos:

¿Tienes claro cuál es el conflicto principal que deseas transmitir?

No es ninguna tontería. Si no tienes claro qué es lo más importante a lo que se enfrenta tu personaje, si no sabes cuál es su mayor deseo, el motivo por el que se mete en el berenjenal que le va a suponer tu novela, no tienes novela.

¿El conflicto desafía al protagonista, otros personajes, la comunidad?

Todo conflicto debe poner a prueba al protagonista. Pero no solo debe afectarle a él. Puede que parte de su familia corra peligro, o que afecte a toda la comunidad. Define cómo el conflicto y la crisis no solo al protagonista de tu historia, sino también a su entorno

¿El conflicto permite que se genere simpatía hacia el protagonista?

Esto es crucial. Necesitas que el lector se identifique con tu personaje y desee que tenga éxito en su aventura. Si quieres saber cómo puedes hacerlo, este artículo de Literautas te va a dar buenas ideas.

¿El conflicto coloca al personaje ante un momento en el que puede ganarlo o perderlo todo?

Es decir, ¿desmontas su mundo? Si no es así, replantéate el conflicto que has pensado, seguro que puedes mejorarlo.

[bctt tweet=»Dota a tu novela de dramatismo usando los obstáculos y el objetivo» username=»teopalacioscom»]

La necesidad de dramatismo en tu novela

Plantear todas esas preguntas te ayudará a conocer la naturaleza del conflicto que estás planteando. Es necesario que conozcas cómo progresa y el efecto dramático del que va a dotar a las escenas. También te ayuda a identificar claramente el objetivo y los obstáculos. Como objetivo podemos entender una fuerza irresistible de la historia, pues todo va a terminar conduciendo hacia él, y los obstáculos son elementos inamovibles a los que debe enfrentarse el protagonista. Si logras unir ambos conceptos, la reacción será explosiva.

Debes dotar a tu historia de dramatismo. Si no lo consigues, los lectores pierden interés por la lectura. Y debes trabajar los obstáculos y el objetivo porque es la manera que tienes para darle dramatismo a la novela. Esos dos elementos son la gasolina del conflicto, lo van a mantener con vida y evitarán que el lector se olvide de él. Forman algo así como un balancín en el que ambos deben tener un peso similar. Si uno es demasiado débil o demasiado fuerte, el desenlace se adelantará hacia la mitad de la novela.

 

Recuerda siempre: El lector quiere encontrar personajes capaces de sobreponerse a todas las dificultades que se le planteen. Utiliza el detonante para darle justo lo que quieren.

 

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