Las bibliotecas son unas máquinas para transformar la creencia en conocimiento.

Esta frase de Michel Melot, el hombre de las bibliotecas, es tan actual y relevante hoy como lo será en el futuro y lo ha sido en el pasado.

Las bibliotecas son lugares de cultura y, como todo lo que el hombre crea, evolucionan y cambian basándose en las necesidades del contexto en el que se encuentran. De esta manera han nacido algunas de las bibliotecas más extravagantes del mundo y todas aquellas que cambiarán con la tecnología transformándose en las bibliotecas de la Era digital.

¿De qué estoy hablando? Sigue leyendo y lo descubrirás.

Las bibliotecas más increíbles del mundo

La importancia de las bibliotecas no se puede negar; son espacios de encuentro y conocimiento, de estudio, pero también de entretenimiento. Y sobre todo son lugares democráticos, donde cualquiera puede acceder a los libros, a la lectura y a sus beneficios. ¿Sabías que en el mundo había bibliotecas tan extravagantes como estas que te voy a enseñar? Apuesto a que no las conocías todas.

1. Bibliotecas de animales itinerantes

Las bibliotecas son lugares de inclusión y de cultura, así que en todos esos lugares en los que sus usuarios no pueden trasladarse por cuestiones de lejanía, o en donde no hay un acceso directo a una biblioteca, existen proyectos que llevan las bibliotecas a ellos.

Ejemplos de este tipo de bibliotecas nómadas transportados por diferentes animales son la Biblioburro, el elefante biblioteca BoomBoom y el camello bibliotecario puesto en marcha por el Servicio Nacional de Bibliotecas de Kenia en 1985.

2. El tanque trasformado en biblioteca

En la ciudad de Buenos Aires en 1979 nació una arma de instrucción masiva. El Ford Falcon fue modificado para traducir la violencia en alfabetización y transportar más de 2.500 libros a escuelas de escasos recursos.

Raúl Lemesoff inició este proyecto como una forma de protestar contra las armas y de promover la coexistencia pacífica con otras culturas.

3. Epos, un barco de libros

Desde el 1959 hay un barco lleno de libros que navega entre los fiordos de Escandinavia. Se trata de un barco de libros conocido como Epos que recorre cada año, desde el mes de septiembre hasta abril, más de 250 pequeñas comunidades.

En la embarcación hay unos 6.000 volúmenes, un par de bibliotecarios, un cocinero y un capitán que transportan cultura por las frías aguas del norte de Europa.

4. Libri Liberi

Libri Liberi quiere decir en italiano «libros libres». Este es un proyecto que se encuentra en la ciudad de Bolonia, en Italia. Se trata de una curiosa tienda de libros que termina siendo una especie de biblioteca.

¿Qué hay de extraño? Los libros no se pagan, es un servicio completamente gratuito, no aceptan ni siquiera donativos. Un espacio que envía un mensaje bien definido: libros y cultura de todos y para todos.

5. Abadía de Admont

La abadía de Admont es parte de un monasterio que se encuentra en un enorme edificio barroco europeo de finales del siglo XVIII, en Austria. Está formado por hermosos frescos por los que merece la pena pasear no solo para descubrir su colección literaria, sino para mirar toda el arte en el que este espacio está inmerso.

6. Pequeñas bibliotecas gratuitas

Las micro bibliotecas están apareciendo por todas partes estos días. La organización Little Free Library ha llegado ya a 85 países con simpáticas cajas que se parecen más a casas de pájaros que a bibliotecas, y están abiertas a todo el mundo.

El propio concepto de biblioteca está evolucionando: muchas de estas bibliotecas funcionan según principios que difieren fundamentalmente del funcionamiento de la mayoría de las bibliotecas públicas y universitarias tradicionales. Algunas, por ejemplo, no tienen requisitos de afiliación ni de identificación, y algunas ni siquiera piden que se devuelvan los libros.

7. La nevera de los libros

Situada en Christchurch, Nueva Zelanda, la Fridge Library se encuentra en un parque y sirve como un apreciado intercambio de libros para la zona. La idea fue crear una nevera que siempre estará llenas de comida para nuestras mentes, una nevera que nos entretendrá haciéndonos reflexionar y compartiendo nuevos libros.

Está claro que estas bibliotecas que os acabo de mostrar son excepciones muy peculiares, casi pequeñas o grandes obras de arte que tienen alguna particularidad específica que hace que nos llame la atención. Pero hay otro tipo de bibliotecas que son casi tan diferentes como estas, aunque van a ser mucho más comunes de lo que esperas en los próximos años. Estoy hablando de las bibliotecas de la Era digital, una revolución tecnológica que llega hasta los libros; ya no tan solo con e-books y materiales digitales sino con una diferente estructura del mundo bibliotecario.

Las bibliotecas en la Era digital

Las bibliotecas que os acabo de mostrar son ciertamente extraordinarias, pero me gustaría contaros cómo se piensa que evolucionarán las bibliotecas en estos tiempos modernos y por qué las bibliotecas en la Era digital seguirán siendo espacios de cultura indispensables a los que no será posible renunciar.

Muchas personas tienen la sensación de que todo se puede encontrar por internet, especialmente las nuevas generaciones, pero no es exactamente así. Es cierto que internet nos proporciona un espacio digital con acceso ilimitado a una increíble cantidad de información, pero no se trata solo de cantidad sino de la calidad de esa información.

Las bibliotecas son la fuente por excelencia del material de alta calidad, y a menudo no se puede prescindir del consejo de los expertos que trabajan en la misma. Hoy en día los bibliotecarios son los nuevos hackers del futuro, ya que son los especialistas de la información más versátiles que tenemos en nuestras sociedades, por eso las bibliotecas no solo no parecen ir hacia la desaparición, sino que están en un proceso de adaptación que las hará encajar perfectamente en la nueva realidad en la que estamos por entrar.

De hecho, el concepto de biblioteca va evolucionando de paso con la digitalización. Muchas bibliotecas ya empezaron a hacer préstamos de materiales digitales para sus usuarios, una actividad que les permite unir la calidad de su conocimiento con las funcionalidades modernas que nos proporciona la tecnología.

Las bibliotecas no serán tan solo lugares físicos, sino que evolucionarán como plataformas digitales manteniendo su identidad de espacios inclusivos y democráticos del saber.

¿Estás preparado para las bibliotecas del futuro?