En el siglo XVIII, durante la época de la Ilustración en Europa, el hombre creía que podía dar una explicación a la mayoría de los fenómenos mediante el uso de la razón. Gracias a ella se combatía la ignorancia, la superstición, y podía contribuirse al progreso o alcanzarse la virtud. Pero en Inglaterra, a finales del siglo XVIII, nació una “moda” (como fue definida en numerosas ocasiones), que surgió como expresión emocional, estética y filosófica al pensamiento ilustrado,  poniéndolo en tela de juicio: el movimiento gótico. Esta corriente, que captó el interés de los intelectuales, exponía al ser humano frente a una nueva realidad: la de lo “no conocido”, lo sobrenatural, o lo irracional. Una novela marcó el inicio de este movimiento: “El Castillo de Otranto”, de Horace Walpole.

Características de la novela gótica

La narrativa gótica proliferó entre 1765 y 1820, con un nuevo brote en época victoriana (especialmente en la década de 1890). Algunas de sus características son:

El predominio de atmósferas asfixiantes y ambientes o escenarios tenebrosos en los que se desarrolla la acción (ruinas, monasterios, criptas…). El enfrentamiento del ser humano a elementos sobrenaturales y situaciones que no pueden explicarse mediante el uso de la razón. A veces, una maldición o profecía recae sobre el escenario o los personajes, de los que suelen acentuarse las emociones desbocadas. La exaltación del erotismo larvado y el interés por ensalzar sentimientos prohibidos o conflictos amorosos mal resueltos. Por lo que hace a la temática, otra constante es la aparición de la doncella en apuros, o la figura masculina tiránica y hostil.  En ocasiones, algunos de los personajes que aparecen en las historias góticas pueden generar en el lector un sentimiento de rechazo en el lector, incluso de miedo. Y ya que mencionamos este tema, os recomiendo la lectura del artículo escrito por María Beltrán “Cómo usar el miedo al crear un personaje literario”.

Tal como hemos mencionado, “El Castillo de Otranto” publicada en 1764, marca el inicio de la literatura de género gótico. Pero ¿Quién fue Horace Walpole? Lo descubriremos en el presente artículo.

Nota biográfica de Horace Walpole

Horace Walpole nació un 24 se septiembre de 1717 en Londres. Era hijo del Primer Ministro Sir Robert Walpole. Tras dos años de estudio con un profesor particular, fue educado en el Eton College, donde estuvo hasta primavera de 1735, cuando entró en el King’s College de Cambridge. En este último conoció a su amigo Thomas Gray, con el que emprendió un viaje por Europa.

En 1741 regresó a Inglaterra, donde ingresó en el Parlamento con 24 años, en representación de Callington. Fue seguidor, como su padre, del rey Jorge II y la reina Carolina, apoyándolos contra su hijo Frederick, Príncipe de Gales. (Horace redactó algunos escritos contra él). En 1746 falleció su padre. Horace heredó su fortuna y compró un castillo, “Strawberry Hill”, que ordenó reconstruir en un estilo pseudogótico. Lo dotó de una gran biblioteca, una importante colección de arte, y una imprenta, donde editó sus propias obras, las de autores clásicos y las de algunos amigos suyos a los que representó como mecenas.

Vista de la entrada principal de Strawberry Hill. Grabado. 1784.

 

Horace nunca contrajo matrimonio, y aunque mantuvo algunas relaciones, en ocasiones lo tildaron de afeminado. Poco más sabemos de su vida amorosa.

Obra de Horace Walpole

En 1762 publicó “Anecdotes of Painting in England”, una obra basada en los manuscritos de George Vertue que vienen a ser una memoria de la escena política y social de la época georgiana. Dos años después publicó “El Castillo de Otranto”, y cuatro años después “The Mysterious Mother”; obra en la que trata el tema del incesto. El mismo año abandonó su cargo político para retirarse a su castillo, donde se dedicó plenamente a la creación literaria. Dos años más tarde publicó “On Modern Gardening”, en 1784 “A Description of the Villa of Horace Wallpole, y un año después: “Hieroglyphic Tales”.

No podemos dejar de mencionar la correspondencia que Horace Walpole mantuvo con algunos de sus contemporáneos como Madame Du Deffant, o Marie Vichy–Chamrond, que regentaba uno de los Salones Literarios de mayor prestigio de París. En sus cartas, muestra continuas críticas y ataques a la sociedad, costumbres y valores de la época.

Durante los últimos años de su vida, Horace Walpole sufrió reumatismo y fuertes ataques de gota. Falleció día 2 de marzo de 1797.

Horace Walpole

Retrato de Horace Walpole

El castillo de Otranto, de Horace Walpole

El año 1764 se publicó la primera novela gótica de la literatura universal. Su autor es Horace Walpole, y el título original: The Castle of Otranto, A Story. Translated by William Marshal, Gent. From the Original Italian of Onuphrio Muralto, Canon of the Church of St. Nicholas at Otranto.

Horace la firmó  bajo seudónimo e hizo pasar el texto como una adaptación del italiano de la obra de un mítico Onofrio Muralto, por miedo al ridículo ante el lector. No confesó ni su autoría hasta la segunda edición del libro, cuando ya tenía cierto éxito.

El castillo de Otranto. Portada de la tercera edición

La historia

La historia está ambientada en Italia, y transcurre durante la Alta Edad Media. El autor explica que la idea original de la novela, en la que la violencia y el terror adquieren gran protagonismo, fue producto de un sueño que tuvo, en el que los detalles de su quinta en Strawberry Hill se fundían con los del antiguo colegio de Cambridge; el rasgo más saliente del sueño fue la aparición de una gigantesca mano enguantada de hierro. Parece ser que escribió la obra de un tirón.

El protagonista de la historia es el ambicioso y tirano señor de Otranto, Manfredo, cuya estirpe arrastra una maldición desde que su abuelo usurpara el poder del castillo a sus legítimos poseedores. Manfredo vive aterrado por la profecía, e intenta perpetuar su herencia casando a su hijo Conrado con la princesa Isabela (hija del marqués de Vicenza). Poco antes de la boda, Conrado muere aplastado por un árbol. Ante esta desdicha, Manfredo decide repudiar a su mujer Hipólita, (con la que tuvo a Conrado y a una hija llamada Matilda), y casarse con Isabel. Ésta huye del castillo por un conducto secreto, ayudada por un joven aldeano llamado Teodoro. Al enterarse, Manfredo lo detienen y encarcela, pero Matilde (hija de Manfredo), lo libera, y se enamoran.

Manfredo, habiendo escuchado que  por la noche Teodoro se encuentra junto a la tumba de Alfonso con una dama del castillo, corre al lugar y mata a la mujer, descubriendo después que era su hija Matilde. Cumpliendo la profecía, el espectro del rey Alfonso que vaga por el castillo con gigantesco aspecto, se vuelve demasiado grande para el edificio, y lo derriba. Teodoro resulta ser el legítimo heredero y se casa con Isabel. Manfredo se retira a un monasterio, y su mujer a un convento.

La influencia de la obra de Horace Walpole

Además de legarnos esta primera novela del género gótico en literatura, la obra de Horace Walpole puso los cimientos  de la literatura gótica. Escritores alemanes e ingleses posteriores, crearon historias en las que se notaba su influencia; claro ejemplo lo tenemos en relatos de Ana Barbauld, Clara Reeve, Sophia Lee o en las novelas de Ann Radcliffe. A partir de entonces, la novela gótica gozó de una época gloriosa, y se publicaron obras como “El monje”, de Matthew G. Lewis en 1796 o en 1820 “Melmoth el Errabundo” de Charles R. Maturin, por citar algunas. En la obra de autores como Mary Shelley, Edgar Allan PoeBramStoker o H. P. Lovecraft, entre otros muchos grandes autores, también se advierte el bagaje literario de la narrativa gótica de la que Walpole fue el precursor.

Agradezco vuestros comentarios, y si podéis compartir el artículo mucho mejor.

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