¡Saludos, pecadores ortográficos! Siento haber dejado desamparadas vuestras atribuladas almas ortográficas durante tanto tiempo, pero yo mismo he tenido que pasar por una larga y dolorosa penitencia. Por todo el mundo es sabido que, en una familia, el hijo mayor es el responsable, el pequeño es el tesorito de la casa y el segundo es el ignorado. Pues bien, en la familia de los signos ortográficos, entre el punto y la coma está el punto y coma, signo al que yo también había condenado al ostracismo. ¡Dios de la Buena Redacción, apiádate de mí! Y es que el punto y coma es un signo muy útil del que nos acordamos muy poco, quizás por desconocimiento. Entono el mea culpa; por eso, aquí estoy, dispuesto a poner fin a una injusticia histórica. En este artículo vamos a descubrir cómo utilizar el punto y coma con la Ortografía de la Lengua Española (OLE) y el Diccionario Panhispánico de Dudas (DPD)de la RAE como referencias. CÓMO UTILIZAR EL PUNTO Y COMA. GENERALIDADES El punto y coma (;) es un signo que se escribe pegado a la palabra o signo que le precede, y separado por un espacio de la palabra o signo posterior. La primera palabra tras el signo irá escrita en minúsculas: Pensó que la victoria estaba en su mano; sin embargo, muy pronto descubriría que estaba equivocado. Tradicionalmente, se decía que el punto y coma servía para señalar una pausa mayor que la de la coma y menor que la del punto, algo bastante impreciso. Por eso, vamos a enumerar una serie de casos en los que está indicado sobre los otros signos. CÓMO UTILIZAR EL PUNTO Y COMA. USO EN ESTRUCTURAS COORDINADAS Podemos utilizar el punto y coma para separar los diferentes componentes de estructuras coordinadas, siempre y cuando incluyan comas o sean de cierta longitud. Si elegimos el punto y coma para estos casos, debemos utilizarlo siempre, aunque alguno de los componentes no incluya comas o sea cortito: Quedaron pocos hasta el final: Marcos, con la camiseta de su equipo del barrio, presumiendo de sus conquistas amorosas; Belén, tan inquieta como siempre y sin parar de fumar; mi prima Marta; el novio de mi prima. Pero si el último elemento está encabezado por una conjunción, es preferible que le preceda una coma. Es una manera de anticipar el final de la enumeración (aunque el punto y coma tampoco sería incorrecto): El equipo hizo cuatro fichajes: Juan Díez, portero; Manolo Sánchez, lateral derecho; Rubén Rodríguez, centrocampista defensivo, y Pepe López, delantero centro (mejor que ; y Pepe López…). Por último, aunque se suele utilizar coma antes de etcétera (o la abreviatura etc.), hay ocasiones que es preferible recurrir al punto y coma para evitar ambigüedades. Así, en el siguiente ejemplo, utilizamos el punto y coma para indicar que encontramos más cosas en otros sitios: Allí encontramos de todo: en unas cajas, viejos folletos no utilizados; en un baúl, fotos y dibujos de paisajes; en una maleta, billetes de avión; etc. Sin embargo, y a pesar de ser parecido, en el siguiente ejemplo, lo que indicamos al elegir la coma es que encontramos más cosas dentro de la maleta: Allí encontramos de todo: en unas cajas, viejos folletos no utilizados; en un baúl, fotos y dibujos de paisajes; en una maleta, billetes de avión, recuerdos de viajes, etc. Sobre las comas, ya hablamos algo en este curso. CÓMO UTILIZAR EL PUNTO Y COMA. USO EN LISTAS El punto y coma también se puede emplear para separar cada uno de los componentes de una lista cuando se escriben en diferentes líneas (precedidos por un guion o una viñeta). La primera palabra de cada elemento irá en minúscula y, eso sí, el último elemento se cerrará con un punto: El proceso selectivo constará de las siguientes fases: cuestionario tipo test sobre todo el temario y temas de cultura general; examen con preguntas de desarrollo sobre el temario; conocimientos informáticos: elaboración de un documento administrativo. Podréis encontrar más cosillas sobre este tipo de listados en el último apartado de este artículo. CÓMO EMPLEARLO PARA SEPARAR ORACIONES El DPD nos dice que el punto y coma sirve «Para separar oraciones sintácticamente independientes entre las que existe una estrecha relación semántica». Mejor verlo con un ejemplo: Es mejor que no decir nada; lo único que conseguirás es empeorar las cosas. Eso sí, nos aclara que la elección del signo depende del vínculo: si el vínculo es mayor, utilizaremos punto y coma, pero si es menor, es más conveniente el punto y seguido. Así que lo deja un poco en nuestra valoración. Incluso sería correcto utilizar los dos puntos. SU USO DELANTE DE CONECTORES También en este caso, el uso del punto y coma es un poco a nuestra elección, aunque con matices. Delante de conectores adversativos, concesivos o consecutivos (pero, aunque, sin embargo, no obstante, sino, por tanto…) podemos utilizar la coma cuando las oraciones siguientes tienen poca longitud: Iré, pero poco tiempo. El punto y coma se utiliza si la oración que sigue tiene cierta longitud: El profesor no puede venir; no obstante, los organizadores de las charlas buscarán un buen sustituto. Y el punto es más conveniente si la oración siguiente es bastante larga: La situación es grave. Por tanto, la empresa va a contratar un servicio de asesoramiento que prepare un plan de choque para afrontar la actual coyuntura y preparar las actuaciones a desarrollar en siguientes ejercicios. En este artículo, yo mismo os expliqué un poquito mis manías al respecto. Bueno, con eso ya le dimos un buen repasito al hermano olvidado de los signos de puntuación: el punto y coma. Ya no hay excusa que valga para volver a marginarlo, ¿o sí? Contádmelo en los comentarios, donde también podéis dejar vuestras sugerencias para futuros actos de penitencia ortográfica o gramatical. Por ahora, quedáis limpios de pecado hasta el próximo artículo.
Técnicas literarias para emocionar
Cuando leo una novela que me llama especialmente la atención, intento averiguar qué técnicas literarias contiene para haber dejado su huella, así como qué ha despertado en mí para destacar sobre todas las demás y permanecer en mi memoria. No es fácil sobrevivir al tiempo y a todas las lecturas posteriores. La respuesta está en las emociones. Solo cuando un libro es capaz de emocionarnos como lectores lo recordamos para siempre. La importancia de sentir emociones leyendo Las emociones son importantes para el escritor porque hacen avanzar la trama de una historia. Pero por otro lado también son importantes para el lector, porque justamente a través de las emociones el lector puede identificarse con los personajes y sentir placer al leer su historia. Además, la principal razón por la que nos gusta entrar en contacto con el arte es porque queremos sentir emociones. No importa que sean las mismas emociones que sentimos en la vida real, emociones amplificadas o incluso emociones opuestas a las que se experimentan normalmente; lo importante es sentir. Ahora viene la pregunta del millón que todo escritor se ha hecho una vez en la vida: ¿Qué técnicas literarias hay que utilizar para emocionar al lector? ¿Cómo transmitir emociones con tu escritura? Recuerda, una novela que no logra comunicar las emociones de sus personajes es, sencillamente, un libro que está fallando en su misión más importante. Por esto voy a darte algún consejo y a desvelarte algunas técnicas literarias que puedes utilizar para generar emociones. Observa, aprende y reconoce las diferentes emociones La primera cosa que tienes que hacer para expresar las emociones a través de tus palabras es ser capaz de reconocerlas e identificarlas. Por lo tanto, antes de escribir, hay que aprender y observar. Para trasladar las emociones a los personajes de tus libros debes detenerte y considerar qué factores te permiten deducir la presencia de una emoción. Como por ejemplo, qué gestos provoca, qué expresiones, físicas o verbales, produce y, en fin, a qué decisiones conducen ciertas emociones. Podrías serte útil diferenciar entre dos niveles a través de los cuales las emociones se expresan: el externo y el interno. Externamente es posible reconocer las emociones a través de señales físicas específicas mediante el lenguaje corporal, así como con las expresiones de la cara y las acciones inmediatas que realiza el personaje. Ten en cuenta que cuanto más fuerte sea la emoción, más se producirán reacciones inmediatas de este tipo, ya que se tiene muy poco control racional sobre ellas. Internamente las emociones inducen pensamientos y reflexiones que pueden seguir patrones lógicos y racionales. Lo más frecuente es que estos pensamientos vayan de un punto a otro de una forma no secuencial e increíblemente rápida y se expresen a través de las mismas reflexiones del personaje. Haz que el lector se meta en la cabeza del personaje, que entienda cómo piensa, y permítele ver el mundo a través de sus ojos. La experiencia del personaje es la experiencia del lector Una de las mayores dificultades con la que se encuentra un escritor es en el momento de transmitir las emociones de sus personajes. Las emociones se pueden describir, analizar, organizar…, pero ninguna de estas acciones comparte realmente el estado de ánimo de un personaje. Es como en la vida real: si dices que estás triste y no lo expresas las personas no empatizarán contigo. Lo mismo ocurre con la escritura: los lectores necesitan empatizar con tu personaje, y para ello es imprescindible que se pongan en su lugar. Es necesario que tu personaje experimente realmente sus emociones, que cobren vida y que las mismas construyan parte de su carácter, que le hagan tomar unas decisiones en lugar de otras siguiendo una coherencia a lo largo de la historia. El diálogo no es todo, muestra el lenguaje corporal Como ocurre en la vida real, a pesar de todas las palabras que podamos utilizar en diálogos, al final la mayor parte de la información pasa por la comunicación no verbal; es decir, por el lenguaje corporal. El lenguaje corporal es visible no sólo en el comportamiento que tenemos, sino en las acciones que emprendemos, así como en las decisiones que tomamos. Por esta razón es muy importante que muestres los comportamientos, las acciones y las decisiones de tus personajes que indican su estado emocional para que el lector pueda entender por sí mismo el significado y se vea reflejado. Representa las emociones de los personajes El último paso será la representación misma de esas emociones que quieres transmitir. Teniendo en cuenta todo lo que he dicho hasta ahora, tendrás diferentes maneras que podrás poner en práctica para escribir las emociones. Puedes hacer esto con distintas técnicas literarias. Comunica directamente la emoción Puedes empezar escribiendo directamente lo que siente el personaje. En este caso, el narrador se encarga de comunicarle directamente al lector cómo se siente el personaje a través de las palabras y le proporciona una información ya descodificada. Esta, por supuesto, es la forma más directa y sencilla, pero también la menos efectiva. Deja que sea el personaje quien diga cómo se siente Otra método que puedes utilizar es haciendo hablar al personaje y dejar que exprese sus emociones verbalmente. En esta situación, el personaje se comunicará directamente con el lector y expresará sus emociones de forma explícita a través del diálogo. Desde el punto de vista narrativo, esto acerca al personaje a sus propias emociones, pero el resultado puede ser alienante, porque en la vida real es difícil que verbalicemos las emociones con claridad siguiendo esta pauta. Para entender la veracidad de esta última afirmación, piensa en tu propia experiencia, en todas esas situaciones en las que has expresado explícitamente tus emociones. ¿Con qué frecuencia dices abiertamente qué sientes? Es mucho más probable que alguien te pregunte cómo te sientes y que a esa misma pregunta decidas no responder con la verdad sino con alguna evasiava para esconder tus sentimientos. Expresa las emociones a través del comportamiento Como ya hemos visto, son tus comportamientos,
El branding para escritores
[et_pb_section admin_label=”section”] [et_pb_row admin_label=”row”] [et_pb_column type=”4_4″][et_pb_text admin_label=”Text”] ¿Qué es el branding? El branding para escritores existe y es sumamente importante. En la actualidad, nos guste o no, se trata de un elemento del que ningún profesional puede prescindir. Yo mismo lo he utilizado en mi desarrollo personal y he visto mi visibilidad crecer día tras día. Hoy os voy a explicar la importancia de construir vuestra marca personal y os daré algún consejo sobre cómo empezar. Pero antes de sumergirnos en este tema, empecemos por las bases: ¿de qué hablamos cuando hablamos de branding para escritores? Tu branding define quien eres: son las ideas, las imágenes y las palabras que resuenan en la mente de los lectores cuando escuchan tu nombre o el de tu novela. Construir tu marca, por lo tanto, significa crear una imagen clara y precisa que te identifique, que diferencie tus libros y tus características como escritor. He leído muchos artículos por el mundo de internet que ven el branding como algo superficial y plástico, pero os quiero dar otro punto de vista. Cuidar la imagen que das a tus lectores a través del branding no es ningún pecado. No quiere decir que tengas que crear un personaje artificial y alejarte de tu personalidad para gustarle a los demás. Todo lo contrario, has de ser honesto y genuino. Como ya sabrás, mucho de lo que comunicamos depende de cómo lo decimos. La clave está en utilizar las formas de comunicación visual y verbal correctas mientras compartimos quiénes somos con total transparencia. Ahora que sabes qué es el branding para escritores, el paso siguiente es comprender su importancia. ¿Por qué hoy el branding para escritores es tan importante? En el pasado, los autores compartían sus personalidades a través de la escritura, el principal canal de comunicación existente en la época, y en muchos casos llegaron a ser conocidos solo tras su muerte. Hoy el mundo es distinto y los medios de comunicación son muchísimos. Los tiempos cambian y con ellos es necesario que nosotros también nos adaptemos a ese cambio; sobre todo si podemos sacarle partido. Míralo desde esta perspectiva: la libertad que te proporciona internet va a hacer que puedas ganar visibilidad y darte a conocer si aprendes los métodos para conseguirlo. Está claro que no es el único paso que tienes que dar para que se te conozca como escritor, y anteriormente a este hay muchas otras etapas importantes, pero esta es una herramienta a la que podrás acudir una vez que te sientas listo para llegar al gran público. Por dónde empezar, consejos y primeros pasos No puedo regalarte una fórmula mágica para que puedas crear tu marca personal perfecta, pero lo que sí puedo hacer es darte algún consejo que te ayuden a individualizar tus necesidades. Como por ejemplo, los primeros pasos a seguir que te ayudarán a construir tu propio branding para escritores. 1. Conoce tu identidad Quizás te parezca un poco trivial, pero uno de los primeros pasos antes de empezar cualquier otra cosa es el más simple pero el más complicado de todos: conocerte a ti mismo. Debes determinar quién quieres ser como escritor y por qué quieres ser conocido. Para ello haz una amplia reflexión sobre tu escritura, tus habilidades y los objetivos que quieres alcanzar. Descubre quién eres, no solo como persona sino también como escritor; cuáles son tus puntos fuertes, tus debilidades y hacia dónde quieres ir, sin olvidarte de cuáles son tus objetivos a corto y a largo plazo. Una vez que hayas dado este primer paso habrás asentado las bases, y estudiar una estrategia que te ayude a desarrollar tu identidad de marca será mucho más sencillo. De este modo estarás listo para enfocar tus esfuerzos hacia la dirección justa . 2. Descubre lo que te gusta Desde ese momento en adelante comenzará el proceso de construcción de tu marca personal, y otro aspecto sobre el que tendrás que enfocarte es el género sobre el que te gustaría trabajar. El género que escogerás será una parte inseparable de ti junto con tu estilo. Ya sé qué estás pensando… ¿Tengo que escoger solo un género? No es indispensable, y entiendo que elegir trabajar con un género específico es un compromiso a largo plazo que quizás no te sientas listo para tomar en este momento. Pero con el tiempo será sumamente importante que descubras qué género te representa y qué te gusta escribir para que puedas dirigir tu trabajo hacia un grupo concreto de personas, de esta manera podrás construir un nicho específico de seguidores. Y si no quieres escoger un único género puedes crear pseudónimos o heterónimos para que los lectores reconozcan en seguida qué van a leer. Por ejemplo, Fernando Pessoa fue conocido también como Ricardo Reis, Álvaro de Campos o Alberto Caeiro. 3. Construye tu presencia online Una vez que tengas claro quién eres y cómo quieres ser conocido, ha llegado el momento de hacer tu gran debut. Tu presencia online es indispensable. Internet es como una gran vidriera en el que cada uno de nosotros puede encontrar lo que quiere, explorar mundos y descubrir nuevas cosas cada día; pero recuerda: si no estás presente en la red tus lectores no van a saber que existes y será difícil que te puedan descubrir. Si no sabes por donde empezar, por ejemplo, en el diseño de tu propio logo, en la paleta de colores, en la construcción de tu blog y redes sociales o en cómo comunicar de la mejor manera lo que quieres transmitir como marca, la mejor opción es que recurras a un profesional en esta fase de la construcción de tu branding como escritor. Es cierto que si tienes tiempo internet está lleno de recursos y puedes aprender mucho, pero si el tiempo no te sobra, lo tienes claro y quieres empezar ya tu proceso de branding personal, mi consejo es que acudas a alguien que te sepa entender y que pueda guiarte paso a paso en este nuevo camino. 4.
Escribir tu novela con el método PEN
Si te estás preguntando como escribir tu novela para que tenga éxito, has llegado a la página adecuada. De hecho, no solo encontrarás un gran número de artículos que te guiarán en tu proceso de aprendizaje, sino que también podrás acceder a diferentes cursos de escritura para que finalmente sepas qué es lo que le falta a tu pluma. Es bastante común empezar a escribir una novela y después no saber hacia donde continuar, o simplemente terminarla y que haya demasiados fallos para que una editorial la tome en consideración. Yo, como tú, he pasé por un largo proceso antes de conseguir publicar mi primera novela. Pero gracias a ello he sido capaz de localizar mis errores y hacer un gran trabajo de autocrítica que hoy comparto contigo porque a mí me hubiera sido muy útil tener esta información. Por esto he desarrollado un método, el método PEN, para ayudarte a dar un paso más hacia la realización de tu sueño: ser escritor. Ante todo, voy a introducirte los elementos principales de la novela, que a su vez son los mismos que trabajamos juntos con el método PEN. ¡Prepárate a escribir el libro que siempre has querido escribir! Los elementos esenciales para poder escribir tu novela Tus primeros pasos: la introducción y el género El nacimiento de una novela es fruto de una intensa actividad creativa generada a través de imágenes, pensamientos, fantasías e ideas que son inherentes a cada escritor. Un taller de escritura sirve para darle forma a estas ideas y llevarlas al papel para luego difundirlas a los lectores. Es por esto que el método PEN entiende que la introducción a la novela es un acercamiento íntimo a la obra y os ayudará a imprimir una forma literaria a vuestras creaciones. Para concebir vuestra novela deberéis conocer cuáles son estos elementos básicos y cómo interaccionan entre ellos. Si aprendéis esta dinámica, el proceso de escritura no os resultará difícil, sino que será fluido y en breve tiempo producirá frutos. El siguiente paso al cual deberéis prestar atención es el género de vuestra novela. Para identificarlo tendréis que reflexionar sobre el tema de la obra, el modo de interacción de los personajes, sus motivos y, en definitiva, cuál es el disparador de la trama. La elección de un género es esencial. Se puede tratar de relatos de terror, historia, fantasía, ciencia ficción, entre otros. Las opciones son casi ilimitadas. Esta decisión no obedece a una clasificación meramente literaria, sino que os servirá a lo largo de todo el proceso creativo. De hecho, os será útil en el momento de desarrollar vuestra trama, crear los personajes y entender sus conflictos. Argumento e historia Un elemento a menudo descuidado por algunos escritores es la solidez del argumento de la obra. Con el método PEN os será posible enlazar los distintos eventos y combinar los giros narrativos a la perfección. La secuencia de hechos que atraviesan la novela deben estar libres de errores y de vacíos argumentales. Al mismo tiempo, es importante acompañar el desarrollo de vuestros personajes con un trasfondo congruente. Paralelo al argumento de la novela se encuentra la historia, es decir, el despliegue mismo de la trama. La historia tiene que ser interesante para el lector e invitarlo a conocer cada vez más sobre el avance de la obra. Por este motivo tiene que resultar consistente con el tejido de la trama. Otra de las ventajas del método PEN es que aprenderéis a mantener la historia interesante a lo largo de toda la narración, desde vuestras primeras páginas hasta el desenlace. Como atrapar el lector: conflictos y clímax Como sostenía el filósofo Heráclito: “La guerra es la madre de todas las cosas” Esta cita se puede aplicar también al momento de escribir una novela, ya que el conflicto constituye el motor de la obra. La historia avanza a través de la lucha y el juego de opuestos. Pueden tratarse de amenazas externas, simples disidencias o rivalidades de intereses entre distintas partes; incluso los conflictos internos de los personajes pueden servir a este propósito. Lo importante es que los conflictos actúen como agentes de cambio dentro el contexto general de la trama. Un elemento muy cercano al conflicto es la tensión que, en una historia lograda, debe ser creciente y llegar a su punto máximo en el clímax de la novela. El clímax es el final de la historia y constituye el punto culminante de toda la obra. Toda la trama se construye para este momento, la resolución del conflicto que, a modo de desenlace, producirá un efecto catártico sobre el lector. Personajes y obstáculos La creación de los personajes y de los obstáculos que estos mismos se encuentran a lo largo de tu historia es uno de los elementos más importantes. Como sabrás, el lector tiende a identificarse con ellos o a desarrollar una forma de empatía y este es uno de los procesos que le permite al lector sumergirse en la historia que estás contándole. Para que esto pase será necesario que te enfoques muy bien en este apartado y que crees personajes que sean reales, pero que al mismo tiempo tengan sus propias características que los distinguen del resto. Y aunque un buen personaje es una clave esencial para una buena novela, también es necesario que construyas el mundo interior de aquellos personajes para que tengan deseos, pulsiones y emociones que los llevan a enfrentarse con obstáculos a lo largo de su camino de vida. Los obstáculos crearán ese suspenso y esa tensión narrativa que hace que el lector no pueda dejar de leer tu novela. ¿Cómo conseguir crear todos estos elementos de una forma equilibrada y personal? Aplicando todo lo que aprenderás a lo largo del método PEN. ¿Por qué escribir tu novela con el método PEN? El método PEN es un proceso de aprendizaje a través del cual aprenderás a escribir tu novela sin cometer los típicos errores de todo autor novel. Se trata de un programa formativo completamente online, así que no
¿Qué necesitas saber antes de escribir una novela?
Existen muchas técnicas, formas y métodos para escribir una novela. A través de internet, los libros y las redes sociales puedes encontrar una infinidad de recursos. Y es justamente por esta gran variedad que a veces resulta complicado entender qué puede funcionar para nosotros y qué no. Ten en cuenta que la única manera que tienes para elegir la modalidad que mejor se ajusta a tu forma de ser es probándolas todas hasta dar con la correcta. Aunque lo más importante que necesitas para escribir una novela es algo que únicamente tú puedes darte, como dijo Albert Einstein: “Hay una fuerza motriz más poderosa que el vapor, la electricidad y la energía atómica juntas: la voluntad.” Sabemos que suena simplista, pero es cierto, si no sostienes tu carácter sobre unos pilares firmes cualquier cosa que aprendas puede que no sea suficiente para lograr tu objetivo, ya que faltará el aspecto más importante. Si tus fundamentos no son estables es probable que aquello que construyas se derribe fácilmente, así que no descuides este punto. Tu fuerza de voluntad, tu determinación, tu paciencia y tu constancia son los elementos que necesitas por encima de cualquier otra cosa. Solo así podrás empezar a escribir una novela. ¿Tienes estas características o las estás construyendo? Si tu respuesta es afirmativa, el paso siguiente es empezar tu formación como escritor. Aquí van unos puntos importantes en los que es bueno que te enfoques antes de empezar a escribir tu novela. Conoce tus malos hábitos Casi todos tenemos malos hábitos al escribir. Puede tratarse de faltas de ortografía que hemos automatizado a lo largo del tiempo e imprecisiones gramaticales, ya por ser bilingües o por simple confusión. Pero si quieres ser escritor necesitas liberarte de ellos. La solución es simple. Puedes mejorar tu gramática y tu ortografía estudiando y practicando sobre tus errores. Para ello puedes seguir cursos en modalidad presencial u online. Existe una gran cantidad de recursos de pago y otros completamente gratuitos a los que puedes acceder. Si es algo que sientes que tienes que trabajar, deja de posponerlo. No más excusas, empieza ahora mismo y libérate de tus malos hábitos lingüísticos. Escribe, escribe, escribe Sabemos que puede parecer la más obvia de las afirmaciones, pero para escribir un buen libro necesitas ante todo saber escribir bien. Y ahora vienen las dudas: ¿cómo sé si escribo bien? ¿cómo mejoro mi escritura? También en este caso existen una multitud de posibilidades que puedes emplear para evaluar tu capacidad como escritor. Puedes empezar por lo más sencillo. Pídele a un amigo o a alguien en quien confíes que lea lo que escribes. Aunque no se trate de un experto del sector será muy útil saber su opinión. Si lo que intentas comunicar llega de forma correcta e incluso genera alguna emoción o forma de empatía, algo debes estar haciendo bien. Descubre de qué se trata para conocer tus puntos fuertes, de lo contrario descubre en qué estás fallando. Ten en cuenta que a estas personas puede cegarles un poco su cariño por ti, así que coloca sus comentarios en cuarentena antes de emocionarte demasiado. Además, si no son lectores habituales sus opiniones no tendrán un valor muy alto, así que quizá te convendría explorar en otros lugares: grupos de lectores, etc. Por otro lado, lee a otros autores puedes aprender de ellos qué es lo que te gusta y ver qué te gustaría tener en tu estilo de escritura. No tienes que copiarlos, pero simplemente dejarte inspirar y aprender de los mejores. Empezarás a entenderte a ti mismo y a tu forma de escribir. Una vez que hayas comparado y editado varias veces tus textos habrás desarrollado la capacidad de ser autocrítico y de aplicar un análisis individual. Aun así puedes pedir la ayuda de expertos, seguir cursos especializados o estudiar un buen manual sobre el tipo de escritura que más te interesa para aprender la teoría. Por último, lo más importante para mejorar en tu escritura es escribir, escribir y escribir. Solo haciéndolo podrás mejorar sin parar hasta el día en el que estés satisfecho de ti mismo y te sientas seguro para empezar tu novela. Desata toda tu creatividad Ser creativos es claramente uno de los requisitos indispensables para escribir historias que intriguen e interesen. Aunque como veremos en otros artículos, no es suficiente la creatividad para escribir novelas. Una vez que hayas despertado tu parte creativa, conjuntamente, tendrás que aprender la técnica con la que comunicar esa misma creatividad. Pero no te obligues, ya que la creatividad tiene una característica curiosa: si se la fuerza se empieza a bloquear, deja de fluir y nos abandona. Si no te sientes creativo busca algo que llame tu atención o que despierte tu curiosidad. Verás que las ideas no tardarán en llegar. Una buena idea es anotar todo lo que te venga a la mente, incluso sin seguir un orden. Podrás darle una forma más estructurada más adelante, pero por el momento no te preocupes; disfruta de tu ser creativo. Recuerda, el Universo tiende a la entropía, al desorden y eso mismo es el acto de crear que rige la creatividad. Lee todo lo que puedas Leer es una de las costumbres más importantes para un escritor. Probablemente no es algo que te resulte difícil hacer, ya que si te gusta escribir eso quiere decir que te encantan los libros. Pero es bueno recordar que una técnica útil para mejorar tu escritura y tu capacidad de interpretación es salir de tu área de confort. Disfruta autores que no sueles leer, cambia géneros y explora las bibliotecas de tus amigos. Leer libros diversos es una manera para estimular tu mente. Y quien sabe, quizás a través de este ejercicio terminarás incluso descubriendo algo nuevo sobre ti mismo. No olvides que la labor del escritor requiere coraje y es un recorrido a través del cual podrás reencontrarte y conocer mejor lo que te rodea. Tu experiencia personal como lector influirá sobre tu escritura, por eso es importante
El detective de ficción. Cosas a tener en cuenta al crearlo. 1ª parte.
Hola, amigos. Hoy vengo a hablaros del detective de ficción y la importancia que tiene dentro de la novela policiaca. En diferentes artículos veremos ejemplos, una lista de los más famosos, y todo lo que debemos tener en cuenta a la hora de crear tan singular personaje. Vamos a ello. ¿QUÉ ES UN DETECTIVE? Según la RAE, detective es: Policía particular que practica investigaciones reservadas y que, en ocasiones, interviene en los procedimientos judiciales. Es decir, una persona que tiene autoridad para investigar toda clase de crímenes y delitos, ya sea por petición de un particular o en colaboración con las fuerzas de seguridad del estado. Cabe destacar que, en España, los detectives privados NO pueden investigar delitos perseguibles de oficio, tal como se indica en el BOE, en la Orden de 20 de enero de 1981, pero sí pueden, siempre con autorización del juez y del interesado, participar en la investigación de los mismos, colaborando con la policía y entregando todas y cada una de las pistas y pruebas que encuentren. Y, si realizando una investigación de otra índole, se encuentran con este tipo de delitos, están obligados a poner toda la información del caso, de forma inmediata, a disposición de la Policía Nacional o de la Guardia Civil. CÓMO CREAR UN BUEN DETECTIVE DE FICCIÓN Antes de ponerte a escribir tu novela, tienes que tener muy claro qué tipo de detective de ficción quieres. Sí, ya lo sé, te estás preguntando si hay más de un tipo. Y la verdad es que hay dos: el profesional y el aficionado. Sí, sí, aficionado. Ahora lo verás. EL DETECTIVE DE FICCIÓN PROFESIONAL El detective de ficción profesional, es aquel que se dedica profesionalmente a resolver crímenes. Puede ser policía, detective de homicidios, forense, abogado criminalista, detective privado, y un largo etcétera. Si tú detective de ficción pertenece a este grupo, tiene que saber lo que hace, los pasos a dar y lo que no puede hacer. Es lo que se espera de un profesional. Otra cosa que tienes que tener muy clara es su profesión, porque, sea la que sea, tienes que tener buenos conocimientos sobre ella. No puedes cometer errores que te dejen mal ante tus lectores. Es decir, si tu detective de ficción es médico forense, debes conocer ese mundo para que tu personaje se desenvuelva en él sin dificultad. No, tranquilo, no te estoy pidiendo que aprendas a hacer una autopsia, no te asustes, pero sí que conozcas la terminología asociada a esta profesión, o a cualquier otra. ¿Por qué es tan importante este detalle? Pues porque entre tus lectores es seguro que habrá profesionales como tu detective de ficción, y otros que, sin serlo, tengan conocimientos. Y eso significa que un error será inmediatamente descubierto por ellos. Investiga bien antes de empezar a escribir, es la única forma de no equivocarte. EL DETECTIVE DE FICCIÓN AFICIONADO Si eliges este tipo de detective de ficción, en principio es más fácil la escritura, ya que tus lectores no esperarán una investigación ni tan exhaustiva ni tan perfecta, pues cualquiera de tus personajes puede ser tu detective de ficción, desde un adolescente hasta un taxista jubilado, pasando por escritores, fotógrafos, comerciantes, basureros, etc. Está claro que, al no ser un profesional, tu detective de ficción no tiene porqué conocer todos los procedimientos que se siguen en una investigación, lo que hará que cometa muchos errores, y que actúe más por impulsos, presentimientos y siguiendo su instinto, que por otra cosa. Como he dicho antes, en principio es más fácil escribir con un detective de ficción aficionado. Solo en principio. Porque nuestro personaje va a carecer de cosas que los profesionales tienen, como acceso a los informes tanto policiales como forenses, a las pistas, a los testigos, etc. Por ello, tienes que ser muy imaginativo para que tu detective avance en su investigación hasta llegar a resolverla. Sea como sea, el detective será el encargado de revisar las pistas y las pruebas, una de las tres claves de la novela policíaca que ya estuvimos analizando. CUALIDADES DE UN BUEN DETECTIVE DE FICCIÓN El detective de ficción suele ser visto como un héroe, aquel que soluciona el misterio, que descubre al culpable. Solía ser una persona solitaria, extraña, fría, desconfiada, excéntrica y muy maniática. Alguien desengañado con la época en la que le ha tocado vivir, y, por supuesto, casi siempre en conflicto con la policía. Pero eso ya no es así. Atrás quedó la época de Philip Marlowe o Sam Spade, el detective de ficción bebedor, mujeriego, cínico y egocéntrico, vestido con gabardina y sombrero. El detective de ficción de hoy en día se relaciona con naturalidad y cordialidad, colabora con las fuerzas del orden e, incluso, tiene familia a la que quiere y protege. Tanto si es profesional como aficionado, el detective de ficción de hoy es más “humano” y próximo, sobre todo con las víctimas. Como buen ejemplo de este cambio, tenemos al teniente Horatio Caine, de C.S.I. Miami. Pero vamos a analizar las características más señaladas del detective de ficción, muchas de las cuales se dieron a conocer desde los primeros textos de Poe. Podemos decir, sin temor a equivocarnos, que el trabajo del detective de ficción se mueve en un campo rigurosamente intelectual. Dice el magistral Sherlock Holmes, que las aptitudes que debe tener el detective de ficción ideal son tres: capacidad de observación, de deducción y los conocimientos necesarios, por incoherentes que parezcan, que le lleven a solucionar el caso. Por otra parte, el singular Hércules Poirot menciona, en todos sus casos, la excelencia de sus pequeñas “células grises”, mientras que Philo Vance posee un sagaz poder psicológico al que nadie se puede resistir, ni siquiera las personas más fuertes. Es decir, tiene que ser una persona sabia, la única con la capacidad necesaria para descifrar las señales, por pequeñas o entretejidas que sean, con una forma de ver las cosas completamente distinta a los demás. De este modo, la mirada del detective de
Libérate de estos mitos si quieres ser escritor
Con mucha probabilidad has llegado hasta aquí porque quieres ser escritor. Puede que aún no hayas empezado a redactar tu primera novela y que lleves años con esa historia dentro de tu cabeza, ahí se ha quedado y no sabes como dejarla salir. O a lo mejor ya la has escrito e incluso has buscado una editorial para publicarla. En ambos casos puede ser que tus expectativas no hayan terminado cumpliéndose del todo, sigues con dudas y preguntas que comienzan con algún cómo y muchos porqués. Si te ves reflejado, no te preocupes, querido autor novel: el oficio del escritor requiere tiempo, es trabajo y es arte, pero sobre todo es aprender, planificar y darle vida a tu escritura. Recuerda lo que dijo Stephen King en su autobiografía Mientras Escribo: “Las palabras crean frases, las frases párrafos, y a veces los párrafos se aceleran y cobran respiración propia.” En este artículo voy a darte unos recursos para que puedas empezar a desarrollar tu carrera como escritor, pero antes necesito que te liberes de estos 5 mitos que todo autor novel, antes o después, ha terminado creyéndose. Primer mito: No tengo suficiente talento Este es un clásico que echa para atrás a un gran número de aspirantes a nuevos escritores que a menudo terminan dejando de lado su sueño por esta razón. Si tú también te lo has creído tengo una buena noticia para ti: la mayoría de las personas no nace con una capacidad innata, o lo que se le llama un talento. Lo que sí es cierto es que todos los que quieren escribir tienen una pasión en común, la escritura, y eso hace que pasen gran parte de su tiempo escribiendo y mejorándose hasta dar con el punto. De esto se trata. Saber escribir no es un don; como todas las cosas, se aprende a través de la práctica, probando una y otra vez, analizando los errores y corrigiendo la técnica narrativa. La constancia es la clave que necesitas tener y cultivar. Recuerda, nadie nace sabiendo. Segundo mito: Necesito estudiar una carrera en la universidad La decisión de estudiar en la universidad reside en diferentes razones, como aprender algo nuevo, favorecer capacidades que sentimos tener dentro de nosotros o el deseo de adquirir un conocimiento más profundo sobre un tema específico, aunque para muchos la causa principal suele ser conseguir un título oficial que les dé acceso a un nicho laboral y les permita ejercer una profesión en concreto. Sin embargo, es importante recordar que no todos los trabajos se aprenden en la universidad. Es común pensar que para escribir una buena novela es necesario estudiar una carrera como Comunicaciones, Literatura, Lenguas, Letras… y que sin ello sería imposible, o muy difícil, ser un escritor. Bien, ¡no es así! Para ser escritores y escribir novelas la universidad no es un requisito indispensable, porque ninguna carrera enseña a ser escritor. Si te interesa enriquecer tu cultura y quieres tenerla como guía, adelante; es muy buena idea. Pero si tu objetivo es ser escritor necesitas “tan solo” enfocarte en aprender y aplicar los conceptos de una asignatura en concreto: la narrativa. Para ello, fórmate a través de cursos de escritura que te ayuden a trazar tu camino. Si aún estás pensando que a lo mejor te vendría bien la universidad para ser escritor, piensa en las historias de grandes escritores que demuestran lo contrario, como Michael Crichton o Sir Arthur Conan Doyle. Ninguno de los dos estudió en la universidad para ser escritor, sino para ser médicos; sin embargo, ¡escribieron novelas reconocidas mundialmente! Tercer mito: Ya nadie lee Puede que sea cierto que hoy en día se lee mucho menos con respecto al pasado, pero también es cierto que el número de personas alfabetizadas que tienen acceso a la cultura es mucho mayor. En cada una de ellas hay un potencial lector al que puedes llegar. No se trata de que lo que escribes le guste a todo el mundo, sino de que haya gente a la que le guste lo que escribes. Las personas leen cuando se siente inspiradas por un libro que se cruzan en el escaparate de una librería, cuando un amigo les cuenta la historia de una novela que lo ha cautivado. O incluso navegando por internet al dar con los comentarios de un blog que terminan convenciéndolo. Hay infinitas maneras en las que los lectores pueden encontrar tu novela, pero si nunca la escribes ese encuentro jamás se dará. Citando al poeta Pier Paolo Pasolini, recuerda que el rol del escritor es extremamente relevante para la sociedad. Aportar creatividad e inspiración con lo que se escribe es algo indispensable, que trae nueva vida y estimula el ambiente en el que vivimos de maneras directas e indirectas. Por esto la profesión del escritor nunca va a morir, y por las mismas razones siempre habrá voraces lectores en la espera de novedades. Necesitamos cultura, necesitamos escritores, necesitamos libros para leerlos. Cuarto mito: Las editoriales no publican nuevos autores Este probablemente sea el punto más difícil de aceptar para un autor novel y es un tema muy importante que hemos tratado con más detalle en este artículo. Es verdad que muchos aspirantes a escritores envían sus novelas a las editoriales y reciben un “no” como respuesta. Precisamente alrededor de esta experiencia compartida por la multitud se ha creado esta falacia que enreda a un gran número de escritores noveles. Pero entonces, si esto pasa realmente ¿por qué lo llamamos un mito? La razón que hace que la mayoría de las novelas de los autores noveles sean rechazadas no reside en el hecho de que las editoriales no quieran publicar a un nuevo autor emergente, sino en la escasa calidad de ese trabajo. Cuando las novelas son de calidad y tienen potencial de venta las editoriales no dudan ni por un momento y las publican, ya que para ellas se trata de un negocio. Tienes que buscar el verdadero origen del rechazo de tu trabajo. Sé que
7 claves al aplicar corrección de texto y estilo a tus novelas
[et_pb_section fb_built=”1″ _builder_version=”3.22″ global_colors_info=”{}”][et_pb_row _builder_version=”3.25″ background_size=”initial” background_position=”top_left” background_repeat=”repeat” global_colors_info=”{}”][et_pb_column type=”4_4″ _builder_version=”3.25″ custom_padding=”|||” global_colors_info=”{}” custom_padding__hover=”|||”][et_pb_text _builder_version=”3.27.4″ background_size=”initial” background_position=”top_left” background_repeat=”repeat” global_colors_info=”{}”] ¡Llegó el momento de aplicar texto y estilo a las novelas que escribas! “La papelera es el primer mueble en el estudio del escritor”. Esta potente frase atribuida a Ernest Hemingway nos ayuda a entender el contexto del tema del artículo que te traigo: la corrección de texto y estilo de tu novela. No es un secreto que una novela que merezca la pena leer no estará lista al primer intento, de ser así no habría suficientes estantes en las librerías y bibliotecas del mundo; por el contrario, a una historia debe exigírsele, desde el momento de su concepción, que cumpla con los mínimos, y en el desarrollo que se acerque a los máximos niveles de perfección. ¡Estoy seguro de que este post te ayudará a utilizar cada vez menos la papelera! Lo primero que debo decirte es que en el mundo de la corrección “cada maestrillo tiene su librillo”, múltiples son los métodos, los caminos y las recetas para llegar. Aquí importa mucho que te formes para identificar los fallos de forma y de fondo que pueda tener tu texto antes de ponerlo en manos de correctores profesionales. Por cierto, este granado oficio de la corrección de estilo es un buen apoyo, vayan mis saludos para esta comunidad. Contratar este tipo de servicios antes de publicar tu novela, o incluso antes de enviarla a un editor o agente, es lo mejor que podrás hacer, pero si deseas dar los primeros pasos por tu cuenta, estás en el post ideal. Al iniciarte en estas lides te surgen dudas como éstas: ¿y qué voy a corregir? ¿Por dónde empezar? ¿Cuándo hacerlo? ¿A quién puedo confiar mi libro para que sea lector cero? ¡Si tomaste la decisión de hacerlo tú mismo, emprende el viaje con entusiasmo y seriedad, documéntate! Un mecánico, un cirujano, un odontólogo conocen bien las herramientas de su profesión; para un escritor no tiene por qué ser diferente. Cuanto más conozcas tu idioma y la forma de crear con él, mejor serás capaz de crear un universo distintivo en el que el lector se sienta cómo e interesado por la historia que deseas contarle.. https://blog.lengua-e.com/ brinda enriquecedoras guías sobre el uso de nuestro español. Una revisión básica debe abarcar tres elementos fundamentales: la corrección ortotipográfica, la corrección de estilo, y la propia corrección de aspectos de la esfera literaria que nos ocupa en el oficio narrativo. Si quieres profundizar en la primera y la segunda te sugiero que leas con atención este artículo, la autora abarca un amplio margen, desde el uso de signos de puntuación, concordancia y uso de adverbios. Así como en la corrección de estilo desde el orden de las frases hasta el abuso de sinónimos. Pero si lo prefieres, en mi sección Ortografía y Gramática, te facilito muchos posts sobre este apartado. 7 claves para aplicar la corrección de texto y estilo Guarda la novela. Toma distancia Al escribir te apegas a tu novela, por lo que intentar corregirla objetivamente costará más. Cuando termines la historia, abandónala un tiempo prudencial, que variará según tu propia experiencia. Hay quien señala que pueden ser meses incluso. Toma contacto cuando sientas que eres un nuevo lector, desconectado, capaz de encontrarte con el texto como si no fuera tuyo. Sube de escalón en escalón Dicen que quien mucho abarca, poco aprieta. Si los nervios o la premura te conquistan y deseas corregir todo al mismo tiempo, difícilmente avanzarás. Te recomiendo entonces centrarte en capítulos, etapas, elementos específicos (personajes, historia, descripciones). [/et_pb_text][et_pb_image src=”https://teopalacios.com/wp-content/uploads/2020/11/94.png” alt=”Texto y estilo” title_text=”Texto y estilo” _builder_version=”4.6.6″ _module_preset=”default” global_colors_info=”{}”][/et_pb_image][et_pb_text _builder_version=”4.6.6″ _module_preset=”default” global_colors_info=”{}”] Corta el cordón umbilical La obra que corriges quiere emanciparse, pero para ello debe pulirse. Piensa como un revisor objetivo, no como un escritor enamorado ciegamente de su obra. Aprovecha para enjuiciar las escenas, a los personajes, las referencias, al narrador. Verifica que no te has repetido en otros textos. Implícate, sin afectos, en este trabajo de detective que busca fallos. Hora de deconstruir En este paso necesitamos lápiz y papel, si te gusta lo clásico, o tu aplicación digital favorita para tomar apuntes. Revisa minuciosamente la línea del tiempo, el sentido, la lógica de la historia; pregúntate qué papel juega cada personaje, si debe quedarse o es prescindible. No habrá mejor momento para deconstruir, para tener una mirada descarnada, tomar notas y empezar a acoplar los tornillos flojos que pueda tener la obra, por grandes o chicos que sean. ¡Recuerda mantener la objetividad y arrojar, sin dudar, a la papelera lo que no funcione! Piensa como cuentacuentos Ya pensaste en cómo mejorar tu historia, su cronología y el ambiente. Has intentado que fueran los ideales y mejor logrados para el mensaje que esperas transmitir. Ahora analiza cómo lo contaste. En esta corrección de estilo tendrás que vigilar con ojo avizor la estética del texto, la fluidez, que no haya palabras ni frases repetidas o desordenadas, la pobreza léxica, el exceso o defecto de conectores, los clichés. Y eso, entre muchos otros elementos que determinan la grandeza y trascendencia de una obra. [/et_pb_text][et_pb_image src=”https://teopalacios.com/wp-content/uploads/2020/11/95.png” alt=”Texto y estilo” title_text=”Texto y estilo” _builder_version=”4.6.6″ _module_preset=”default” global_colors_info=”{}”][/et_pb_image][et_pb_text _builder_version=”4.6.6″ _module_preset=”default” global_colors_info=”{}”] Que reine la sencillez expresiva Las oraciones y frases que utilices pavimentarán el éxito de tu novela. Pon la lupa en la extensión y forma de tus frases, analiza si usaste abundante cantidad de adverbios y/o adjetivos; verifica que las ideas estén encausadas, preferentemente con un único verbo. ¿Quieres enamorar a tu lector? Sé concreto, cuida que la novela no sea un cascarón vacío que habla y habla, pero no dice nada. Desempolva el diccionario Toca el turno a la corrección ortotipográfica. En este aspecto pon todo el empeño y olvida que tienes buena ortografía, incluso al mejor cazador se le escapa una liebre. La Real Academia de la Lengua puede haber cambiado alguna regla o palabra desde la última vez que estuviste analizando este tema; de igual forma
10 hábitos para escribir y terminar una novela con éxito
[et_pb_section fb_built=”1″ _builder_version=”3.22″ global_colors_info=”{}”][et_pb_row _builder_version=”3.25″ background_size=”initial” background_position=”top_left” background_repeat=”repeat” global_colors_info=”{}”][et_pb_column type=”4_4″ _builder_version=”3.25″ custom_padding=”|||” global_colors_info=”{}” custom_padding__hover=”|||”][et_pb_text _builder_version=”3.27.4″ background_size=”initial” background_position=”top_left” background_repeat=”repeat” global_colors_info=”{}”] ¿Quieres terminar tu novela con éxito? ¡Has llegado al artículo indicado! Un cocinero que triunfa (sea en el hogar o en la alta cocina) no halla el éxito en la felicitación tras realizar un delicioso plato. Entendió el ritual, lo hizo suyo, tomó el tiempo para formarse, entender las recetas, conocer los ingredientes, saber dónde, cómo, cuándo y a quién comprárselos. Luego a cocinarlos, que significa dominar los elementos, el fuego, los metales, las texturas, los olores, los sabores; el éxito no es cruzar una meta, es la suma de cada paso andado. Como todo en la vida, las habilidades se adquieren por la práctica constante. Ya lo señalaba el refranero popular ¡lo que bien se aprende jamás se olvida! Y, sin duda, a escribir se aprende escribiendo. Comencemos por analizar a qué te dedicas. Si no eres un escritor a tiempo completo, si debes compartir tu tiempo laboral y familiar con el oficio de escritor, como seguramente es tu realidad, llegaste al post adecuado. Ahora bien, si deseas escribir una novela realmente exitosa debes esforzarte por tener un método que abarcará grandes ámbitos de tu existencia, que transformarán, incluso, tu estilo de vida. ¿Qué camino seguir entonces? ¿Cómo evitar el ocio, las distracciones? ¿Cómo hallar un lugar de paz para la creación en medio del barullo de familiares y vecinos? Pues si estás decidido a conseguir resultados con tu novela, sigue estos sencillos, pero efectivos hábitos que harán de ti un escritor en toda regla. ¡Comencemos! Elige sobre qué escribirás Toca comenzar. Lo primero entonces será escoger el género en el que quieres encuadrar tu obra: si será novela histórica, comedia, policiaca, romántica, de fantasía… Ubica tu posible nicho entre las múltiples posibilidades que te da la literatura. Debes, nunca mejor dicho, casarte con tu obra, dejar en ella todo el esfuerzo de investigación y creativo que sea posible. Perfila tu historia, desarrolla los escenarios, dale vida, caracteriza a tus personajes. Si necesitas apoyo en la creación de personajes, este artículo puede ser muy útil para ti. Da estos pasos con pie firme y con la convicción de que no abandonarás el proyecto y siempre pensando en darlo todo; conecta emocionalmente con esa historia que está naciendo, ¡implícate a fondo, deja en ella tu visión! Este esfuerzo verá sus frutos, pues te permitirá establecer un vínculo emocional con los lectores. [/et_pb_text][et_pb_image src=”https://teopalacios.com/wp-content/uploads/2020/11/Imágenes-internas-Blog-de-Teo-3.png” alt=”Terminar novela” title_text=”Terminar novela” _builder_version=”4.6.6″ _module_preset=”default” global_colors_info=”{}”][/et_pb_image][et_pb_text _builder_version=”4.6.6″ _module_preset=”default” global_colors_info=”{}”] Vence el temor El temor paraliza, genera inactividad. Un escritor que busca el éxito no puede permitirse ese lujo. Pregúntate para quién escribes; si la respuesta es que lo haces con intención de llegar a los lectores y enamorarlos con tu historia, entonces sé fuerte y enfréntate a ese miedo con hidalguía. Si lo que te inquietaba hasta ahora es el “qué dirán”, suelta las amarras. Echa el barco a la mar, mantén fuerte el timón y navega según la ruta trazada. Tu obra debe erigirse ajena a las presiones de opiniones de terceros, deja que tu proceso creativo florezca. Sé lo que sientes, alguna vez estuve en tu posición, con papeles llenos de apuntes queriendo despuntar. Puedes leer un poco más sobre mi experiencia, quizá te veas identificado y te sirva como inspiración o te dé alguna idea a seguir. Espero que pueda ayudarte a tomar el impulso que necesitas para ponerte a escribir. Sé el arquitecto de tu obra ¡Sin orden, no hay éxito! Parece una obviedad, aún así, debemos señalarlo. Un escritor exitoso crea un plan, como un arquitecto diseña planos que serán ejecutados con habilidad y precisión. La planificación es la piedra angular de toda edificación, la hoja de ruta de toda empresa; y no iba a ser diferente en tu novela. Tómate el tiempo que necesites para planificar todos los estadios de la obra y los elementos que la conformarán. De la misma manera, debes tener en cuenta para tu plan las herramientas que usarás (máquina de escribir, el móvil, ordenador, papel y lápiz), el espacio donde escribirás, tus horarios y demás variables que podrían influirte. Te sorprenderían los llamativos elementos dentro de los planes de trabajo de los escritores más afamados ¡Mantente fiel! Todos los días no son iguales; unos son lluviosos y otros soleados. Unos ruidosos cortesía del tráfico de la ciudad o de los vecinos, otros calmados por la quietud que proporciona la lluvia… Esto puede alterar tus deseos de escribir. Ahora bien, si deseas tener éxito, conectar con miles de lectores, entonces debes crear una obra sensible de alta factura. Un escritor es un artista y como tal debe comportarse. Quienes viven del mundo del Teatro y de la Música siempre dicen que el show debe continuar y anteponen su deber profesional incluso ante tragedias o eventos personales. En tu caso, si estás interesado en iniciar una carrera real como escritor, debes dedicarte y seguir el horario que decidiste en tu plan con independencia de que, en un determinado momento, tengas más o menos ganas de hacerlo. Ten en cuenta que si cada día generas al menos una página (según tu ritmo de escritura), en menos de un año te encontrarás con una robusta novela de más de 300 páginas. De cualquier modo, ten en cuenta que no se trata de escribir mucho y mal, procura escribir con criterio suficiente para que tenga la calidad y contundencia que buscas. Y, sobre todo, asegúrate de incluir los aspectos que toda novela necesita. Este artículo puede darte una idea de los aspectos básicos a seguir. Permanece en “modo escritura” Si deseas subir un escalón y dedicarte a esto de manera profesional deberías intentar aumentar tu “jornada de escritura”. Algunos escritores se lo plantean como “horario de oficina” llegando a dedicar 8 horas diarias o más. En estos casos se lograría avanzar con mayor rapidez. Es cierto que esto puede ser un privilegio está reservado para los que ya viven de
9 consejos para crear diálogos que enganche en tus novelas
[et_pb_section fb_built=”1″ _builder_version=”3.22″ global_colors_info=”{}”][et_pb_row _builder_version=”4.7.4″ background_size=”initial” background_position=”top_left” background_repeat=”repeat” global_colors_info=”{}”][et_pb_column type=”4_4″ _builder_version=”3.25″ custom_padding=”|||” global_colors_info=”{}” custom_padding__hover=”|||”][et_pb_text _builder_version=”3.27.4″ background_size=”initial” background_position=”top_left” background_repeat=”repeat” global_colors_info=”{}”] Si estás aquí, es obvio: ¡Quieres crear diálogos que impacten en tus obras!, pero… ¿Cómo logras que tus personajes establezcan vínculos entre ellos? ¿Se te hace fácil recrear conversaciones fluidas? ¿Tienes problemas para colocar la puntuación? No te preocupes, te ofrezco en este post respuestas a estas y otras interrogantes que puedan surgir en nuestro oficio creativo. La narración, la descripción y el diálogo son tres pilares para confeccionar una novela; este último, que nos ocupa hoy, quizás sea el que pertenece a un territorio desconocido a la hora de dar vida a los personajes. Entonces, para crear diálogos, centra la atención en los próximos consejos. [/et_pb_text][et_pb_image src=”https://teopalacios.com/wp-content/uploads/2020/11/91.png” alt=”Crear Diálogos” title_text=”Crear Diálogos” _builder_version=”4.6.6″ _module_preset=”default” global_colors_info=”{}”][/et_pb_image][et_pb_text _builder_version=”4.6.6″ _module_preset=”default” global_colors_info=”{}”] Vigila quién tiene el turno de la palabra Crear diálogos donde los personajes puedan expresarse y otorguen un caudal de información a los lectores es fundamental. Pero como todo en la vida, ha de hacerse en condiciones óptimas y respetando aspectos elementales: la identificación y el turno de habla entre ellos en especial. Como creador te toca trabajar para identificar debidamente a cada personaje; caracterizarlos, aunque sea parcialmente, a fin de que el lector no se pierda debido a no tener claro quién habla en cada momento. ¡Lo ideal es despejar el camino a tus lectores, evita a toda costa la confusión! En la misma línea te recuerdo que en lass escenas en las que se encuentren e interactúen más de dos personajes, la confusión puede profundizarse; Para evitar esto es importantísima la caracterización. Deberías dar suficiente información sobre cada personaje para que el lector pueda identificarlos simplemente por su forma de hablar, sus opiniones y deseos o incluso el modo de gesticular de cada uno de ellos. Pocas cosas hay mejores que crear diálogos rico entre dos o más personajes, pues aporta información a los lectores. Este tipo de diálogos irán desvelando su forma de ser, su modus vivendi, sus planes de futuro o los secretos de su pasado. En los párrafos previos puede ser importante nombrar a los personajes y dar una idea de quién comienza a hablar y quién le sigue. Identifícalos y expresa algunos de sus rasgos característicos. Una vez en el diálogo, si solamente hay un par de personajes envueltos, no hará falta que los nombres aparezcan en cada acotación del narrador. En resumen, un diálogo fallido lanzarán un velo sobre la comprensión de tus lectores y esto hará que se alejen de tu historia por considerarla compleja de seguir o hasta confusa. Trabaja en darle una voz diferente a cada uno de los personajes; artículos como este nos hacen reflexionar y dar pasos en la dirección apropiada. Descarta diálogos ornamentales Las materias narrativa y descriptiva tienen la suficiente fuerza para dar base a los personajes y explicar sus pasos. No utilices el diálogo para, por ejemplo, preguntar qué hacen, qué comen, qué hora tienen en el reloj. Esta herramienta debe ser conservada para intercambios orales sólidos, sustanciosos, concretos, que ayuden a entender mejor las motivaciones de tus personajes o que hagan avanzar la trama. Lucha contra la comodidad y la salida fácil; intenta que los coloquios sean creíbles, construidos con una base de realidad amplia. En realidad, no se trata de reproducir una conversación en la vida real, plagada de repeticiones y frases hechas o de compromiso. El diálogo está ahí para que la acción avance. [/et_pb_text][et_pb_image src=”https://teopalacios.com/wp-content/uploads/2020/11/90.png” alt=”Crear Diálogos” title_text=”Crear Diálogos” _builder_version=”4.6.6″ _module_preset=”default” global_colors_info=”{}”][/et_pb_image][et_pb_text _builder_version=”4.7.4″ _module_preset=”default” global_colors_info=”{}”] Evita personajes cansinos Seguramente tendrás personajes pensados para tu obra que deberán revelar cuestiones estructurales para la historia. Querrás recalcar entonces su protagonismo y darles la suficiente exposición. Aquí debes desempolvar la vara de medir; enciende tus alarmas y pregúntate cuándo es suficiente, hasta dónde dejarle andar en sus monólogos. Intervenciones maratónicas, demasiado largas e injustificadas tildarán a tu personaje de charlatán, de farragoso, de cansino. Cuida el ritmo. En una novela se requiere una cadencia adecuada para quien la lee, momentos de pausa, respiros, inclusive cuando uno de los personajes relata oralmente. Lograrás esto de varias formas, por ejemplo, intercalando el diálogo con párrafos donde especifiques la situación del personaje, nombres o describas su gestualidad e incluso las acciones o comentarios por parte de algún interlocutor. Evita la eternización del “yo”, ahorra agobios a los lectores. Informa lo justo, no recargues Los incisos explicativos tienen un lugar especial y van arrojando luz ahí donde se necesita. Administra este recurso, mímalo, no permitas que el narrador tome licencias y abuse de ellos, ya que pueden perturbar la fluidez, introduciendo en las conversaciones interrupciones poco amigables, que resten. De la misma forma no uses los incisos para explicar emociones que por obvias se explican a sí mismas. Ante un: “¡Madre mía, me has dejado en una pieza!”—dijo sorprendida Ana Julia… Poco aporta incluir un inciso que redunda un sentimiento o percepción ya expresada por el personaje. Vale más que en un párrafo previo se allane el tono de la conversación y los estados de ánimo que se avecinarán. Y por supuesto, haz que las acotaciones del narrador sumen. Puede que necesites, de vez en cuando, una acotación del tipo “dijo David” para aclarar quien habla en cada momento. Pero será mucho más potente si en lugar de limitarte a eso usas esa acotación para aportar datos de interés para el lector: “dijo david mientras paseaba nervioso por la habitación”. No confundas tu novela con un guion teatral Una de las tentaciones recurrentes que se tienen al escribir una novela es darle a los personajes centrales la licencia de conversar ampliamente y en todo momento y al narrador el espacio de arbitrarles. Este recurso puede usarse con conciencia en tramos específicos de la obra; sin embargo, dejar esta puerta abierta debería hacerte pensar si deseas escribir una obra teatral. Los aportes orales, dialogados, deben aportar contundencia, han de estar justificados. Las conversaciones eternas, las charlas larguísimas e insustanciales, alejarán a