6 consejos para describir lugares para la novela que estás escribiendo

por | Dic 1, 2020 | Consejos para escritores

¡Qué seria de una obra en la que el autor no se preocupe por describir lugares de una manera magnánima!

Cervantes nos llevó a La Mancha, García Márquez a Macondo. ¿Acaso hubieran sido iguales estos relatos universales sin esos potentes espacios? Sin lugar a dudas, no; estos son apenas dos ejemplos de que una novela que trasciende necesita un ambiente con carácter, personalidad y esencia únicos.

En este artículo abordaremos algunos consejos para erigir los ambientes que darán marco a tus historias; confío en que estos potentes consejos te ayudarán a describir lugares de una forma muy novedosa pero entrañable.

Resulta todo un reto cautivar al lector, por ello debes proporcionar en tu obra los suficientes elementos sobre el ambiente que les permitan recrear, visualizar en sus poderosas mentes el universo que deseas transmitir.

Nos surgen entonces muchas preguntas: ¿Realmente el ambiente tiene tanta importancia? ¿Cómo elegimos el lugar indicado? ¿Cómo podremos darle forma? ¿Cuál es el método que han usado los grandes autores?

Puedes hacerlo y te diré cómo; si llegaste hasta acá es porque tienes el empuje y las ganas para construir un ambiente digno de una novela memorable. Sigue estos consejos:

Describir lugares

¡Asume que el lugar… tiene su lugar!

Resulta fundamental que tomes esto como una máxima de vida. Cada escritor debe interiorizarlo y aceptarlo. El ambiente viene a ser tan importante como los personajes que respirarán su aire y tan importante como la historia que será la columna vertebral de un buen libro.

Una vez hecha esta reflexión, resulta natural hacer el estudio de las necesidades de tu obra, de elegir y dar los pasos para construir esos lugares únicos que enmarcarán tu relato. 

¡Hazlo tuyo, pero decide con objetividad!

¿Cómo sabrás si debes elegir un lugar u otro? ¿Por qué recrear la historia en Sevilla y no en Barcelona? ¿La decisión puede ser tomada sólo por mi gusto personal? ¿Basta con quererlo?

Si nos decantamos por asentar nuestra historia en un “lugar real” tiene importancia capital que lo estudiemos, que conozcamos sus olores, sus sabores, sus calles, que vibremos con él. Que aprendamos de sus horarios, su temperatura, su música y, fundamentalmente, de su gente, su idiosincrasia.

Ayuda mucho que hayas tenido la oportunidad de viajar a ese sitio. Hay elementos que podremos transmitir con mayor facilidad si los hemos percibido por nuestros propios sentidos. En el caso de estar impedidos para ir personalmente, debes convertirte en un avezado investigador para formar un archivo suficientemente sólido. Estudia su idioma, busca libros, documentales, películas y fotografías que te permitan dar una mirada panorámica.

Decidirnos por una ciudad, por un pueblo, únicamente basándonos en nuestra inclinación personal sin que haya un plan meditado de estudio de la “cartografía” y costumbres de la zona nos llevará por un camino erróneo. La historia que queremos relatar tendrá un lugar perfecto si nos dedicamos en principio a analizar el modus vivendi y sus palpitaciones. ¡Recuerda que nadie da lo que no tiene!

Describir lugares

Empieza por pasos pequeños y amplía en lo sensorial

Te interesa que tu obra se abra un lugar entre el mayor número de lectores posibles para tu nicho y eso se logra compartiendo un lenguaje, un microcosmos donde los sentimientos lleven la brújula, por eso debes concentrarte en ellos, no solamente en “decir” lo que ves:

“El anciano esperaba a su esposa en la estación del tren”. En este caso los lectores “verán” solamente lo que dices. Pero quizás no tenga tanta fuerza imaginativa como decir: “Aquella tarde, tan fría y húmeda que le hizo apretar los dientes para sobrellevar el insufrible dolor en su rodilla y pensar en cuándo se acabaría aquel maldito invierno, el anciano esperaba a su esposa en la estación del tren”.

No basta con lo que la vista entrega. Toca dar espacio en tu creación a los otros sentidos. Describe en principio y luego, como en el ejemplo anterior, dedícate a enriquecer en una segunda revisión los aspectos que consideres que pueden aportar mayor músculo y sensibilidad.  

Emociona, crea en el ambiente un espejo de las emociones

La felicidad, la tristeza, el odio, la ironía son sentimientos y estados de ánimo que les atribuimos únicamente a las personas; sin embargo, al igual que podremos distinguir en una multitud a un oficial de policía por su uniforme, podemos hacer que el ambiente refleje las emociones de los personajes por la manera en que lo “trajeamos”.

Si recreamos luminosidad, cantos de aves, jardines floridos, sonoridades emotivas que generen una banda sonora armónica, de seguro el ambiente será un espejo y marco para la alegría de un personaje; si por el contrario deseamos lapidar, mostrar tensión y horror debemos entonces optar por descripciones más oscuras, lúgubres, que evoquen la soledad y la brevedad de la existencia; tales como calles vacías, parajes desiertos, espacios deshabitados, climas fríos o muy calurosos; es decir, elementos todos que agobien o demuestren la felicidad de tus personajes según se desenvuelva la trama.

Créalo anónimo o visible, pero créalo contundente

Nombrar tiene mucho poder. Nos encanta dar nombres a todo, por lo que no iba a ser diferente en las novelas. Los lectores esperan saber la locación y sus detalles, esperan crear en sus mentes las imágenes y emociones que les proporcionarán tus líneas. Ahora bien, no todos los escritores desean mostrar la identidad del pueblo, ciudad o paraje que han considerado para su obra.

Si es este tu caso tendrás asegurada ciertas libertades creativas, pues no vivirás sometido a la exactitud al describir lugares, calles, avenidas o comercios de una ciudad específica. Cuando tomas este camino, tus descripciones son más flexibles y podrán tener un tono de universalidad, lo que nos llevaría a muchos sitios, en lugar de a uno solo. Esta es una habilidad que tomará tiempo desarrollar y no se consigue de hoy para mañana,, pero vale la pena que lo intentes si es tu deseo.

Si, por el contrario, centrarás tus esfuerzos en recrear un ambiente conocido, intenta describir lugares sin caer en el barroquismo, en el exceso de detalles; procura informar, dar datos importantes, sin atenuar la fluidez. No se trata de aportar muchos datos, sino de lograr una imagen mental con solo un par de detalles.

Y si lo tuyo es crear mundos nuevos, incursionar en el espacio de la inagotable fantasía, te invito a leer este artículo, donde podrás conocer el ABC de este género.

Analiza a los titanes, estudia sus métodos

Estudiar a los grandes maestros que siempre te inspiraron, ahora desde el rol de escritor, te dará una perspectiva que luego reconocerás como imprescindible e incrementará tus habilidades como creador.

Saber cómo han andado otros y los caminos que han recorrido nos aportará una experiencia imponderable.

Por ejemplo, al analizar a Vargas Llosa y su obra nos daremos cuenta de que tiene gran habilidad narrativa y descriptiva con las que nos ha hecho viajar y conocer desde las calles de su amada Lima hasta las encantadoras calles de Paris (Travesuras de la niña mala).

Michael Moody, de la Universidad de Idaho, en un análisis sobre La casa verde del ilustre autor peruano nacionalizado español afirma que “el escenario es uno de los aspectos más expresivos de La casa verde; abarca dimensiones que van más allá de las de tiempo y espacio”. 

Menos rimbombante, pero igual de recordada, “El viejo y el mar”, clásico de Ernest Miller Hemingway, nos muestra una mirada del ambiente parca, austera. 

“No hay presencia de una descripción minuciosa del mar, no puede haberla, pero el narrador, a través de la mirada del viejo pescador, habla constantemente de la dirección del viento, de la brisa, del reflejo del mar, del efecto dañino del sol sobre sus ojos, de los peces que se encuentran en él.” En otras palabras, casi de la nada surge el todo. 

Llegaste al lugar indicado, estos consejos te harán un mejor escritor. Ya sabes cómo iniciarte en el arte de describir lugares. Anímate a decirnos cuál te ha gustado más, o coméntanos cuál es tu método para crear los espacios en tus historias. 

Si deseas que tu obra sea estudiada de la misma manera y disfrutada por miles y, por qué no, millones de lectores, te invito a revisar este artículo, en el que podrás conocer cómo generar tu marca personal, lo que te ayudará a complementar este conocimiento que adquieres hoy.

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Hace 10 años yo era como tú, un autor más con una novela bajo el brazo que nadie quería publicar. Hoy tengo cinco novelas publicadas por editoriales internacionales en ocho países, tengo firmados los contratos de dos novelas que aún no he escrito y ¡vivo de la literatura!

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